Por recién nacido normal se entiende todo neonato sano, sin enfermedad posible ni probable, con una edad inferior a 28 días. El nacimiento es todo un reto para el recién nacido y el primer contacto con el mundo exterior. La primera vez que los padres ven al recién nacido les puede sorprender. Los primeros días de vida de cualquier bebé están caracterizados por conllevar muchos cambios físicos. Durante todo el embarazo el feto ha ido madurando para poder afrontar con éxito la vida fuera del útero materno. Su piel, pelo, genitales, respiración o extremidades sufrirán grandes cambios nada más nacer.
Características Morfológicas Definitorias
Existen tres características morfológicas que definen a un recién nacido: macrocéfalo, braquitipo y macroesplácnico.
- Macrocéfalo: El tamaño de su cabeza supone un ¼ de la parte total de la talla, mientras que en el adulto sólo representa 1/8.
- Braquitipo: Las extremidades son pequeñas en relación con el resto del organismo, situándose su punto medio del cuerpo a nivel ombligo a diferencia del adulto que se haya a nivel del pubis.
Parámetros Físicos al Nacer
El peso, de un bebé que nace en la fecha prevista, puede oscilar entre los 2500 y 4000 gramos y medir unos 50 cm. Un recién nacido que nace entre las 37 y 42 semanas de gestación se llama recién nacido a término; si nace antes de las 37 semanas se llama pretérmino y después de las 42, postérmino. Estas dos últimas situaciones no son las ideales para el recién nacido, por lo que pueden tener algún problema de salud.
Siempre hay una línea central más gruesa que es el percentil 50, esto quiere decir que es el valor medio de peso, talla o perímetro de los bebés para esa edad en concreto. La normalidad se estima que está entre el percentil 3 (línea inferior de la curva) y el percentil 97 (línea superior de la curva). Lo importante es que el crecimiento siga un carril en concreto y no se estanque ni que se sobrepase en exceso.
A continuación, se detallan los parámetros físicos clave al nacer:
- Peso: El peso medio al nacimiento se encuentra alrededor de 3.300 g, entre el intervalo de 2500 g y 4000 g. Existe una pérdida fisiológica del peso en los primeros días de vida que puede llegar a ser de hasta un 10%, debido principalmente a una pérdida de líquidos (pulmonar, meconio, orina, etc.).
- Perímetro Cefálico: El perímetro cefálico de un recién nacido a término es de 34 cm, con un intervalo de normalidad entre 32-36 cm. Si el perímetro esta aumentado, podría tratarse de una hidrocefalia que debe ser investigada.
- Perímetro Torácico: El perímetro torácico medio, medido por la base del apéndice xifoides, es de 33 cm, entre un intervalo de 31-35 cm.
Adaptación del Recién Nacido al Entorno
Aspecto General y Piel
Su cuerpo es tibio y la piel está cubierta de una sustancia grasa y blanquecina que se llama vérnix caseosa (es producida por la piel del feto en la última etapa del embarazo y sirve para proteger la piel). Presentan también una fina capa de vello en brazos, piernas y espalda llamado lanugo. Tanto la vérnix caseosa como el lanugo irán desapareciendo con el tiempo.
El color al nacer puede ser ligeramente azulado, irá volviéndose rosado durante los primeros minutos. Las manos y los pies pueden tener un tono blanquecino o azulado durante unas horas más. Es importante mantener bien abrigado al recién nacido y mantener un contacto piel con piel con la madre (es la mejor fuente de calor para el bebé); como son tan frágiles todavía no saben a regular la temperatura y pueden enfriarse muy rápido.
La piel, que también se está adaptando a un entorno diferente que el útero materno, suele descamarse durante los primeros días, en forma de pequeñas láminas. En la cara pueden aparecer unos puntitos blanquecinos que se llaman millos que desaparecerán al cabo de unos días. En las encías estos puntos también pueden estar presenten y se llaman perlas de Ebstein.
