El porteo no es solo un medio de transportar al bebé, es una forma de crianza en la que llevamos a nuestros hijos con nosotros. Actualmente, el porteo se trata como un descubrimiento revolucionario, sin embargo, la mayoría de los mamíferos portean, un ejemplo son los canguros.
¿Podría portear a mi bebé? ¿Cómo lo hago? Esta es una de las preguntas que con más frecuencia suelen realizarse los padres que se plantean portear por primera vez. Sean cuales sean tus expectativas, hay una mochila para ti.
Uno de los ejemplos más antiguos que se han encontrado es una pintura sobre estuco procedente de la tumba de Menna (1400 a.C.). En ella, se observa a una mujer trabajando mientras sostiene a su hijo sobre sus piernas ayudadas por unas bandas que parecían tejidas.
El portabebés es la forma más cercana de llevar al niño, ya que el pequeño va colgado en contacto con el cuerpo de la madre o el padre. Su uso es tendencia, ya que brinda calidez y seguridad al bebé.
Este artículo explica las ventajas del portabebés y qué tipos existen: desde sencillos fulares o bandoleras hasta modernas mochilas ergonómicas. Ofrece también consejos para saber cómo colocarlos.
Los portabebés permiten llevar al niño colgado junto al cuerpo de la madre o el padre, lo que favorece un contacto estrecho con el pequeño, mucho más directo que el que ofrece el cochecito o carrito infantil.
El portabebés da seguridad al niño y el adulto tiene ambas manos libres. Este tipo de sistemas «posibilita que los bebés se sientan más seguros y arropados, lo que reduce el nerviosismo del niño y aumenta sus periodos de sueño», asegura la asociación Red Canguro, formada por madres y padres que promueven su uso.
Existen distintos tipos de portabebés, desde sencillos fulares hasta mochilas ergonómicas, y en general pueden utilizarse desde los primeros días de vida del pequeño. A continuación se detallan las variantes más usadas, sus ventajas y algunas precauciones que conviene tener en cuenta.
Si estás buscando un canguro bebe para llevar a tu pequeño de manera segura y cómoda, es crucial elegir un portabebé de calidad. Asegúrate de que cuente con certificados que avalen su seguridad y comodidad tanto para ti como para tu bebé. No basta con tener un fular elástico, bandolera o mochila portabebés; es importante informarse sobre cómo colocarlos correctamente para garantizar una experiencia positiva y ergonómica de porteo.
Beneficios del Porteo
El porteo tiene múltiples beneficios tanto para el desarrollo físico de tu bebé, como para ti como padre o madre, siempre y cuando se realice de forma ergonómica.
- Mejor adaptación a la vida exterior: Tu bebé pasa de estar en total contacto contigo al estar dentro de su útero donde su entorno es oscuro, cálido, tranquilo y conocido a salir al mundo exterior totalmente desconocido, amplio, luminoso, ruidoso y además separado de ti. En el nacimiento el contacto de piel con piel entre tu bebé y tú le ayudará a que el tránsito a su nueva vida, fuera de tu barriga, sea más agradable para él.
- Contacto piel con piel: El contacto directo de tu piel con la de tu bebé le ayuda a relajarse, a sentirse seguro y feliz. Es una forma a través de la que sincroniza su respiración con la tuya, escucha tus latidos, te huele, estabiliza su ritmo cardíaco y regula su temperatura corporal con la tuya.
- Favorece la lactancia materna: La cercanía del bebé al pecho de su madre estimula las hormonas que desencadenan la secreción de leche materna. El roce del cuerpo de tu bebé con el tuyo facilita las tomas ya que se estimula la producción de leche materna. De este modo, la lactancia con tu bebé se realiza de una forma más cómoda. Al tener a tu bebé tan cerca, puedes detectar con antelación si tiene hambre. Además, la cercanía hace que el acceso al pecho sea directo y, así, respondemos de forma inmediata a sus necesidades básicas.
- Previene los cólicos y reflujos: Uno de los múltiples beneficios del porteo es el movimiento. Salir a dar un paseo con el portabebés se puede convertir en una experiencia maravillosa para tu bebé ya que el movimiento de tu cuerpo ejerce un efecto de balanceo y masaje que ayuda a tu bebé a hacer la digestión y le calma al mismo tiempo. Dicho movimiento en postura erguida le ayuda a desarrollar su sistema vestibular, a expulsar gases y le previene de tener cólicos y reflujos ya que ayuda a evitar las regurgitaciones.
