Carla Simón Pipó (Barcelona, 1986) es una cineasta que ha cautivado al público y a la crítica con su sensibilidad y honestidad al abordar temas personales y universales. Con películas como Verano 1993 y Alcarràs, ha logrado conectar con la audiencia a través de historias que exploran la infancia, la familia, la pérdida y la memoria.
En esta entrevista, realizada durante la presentación de Alcarràs en Girona, Simón comparte sus reflexiones sobre su proceso creativo, su experiencia como madre y su visión del cine como una forma de dejar huella en el mundo. Además, revela detalles sobre sus próximos proyectos y su compromiso con la visibilización de las mujeres en la industria cinematográfica.
El Cine como Necesidad Vital
Para Carla Simón, el cine es mucho más que una profesión; es una necesidad vital, una forma de enfrentarse al miedo a la muerte y de dejar un legado que trascienda su existencia. "Creo que es por el miedo a morir", confiesa la cineasta. "En fin, parece que está estudiado que las personas que desde pequeñas viven la muerte de cerca son especialmente creativas. Esta conciencia de la muerte hace que quieras dejar huella".
Simón reconoce que hacer cine es un proceso arduo y complejo, que requiere mucho esfuerzo y la participación de muchas personas. Sin embargo, la posibilidad de crear algo que perdure en el tiempo y que conecte con el público la impulsa a seguir adelante. "Cuesta mucho hacer cine y hacerlo como quieres", admite. "Sacar adelante un proyecto exige mucho esfuerzo. Todo se hace muy despacio y tienen que intervenir muchas personas. A veces creo que me he equivocado".
El Equilibrio entre Control y Azar
Una de las claves del cine de Carla Simón es su capacidad para combinar un guion muy elaborado con la espontaneidad y la verdad que surge en el rodaje. Ella misma se define como "supercontroladora", pero reconoce la importancia de estar abierta al azar y de permitir que la vida se filtre en sus películas.
“Muchas cosas buenas ocurren gracias al azar, pero debes saberlas ver”, explica Simón. “A veces pasan y no te das cuenta hasta el momento del montaje. Es una sorpresa que te hace pensar que, ciertamente, debes abrirte al azar”.
Este equilibrio entre control y azar se refleja en su forma de trabajar con los actores, a quienes da pautas y orientación, pero también les permite improvisar y aportar su propia verdad a los personajes. "En la primera toma, generalmente, quedaba rígido", comenta sobre el rodaje de Alcarràs. "Después, a medida que todos nos íbamos relajando cada uno desde su puesto, se ganaba naturalidad".
La Maternidad como Desafío y Fuente de Inspiración
La maternidad ha sido un tema recurrente en la vida y en la obra de Carla Simón. En su cortometraje Carta a mi madre para mi hijo, explora su relación con su madre, fallecida cuando ella era niña, y reflexiona sobre el legado que quiere dejarle a su hijo Manel.
Carla Simón, el reflejo de la ausencia | Visionarios | El País Semanal
Simón reconoce que conciliar la maternidad con su carrera cinematográfica es un desafío constante. "Hay momentos en los que me digo que sí se puede", afirma. "La hija de Agnès Varda, Rosalie, me dijo, estando yo embarazada, que su madre siempre defendía que se puede hacer cine tras haber parido. Yo admiro muchísimo a Varda, porque en ella cine, vida e incluso sus hijos se comunican. Va todo en el mismo pack".
Sin embargo, también es consciente de las dificultades y de los sacrificios que implica ser madre y cineasta. "Se puede? Sí, pero a un coste muy alto", admite. "Y siempre depende de los medios que tengas".
A pesar de los desafíos, la maternidad también ha sido una fuente de inspiración para Simón, quien ha encontrado en su experiencia como madre nuevas perspectivas y emociones para explorar en su cine.
Una Nueva Generación de Cineastas Españolas
Carla Simón forma parte de una nueva generación de cineastas españolas que están aportando una mirada fresca y diversa al panorama cinematográfico. Junto a otras directoras como Pilar Palomero, Belén Funes, Elena López Riera y Clara Roquet, Simón está contribuyendo a visibilizar las historias de las mujeres y a romper con los estereotipos de género en la industria del cine.
“Estamos viviendo una reparación histórica porque las mujeres pueden explicar sus historias”, afirma Simón. “Aún no representan la mitad del total, pero al menos conlleva una reparación temática, con argumentos que no se habían tratado nunca desde nuestro punto de vista. No solo lo femenino o la maternidad y este tipo de cosas, también lo masculino, cómo se retrata al hombre desde la mirada de una mujer, por ejemplo”.
Próximos Proyectos
Carla Simón tiene varios proyectos en marcha, entre ellos un musical flamenco neorrealista y una posible continuación de la historia planteada en Carta a mi madre para mi hijo. La cineasta se muestra entusiasmada con la posibilidad de explorar nuevos géneros y de seguir experimentando con el lenguaje cinematográfico.
“Me ha abierto la puerta a romper con el naturalismo”, comenta sobre su cortometraje. “Este es el gran viaje, aunque también hay otros como todo lo relacionado con probarme con un esquema más cerrado, porque ‘Romería’ es una película muy episódica, que cuando crees que termina, de repente empieza otra”.
| Año | Título | Tipo |
|---|---|---|
| 2012 | Born Positive | Documental |
| 2013 | Lipstick | Cortometraje de ficción |
| 2014 | Las pequeñas cosas | Cortometraje de ficción |
| 2017 | Verano 1993 | Largometraje de ficción |
| 2022 | Alcarràs | Largometraje de ficción |
| 2022 | Carta a mi madre para mi hijo | Cortometraje |
| 2024 | Romería | Largometraje de ficción |
