Causas del Cansancio Durante la Ovulación: Una Visión Detallada

La ovulación es el momento del ciclo menstrual más fértil para la mujer, ocurriendo aproximadamente dos semanas después de la menstruación. Este proceso puede venir acompañado de diversas molestias, similares a los síntomas premenstruales, tales como dolor de senos, dolores de cabeza, dolor en los riñones o en el vientre. Algunas mujeres también experimentan un ligero sangrado durante la ovulación. Es importante comprender que la relación entre ovulación y cansancio va más allá de simples fluctuaciones hormonales.

Médicamente, el dolor pélvico intermenstrual se conoce como Mittelschmerz, una palabra alemana que significa "dolor medio", ya que se produce a mitad del ciclo femenino y se considera normal, rara vez grave.

¿Qué es la Ovulación?

Los óvulos se desarrollan en el ovario en unas estructura conocidas como folículos. Cuando un folículo ovárico se desarrolla lo suficiente, se rompe y libera un óvulo maduro a las trompas de Falopio para que pueda ser fecundado.

El óvulo expulsado se queda en las trompas aproximadamente entre uno y dos días a la espera de ser fecundado por el espermatozoide. En caso de no haber fecundación, el óvulo comenzará a desintegrarse y dará comienzo a la fase menstrual.

La menstruación no es más que la descamación o caída de gran parte del endometrio (capa uterina), el cual ha estado creciendo y preparándose para albergar al embrión. Puesto que no se ha producido el embarazo, el endometrio se desprende a modo de sangrado, dando inicio a un nuevo ciclo.

Para muchas mujeres, especialmente aquellas con sospecha o diagnóstico de lipedema, la ovulación marca unos días en los que aumenta el agotamiento físico, la pesadez de piernas, la inflamación y la sensación de “no me sostengo”. En torno a la ovulación, el estrógeno alcanza un pico y después desciende de forma brusca, mientras la progesterona empieza a tomar protagonismo.

En una mujer sin patología añadida, estos cambios pueden traducirse en ligera somnolencia, cambios de humor o bajón energético puntual. Esto tiene sentido si entendemos que el tejido conectivo y el tejido graso del lipedema son hormonodependientes.

Síntomas Comunes Durante la Ovulación

Las mujeres que sienten dolor al ovular suelen experimentar molestias en la parte baja del abdomen. A menudo, el dolor ovárico durante la ovulación está localizado en un solo lado, dependiendo del ovario que haya liberado el óvulo.

Hay quienes ovulan cada mes de un ovario y quienes están varios meses ovulando del mismo ovario. Esto es algo muy variable entre las mujeres y también entre ciclos de una misma mujer.

El dolor causado entre menstruaciones puede durar desde pocas horas hasta varios días. Además, en casos graves pueden sentirse calambres y/o sangrado o flujo ligero.

Además del dolor abdominal, otros síntomas comunes durante la ovulación son los siguientes:

  • Dolor en los pechos.
  • Dolor en la zona lumbar a la altura de los riñones.
  • Dolor de piernas.
  • Molestias en la cadera.
  • Gases.
  • Dolor muscular.
  • Dolor de estómago.
  • Dolor de huesos.
  • Hinchazón.

Cabe destacar que el flujo vaginal va cambiando a lo largo del ciclo menstrual de la mujer. Es por ello que cuando la mujer está ovulando, su flujo vaginal aumenta y adquiere un aspecto similar a la clara de huevo. Además, el flujo durante la ovulación suele ser bastante transparente.

Estas características del flujo durante la fase ovulatoria ayudan al desplazamiento de los espermatozoides y, por tanto, aumenta la probabilidad de embarazo.

Causas del Dolor en la Ovulación

Existen varias explicaciones para el origen del dolor durante la ovulación. A continuación, se comentan algunas de ellas:

  • Justo antes de la ovulación, el crecimiento del folículo puede distender la superficie del ovario y causar dolor.
  • En el momento de la ovulación, si se rompe el folículo que envuelve al óvulo, puede liberarse sangre del mismo y se cree que esto puede causar irritación del revestimiento abdominal causando dolor.