- Favorece el sueño: El contacto directo de tu bebé con tu cuerpo le aporta seguridad y confianza, que junto al latido de tu corazón y al balanceo de tu cuerpo, hace que concilien mejor y más rápido el sueño.
- Te aporta seguridad y tranquilidad: Tener a tu bebé siempre cerca te ayuda a detectar sus necesidades y atenderlas a tiempo, incluso antes de que llore. De este modo, evitas tener que vivir situaciones indeseadas y estresantes.
- Evita los celos entre hermanos: El portabebés te ayuda a que puedas atender otras tareas sin desatender en ningún momento a tu bebé. Puedes llevarlo contigo sin tener que cogerle en brazos y de este modo tienes las manos libres para realizar otras actividades como atender a otro de tus hijos. De este modo, el porteo nos permite atender al bebé sin desatender a su hermano o hermana. De esta forma evitamos que los hermanos mayores se sientan celosos por la llegada de un nuevo miembro a la familia. Además, tampoco te sentirás mal por no poder dedicarte al completo al que hasta ahora era tu único hijo. Recuerda, que algunas actividades no son recomendables hacerlas mientras se portea como, por ejemplo, cocinar.
Puedes portear durante todo el año, tanto en invierno como en verano. Eso sí, tu bebé debe llevar ropa cómoda. Si es invierno, asegúrate de que no va excesivamente abrigado y de que no lleva varias capas de ropa, o prendas que no le puedan resultar incómodas. Los pijamas con pies pueden impedir el movimiento y los abrigos producen un sobrecalentamiento. La mejor opción para portear en invierno es utilizar un abrigo de porteo que te permita quitar capas de ropa rápidamente. En verano, utiliza portabebés con tejidos transpirables como el bambú.
Tipos de Canguro Portabebés
Existen varios tipos de canguro portabebes disponibles en el mercado para portear a tu bebé, cada uno con sus beneficios y características únicas.
- El fular, el portabebés más sencillo: El fular es el tipo más simple de portabebés. Consiste en una larga tela de unos cuatro metros de largo por unos 70 centímetros de ancho, que se envuelve alrededor del cuerpo del adulto. De este modo, forma un pequeño saco o hueco donde se sitúa al bebé. Es el modelo más versátil, ya que permite llevar al niño tanto delante como en la espalda o en el costado, siempre con las piernas del bebé apoyadas sobre la curva de las caderas. Tiene un precio aproximado de 30 euros.
- ‘Mei-tai’, un portabebés de origen asiático: El mei-tai es un modelo de portabebés de origen asiático. Está formado por un rectángulo de tela y dos pares de cintas que se atan al cuerpo del portador: dos por encima de los hombros y dos por la cintura. Conviene que las cintas sean anchas para que el peso esté mejor repartido y genere menos cansancio. Este portabebés suele recomendarse para pequeños que ya sostienen la espalda y el cuello, a partir de seis meses de edad. Puede encontrarse desde unos 25 euros.
- Mochilas ergonómicas para llevar al niño: Las mochilas portabebés son muy parecidas a los macutos convencionales. Se llaman ergonómicas porque respetan las posiciones naturales del cuerpo del pequeño. El bebé debe estar siempre de cara al adulto que lo transporta. Las hay desde unos 50 euros.
- Bandolera de anillas para niños: La bandolera portabebés está compuesta por una sola tela extensa, como el fular. Pero, a diferencia de este, posee anillas en un extremo que permite ajustar sus medidas. También deja llevar al niño delante, atrás y en el costado, y no solo erguido, sino también tumbado. Se hallan desde 25 euros.
- ‘Pouch’, sencillo y rápido de colocar: El pouch es una tela cosida en forma de tubo que se cuelga de uno de los hombros. Es similar a la bandolera, pero sin anillas. Este portabebés es el más simple de poner y quitar. La desventaja es que, al ser un trozo de tela fijo, no es tan sencillo regular su tamaño, salvo que se enrolle la tela del modo que se explica en este otro vídeo. Se encuentran desde 25 euros.
Cuándo un portabebés es opción adecuada para ti
Los modelos de portabebés que más se adaptan a los recién nacidos son los de tela porque permiten realizar ajustes a tu medida y necesidad.