La piel del recién nacido es fina y elástica. Durante las primeras horas de vida presenta una coloración rojiza e intensa debida a la inestabilidad vasomotora y al enlentecimiento de la circulación periférica. A las 24 horas ese color tan intenso cede, y hacia el segundo-tercer día, adquiere un tono natural y sonrosado. Vérnix caseoso: Es un unto sebáceo que cubre la piel del recién nacido.
Cabeza
En los partos sin cesárea la cabeza puede adoptar una forma alargada debido al paso del bebé por el canal del parto. En unos días recuperará su forma normal. La cara puede estar un poco hinchada, sobretodo los ojos y los labios que poco a poco disminuirán su volumen.
En la cabeza del recién nacido se pueden tocar unas zonas más blanditas que se llaman fontanelas. Esto es así porque el cráneo no se ha cerrado completamente (se cierra por completo a los 18 meses de vida). En algunos casos las suturas craneales pueden estar acabalgadas, debido a que el cráneo se ha amoldado durante el paso por el canal del parto. Todo vuelve a la normalidad en unos días.
El cabello del bebé es fino y suave y cae progresivamente durante las primeras semanas de vida. Los ojos tienen un aspecto azulado, aunque el color definitivo no lo podremos saber hasta los 6-12 meses. La mayoría de recién nacidos no conjugan la mirada, es decir, que los dos ojos no van a la una y puede parecer que son bizcos. Con los días madura la visión y la mirada ya es normal.
Existen algunas características adicionales que pueden observarse en la cabeza del recién nacido:
- “Caput sucedaneum”: Se trata de una protuberancia edematosa del tejido blando del cuero cabelludo, causada por una presión prolongada del occipucio en el cérvix materno durante el parto. Habitualmente se extiende más allá de los bordes del propio hueso, pero no fluctúa.
- Cefalohematoma: Es una hemorragia subperióstica de uno de los huesos craneales. Es mínima la hinchazón al nacimiento y suele aumentar a las 24-48 horas de vida. Los límites suelen estar claramente delimitados de manera que no rebasa los bordes del hueso y no cruza las suturas.
- Perlas de Epstein: Son grupos de células epiteliales situadas en el paladar duro. Y los quistes de inclusión, que son unos nódulos pequeños, blanquecinos y duros.
En las primeras semanas la salivación es mínima, es por ello por lo que esto favorezca la aparición de “muguet”, una lesión producida por un hongo llamado “Candida Albicans” y que se manifiesta como placas blancas adheridas a la mucosa de la boca y que sangran al intentar desprenderlas.
Cuello y Tórax
El cuello de un recién nacido es corto y grueso con los pliegues habituales. Es importante la palpación de ambas clavículas para descartar su fractura.
El tórax del recién nacido tiene un diámetro anteroposterior igual al bilateral. Las mamas deben ser simétricas, pudiendo existir mamilas supernumerarias como variante de la normalidad. El “pectus excavatum”.
Abdomen
El hígado y el bazo se pueden llegar a palpar unos 2 cm por debajo de los bordes costales, y en ocasiones es posible palpar los riñones. En la inspección también se observa el cordón umbilical pinzado para verificar la presencia de dos arterias y una vena de calibre superior.
Genitales
Los labios de la recién nacida son edematosos y el clítoris prominente. El recién nacido a término tiene un pene aproximadamente de 3 a 4 cm de longitud, y un escroto pigmentado y rugoso.
- Hidrocele: Acumulación de líquido en el escroto produciendo ensanchamiento y turgencia escrotal.
- Fimosis.
- Hipospadias: Salida del meato urinario en la parte inferior del pene y no en la punta.
Extremidades
Suelen estar flexionadas, el recién nacido está como acurrucado, en posición fetal, durante las primeras semanas de vida. Los pies y las manos pueden tardar más que el resto del cuerpo en adquirir un color rosado tras el nacimiento. Las uñas son finas y muy frágiles. Hay recién nacidos que nacen con las uñas de las manos muy largas; para prevenir que no se arañen la cara se les puede poner unas manoplas.
