Historia de la búsqueda genealógica en La Palma y el legado de "Casa Canene" en Llanes

El Cabildo de La Palma ha facilitado a investigadores y a la sociedad insular un valioso recurso para el estudio de la historia familiar: un trabajo de indexación de los asientos de bautismos de casi todas las parroquias de la isla.

Este proyecto ha permitido que la información extraída de los libros de bautismo sea consultada en el Archivo General de La Palma, ubicado en el antiguo convento de San Francisco de Santa Cruz de La Palma.

Acceso a la información genealógica en La Palma

La consejera insular de Cultura y Patrimonio Histórico, María Victoria Hernández, señala que "el acceso a este recurso en La Palma va a facilitar tanto los trabajos de históricos como los genealógicos". Dicha herramienta está sirviendo para una más ágil localización de los ascendientes de los palmeros emigrados a Cuba y Venezuela. Asimismo, María Victoria Hernández recalcó que "en la actualidad, los principales usuarios de los archivos públicos de la isla están siendo los investigadores en historia familiar".

Ya desde el año 2006 existe en La Palma un grupo de genealogía, Genlapalma, bajo la coordinación de Francisco J. Martín, profesor palmero en la Universidad de Alicante. En la actualidad este grupo cuenta con 37 miembros distribuidos por La Palma, Canarias, Península, Cuba, Venezuela y Estados Unidos.

Se trata de un disco compacto en el que se compilan los datos de bautismos de cerca de 30.000 palmeros nacidos entre 1875 y 1900.

Tabla de usuarios de archivos públicos en La Palma:

Tipo de UsuarioInterés Principal
Investigadores en historia familiarLocalización de ascendientes
HistoriadoresEstudios históricos
GenealogistasCreación de árboles genealógicos

El legado de "Casa Canene" en Llanes

Decir adiós a un lugar que ha sido hogar durante décadas no es tarea sencilla. Para José Alberto Canene, ese hogar lleva su apellido y se erige como uno de los establecimientos hosteleros más míticos de Llanes, "Casa Canene". Tras sesenta años de negocio familiar, el bar, situado en la calle Manuel Cué de la villa llanisca, cuelga el cartel de cerrado, a la espera de emprender una nueva aventura.

Fundado en 1963 por Juan Antonio Santiago Canene e Isolina Álvarez, el restaurante ha sido punto de referencia y "casa" -haciendo honor a su nombre-, para muchos vecinos y veraneantes del concejo. La leyenda del local se remonta aún más atrás en el tiempo, cuando era un chigre regentado por la mesonera María Noceda, conocida como María Chinchín: "Mi padre trabajaba como camarero en Casa Ángel, que ahora es el bar Uría, pero quería abrir su propio negocio. María se jubilaba y decidió hacerse con el traspaso, para lo que tuvo que pagar 15.000 pesetas. Fue uno de los primeros en poner un bar en esa calle", cuenta José Alberto Canene. El resto es historia de Llanes.

Fachada de Casa Canene en Llanes

En aquellos tiempos era un bar "en blanco y negro", tal y como recuerda José Alberto, quien tenía tan solo siete años cuando se llevó a cabo la inauguración. No había sillas, y el menú, tan tradicional como delicioso, ofrecía platos que satisfacían a cualquier paladar: "Mi madre era de esas cocineras amas de casa, autodidacta. En la carta había lo de siempre, "sota, caballo y rey". Callos, hígado encebollado, calamares en su tinta, albóndigas y sardinas".

El negocio continuó formando parte de la saga familiar cuando José Alberto Canene se incorporó a la plantilla en 1976, donde permaneció incansable hasta su reciente jubilación. Sin embargo, nunca estuvo solo, primero con sus padres, y después con su hijo y también su esposa, María Elena "Leni" Amieva, pilar fundamental del establecimiento: "De joven yo era un paseante de libros, así que dejé el instituto y me metí a trabajar. Me casé pronto y entonces llegó la que es el timón, la vela, el motor y todo del negocio, mi mujer", relata.

Es precisamente la jubilación de "Leni" lo que lleva a la decisión de echar el cierre de este emblemático restaurante llanisco que ya no abrirá esta temporada: "La verdad es que me cogió con el pie cambiado, pero era lo que tocaba", reconoce Canene. Sus hijos Roberto y Delfina deciden no recoger el testigo de este local que, a pesar de que la familia seguirá siendo propietaria, pasará a otras manos con un nuevo nombre.

La difícil situación que atraviesa la hostelería es una de las causas para no continuar el legado familiar: "Ya el año pasado fue horrible, como está pasando en todos los sitios. Hemos tenido problemas para encontrar una buena plantilla de empleados, ninguno viene cualificado y muchos quieren acogerse a un convenio con unos horarios y salarios que no podemos permitirnos", señala.

Llanes abre el interior de los bares

"Casa Canene" ha sido un lugar de encuentro para clientes fijos, lleno de familias de veraneantes, pero también pasaron por el local infinidad de personajes públicos, desde el cantante cubano Antonio Machín, hasta el presidente del Principado Adrián Barbón, con quien Canene que, fue concejal socialista de Llanes, mantenía amistad. También futbolistas, y famosos del mundo del espectáculo que llegaban atraídos por el olor de la cocina a su salida del Teatro Benavente: "Por aquí pasó mucha gente. Los payasos de la tele, Boris Izaguirre o Carmen Lomana, quien en su día vino en rulos a comerse una fabada como su última fiesta de soltera antes de casarse en la Basílica", rememora Canene.

Así se despide, al menos por el momento, el mítico bar llanisco, cuyas últimas comandas fueron servidas el pasado puente de la Constitución. Deja, eso sí, una huella imborrable en la historia social, gastronómica y turística de Llanes.

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