El pañuelo portabebés o también llamado fular elástico es un modelo ideal para iniciarse en el porteo. La ventaja del fular elástico es que se puede pre anudar. Por lo que no tienes que hacer el nudo cada vez que cojas a tu bebé. Con hacer el nudo una vez podrás meter y sacar al bebé todas las veces que necesites, sin deshacer el nudo. Es importante que elijas un buen fular elástico que se pueda pre anudar bien y que tenga un buen soporte para tu bebé.
Similar al fular elástico existe la camiseta de porteo que es más sencilla de utilizar, ya que no necesitas hacer nudos.
Si estás buscando una mochila portabebés es muy importante que elijas una mochila ergonómica, que respete la posición natural del bebé. Además, debe ser una mochila evolutiva, es decir que se adapte al tamaño y crecimiento de tu bebé. Existen en el mercado diferentes tipos de mochilas evolutivas. Por ejemplo, las mochilas portabebés con tejido de fular se adaptan muy bien a bebés recién nacidos.
Es un portabebés de origen asiático. Permite el porteo de frente, a la espalda e incluso en la cadera. Reparte adecuadamente el peso y suele ser el portabebés favorito de los papa canguros.
He de reconocer que no es el portabebés más sencillo de utilizar, requiere paciencia y practica.
En resumen, elegir el canguro portabebés adecuado depende de tus necesidades específicas y del peso de tu bebé. Ya sea una mochila, bandolera o fular, lo importante es que sea seguro, cómodo y se adapte bien a ambos. Con la variedad de opciones disponibles, encontrar el canguro para bebé perfecto es más fácil que nunca.
Posición Correcta del Bebé en el Portabebés
Posición correcta del bebé en el portabebés
La posición correcta de los pequeños en el portabebés es de frente al portador, tanto si está en su parte de delante como si se halla en la espalda o el costado. De esta manera, explica la asociación Red Canguro, “se respetan las curvaturas naturales de la espalda, la cadera y las piernas del niño”.
Cuando el bebé es muy pequeño, las piernas no pueden ir colgadas, sino que tienen que quedar dentro de la tela del portabebés formando una M. También hay que tener mucho cuidado con la cabeza, para que quede sostenida por la tela, pero que se hunda en el hueco del portabebés. La cara del niño debe ser visible en todo momento.
Cuando el niño cumple los seis meses, las piernas se colocan por fuera del portabebés y el pequeño asume la posición en ranita. Las piernas abiertas deben formar un ángulo de 90 grados entre ellas, con las caderas flexionadas para que las rodillas queden por encima de sus nalgas. De esta forma, el fémur del bebé encaja en la cavidad de las caderas de la madre o padre, se alinea la pelvis y la columna vertebral asume una postura redondeada natural. Además de ir en ranita, los niños también pueden ir tumbados de costado, sobre todo en portabebés como las bandoleras o pouches. Esto permite amamantarlo.
Llevar al niño en un portabebés nunca debe dañar la espalda del portador. “Si surgen dolores, la causa será que la postura no es la correcta”, explica Red Canguro. Puede que el bebé esté demasiado bajo o muy apretado, o que la tela esté enrollada en mala posición.
Consejos para un Porteo Seguro y Ergonómico
- Debes poder besar la cabeza de tu bebé si te inclinas.
- El bebé debe tener su cara y nariz despejadas para poder respirar sin problemas.
- Cuando se duerma, apoya la mejilla sobre tu cuerpo.
- La cadera del bebé debe formar una M.
- Las nalgas del bebé deben quedar apoyadas sobre tu cuerpo. Orienta siempre su trasero hacia tu cuerpo, para que las nalgas y no el vientre sea lo que apoye sobre ti.
- El porteo debe respetar la curvatura natural de la espalda de tu bebé. Debe sostener su espalda firmemente y sin aplastarla.
- Al portear reparte el peso por tus caderas y espalda.
- Colocar al bebé idealmente en vertical y mirando hacia el porteador. La altura es aquella en la que puedas besarle la frente con facilidad para los más pequeños. La barbilla tiene que ir separada de su pecho y la nariz debe estar despejada para evitar la asfixia.
Consideraciones sobre la Displasia de Cadera
Sabemos que la displasia es una patología congénita, es decir, que no por colocar al bebé en una determinada posición va a padecer displasia. Aunque la displasia de cadera puede tener una severidad diferente entre un paciente y otro, se trata de un problema ortopédico suficientemente serio como para no sustituir el arnés por otro sistema que no esté suficientemente testado.