Las extremidades del recién nacido son pequeñas en comparación con el resto del organismo. Las plantas de los pies son planas. Son frecuentes las anomalías en las extremidades debido a los efectos de la postura fetal o a traumatismo durante el parto. Los traumatismos más frecuentes son la fractura de húmero, de tibia y/o de clavícula. Siempre es importante la exploración de ambas caderas, mediante las maniobras de Barlow y Ortolani, para descartar la existencia de la luxación congénita de cadera.
Funciones Fisiológicas del Recién Nacido
Regulación de la Temperatura
El mecanismo que regula la temperatura del recién nacido no está plenamente desarrollado y la producción de calor se originan fundamentalmente a partir del metabolismo de la “grasa parda”. Son depósitos localizados en la región superior torácica y paravertebral, en el área interescapular, cuello, axila y alrededor de los grandes vasos. Aparece en el feto entre la semana 17 y las 20 semanas de gestación y desaparece hacia el tercer mes de vida.
Además, la anatomía del recién nacido le predispone a la pérdida de calor, la pérdida de calor está en función directa de la superficie corporal y el peso, a mayor superficie en relación con la masa corporal mayor oportunidad de pérdida de calor.
Las pérdidas de calor pueden ocurrir por:
- Conducción: Se produce por contacto directo de la piel del recién nacido con un objeto sólido frío.
- Evaporación: Se produce cuando el líquido se convierte en vapor, debido a la utilización de la energía térmica.
- Irradiación: Transferencia de calor a objetos sólidos más fríos presentes en el medio ambiente, pero sin contacto directo con el recién nacido. La pérdida térmica aumenta a medida que los objetos están más fríos y próximos al niño, como puede ser una pared fría o cunas situadas cerca.
- Convección: Pérdidas de calor por corrientes de aire. La cantidad de pérdida de calor depende de la temperatura ambiental, de la velocidad de la corriente de aire y de la humedad relativa.
Por otro lado, las temperaturas elevadas también activan mecanismos de sufrimiento que requieren un aumento del trabajo metabólico. Por todo ello resulta imprescindible ofrecer una neutralidad térmica, es decir, un ambiente térmico en el cual el recién nacido pueda mantener una temperatura corporal normal con el consumo de energía mínimo.
Respiración y Circulación
Los recién nacidos respiran muy deprisa y de manera irregular. Hacen unas 40 respiraciones al minuto. El corazón también va muy deprisa, entre 80 a 180 latidos por minuto (en función si está dormido o despierto)
El recién nacido respira a través de la nariz, con una frecuencia de 35-60 respiraciones por minuto. Estímulos mecánicos:Relacionado con la expulsión del líquido amniótico de los pulmones tras el paso del feto a través del canal del parto.
La tensión arterial sistólica es de 50-70 mmHg y la diastólica es de 25-45 mmHg durante las primeras 12 horas de vida.
Digestión y Excreción
La capacidad del recién nacido para digerir, absorber y metabolizar los alimentos está muy limitada. El estómago tiene una capacidad reducida de unos 20-30 ml, y el tiempo de vaciamiento gástrico es entre 2 y 4 horas (más rápido si el alimento es leche materna que de fórmula), pero se inicia inmediatamente después de la ingestión. Las secreciones digestivas son normales desde las 28-30 semanas de gestación. El déficit enzimático hepático, en particular el sistema glucuronil-transferasa que dificulta la conjugación de la bilirrubina y produce la ictericia fisiológica.
La primera deposición del recién nacido se llama meconio y se expulsa generalmente dentro de las primeras 24-48 horas. Es una deposición de un color verdoso negruzco y de consistencia alquitranosa, compuesta por bilis, restos epiteliales y líquido amniótico. Su producción dura de 2 a 4 días. Después de estos días, cuando el recién nacido ha iniciado la alimentación, las deposiciones son menos espesas y tienen un color verde amarillento, son las llamadas deposiciones de transición. Posteriormente cambian a deposiciones amarillas, que son ya las deposiciones de leche.
El recién nacido orina en las primeras 12-24 horas de vida. Y la orina es de color amarillo claro e inodora.