La presencia de dolor pélvico durante la ovulación puede ser intensa, pero no se considera grave ni indica enfermedad. De hecho, las mujeres que lo presentan pueden tener ventajas a la hora de planear o evitar un embarazo, ya que el dolor les indica el momento exacto en que están ovulando, es decir, el momento de mayor fertilidad.

Saber cuáles son los días de mayor fertilidad en la mujer puede aumentar la probabilidad de lograr un embarazo.

Una mujer tiene más probabilidades de quedar embarazada justo antes de la ovulación, el día de la ovulación o inmediatamente después. Son varios los factores a tener en cuenta, entre ellos la edad de la mujer.

El Lipedema y la Fatiga Ovulatoria

En nuestras pacientes detectamos con mucha frecuencia lo que llamamos Disfunción Ovárica Inflamatoria: aproximadamente el 68% de las mujeres con lipedema refieren que entre los 12 y los 20 años tenían reglas muy dolorosas, muy abundantes y con ciclos irregulares (no siempre cada 28 días). Más adelante, algunas desarrollan quistes ováricos que a veces se etiquetan erróneamente como “síndrome de ovario poliquístico”, y en etapas posteriores (a partir de los 40) pueden aparecer miomas uterinos, aunque no ocurre en todas. Este patrón sugiere una dominancia estrogénica subclínica, es decir, una situación en la que el tejido está bajo un estímulo estrogénico relativamente alto y la acción efectiva de la progesterona es insuficiente.

El lipedema no es solo “acumulación de grasa en las piernas”. Incluye factores como:

  • Herencia familiar, mayoritariamente por vía paterna: según nuestros datos, aproximadamente el 72% de los lipedemas se heredan por línea paterna y el 28% por línea materna.
  • Hiperpermeabilidad intestinal con subinflamación crónica sistémica: en muchas pacientes la barrera intestinal es más permeable de lo que debería. A veces esto está facilitado por intolerancias específicas, como la intolerancia a la caseína (proteína de la leche de vaca), que irrita la mucosa intestinal.
  • Patología del tejido conjuntivo: el tejido conectivo enfermo dificulta el drenaje venoso y linfático y produce congestión en las piernas, tendencia a hematomas fáciles, dolor a la presión y sensación de pesadez.

Cuando se acerca la ovulación, el pico-estímulo estrogénico sobre un tejido conectivo ya inflamado y congestionado linfáticamente hace que todo se note más: más pesadez, más hinchazón distal, más cansancio, más necesidad de sentarse, más dificultad para subir escaleras o levantarse desde cuclillas sin ayudarte con las manos.

Otros factores que contribuyen a este cansancio incluyen:

  • Congestión linfática y venosa: el retorno de líquidos es peor, y con los cambios hormonales perovulatorios esa retención transitoria puede aumentar.
  • Inestabilidad mecánica: en lipedema con hiperlaxitud ligamentosa, el tobillo cede y la rodilla trabaja fuera de su eje. Esto obliga a la musculatura a compensar todo el rato.
  • Subinflamación crónica sistémica: derivada de la hiperpermeabilidad intestinal, a menudo ligada a alimentos gatillo como la caseína.

Muchas pacientes notan además cambios digestivos cerca de la ovulación: hinchazón abdominal, tránsito irregular (estreñimiento uno o dos días seguido de heces más blandas y claras), náuseas leves o saciedad precoz.

Abordajes y Tratamientos

No hablamos de una “dieta estricta”, sino de una intervención terapéutica sobre la inflamación de base. En casos de lipedema establecido, empleamos abordajes no quirúrgicos como la Lipo Mesoplastia M.S.E. Estos tratamientos buscan reducir volumen inflamado, mejorar el drenaje linfático y disminuir la presión interna en las piernas.

Dado que en torno al 68% de las mujeres con lipedema refieren antecedentes de reglas muy dolorosas, abundantes e irregulares en la adolescencia, y algunas desarrollan quistes ováricos o miomas más adelante, es importante vigilar el eje ovárico-uterino. Ese patrón lo interpretamos como una dominancia estrogénica subclínica (exceso funcional de estímulo estrogénico frente a progesterona) sobre un terreno inflamatorio.

Sentirte exhausta en torno a la ovulación no significa que “estás débil” ni que “te falta actitud”. Nuestro trabajo es identificar qué parte pesa más en tu caso -eje hormonal, congestión linfática de piernas, intestino hiperpermeable, fatiga muscular por sobrecompensación mecánica- y actuar sobre esa causa. El objetivo no es que “lo aguantes mejor”.