El tratamiento con arnés para la displasia de cadera exige llevarlo todo el día, no a tiempo parcial, e incluso no retirarlo ni para cambiar de ropa al niño ni para bañarlo, algo que es inviable con una mochila portabebés. Si bien existen mochilas que colocan el bebé en una postura similar a la que proporciona un arnés, no están diseñadas para ello ni sujetan las piernas igual que el arnés.
Al nacimiento, el bebé coloca las piernas en una postura similar a como las tenía dentro del útero, en separación, flexión y rotación externa. Por todo ello, la mejor postura en un portabebés debería ser con separación de las piernas (abducción) y con la mayor libertad de movimiento en flexión, extensión y rotaciones.
La postura adecuada es aquella en la que el bebé esté cómodo y que no sea excesivamente abierta ni cerrada. Una postura de piernas muy separadas y en flexión de caderas, de forma prolongada tampoco es buena porque compromete la circulación, puede provocar una necrosis de la cabeza femoral y no favorece el desarrollo esférico de la cabeza femoral. Esta postura sería la que se utiliza en el tratamiento de la displasia cuando colocamos un arnés, y se ha observado que provoca necrosis de cabeza femoral en un 0.7% de los casos.
El acetábulo completa su osificación unos dos años antes del final de crecimiento, lo que corresponde a una edad esquelética de 12 años en niñas y 14 en niños.
Como he comentado antes, una postura similar a la de un arnés para la displasia aumenta el riesgo de necrosis de la cabeza femoral porque compromete la circulación. Probablemente no se trate del riego a través del ligamento redondo sino a través del retináculo vascular posterior. El cartílago articular que envuelve la cabeza femoral se nutre del líquido sinovial que baña la articulación y necesita movimiento para que esto ocurra.
Cuando transportamos a un bebé mirando hacia delante, siempre hay que tener precaución en cuanto al tiempo total. Ninguna postura de forma prolongada va a ser buena para el bebé ni para el porteador.
La postura que adquiere el niño en la mochila portabebés mirando hacia el porteador o hacia delante puede variar según las características de la mochila y la anatomía del niño o del porteador. Colocado hacia el porteador, la columna se sitúa en cifosis y las caderas están en abducción. Esta postura es la más adecuada cuando el niño es pequeño y tiene poca musculatura para dominar la postura. La columna dorsal y lumbar están protegidas y la mochila debe proporcionar soporte cervical cuando el niño es pequeño. Colocado hacia adelante el niño se adapta su tronco al espacio y la anatomía del porteador pero sólo es válida para niños más mayores con fuerza suficiente para moverse, cambiar de postura y colocar el tronco a voluntad. Para este desarrollo el niño necesita caminar. Si se obliga al niño a caminar como un adulto, sólo encontraremos un rechazo.
Mochila Porta Bebé Ergonómica
Desde el punto de vista esquelético no existe riesgo de lesiones musculares, óseas o articulares por adoptar una postura vertical.
El bebé puede colocarse en una superficie plana, pero ésta no puede ser rígida, sino que debe ser mullida. En general, cunas y hamacas tienen unas características aceptables para el confort del niño.
El porteo produce un aumento de la carga que deben soportar las articulaciones y la musculatura de la columna. Un porteo de excesivo peso o tiempo puede provocar sobrecarga articular o fatiga muscular y la aparición de dolor de espalda.
La sociedad india tenía el hábito de llevar los niños pequeños apoyados en la pelvis con las caderas separadas y las piernas libres, existiendo una bajísima aparición de displasia de cadera.
¿Qué buscar al elegir un portabebés?
- Evitas tener que aprender a colocarla, como sucede con los fulares.
- Ergonomía: Que la mochila respete la forma del bebé es condición indispensable.
- Ajustes: Las correas y cinturones deben poder ajustarse para adaptarse a su crecimiento y maximizar el tiempo de uso.
- Posiciones: Los especialistas suelen recomendar el porteo delantero (sobre el pecho). Pero, a partir de cierta de edad, también querrás llevarlo a la espalda sobre la cintura.
- Comodidad: Debe ser ergonómica para el bebé, y no una de esas colgonas en la que parece que el niño se escurre. ¡Pero también debe ser cómoda para ti!
- Tiempo de uso: Como máximo, una mochila soportará unos 22 kg de peso.
- Materiales: Se trata de portear bebés, ¡busca siempre la calidad! Además, dependiendo de la época del año que vaya a abarcar su uso mayoritario, deberás barajar varias opciones.
- Accesorios: El peso mínimo para el que están preparadas son los 3,5 kg.