Sistema Inmunitario
El sistema inmunitario del recién nacido es muy inmaduro y durante los primeros meses de vida no es capaz de formar sus propios anticuerpos.
- La IgG: Muy abundante en el plasma de la mujer gestante.
- La IgA: Presente en la saliva, calostro y leche materna.
- La IgM: Casi toda la sintetiza el feto a partir de la semana 10-15 de gestación, ya que no atraviesa la placenta.
Generalmente los neonatos son inmunes a la difteria, tétanos, viruela, sarampión, parotiditis, poliomielitis y algunos otros procesos víricos y bacterianos.
Sistema Nervioso y Reflejos
El último trimestre del embarazo es un período de rápida maduración del SNC (sistema nervioso central). Pero, aun así, el sistema nervioso del recién nacido, tanto el central como periférico, es inmaduro y presenta insuficiente mielinización.
Inicialmente la postura habitual del recién nacido a término es la de flexión con las extremidades inferiores cerca del abdomen. El tono muscular es simétrico y es algo hipertónico ya que se resiste a la extensión de las rodillas y de los codos.
Respecto a la reacción del recién nacido a los estímulos sensoriales, el recién nacido es capaz de fijar la mirada en los objetos brillantes y seguir sus desplazamientos.
8 REFLEJOS del RECIÉN NACIDO 👶🏼 Tipos de Reflejos de un Recién Nacido
Reflejos Primitivos
Son propios de los recién nacidos y desaparecen alrededor de los 3 y 6 meses. La ausencia de estos reflejos primarios es signo de depresión neurológica neonatal, en cambio, su presencia, aunque es importante, no constituye aisladamente una garantía de normalidad neurológica.
- Reflejo de los puntos cardinales, o reflejo de búsqueda u orientación: se observa estimulando las comisuras de los labios, y el recién nacido gira la cabeza orientándose hacia la dirección en que es estimulado.
- Reflejo de succión: aparece cuando se coloca un objeto en la boca del niño o al rozar los labios. El recién nacido empieza a realizar movimientos de succión.
- Reflejo de extrusión: aparece al tocar la lengua del recién nacido, éste empujará la lengua hacia afuera.
- Reflejo de presión: se observa al introducir el dedo en la palma de la mano del recién nacido, éste cierra los dedos de tal manera que es capaz de soportar su propio peso si se le levanta del palmo de la mesa.
- Reflejo de caminar o de marcha automática: se observa sosteniendo al recién nacido por las axilas. Tras su enderezamiento inicia unos cuantos pasos al ser llevado hacia adelante.
- Reflejo tónico del cuello: es una respuesta posicional de los brazos y piernas del niño cuando se coloca en decúbito supino, y se hace girar la cabeza hacia un lado. En esta posición, el brazo y la pierna de ese lado, sobre el que yace el niño, se extienden de forma parcial o por completo, mientras que las del lado opuesto se flexionan.
- Reflejo de moro: es respuesta a un cambio repentino de la cabeza y se puede observar cuando el niño se asusta al mover la cuna o por un ruido intenso. La respuesta del niño es extensión de manos y brazos hacia fuera y flexión simultánea de las rodillas, seguido de flexión de los brazos en un movimiento de abrazo. Los dedos de las manos se abren en abanico y forman una “C” con el pulgar y el índice.
- Reflejo de Babinski: surge ante la estimulación leve de la planta del pie del niño. La respuesta es hiperextensión y separación en abanico de los dedos.
- Reflejo de Galant: se produce cuando el recién nacido está en decúbito prono y se le frota o acaricia la columna vertebral, éste girará el tronco hacia el lado estimulado.
El recién nacido durante los primeros días reacciona a estímulos luminosos y es capaz de seguir con la mirada los objetos más cercanos, sobre todo si se encuentra a una distancia entre 20 y 30 centímetros. El recién nacido reacciona a ruidos intensos y a la voz humana, en especial a la de su madre. Tiene una audición normal y mejora con el paso de las horas y los estornudos, a medida que el oído se aclara de vérnix y líquido amniótico. El recién nacido es muy sensible al contacto y los abrazos.
