La carabela portuguesa, conocida científicamente como Physalia physalis, es un fascinante organismo marino que a menudo se confunde con una medusa. Sin embargo, es esencial comprender que no se trata de una medusa individual, sino de una colonia de organismos que cooperan para sobrevivir.
Carabela Portuguesa (Physalia physalis).
¿Qué es la Carabela Portuguesa?
La carabela portuguesa, también llamada fragata portuguesa o falsa medusa, es en realidad una especie de sifonóforo, un grupo de animales estrechamente relacionado con las medusas. Un sifonóforo es inusual en el sentido de que está compuesto por una colonia de individuos genéticamente idénticos y especializados denominados zooides (clones) con diversas formas y funciones, todas trabajando juntas como uno solo. Cada una de las cuatro partes especializadas de la carabela portuguesa es responsable de una tarea específica, como flotar, capturar presas, alimentarse y reproducirse. Se trata de un animal colonial flotante, es decir, una colonia de organismos que se asocian para sobrevivir, con pólipos de formas y funciones bastante diferentes (reproductiva, digestiva, defensiva, etc.).
Este organismo colonial, cuyo nombre científico es Physalia physalis, también se conoce como agua mala, agua viva o botella azul. Posee un flotador de gas que le permite navegar, a través de corrientes o gracias al viento, sobre la superficie del mar. Este flotador con forma de vela, de ahí algunos de sus nombres, es de color azulado en la parte superior y de él salen muchos tentáculos que llegan a alcanzar hasta 50 m de longitud.
El nombre científico de esta especie curiosa de medusa es Physalia physalis y se trata de un animal con apariencia de medusa, pero en realidad se trata de una especie de animales que viven en colonias. Son concretamente una agrupación de hidroides y cada una de las partes hace un trabajo para poder sobrevivir en conjunto. Este animal está conformado por una parte gelatinosa que mide sobre unos 25 centímetros con la que puede moverse por los océanos gracias a las corrientes marinas y de su cuerpo le cuelgan muchos tentáculos.
Características Morfológicas
La parte visible de la carabela portuguesa es su flotador en forma de globo, que puede ser azul, violeta o rosa y se eleva hasta seis pulgadas por encima de la línea de flotación. Al acecho debajo del flotador hay largas hebras de tentáculos y pólipos que crecen a un promedio de 9 metros y pueden extenderse hasta 30 metros. Parecida a un barco de guerra portugués del siglo XVIII a toda vela, la carabela portuguesa es reconocida por su flotador en forma de globo, que puede ser azul, violeta o rosa y se eleva hasta seis pulgadas por encima de la línea de flotación.
En esta parte, se encuentran también poros pequeños los cuales permiten la captación de oxígeno para ser distribuido por lo colonia mediante una red de tubos. Esta configuración le permite ser llevada por las corrientes y vientos marinos, mientras que el resto del cuerpo está sumergido. Además, esta división en su cuerpo hace que su apariencia sea similar a la de un barco de vela, de ahí los nombres por los cuales se la conoce: carabela portuguesa o fragata portuguesa.
Dispone de unos dactilozoides o tentáculos que pueden llegar a medir 50 m o más y que son usados tanto para defenderse de depredadores como para capturar presas. Al tratarse de asociaciones coloniales, no tienen cerebro.
Cada parte de la carabela portuguesa está formada por organismos con distintas funciones:
- Neumatóforo: La vela gelatinosa que flota por encima del agua.
- Gastrozoides: Encargados de la digestión.
- Dactilozoides: Se ocupan de la defensa y captura de presas mediante veneno.
- Gonozoides: Responsables de la reproducción.
Hábitat y Distribución
Se encuentran principalmente en los mares tropicales y subtropicales, la carabela portuguesa es propulsada por los vientos y las corrientes oceánicas, ¡y algunas veces flotan en legiones de 1.000 o más! Las carabelas portuguesas se distribuyen en todas las aguas cálidas del planeta, especialmente en áreas tropicales y subtropicales de los océanos Pacífico e Índico.
También habitan en la corriente del Golfo Atlántico y ocasionalmente se aventuran en el Mediterráneo. Los expertos atribuyen su llegada a las costas españolas a las dinámicas de los vientos marinos. En cuanto a su presencia, esta especie ha sido detectada en algunas regiones de España, por ejemplo, en Las Islas Canarias y en la costa Mediterránea, sobre todo en la zona sur. No suelen encontrarse carabelas portuguesas en zonas frías.
Alimentación y Dieta
La alimentación de las medusas carabelas portuguesas es bastante curiosa. Como la mayoría de las medusas se trata de animales que son carnívoros. Estas medusas utilizan sus tentáculos para inocular el veneno a sus presas, consiguiendo paralizarlas y que después sea mucho más sencillo alimentarse. Las medusas carabelas portuguesas suelen alimentarse de pequeños organismos acuáticos como el plancton o los peces. En un estudio realizado por Purcell (1989), se descubrió que el contenido estomacal de la carabela portuguesa era del 70 al 90% de peces larvales. Cada carabela consumió alrededor de 120 larvas de peces diariamente. De las larvas ingeridas, el 60% estaba disponible en la columna de agua a una profundidad de 0 a 5 m.
