Elegir la cuna adecuada es una decisión que influye directamente en el bienestar de tu bebé. La cuna para bebé será su primer espacio de descanso y el lugar donde pasará muchas horas en sus primeros meses de vida. Un bebé recién nacido duerme casi las tres cuartas partes del día, entre 16 y 17 horas al día. Por este motivo, es fundamental asegurarse de que el producto que se pretende utilizar para el sueño del bebé esté específicamente diseñado para este fin, intacto y no presente ningún tipo de daño ni falte ninguno de sus componentes, incluidas las instrucciones. Tómate tu tiempo, compara opciones y prioriza siempre la comodidad y seguridad del peque.
En esta guía te ayudamos a entender qué tipos de cunas existen, en qué debes fijarte antes de comprar una y cómo garantizar el descanso de tu bebé.
🆘 TIPOS de CUNA 😴 ¿Cuál es la MEJOR para el Bebé? (Colecho, minicuna, evolutivas…)
Tipos de Cunas para Bebés
Actualmente los papás pueden encontrar una gran variedad de cunas: cunas de 60x120cm y cunas de 70x140cm. El mercado ofrece una gran variedad de modelos y soluciones que cada familia debe valorar de acuerdo a sus necesidades, su presupuesto y el espacio disponible. Hay muchos tipos de cunas disponibles y no existe una opción universalmente perfecta. Lo más importante es valorar tus necesidades familiares: ¿prefieres una solución económica, evolutiva o portátil? ¿Tienes espacio suficiente en la habitación?
Aquí algunos tipos de cunas disponibles en el mercado:
- Moisés o minicuna: En los primeros meses de vida, una minicuna es preferible a una cuna: el hecho de que el bebé duerma en un entorno pequeño y contenido le proporciona una sensación de protección y seguridad al recrear las mismas sensaciones que experimenta en el vientre materno. Además, la minicuna o colecho, cómo es de menor tamaño, puede colocarse más fácilmente en la habitación con los padres. El moisés es aún más pequeño que la minicuna y puede tener forma ovalada o cesta. No se recomienda su uso diario debido al grosor limitado del colchón y menor robustez.
- Cuna colecho: Además, la minicuna o colecho, cómo es de menor tamaño, puede colocarse más fácilmente en la habitación con los padres.
- Cuna estándar: Tiene una estructura fija con barrotes y un colchón estándar. Esta es la más utilizada para el descanso de los bebés.
- Cuna evolutiva: Es un mueble multifuncional que se adapta las distintas etapas de crecimiento del niño. Hay cunas que evolucionan según el pequeño crece, transformándose en camas infantiles o incluso en escritorios o divanes. Son una muy buena opción para rentabilizar el gasto.
- Cuna de viaje: Diseñada para ser plegable y transportable. Estas cunas son prácticas a la hora de preparar un viaje ofreciéndole la máxima comodidad al bebé en el lugar de destino.
Respecto a las cunas de 70x140cm, en el caso de Alondra, estas cunas son evolutivas y se convierten en cama de 70×140 o escritorio, para que los niños puedan usarla durante mucho más tiempo. Las cunas de 60×120 de Alondra son más pequeñas e incorporan ruedas, de esta manera, resulta realmente cómodo poder mover la cuna de lugar.
En cualquier caso, tanto en las cunas estándar como en las convertibles, la altura del colchón debe ir ajustándose a posiciones más bajas a medida que el bebé crece y comienza a sentarse por sí mismo y a ponerse de pie.
Normativa de Seguridad para Cunas
A la hora de adquirir una cuna para nuestro bebé, lo mejor es acudir a un establecimiento de calidad reconocida, donde te aseguren que la cuna cumple la Norma Europea de Seguridad. La cuna debe cumplir con la normativa UNE-EN 716 sobre seguridad infantil.
Principales requisitos de seguridad de las cunas para bebés:
- “La cuna debe ser amplia, homologada, estable, con formas lisas o redondeadas”, dicen en la Asociación Española de Pediatría.
- Si lleva barrotes, sus bordes han de ser lo más lisos posibles y su separación debe ser entre 4,5 y 6,6 cm. Según la normativa europea, estos barrotes deben tener una separación que oscila entre los 4,5 y los 6,5 centímetros. Esta distancia es muy importante, de manera que el pequeño no pueda meter sus extremidades entre ellos.
