El embarazo es una de las etapas más emocionantes y transformadoras en la vida de una mujer. Desde el momento en que se confirma la noticia, comienza una travesía única que implica cambios físicos, emocionales y hormonales profundos. Durante estas primeras semanas, tu cuerpo va a estar preparándose para gestar a tu bebé, por lo que los cambios en el primer trimestre los notarás sobre todo tú.
El primer trimestre del embarazo comprende las primeras 12 semanas, comenzando desde el primer día del último período menstrual. Aunque el bebé aún es muy pequeño, durante estas semanas se forman todos los órganos y sistemas principales.
Cuando te quedas embarazada empiezas a experimentar muchos cambios, tanto físicos como psicológicos, que se van agudizando a medida que el embarazo avanza. En el primer trimestre del embarazo se producen cambios en el organismo con el fin de prepararlo para un crecimiento fetal correcto.
A continuación, exploraremos los cambios físicos más comunes que experimenta una mujer durante el primer trimestre del embarazo, así como algunas recomendaciones para sobrellevarlos de la mejor manera posible.
¿Qué produce las náuseas y vómitos en el embarazo?
Primeros Signos y Cambios Inadvertidos
Al inicio del embarazo, los cambios pasan prácticamente inadvertidos. Tal es así, que en muchas ocasiones algunos suelen confundirse con los asociados a la menstruación, como pueden ser el cansancio o la mayor secreción vaginal. En cuanto a los cambios físicos, es muy posible que no se noten a simple vista.
El aumento de tus pechos es muy pequeño y pasa inadvertido. Es de manera interna donde se producen más cambios, ya que empieza a engrosar la pared uterina y se forman el cordón umbilical y la placenta.
Cambios Físicos Evidentes Durante el Segundo Mes
Seguimos avanzando a lo largo del primer trimestre del embarazo hasta llegar al segundo mes, momento en el cual los primeros síntomas del embarazo empiezan a ser evidentes. Los pechos empiezan a aumentar y se vuelven más sensibles al tacto. Del mismo modo las areolas también crecen y se vuelven más oscuras.
Es el momento en el que los vómitos y las náuseas matutinas empiezan a hacer mella, haciendo que incluso puedas perder el apetito. Junto a ellos, puedes ser víctima de algún mareo o desmayo. El cansancio y las ganas de dormir aumentan, y con ellos, aparecen también los cambios de humor impulsados por la revolución hormonal que atraviesa tu cuerpo.
Los pechos siguen aumentando al igual que lo hará tu peso, hasta alcanzar más o menos un 10% del crecimiento que alcanzarás a lo largo de tu embarazo. Las hormonas empiezan a asentarse, con lo que las náuseas y vómitos empiezan a remitir poco a poco. Tu cuerpo ha atravesado ya muchos cambios, y tú serás la primera en notarlo.
Principales Cambios Físicos en el Primer Trimestre
Antes incluso de que usted sepa que está embarazada pueden aparecer los primeros cambios: aumento del pecho, náuseas y vómitos matutinos, ardores de estómago, rechazo a ciertos alimentos, micción más frecuente, etc. Notará un oscurecimiento de la piel de los pezones y de la línea media abdominal. Es normal que se sienta más cansada y con mucho sueño.
Durante la gestación, hay dos periodos claramente diferenciados: el periodo embrionario y el fetal. El primero dura 8 semanas y en él se va formando el bebé, llamado embrión. Desde la novena semana hasta el parto, el bebé ya está formado, y lo que hará principalmente es crecer. Este es el periodo fetal, y en esa fase ya hablaremos de feto.
En este periodo, se produce un aumento de la producción de algunas hormonas. Las hormonas son mensajeros químicos que se producen en algunos órganos y actúan sobre otros. Estas hormonas son necesarias para preparar el cuerpo para el embarazo y mantenerlo, como los estrógenos y la progesterona, la gonadotropina coriónica (que suprime la menstruación), preparar las glándulas mamarias para la lactancia (estrógenos y prolactina), inducir el parto (oxitocina) y, en menor medida, las hormonas tiroideas (que incrementan funciones corporales de la madre para que el crecimiento del feto sea adecuado) o la insulina para la regulación de la glucosa.
Estas variaciones hormonales serán las responsables de muchos de los cambios que tienen lugar en el cuerpo femenino durante la gestación:
- Ausencia de menstruación: Tras la concepción, es uno de los primeros signos y uno de los más evidentes. En las primeras semanas también puede producirse un ligero sangrado por la implantación del embrión.