Mientras cazan, extienden los tentáculos punzantes a toda su longitud para actuar como una red flotante. Aunque son en su mayoría transparentes, sus tentáculos tienen regiones pigmentadas que se asemejan a larvas de peces, copépodos y pequeños camarones para atraer presas a su red. En ausencia de mandíbulas o fuerza bruta, los tentáculos sirven para aturdir y enredar a la presa.
Reproducción
La reproducción de la carabela portuguesa (Physalia physalis) es sexual y asexual.
Reproducción sexual
Como colonia de organismos, la carabela portuguesa incluye pólipos individuales especializados para diferentes funciones, como la reproducción. Cada una de las colonias tiene un sexo, masculino o femenino, y cuando se juntan varias en una zona se reproducen. Los pólipos reproductores liberan gametos en el agua, donde se produce la fecundación externa. Los gametos de ambos sexos se encuentran en el agua y se da la fecundación externa. Las larvas resultantes se desarrollan y forman nuevas colonias flotantes.
Reproducción asexual
La reproducción asexual de la falsa medusa, fragata portuguesa o medusa carabela portuguesa se da por gemación. En este proceso se forma una yema o gema en un organismo que ya ha madurado lo suficiente.
Peligrosidad y Picaduras
Sí, se trata de una de las especies más peligrosas que existen, ya que el veneno de la carabela portuguesa, que guarda en sus cnidocitos o células urticantes de sus filamentos, es muy potente y puede llegar a ser mortal para un niño y hasta para un adulto, debido a un shock anafiláctico que causa. La picadura de la carabela portuguesa puede ser muy dolorosa. Su veneno es muy tóxico y puede hacernos desde lesiones leves hasta provocarnos un shock anafiláctico, que en los casos más graves puede causar la muerte. El veneno de los tentáculos de las aguavivas (con propiedades neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas) produce quemazón y dolor, y en algunas ocasiones pueden provocar consecuencias más graves, sobre todo en niños y personas débiles, pero rara vez se han registrado casos de muerte (por infarto o ahogamiento).
Concretamente, las Physalia physalis producen un veneno que puede llegar a causar problemas neurotóxicos, citotóxicos y cardiotóxicos no solo a sus presas, sino también en los humanos u otros animales que se tropiecen con ellas, pudiendo causarnos hasta la muerte. Esta picadura se da como mecanismo de defensa totalmente automático cuando la carabela portuguesa siente una amenaza.
Así, si vemos una es mejor alejarnos, ya que aunque veamos que su flotador o vejiga está lejos sus tentáculos pueden llegar a rozarnos. Además, en caso de ver una carabela portuguesa muerta en la arena, tampoco hay que tocarla de ninguna forma, ya que las células urticantes seguirán activas por bastante tiempo tras la muerte de la asociación colonial.
La peligrosa picadura de la carabela portuguesa
¿Qué hacer ante una picadura?
Las actuaciones recomendadas a seguir en caso de una picadura de carabela portuguesa son:
- Primeramente, abandonar el agua inmediatamente.
- Luego hay que lavar la herida provocada por la picadura con agua de mar o alcohol, sin frotarla, para retirar los restos de tentáculos que haya podido quedar sobre la piel con máximo cuidado.
- Nunca se debe aplicar agua dulce ni vinagre para tratar la picadura ya que activan más los nematocistos con la toxina e intensifican los efectos provocados. Además, a ser posible, sería preferente usar agua de mar caliente o templada y no fría.
- Finalmente, hay que acudir a unas urgencias o al médico para que revise la lesión y sus efectos.
Otros consejos importantes:
- Retira los tentáculos con pinzas o guantes, nunca con las manos desnudas.
- Aclara con agua salada (nunca dulce).
- Aplica frío local utilizando compresas frías o hielo envuelto en un paño durante unos 15-20 minutos para reducir el dolor.
Síntomas de la picadura
Estos incluyen una gama muy amplia de gravedad. Se pueden experimentar síntomas leves, como escozor y picor en la región donde se ha producido la picadura, o hasta reacciones alérgicas graves que pueden llevar a un shock anafiláctico y a la muerte. Los síntomas más comunes de una picadura incluyen escozor y picor en la zona afectada. Sin embargo, la picadura también puede provocar dolores intensos, náuseas, fiebre, vómitos e incluso la muerte.
Recomendaciones ante el avistamiento de carabelas portuguesas
Si hay medusas o carabelas portuguesas en la playa, no te bañes y aléjate de la orilla donde pueda haber fragmentos del animal. Si estás en el agua y ves medusas o el flotador de la carabela, aléjate y dirígete a la orilla.
Recuerda, la mejor defensa es la prevención. Mantente informado y sé consciente de la presencia de estos organismos en nuestras costas.
