Los bebés duermen muchas horas y es de vital importancia que descansen bien. La cuna de bebé cumple un papel fundamental y debe poseer una serie de requisitos fundamentales para que así sea.
Tipos de Cunas y sus Características
Actualmente los papás pueden encontrar una gran variedad de cunas:
- Cunas de 60x120cm: Más pequeñas e incorporan ruedas, de esta manera, resulta realmente cómodo poder mover la cuna de lugar.
- Cunas de 70x140cm: estas cunas son evolutivas y se convierten en cama de 70×140 o escritorio, para que los niños puedan usarla durante mucho más tiempo.
Los papás pueden optar por minicunas de tijera o minicunas de colecho durante los primeros meses, pero también se suelen emplear cunas desde el principio, cuyas características técnicas resultan indispensables.
Una vez que los padres deciden pasar al pequeño a su propia habitación, la cuna es la pieza esencial del dormitorio infantil. El mercado ofrece una gran variedad de modelos y soluciones que cada familia debe valorar de acuerdo a sus necesidades, su presupuesto y el espacio disponible.
Tipos de Cunas para Bebés Disponibles en el Mercado
- Moisés o minicuna
- Cuna colecho
- Cuna estándar
- Cuna evolutiva
En los primeros meses de vida, una minicuna es preferible a una cuna: el hecho de que el bebé duerma en un entorno pequeño y contenido le proporciona una sensación de protección y seguridad al recrear las mismas sensaciones que experimenta en el vientre materno. Además, la minicuna o colecho, como es de menor tamaño, puede colocarse más fácilmente en la habitación con los padres.
Las minicunas son una excelente opción para los primeros meses de vida de tu bebé. Son pequeñas y portátiles, lo que facilita tener al bebé cerca durante la noche. Muchas minicunas están diseñadas con ruedas, lo que permite moverlas con facilidad por la casa. Esto es conveniente si deseas mantener al bebé cerca mientras haces las tareas del hogar o pasáis tiempo en la casa.
Las cunas colecho están diseñadas para estar unidas a la cama de los papis, con uno de los lados abatibles o ajustable en altura. Esto permite que el bebé duerma cerca de los papis de manera segura.
Las cunas convertibles son versátiles y pueden transformarse en diferentes tipos de muebles a medida que el bebé crece. Algunas se convierten en camas para peques mayores, escritorios o incluso sofás. Aunque suelen ser más caras que las cunas tradicionales, son una excelente opción si buscas una inversión a largo plazo que evite tener que comprar muebles adicionales para tu peque a medida que crece.
Otro de los tipos de cunas para bebés, son las cunas de viaje, las cuales son una necesidad para las familias en movimiento. Son portátiles y fáciles de plegar, lo que las hace ideales para viajar o para visitar a familiares y amigos. Estas cunas suelen ser ligeras y compactas, lo que facilita su transporte en el coche o en avión.
Las cunas tradicionales son aquellas que siguen un diseño clásico y atemporal. Generalmente suelen ser cunas de madera y presentan líneas simples y elegantes, siendo en algunos casos de madera maciza, lo que las hace duraderas y resistentes. Las cunas clásicas también destacan por tener barrotes o listones a los lados lo que permite una buena circulación de aire y facilita la visibilidad del bebé desde el exterior.
Aspectos Fundamentales de Seguridad
Lo primero que debes saber es que existe una normativa europea muy estricta que determina las características que ha de tener la cuna de tu hijo. Así que es recomendable que la adquieras en un centro autorizado y compruebes los embalajes para saber si las cumple. Los materiales y barnices han de ser “atóxicos”. Una buena opción son la cunas de madera, de hecho la mayoría de las cunas son de este material.
“La cuna debe ser amplia, homologada, estable, con formas lisas o redondeadas”, dicen en la Asociación Española de Pediatría. En cuanto a las dimensiones, el espacio interior de la cuna (desde el punto más profundo de la base hasta el borde de la barandilla) debe tener una altura mínima de 60 cm.
Tanto si se trata de un colecho como de una cuna, el primer aspecto que hay que tener en cuenta es la seguridad del niño. El momento de dormir puede esconder peligros y trampas que no siempre son evidentes. Por este motivo, es fundamental asegurarse de que el producto que se pretende utilizar para el sueño del bebé esté específicamente diseñado para este fin, intacto y no presente ningún tipo de daño ni falte ninguno de sus componentes, incluidas las instrucciones. También es necesario asegurarse de que está certificado según la normativa vigente. Aunque se utilice un reductor, asegúrate siempre de que está certificado.
Veamos las pautas para saber acertar en tan importante elección y el correcto uso que se debe hacer de este mueble infantil. A la hora de elegir la cuna ideal, lo primero que hay que tener en cuenta es que el mueble debe cumplir con la normativa de la UE que vela por la seguridad de los muebles de ámbito infantil. Las cunas ajustadas a dicha normativa han pasado una serie de pruebas dinámicas y estáticas que testan la resistencia del mueble.
La normativa vigente de la Unión Europea exige una serie de medidas para velar por la seguridad del niño. Así, la distancia entre barrotes debe medir entre 45 y 65 centímetros para permitir al bebé sacar su bracito pero no el torso, pues se quedaría enganchado. También está regulada la altura de los laterales y de los cabezales y la medida de las lamas del somier.
La norma además recomienda poco espacio entre el colchón y los laterales y frontales de la cuna para impedir que el niño pueda meter la mano o el pie y se quede atrapado, aunque ello dificulte meter las sábanas cuando se cambia la cuna.