En Clínica Simarro trabajamos con una visión global: la fatiga ovulatoria puede ser una pista clínica de algo más profundo, no solo una molestia cíclica.

Además, en nuestras pacientes detectamos con mucha frecuencia lo que llamamos Disfunción Ovárica Inflamatoria: aproximadamente el 68% de las mujeres con lipedema refieren que entre los 12 y los 20 años tenían reglas muy dolorosas, muy abundantes y con ciclos irregulares (no siempre cada 28 días). Más adelante, algunas desarrollan quistes ováricos que a veces se etiquetan erróneamente como “síndrome de ovario poliquístico”, y en etapas posteriores (a partir de los 40) pueden aparecer miomas uterinos, aunque no ocurre en todas. Este patrón sugiere una dominancia estrogénica subclínica, es decir, una situación en la que el tejido está bajo un estímulo estrogénico relativamente alto y la acción efectiva de la progesterona es insuficiente.

El lipedema no es solo “acumulación de grasa en las piernas”. Incluye factores como:

  • Herencia familiar, mayoritariamente por vía paterna: según nuestros datos, aproximadamente el 72% de los lipedemas se heredan por línea paterna y el 28% por línea materna.
  • Hiperpermeabilidad intestinal con subinflamación crónica sistémica: en muchas pacientes la barrera intestinal es más permeable de lo que debería. A veces esto está facilitado por intolerancias específicas, como la intolerancia a la caseína (proteína de la leche de vaca), que irrita la mucosa intestinal.
  • Patología del tejido conjuntivo: el tejido conectivo enfermo dificulta el drenaje venoso y linfático y produce congestión en las piernas, tendencia a hematomas fáciles, dolor a la presión y sensación de pesadez.

Cuando se acerca la ovulación, el pico-estímulo estrogénico sobre un tejido conectivo ya inflamado y congestionado linfáticamente hace que todo se note más: más pesadez, más hinchazón distal, más cansancio, más necesidad de sentarse, más dificultad para subir escaleras o levantarse desde cuclillas sin ayudarte con las manos.

Otros factores que contribuyen a este cansancio incluyen:

  • Congestión linfática y venosa: el retorno de líquidos es peor, y con los cambios hormonales perovulatorios esa retención transitoria puede aumentar.
  • Inestabilidad mecánica: en lipedema con hiperlaxitud ligamentosa, el tobillo cede y la rodilla trabaja fuera de su eje. Esto obliga a la musculatura a compensar todo el rato.
  • Subinflamación crónica sistémica: derivada de la hiperpermeabilidad intestinal, a menudo ligada a alimentos gatillo como la caseína.

Muchas pacientes notan además cambios digestivos cerca de la ovulación: hinchazón abdominal, tránsito irregular (estreñimiento uno o dos días seguido de heces más blandas y claras), náuseas leves o saciedad precoz.

¿Cómo quitar la fatiga por menstruación?

Ya la hemos detectado. Bien, ¿y ahora qué? Lo primero que debes hacer es observar qué síntomas padeces, con qué frecuencia y si éstos llegan a ser incapacitantes. Como apuntan desde Intimina, en la mayoría de los casos, puede combatirse con un cambio de hábitos, enfocados a un estilo de vida más saludable. Sin embargo, insistimos que no debes aguantar si resultan demasiado desagradables, en ese caso, acude rápidamente a un especialista. Sus expertos nos hacen estas recomendaciones:

  • Alimentación: Vigila los atracones y los antojos propios de estos momentos, porque pueden satisfacernos en principio, pero acarrearnos todavía más cansancio a largo plazo. “Los hábitos alimenticios saludables te harán sentir bien. Los alimentos con mucho azúcar provocan un aumento de los niveles de energía, pero el descenso es intenso. Por lo tanto, comer verduras, beber mucha agua y ser regular con las horas de las comidas es lo mejor para estos casos”.
  • Ejercicio. Vale, sabemos que no a todas las mujeres les apetece hacerlo cuando tienen la regla, sobre todo si es dolorosa, pero no te estamos diciendo que levantes pesas de veinte kilos. “Se trata de que incorpores rutinas de ejercicio a tu día a día, no importa cuáles”. Puedes salir a dar un paseo, hacer yoga o incluso añadir ejercicios de alta intensidad como el running o el ciclismo. Seguro que encuentras una actividad que te ayude a activarte y a recuperar esas endorfinas perdidas.
  • Salud mental. Siempre insistimos en la importancia de cuidar este aspecto, pero durante estos días es aún más importante. “Aunque requiere mucho trabajo, la salud mental es esencial para la salud física. Para ayudarte en este campo, puedes dedicarle unos minutos de tu día a meditar o relajarte”.