- En cuanto a las dimensiones, el espacio interior de la cuna (desde el punto más profundo de la base hasta el borde de la barandilla) debe tener una altura mínima de 60 cm. Su altura ha de tener 60 centímetros como mínimo para que el bebé pueda ponerse de pie con total libertad sin miedo a que se caiga.
- Somier regulable: la base debe situarse entre 30 cm y 60 cm del suelo, permitiendo ajustar la altura según la edad del bebé.
Además, es necesario asegurarse de que está certificado según la normativa vigente. Aunque se utilice un reductor, asegúrate siempre de que está certificado.
El Colchón Adecuado
Un buen colchón debe ser firme, transpirable y adaptarse perfectamente al tamaño de la cuna. El colchón debe ser firme, resistente y transpirable. Sus medidas han de ajustarse lo máximo posible a las de la superficie interior de la cuna. La holgura entre el colchón y la cuna no debe superar los 2 cm.
El somier debe ser rígido e indeformable. Una de las partes fundamentales de la cuna es el somier, que ha de ser rígido e indeformable, de modo que el bebé se desarrolle con total normalidad. Existen diferentes tipos de somier y cada uno de ellos ha de poseer una serie de propiedades fundamentales.
Características del colchón:
- Puede ser de muelles, de látex o viscoelástico, fabricado con materiales hipoalergénicos y libres de sustancias químicas que puedan resultar tóxicas.
- Colchón: puede ser de gomaespuma. muelles, látex, viscoelástica, fibra de coco, soja, etc. Ni demasiado blando ni demasiado duro. El colchón no debe ser exactamente rígido. Su altura será de unos 10 cm.
- En cuanto al colchón, es necesario que sea confortable y rígido, pero al mismo tiempo ha de adaptarse a los movimientos del pequeño. Un colchón blando no resulta adecuado, porque no resulta conveniente que el cuerpo del bebé ceda con su peso. Los colchones pueden ser de fibra sintética, natural o de muelles. En cuanto a su grosor, todo depende de la edad.
- En primer lugar, es necesario comprobar el tamaño del colchón: no deben pasar más de dos dedos entre el colchón y el borde de la minicuna (o cuna) para evitar que se creen huecos potencialmente peligrosos para el bebé. El segundo aspecto fundamental es la rigidez del colchón: debe ser tal que, al colocar la palma de la mano sobre el colchón, no quede ninguna huella.
Entre el colchón y los bordes de la cuna debe haber un hueco de más de 2 cm en cada lado.
A la hora de comprar un colchón para la cuna o minicuna de un bebé, la mejor opción es optar por el colchón especialmente diseñado. Por lo general, las cunas se venden en combinación con el colchón correspondiente, pero a veces ocurre que se compra por separado o se pide prestado.
Materiales Seguros y Transpirables
A la hora de vestir la cuna es esencial elegir tejidos naturales transpirables, como el algodón orgánico o el lino. Hay que elegirla con cuidado, optando por aquella realizada con materiales naturales, como el algodón y el lino, para evitar irritación o alergia en la piel del bebé. También hay que tener en cuenta la época del año y asegurarnos de que el bebé no pasa frío ni calor.
Los materiales de las cunas han de tener unas propiedades determinadas para velar por la seguridad del menor. De esa manera, no han de ser tóxicos ni irritantes, y deben resistir a la corrosión. Normalmente, los materiales utilizados en la fabricación de cunas son madera, metal y pintura que, por supuesto, ha de ser atóxica. La pintura, barnices y decoraciones con los que esté terminada no deben ser tóxicos.
Seguridad Adicional en la Cuna
Nunca hay que perder de vista la seguridad del bebé, ni siquiera cuando está dormido. Así, es aconsejable “no situar la cuna debajo de cuadros o estanterías, ni colocar cerca objetos que puedan caerse sobre el bebé. Los juguetes deben de estar fuera de la cuna”, dicen en la Asociación Española de Pediatría.
Pon atención a lo que colocas cerca de la cuna: el niño en unos meses se pondrá de pie o de rodillas y podrá alcanzar cualquier cosa con su manita.
Tampoco se debe usar ropa de cama con cintas o cordones que podrían causar riesgo de asfixia. Los sacos garantizan que el pequeño no se desarropa durante el tiempo que permanece dormido. Los cojines están desaconsejados, al igual que los peluches grandes y los juguetes duros. No se recomienda el uso de protectores acolchados, cojines ni peluches dentro de la cuna en menores de 2 años, ya que aumentan el riesgo de asfixia.