Barandillas y Separación entre Barrotes
A la hora de elegir la cuna más adecuada para el bebé hay que prestar especial atención a la protección y, en este sentido, las barandillas resultan fundamentales. Según la normativa europea, estos barrotes deben tener una separación que oscila entre los 4,5 y los 6,5 centímetros. Esta distancia es muy importante, de manera que el pequeño no pueda meter sus extremidades entre ellos. Su altura ha de tener 60 centímetros como mínimo para que el bebé pueda ponerse de pie con total libertad sin miedo a que se caiga.
Somier: Soporte Rígido e Indeformable
Una de las partes fundamentales de la cuna es el somier, que ha de ser rígido e indeformable, de modo que el bebé se desarrolle con total normalidad. Existen diferentes tipos de somier y cada uno de ellos ha de poseer una serie de propiedades fundamentales. Los somieres de tela metálica tienden a ceder, por eso han de ser de buena calidad. Las láminas de madera, por su parte, no se deforman o al menos resulta difícil, además, garantizan un magnífico apoyo.
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Colchón: Confortable y Rígido
En cuanto al colchón, es necesario que sea confortable y rígido, pero al mismo tiempo ha de adaptarse a los movimientos del pequeño. Un colchón blando no resulta adecuado, porque no resulta conveniente que el cuerpo del bebé ceda con su peso. Los colchones pueden ser de fibra sintética, natural o de muelles. En cuanto a su grosor, todo depende de la edad.
A la hora de comprar un colchón para la cuna o minicuna de un bebé, la mejor opción es optar por el colchón especialmente diseñado. Por lo general, las cunas se venden en combinación con el colchón correspondiente, pero a veces ocurre que se compra por separado o se pide prestado. En cualquier caso, hay ciertas características, cruciales para la seguridad del recién nacido, a las que hay que prestar atención.
En primer lugar, es necesario comprobar el tamaño del colchón: no deben pasar más de dos dedos entre el colchón y el borde de la minicuna (o cuna) para evitar que se creen huecos potencialmente peligrosos para el bebé. El segundo aspecto fundamental es la rigidez del colchón: debe ser tal que, al colocar la palma de la mano sobre el colchón, no quede ninguna huella.
El colchón debe ser firme, resistente y transpirable. Sus medidas han de ajustarse lo máximo posible a las de la superficie interior de la cuna. La holgura entre el colchón y la cuna no debe superar los 2 cm. Puede ser de muelles, de látex o viscoelástico, fabricado con materiales hipoalergénicos y libres de sustancias químicas que puedan resultar tóxicas.
Esta altura del colchón es importante por dos motivos: por un lado, es más cómodo que cuando son muy pequeños tengas al niño más arriba, más cerca de los padres para que pueden verlo y cogerlo con mayor comodidad. Por otro, ir bajando el colchón evitará que el niño pueda caerse de la cuna cuando ya es capaz de ponerse de pie.
Materiales Atóxicos y Resistentes
Los materiales de las cunas han de tener unas propiedades determinadas para velar por la seguridad del menor. De esa manera, no han de ser tóxicos ni irritantes, y deben resistir a la corrosión. Normalmente, los materiales utilizados en la fabricación de cunas son madera, metal y pintura que, por supuesto, ha de ser atóxica.
Otras Consideraciones Importantes
- Ubicación de la cuna: Según la Academia Americana de Pediatría, durante al menos los seis primeros meses de vida, la cuna debe colocarse en la habitación de los padres, junto a la cama de estos: dormir en la misma habitación con los padres reduce el riesgo de SMSL, y ayuda al recién nacido a adquirir el ritmo sueño-vigilia. Además, la solución de dormir a su lado facilita la lactancia materna, el cuidado y la supervisión del bebé por parte de los padres. Pasados los primeros meses, no hay indicaciones específicas sobre cuándo es el mejor momento para trasladar al bebé a su propia habitación: esta decisión corresponde al criterio de los padres y el bebé. Recuerda que la costumbre de que el bebé duerma en la cama con los padres es muy peligrosa y aumenta el riesgo de SMSL.
- Seguridad en el entorno de la cuna: Nunca hay que perder de vista la seguridad del bebé, ni siquiera cuando está dormido. Así, es aconsejable “no situar la cuna debajo de cuadros o estanterías, ni colocar cerca objetos que puedan caerse sobre el bebé. Los juguetes deben de estar fuera de la cuna”, dicen en la Asociación Española de Pediatría. Tampoco se debe usar ropa de cama con cintas o cordones que podrían causar riesgo de asfixia.
- Vestir la cuna: A la hora de vestir la cuna es esencial elegir tejidos naturales transpirables, como el algodón orgánico o el lino. También hay que tener en cuenta la época del año y asegurarnos de que el bebé no pasa frío ni calor. Los sacos garantizan que el pequeño no se desarropa durante el tiempo que permanece dormido. Los cojines están desaconsejados, al igual que los peluches grandes y los juguetes duros.
- Altura de la cuna: Este modelo es muy práctico ya que permite regular el colchón en dos alturas según va creciendo tu bebé.
Tabla Resumen de Características Clave
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Dimensiones | Espacio interior con altura mínima de 60 cm. |
| Barrotes | Separación entre 4,5 y 6,5 cm. |
| Colchón | Firme, resistente, transpirable y de tamaño adecuado. |
| Materiales | Atóxicos y resistentes a la corrosión. |
| Normativa | Cumplir con la normativa de seguridad de la UE. |