- Aumento del tamaño y la sensibilidad de las mamas: Además, los pezones se tornan más prominentes y las areolas se agrandan y se hacen más oscuras. Igualmente, se hinchan y se hacen visibles unas pequeñas protuberancias blanquecinas alrededor del pezón, llamadas tubérculos de Montgomery, que posteriormente se encargarán de producir un líquido que ayudará a protegerlo. En ocasiones, el desarrollo de la mama puede producir punzadas y dolor en los pezones.
- Aumento de la secreción vaginal: Un cambio totalmente normal.
- Aumento del tamaño del útero: Sus paredes se fortalecen, al tiempo que los vasos sanguíneos se dilatan y el volumen de sangre aumenta de cuatro a cinco litros, con la finalidad de nutrir adecuadamente al embrión. A las 12 semanas de embarazo, se puede observar un leve abultamiento en el abdomen. Pasadas las 20 semanas, el crecimiento del útero alcanza la altura del ombligo y el abultamiento del abdomen se hace más patente.
- Aumento de la frecuencia de micción: tanto por el aumento de la actividad de los riñones, como por la presión que el útero va ejerciendo sobre la vejiga. Esto es más frecuente a la hora de acostarse y al final del embarazo.
- Incremento del ritmo cardiaco: Dado que tiene que bombear más sangre, el corazón late más deprisa. Al final del embarazo, la placenta recibe una quinta parte del flujo sanguíneo de la madre. También aumenta la cantidad de sangre que tiene la madre, y el ritmo respiratorio y el metabolismo se vuelven más rápidos. El retorno sanguíneo por las venas, desde las piernas, puede verse más afectado por el aumento de tamaño del útero y se puede producir hinchazón o edema en las piernas y, en ocasiones, varices.
- Mayor apetito y aumento de peso, aunque también es posible adelgazar un poco: La cintura puede ensancharse y, a partir del segundo mes, también pueden hacerlo las caderas. El desarrollo del bebé, la placenta, el líquido amniótico y el extracelular, el mayor volumen de sangre, de las mamas y del útero, así como el aumento de los depósitos de grasa, producen el incremento de peso a lo largo de los nueve meses de embarazo.
- Alteraciones olfativas y del gusto: Como consecuencia de los cambios hormonales, pueden percibirse de manera diferente los sabores. También el olfato está más sensible de lo habitual, con lo que puede tenerse una percepción exagerada de algunos olores, que den lugar a náuseas. Del mismo modo, es habitual la congestión nasal.
- Cambios de humor e irritabilidad: También puede darse una mezcla de emociones como dudas, alegría y ansiedad.
- Aparición de diversas molestias: Por ejemplo, la madre puede sufrir inflamación de las encías, náuseas y vómitos (especialmente por las mañanas), ardor de estómago, malestar, cansancio, estreñimiento, hemorroides, necesidad de dormir más horas o dolor de pelvis, etc. La frecuencia e intensidad de estos síntomas difieren de unas madres a otras.
- Cambios en la piel: aumenta la actividad de los melanocitos (células de la piel que contienen un pigmento llamado melanina). Esto provoca la aparición de una línea oscura entre el pubis y el ombligo y el oscurecimiento de los pezones y areolas.
También es necesario vigilar la tendencia a las varices, ya que aparecen hasta en un 50% de embarazadas, en piernas, vulva, vagina y mucosa rectal (hemorroides). También puede notar alivio al utilizar medias compresivas.
Es normal que se sienta más cansada y con mucho sueño. Debe dormir y descansar las horas suficientes (mínimo 8 horas diarias), aunque no es raro que en algunas gestantes se presente insomnio.
También hay mujeres que muestran un aumento del vello en la cara y en la parte inferior del abdomen. Durante la gestación el cabello mejora; incluso se frena la caída.
Durante el embarazo, las emociones fluctúan de forma natural. Los cambios hormonales, físicos y psicológicos hacen que muchas mujeres experimenten desde alegría y entusiasmo hasta ansiedad o tristeza.
Recibir la noticia del embarazo puede generar una fuerte sacudida emocional. En este primer mes es habitual sentir una mezcla de ilusión y dudas. El cuerpo comienza a cambiar rápidamente y eso se traduce en emociones intensas. La fatiga, las náuseas y el cansancio contribuyen a una mayor sensibilidad emocional.
