Cambios Hormonales y Fisiológicos en el Puerperio: Una Guía Completa

El puerperio es el período que sigue al parto. Dura aproximadamente de 6 a 8 semanas, unos 40 días, por lo que también se le conoce como "cuarentena". La felicidad por tener a tu bebé en tus brazos se mezcla con el cansancio y algunas molestias. Para los médicos comienza después del alumbramiento de la placenta y dura entre seis y ocho semanas o unos 40 días.

Durante este tiempo, el organismo materno va recuperando su normalidad después del parto. El puerperio o posparto son las seis semanas posteriores al parto, periodo en que el cuerpo de la mujer vuelve paulatinamente a la normalidad y alcanza un estado físico lo más similar posible a aquél en que se encontraba antes del embarazo. Es un momento de grandes cambios, y contar con el apoyo de profesionales de la salud puede hacer la diferencia.

El posparto es una etapa muy intensa para la que las parejas no siempre se preparan. Durante los nueve meses de embarazo todas nuestras preocupaciones van dirigidas a los problemas que pueden surgir en el embarazo o en el parto y pocas veces nos planteamos algo más allá de ese momento.

Cuidados de la madre después del parto | Clínica Alemana

Cambios Fisiológicos en el Puerperio

Tras el parto, el cuerpo de la mujer vuelve gradualmente al estado previo al embarazo, aunque este proceso es distinto en cada mujer y el tiempo que puede llevar también difiere. Además, no todas las partes del cuerpo evolucionan de la misma manera:

Involución Uterina y Entuertos

El útero empieza su involución inmediatamente después del parto. Los minutos que siguen al momento de dar a luz son vitales puesto que el útero debe formar lo que se conoce como globo de seguridad para prevenir la hemorragia postparto. A las 24 horas del parto, la mamá puede palpar su útero a la altura del ombligo. A medida que pasan los días, el útero va descendiendo hasta que a los 15 días se encuentra por encima del pubis y, tres semanas después del parto, se convierte en un órgano intrapélvico. El útero, una vez expulsada la placenta, se contrae para evitar hemorragias y va disminuyendo de volumen hasta que vuelve a su tamaño normal al finalizar el puerperio, se contraerá aproximadamente un centímetro cada día.

Los entuertos son pequeñas contracciones uterinas que producen dolor y cuya función es facilitar que el útero recupere su tamaño y posición original. Son más frecuentes en mujeres multíparas y cuando la mujer está amamantando a su hijo. Desaparecen, por lo general, a los siete días. Los entuertos suelen ser más dolorosos a partir del segundo o tercer parto, y se manifiestan sobre todo al amamantar al bebé.

Loquios

Después del parto aparecen los "loquios", sangrado procedente de la cicatrización del útero (cicatriz donde estaba situada la placenta). En los primeros días son más abundantes y de color rojo, disminuyendo poco a poco en cantidad y cambiando de color hasta llegar a tener el aspecto del flujo normal. Las pérdidas vaginales se denominan loquios. Al principio serán rojos y al cabo de los días cambiarán a color marronáceo y posteriormente amarillento. Debe controlarse la cantidad de los loquios así como su olor para detectar posibles infecciones lo antes posible. No deben utilizarse tampones higiénicos sino compresas que deben cambiarse frecuentemente.

Es muy importante que no uses tampones para los loquios.

Mamas y Lactancia

Las mamas, que durante el embarazo estaban más maleables y sin molestias, generalmente permanecen más duras por estar llenas de leche. La subida de la leche es otro síntoma del posparto. En cuanto nace el bebé y se expulsa la placenta, los niveles de estrógeno y progesterona descienden en picado y la prolactina aumenta. El calostro es la primera leche que toma el bebé. A los tres o cinco días los pechos aumentan de tamaño y se llenan de leche. Para muchas mujeres resulta muy doloroso, porque la producción de leche es superior a lo que el bebé come.