Seguro que si sigues estos consejos te sientes un poquito mejor y aprendes a hacer frente a la fatiga menstrual. La constancia es la clave.

Fases del ciclo menstrual y cambios emocionales - Ana Corral Psicóloga

Dolores en la ovulación a los 40: ¿por qué ahora me duele más?

A muchas mujeres les ocurre lo mismo al llegar a los 40: el cuerpo empieza a cambiar, y lo que antes era un ciclo menstrual “tranquilo” se convierte en una montaña rusa de emociones. Uno de los síntomas más habituales -y muchas veces preocupante- son los dolores en la ovulación a los 40.

Con el paso de los años, el cuerpo de la mujer se prepara poco a poco para la menopausia. Esta etapa de transición, conocida como perimenopausia, puede comenzar ya a los 40 y venir acompañada de variaciones hormonales importantes.

Estas fluctuaciones pueden hacer que la ovulación sea más intensa, más irregular… y más molesta. El dolor no desaparece pasados unos días.

En iDONA, el Dr. Fernando Ruiz realiza una exploración completa, siempre desde un trato cercano y personalizado. A través de una ecografía ginecológica podemos ver el estado de los ovarios, descartar quistes o miomas, y valorar si el dolor es parte de un ciclo normal o hay algo más que tratar.

En algunos casos, el tratamiento puede ser tan sencillo como ajustar el método anticonceptivo o regular las hormonas. En otros, puede ser necesario investigar más a fondo.

Tratamiento y Remedios Caseros para el Dolor Ovulatorio

Generalmente no es necesario ningún tratamiento para el dolor ovulatorio, pues no es algo grave ni genera grandes molestias. No obstante, hay situaciones en las que el dolor al ovular es intenso o se extiende en el tiempo. En ese caso, las mujeres pueden tomarse analgésicos.

También el médico puede recetarnos anticonceptivos orales para prevenir la ovulación y ayudar a reducir el dolor relacionado con la ovulación. En caso de sentir mucha molestia, se debe acudir al ginecólogo para que realice un examen pélvico por si la causa del mismo fuese otra.

Muchas veces, las molestias durante la ovulación suelen ser suaves y pasajeras. Es por ello por lo que las mujeres prefieren no tomar nada y recurrir a remedios caseros.

En primer lugar, la mujer debe permanecer relajada y estirada. Si hay tensión abdominal, es posible que la mujer sienta mayor dolor durante los calambres producidos por la ovulación. Además, colocar una bolsa de agua caliente en la zona abdominal suele ser de gran ayuda para calmar el dolor.

Hay estudios que indican que el consumo de café podría aumentar la sensibilidad al dolor, por lo que lo recomendable sería reducir la ingesta de cafeína durante la ovulación.

Otro remedio casero para mitigar el dolor de la ovulación es el consumo de infusiones.

La manzanilla es una de las infusiones aconsejadas en estos casos, ya que tiene propiedades antiinflamatorias.

Fase Lútea del Ciclo Menstrual

¿Sabías que hay una fase en el ciclo menstrual que se produce después de la ovulación y que es una parte muy importante del ciclo en la preparación del cuerpo para el embarazo? Sigue leyendo para conocer todo sobre la fase lútea, qué es, qué sucede durante esta fase y cuánto dura.

La fase lútea del ciclo menstrual es el tiempo comprendido entre la ovulación y el siguiente periodo. La fase lútea es el tiempo comprendido entre la ovulación y el primer día del periodo.

El día de inicio de la fase lútea depende del día en que se produzca la ovulación, e incluso en un ciclo típico de 28 días, a menudo hay variaciones en el momento exacto en que se produce la ovulación.