Con el paso de las semanas, muchas mujeres empiezan a interiorizar el embarazo. Las primeras ecografías ayudan a fortalecer el vínculo con el bebé. Este periodo suele percibirse como el más estable del embarazo. La energía vuelve y las molestias disminuyen. Al sentir las primeras patadas, se refuerza la relación con el feto. Esto puede producir un profundo sentimiento de ternura, pero también inquietudes sobre el futuro. La mente empieza a anticipar la llegada del bebé. Aparecen pensamientos sobre la crianza, el parto o el papel de la pareja.
La cercanía del parto y el aumento del tamaño del vientre generan nuevas sensaciones. Hay ilusión, pero también cansancio. El cuerpo pide pausa. Es un momento para conectarse hacia adentro, reducir actividades y preparar el entorno para la llegada del bebé. El parto está muy cerca. La ansiedad por saber cuándo ocurrirá y cómo será se hace más presente.
A lo largo de los nueve meses, es clave cuidar tanto del cuerpo como de la mente. El embarazo es una transformación integral.
Además, también suelen aparecer algunos cambios psicológicos: cierta ansiedad, cansancio e inseguridad emocional, alternando con euforia si el bebé ha sido deseado. Todos estos cambios que tiene la futura mamá son totalmente normales, no hay que preocuparse. Nuestro cuerpo es sabio y se está preparando de forma natural.
Desarrollo Fetal en el Primer Trimestre
¿Queremos saber qué le pasa al bebe en este trimestre? Es el momento de la formación de sus órganos, esta etapa se llama organogénesis. Al final de este trimestre, aparecen movimientos independientes de las extremidades, cabeza y tronco. Se puede distinguir la columna y los hemisferios cerebrales. Los órganos están formados al final de este trimestre.
El desarrollo fetal durante el primer trimestre es impresionante. Se forma el tubo neural, que luego se convertirá en el cerebro y la médula espinal. El embrión ahora se llama feto. Se forman los dedos de las manos y los pies. Los órganos vitales están presentes y comienzan a funcionar.
Durante el primer mes se forma el saco amniótico alrededor del embrión. También se forma la placenta, que es un órgano redondeado y plano que sirve para alimentar al bebé y para transferir sus desechos a la madre para que puedan ser eliminados. En este mes empieza a formarse la cara (una cara rudimentaria), con dos círculos oscuros que serán los futuros ojos. La boca, la mandíbula inferior y la garganta empiezan a desarrollarse.
Durante el segundo mes de la gestación continúa la formación de la cara. Las orejas aparecen como pequeños pliegues de piel a ambos lados de la cabeza. Se forman pequeñas yemas que al crecer darán lugar a los brazos y a las piernas. El cerebro, la médula espinal y otros tejidos neurológicos ya están formados. Comienzan a desarrollarse el tracto digestivo y los órganos de los sentidos. El hueso empieza a sustituir al cartílago. Hacia el final del segundo mes el feto mide unos 2,5 cm y pesa unos 9,5 g.
En el tercer mes de la gestación el bebé está completamente formado. Tiene brazos, piernas, manos, pies y dedos que se abren y cierran. También tiene boca. Las uñas se están desarrollando y las orejas ya están formadas. Se están formando los cimientos de los dientes. Los órganos de reproducción ya están formados aunque todavía no se puede distinguir el sexo mediante ecografía.
Recomendaciones para el Primer Trimestre
En este trimestre lo importante es que hagas caso a tu ginecólogo, que es el profesional que te acompañará durante todo este proceso. Hay que tener en cuenta que el primer trimestre es el más delicado en el desarrollo de tu bebé. Es el momento en el que más posibilidades hay de que se produzca un aborto, pero no por ello debemos tener miedo. Simplemente hay que seguir los consejos del médico y saber escuchar nuestro cuerpo y si nos sentimos muy cansadas o con mucho estrés laboral saber gestionar este momento de la mejor manera posible.
Ayuda aprender a respirar bien desde el primer trimestre, no sólo para los pujos al final del último trimestre. Inspirar y espirar y darnos momentos de relajación de calidad. Vivimos en un mundo de constante ruido, de inmediatez, de agobios, de estrés diario, así que, este trimestre, escúchate y averigua qué necesitas.
En definitiva, descubrirás todo sobre el primer trimestre del embarazoConsideracionesDurante el primer trimestre (0 a 12 semanas) nuestro cuerpo, de manera natural, empezará a tener más sueño. ¿A qué se debe? Es un recurso del organismo de la gestante para que descanse más horas. Lo ideal sería dormir una hora más por la noche y otra después de comer. Sin embargo, esto, a veces, no es posible, así que te proponemos intentar al menos irte a dormir un poquito antes y siempre escuchar a tu cuerpo para descubrir cuándo está más cansado.
La futura mama tendrá más necesidad de orinar, debido a la actividad de algunas hormonas y el tamaño de útero. En este primer trimestre esta afectación será causada sobre todo por el baile de hormonas, pero a medida que nuestra “barriguita crece”, sobre todo al final del embarazo, nuestro bebe va a estar apoyado totalmente en la vejiga, que se convertirá en su “almohadita o cojín”. Por lo tanto, nuestra vejiga va a tener menos capacidad de almacenaje.
Otro de los cambios normales, serán los mareos y las náuseas. Aunque no se conoce exactamente su causa, se cree que las hormonas afectan al sistema nervioso central y al tracto digestivo.
Las mamas adquieren mayor sensibilidad y comienzan a crecer. La areola alrededor del pezón se oscurece y se observan los vasos sanguíneos bajo la piel. Esto significa que el pecho se prepara para la lactancia.
Consejos Comunes
Cómo sabemos no todos los embarazos son iguales, pero desde el primer trimestre, debemos mantener una buena alimentación para ayudar al correcto desarrollo de tu bebé desde el principio de la gestación. Beber mucha agua.
Probablemente, el médico te habrá recetado desde el inicio del embarazo, o incluso antes de quedarte embarazada, suplementos como ácido fólico, hierro y calcio, que necesitaras para el correcto desarrollo del embarazo. No olvides que cualquier suplementación debe ser recetada por tu médico, no nos podemos tomar nada porque sí. Además, no dejan de ser suplementos de la dieta que nos ayudarán, pero lo realmente importante es: dieta equilibrada y variada, alimentos con alto contenido en fibra, verduras de muchos colores, cuantos más colores en tu plato mejor, comer grasas saludables y proteínas de calidad.
Por supuesto, evita el consumo de sustancias tóxicas: café, tabaco, alcohol, azúcar, edulcorante (aspartamos, sacarina), comida en lata, drogas, medicamentos sin prescripción médica. Ante cualquier duda, recuerda consultar con tu médico.
Es recomendable que todas las mujeres embarazadas lleven a cabo ejercicio moderado y constante, aunque esto dependerá de cada embarazada. No es lo mismo hablar de una embarazada atleta que de una mamá que nunca ha hecho deporte. Por ello, es súper importante que te pongas en contacto con un profesional de la salud fisioterapeuta especializado.
Sabemos por múltiples estudios que cualquier deporte que no sea de impacto tiene múltiples beneficios. Lo explicaremos más distendidamente en otro artículo, pero, en un breve resumen: la actividad física ayuda a la mujer embarazada a tener una mejor condición física durante todo el embarazo, mejor condición física del feto, mejor estado de ánimo, mejora el sueño y suele ayudar a tener un parto más fácil y menos instrumentado.
Así que, para finalizar este artículo, os animo a que os mantengáis lo máximo activas posibles, siempre y cuando, por prescripción médica se diga lo contrario. Para cualquier pregunta o consideración, no dudes en contactar con nosotros.
Aquí hay una tabla que resume algunas de las recomendaciones clave para el primer trimestre:
| Recomendación | Descripción |
|---|---|
| Dieta Equilibrada | Consumir alimentos ricos en fibra, verduras de colores, grasas saludables y proteínas de calidad. |
| Suplementos | Tomar ácido fólico, hierro y calcio según la prescripción médica. |
| Evitar Sustancias Tóxicas | No consumir café, tabaco, alcohol, azúcar, edulcorantes artificiales, comida en lata, drogas ni medicamentos sin prescripción médica. |
| Ejercicio Moderado | Realizar actividad física de bajo impacto, siempre y cuando el médico lo apruebe. |
| Descanso Adecuado | Dormir al menos 8 horas diarias y descansar cuando el cuerpo lo necesite. |
El primer trimestre del embarazo es una etapa de descubrimientos, adaptación y preparación. Aunque puede ser desafiante por los síntomas físicos y emocionales, también es un período mágico donde la vida comienza a formarse. Con un buen acompañamiento médico, una alimentación balanceada y el apoyo adecuado, esta etapa puede vivirse con plenitud y confianza.