Si se opta por la lactancia materna las mamas producen calostro los primeros 2-4 días hasta la subida de leche. Se debe poner el bebé frecuentemente al pecho para estimularla al máximo. La subida de leche se acompaña de un aumento del volumen de las mamas importante, a veces muy congestionadas, y de un aumento de la temperatura corporal.

Amamantar eleva los niveles de prolactina, y cuando el niño succiona, inicia el reflejo de eyección o bajada de la leche. La succión estimula la neurohipófisis para liberar oxitocina. Mientras una mujer está amamantando, permanece en un estado endocrinológico muy diferente al del embarazo y que difiere también de su condición previa al embarazo.

Otros Cambios Fisiológicos

  • Aparato urinario: Los primeros cinco días la mujer elimina mucho de los líquidos retenidos a través de la orina. El funcionamiento de los riñones vuelve a su estado normal entre 2-6 semanas postparto. La primera micción puede ser dificultosa en algunos casos por el edema de la zona vaginal y vulvar precisando incluso de un sondaje puntual. En algunas mujeres se presenta una incontinencia urinaria los primeros días posparto que precisará rehabilitación de la musculatura con ejercicios de Kegel.
  • Aparato digestivo: A medida que los niveles de progesterona descienden y el útero vuelve a su estado fisiológico, el intestino se va recuperando. En casos como el estreñimiento gestacional o las hemorroides, pueden tardar hasta seis semanas en desaparecer o mejorar. El reflujo y la acidez desaparecen en el momento en el que el útero disminuye su volumen. El ritmo intestinal también está modificado los primeros días con un cierto grado de estreñimiento.
  • Aparato cardiovascular: Como hemos comentado anteriormente, los primeros días tras el parto, la mujer elimina muchos de los líquidos retenidos a través de la orina. La frecuencia cardiaca se normaliza pasados unos diez días del parto, lo mismo ocurre con la tensión arterial. Las extremidades inferiores deben tener un especial cuidado. Es frecuente que aparezcan edemas posparto que irán disminuyendo con los días. Para favorecer el retorno venoso se recomienda elevar los pies de la cama. Debe estarse alerta de cualquier signo de tromboflebitis, como calor, enrojecimiento de la piel y dolor ya que sería una complicación no infrecuente del posparto. Las medias de compresión se recomiendan en pacientes con insuficiencia venosa para favorecer la circulación y evitar complicaciones.
  • Peso: Es uno de los aspectos que más suele preocupar a las mamás después del parto. Por regla general, la mujer vuelve a su peso normal transcurridos seis meses desde el parto. Una dieta sana y equilibrada y el realizar ejercicio físico de forma regular ayudan a recuperar la figura. Si la mujer está lactando no se recomienda seguir ninguna dieta.
  • Heridas: Se debe también controlar la herida y su buena cicatrización, tanto en cesáreas como en partos vaginales y debe administrarse la analgesia necesaria para la mitigación del dolor. Es muy importante la correcta higiene de la episiotomía, lavándola con agua y jabón cada vez después de ir al baño, manteniéndose seca la zona. Para ello es recomendable utilizar un secador de pelo.

Cambios Hormonales en el Puerperio

Tras dar a luz, tu cuerpo deja de segregar una gran cantidad de hormonas que eran necesarias para el embarazo. Los cambios en el estado de ánimo coinciden, como hemos visto, con la caída brusca de las hormonas estrogénicas y la progesterona, que alcanzan los niveles más bajos en esos días. Es la primera etapa después del nacimiento. Se caracteriza por una conducta dependiente y puede durar desde varias horas hasta dos días después del parto. Durante este período la mujer presta una intensa atención sobre ella misma. A. Emergen dudas sobre su capacidad como madre y cuidadora. B. También llamada de hacerse cargo, es la segunda etapa. La mujer comienza a recuperar su energía y experimenta una mejoría del bienestar físico. Es una etapa muy receptiva para la educación y enseñanza de la lactancia, y otros procedimientos sobre el cuidado. C. También llamada de dejar hacer, coincide esta etapa con el alta maternal. La mujer adopta conductas más independientes en su papel maternal. Comienza a ver al recién nacido como un ser independiente. La mujer necesita desarrollar su relación con su pareja y el resto de la familia.

Este descenso posibilita un aumento de la prolactina, por la liberación de la actividad hipofisaria y desbloqueo de la glándula mamaria.

Durante la primera etapa del puerperio, el ovario está deprimido, ya que la hipófisis (glándula que regula el trabajo del ovario) no produce suficientes hormonas para estimularlo. Esta inhibición del ovario dura algunas semanas en las mujeres que no amamantan, quienes presentan la primera ovulación entre cuatro y ocho semanas después del parto. El mecanismo exacto responsable de la reanudación del ciclo menstrual no se conoce totalmente.

Las mujeres que no lactan tienen el retorno de la menstruación entre la 6ª y 8ª semana después del parto en el 50% de los casos.

En muchas mujeres se presenta una melancolía posparto producida por los cambios hormonales. A los 3-5 días después del alumbramiento se produce un sentimiento de tristeza, estado anímico variable, llanto sin motivo aparente, ansiedad e impaciencia. Si este sentimiento se acentúa o perdura más allá del décimo día debe acudirse a un especialista para descartar un cuadro de depresión posparto.

Los cambios en el estado de ánimo coinciden, como hemos visto, con la caída brusca de las hormonas estrogénicas y la progesterona, que alcanzan los niveles más bajos en esos días. Por supuesto que los cambios hormonales influyen en los emocionales, pero no son la única causa de los cambios emocionales que se dan en el puerperio.

Cambios Psicológicos: Maternity Blues

Esta etapa se caracteriza por muchos cambios hormonales. El embarazo es un estado en el que las hormonas juegan un papel importante y sus niveles en sangre están aumentados. En el puerperio, estos niveles suelen bajar excepto aquellas hormonas que tienen una función en la lactancia materna cuyos niveles ascienden.

Se conoce como maternity blues a un estado fisiológico de tristeza puerperal que suele aparecer entre los 3-5 días después del parto. Su duración es de una semana como máximo por lo que si a los diez días tras el parto no ha desaparecido, la mujer debe consultar con un especialista.

Esa caída hormonal puede provocarte un bajón emocional: tu sensibilidad estará a flor de piel. A eso se une la responsabilidad y el agobio de tener que cuidar a un recién nacido. Es normal. Pero si estos sentimientos perduran durante más de dos semanas y están acompañados de tristeza (ganas de llorar sin motivo aparente), ansiedad, somnolencia o insomnio, con sentimiento de culpa o desesperación quizás se trate de una depresión posparto. ¿Cómo saber si tienes una depresión posparto?

Otros Aspectos Importantes

  • Pérdida de Cabello: Es frecuente una disminución del volumen del cabello con una caída de cabello importante entre 3-5 meses posparto, que posteriormente se recupera.
  • Reanudación de la Actividad Sexual: Es importante no reiniciar las relaciones sexuales hasta haber pasado el control médico de la cuarentena, sobre los 40 días posparto.
  • Fertilidad: La mayoría de mujeres no presentan la regla durante la lactancia materna, y su fertilidad disminuye por la falta de la ovulación, pero no están exentas de quedar embarazadas por lo que deben tomar precauciones.

La mujer, como hemos visto, experimenta cambios anatómicos, fisiológicos, en la relación con pareja y con la familia y, en general, en la forma en que se desarrolla la vida diaria. En general, se producen cambios importantes en el plano emocional y cambios en los intereses y prioridades a corto y largo plazo. En algunos casos, las mujeres pueden experimentar diversos grados de alteraciones psíquicas que pueden llegar a constituir un cuadro serio, como es la depresión posparto que requiere detección oportuna y manejo adecuado.

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