Es posible que entres en la fase lútea del ciclo y que no notes ningún síntoma. Sin embargo, después de ovular, tu cuerpo experimenta un cambio en los niveles hormonales, ya que el cuerpo lúteo libera progesterona hasta que se marchita y muere (si no se produce la concepción).

La progesterona producida por el cuerpo lúteo después de la ovulación hace que la temperatura corporal basal (TCB) de una mujer aumente ligeramente entre 0,3 y 0,6 grados Celsius (0,5 y 1 grados Fahrenheit) y permanecerá elevada hasta que se produzca el periodo, momento en el que el cuerpo volverá a su temperatura habitual.

La fase lútea es importante porque es cuando el revestimiento del útero tiene la oportunidad de espesarse en preparación para la implantación de un óvulo fecundado.

Una fase lútea corta se define como 11 días o menos desde el día de la ovulación hasta el primer día del siguiente periodo.

Las fases lúteas largas (más de 14 días) pueden deberse a un desequilibrio hormonal, como el que se observa en el síndrome de ovario poliquístico (SOP).

La insuficiencia luteínica (a veces denominada deficiencia de la fase lútea o insuficiencia de la fase lútea) se refiere a una afección en la que existe una anomalía en el desarrollo del endometrio (el revestimiento más interno del útero). Aún se desconoce la causa exacta. Sin embargo, una posibilidad es que la cantidad de progesterona secretada por el cuerpo lúteo sea demasiado baja.

Si tienes insuficiencia luteínica, el tratamiento realmente dependerá de tu situación específica y solo tu médico podrá aconsejarte acerca de las medidas adecuadas que debes tomar. Recetar progesterona adicional (mediante inyección, por vía oral u óvulos vaginales) después de la ovulación.

Es posible que te encuentres en la fase lútea y no notes nada diferente, aunque no es raro sentir los síntomas del síndrome premenstrual durante las últimas etapas de la fase lútea a medida que disminuyen los niveles de progesterona.

Si usas un test de ovulación, cuando veas un aumento de la LH sabrás que vas a ovular en las próximas 24 a 36 horas. Esto significa que entrarás en la fase lútea en un plazo de 24 a 36 horas aproximadamente.

La fase lútea dura desde el día después de la ovulación hasta el día antes de que comience el periodo.

Los expertos dicen que la duración promedio de la fase lútea es de 14 días, pero existe un intervalo amplio que se considera normal.

Ten en cuenta que la duración de la fase lútea puede ser diferente de una mujer a otra y también de un ciclo a otro.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Es normal tener ovulaciones dolorosas tomando Omifin? Omifin puede producir hiperestimulación ovárica, causando dolor pelviano abdominal, distensión, aumento de peso y/o sensación de hinchazón generalizada.
  • ¿El dolor en la ovulación afecta a la fertilidad? No necesariamente. El dolor en la zona pélvica durante la ovulación no se considera grave ni es indicativo de enfermedad.
  • ¿El momento de la ovulación puede variar con la edad? Sí. El momento de ovulación cambia con la edad, debido a la disminución de la reserva ovárica.
  • ¿El dolor premenstrual está causado por la ovulación? No siempre. El dolor previo a la menstruación puede producirse debido a la inminente llegada del sangrado vaginal.
  • ¿Es normal tener dolor durante la ovulación? Sí, sentir molestias al ovular es algo normal que le ocurre a muchas mujeres.
  • ¿Provocar la ovulación con omifin puede causar dolor? Sí, es posible que este tratamiento cause en la mujer pequeños dolores o molestias.
  • ¿Hay alguna forma de calmar el dolor de ovulación con hierbas o remedios naturales? En cuanto a remedios caseros, la forma más utilizada para calmar el dolor ovulatorio es la aplicación de calor en la zona abdominal o la relajación general a base de infusiones como la manzanilla, por ejemplo.
  • ¿El dolor al ovular es igual que el dolor menstrual? Is ovulation pain the same as menstrual pain?
  • ¿Existe relación entre el dolor en la ovulación y la endometriosis? La respuesta es que sí. Durante la ovulación ocurre un aumento de los niveles hormonales en la mujer. Esta alteración hormonal puede provocar que los implantes endometriales causen ovulaciones dolorosas en la mujer diagnosticada de endometriosis.

Publicaciones populares: