Callo de Succión en Recién Nacidos: Causas, Soluciones y Cuidados

La llegada de un bebé trae consigo una mezcla de emociones y desafíos, especialmente durante los primeros días de lactancia. Entre las muchas peculiaridades que pueden observarse en un recién nacido, una de ellas es el callo de succión, una pequeña prominencia en el labio superior que puede generar dudas en los padres.

¿Qué es el Callo de Succión?

El callo de succión, también conocido como "callo del lactante", es una zona endurecida o una pequeña ampolla que aparece en el centro del labio superior de casi todos los bebés. No les causa ninguna molestia y se desprende solo en pocos días.

La piel del bebé es delicada, y la fricción durante la succión puede favorecer su aparición, lo más frecuente es que desaparezca las primeras semanas. NO duele, no hay que tener ningún cuidado especial ni tratamiento específico. Importante no retirarla ya que la piel superior protege la inferior.

Es importante destacar que el agarre al pecho es un comportamiento instintivo en el recién nacido. La mayoría de los bebés sanos y a término son capaces de agarrarse al pecho de su madre por sí mismos cuando son colocados piel con piel tras el nacimiento.

Causas del Callo de Succión

La principal causa del callo de succión es la fricción repetida del labio contra el pecho de la madre o la tetina del biberón durante la alimentación. Aunque parece un engrosamiento del labio producido por el roce, no siempre es así. En los casos en los que la ampolla permanece es importante hacer una correcta valoración de la toma, ya que se relaciona con que el bebé realiza una fuerza excesiva con el músculo orbicular de los labios para la succión.

Algunos factores que pueden contribuir a la aparición del callo de succión incluyen:

  • Agarre inadecuado: Un agarre superficial o incorrecto puede hacer que el bebé succione con más fuerza para extraer la leche, aumentando la fricción en el labio.
  • Frenillo lingual corto (anquiloglosia): La anquiloglosia o “lengua anclada” se da cuando el frenillo lingual es anormalmente corto y poco elástico, lo que puede restringir los movimientos de la lengua. Esta patología oral se da en un 1,7 - 4,8 % de los recién nacidos y es tres veces más frecuente en los niños que en las niñas, según la Asociación Española de Pediatría. El frenillo lingual corto puede provocar dificultades a la hora de comer y, más adelante, problemas que puedan afectar al habla o a su salud bucodental. Por ello, en ocasiones se opta por liberar el frenillo con una incisión.
  • Tensión muscular: La hipertonía; Exceso de tono muscular, estos bebés se muestran sobre-estimulados, suelen ser inquietos, irritables y tienden a arquearse y a estar en tensión incluso cuando se alimentan. La hipertonía también suele ser un problema temporal.

¿Duele o Molesta al Bebé?

Generalmente, el callo de succión no causa dolor al bebé, ya que se trata de una piel endurecida similar a un callo. Sin embargo, en algunos casos, puede resultar molesto en el agarre si está muy en relieve o si produce comezón en todo el labio. Es importante observar al bebé durante la alimentación para detectar cualquier signo de incomodidad.

Tratamiento y Cuidados

En la mayoría de los casos, el callo de succión no requiere ningún tratamiento específico, ya que desaparece por sí solo en pocas semanas o meses. No se recomienda aplicar cremas, aceites ni hidratantes en la zona, y nunca se debe intentar arrancar o rascar la piel del labio, ya que esto podría causar daño o infección.

Sin embargo, si el callo de succión persiste o está asociado a otros problemas de lactancia, es importante revisar la posición del bebé al pecho, el agarre al pecho, la succión y la movilidad de la lengua, valorando la presencia de frenillo y si produce alguna limitación.

Signos de un Buen Agarre

Un buen agarre es fundamental para una lactancia exitosa y para prevenir problemas como el callo de succión. Algunos signos de un buen agarre incluyen:

  • El bebé abre la boca ampliamente y abarca gran parte de la areola con los labios evertidos.
  • El mentón del bebé está pegado al pecho de la madre.
  • Se observa más areola por encima del labio superior del bebé que por debajo.
  • Se escuchan ruidos de deglución durante la alimentación.
  • La madre no siente dolor intenso durante la toma.

¿Cuándo Buscar Ayuda Profesional?

Es recomendable buscar ayuda profesional si:

  • El dolor es intenso y persistente durante las tomas.
  • Hay grietas profundas o sangrado en los pezones.
  • El bebé no moja suficientes pañales o parece no estar saciado.
  • El pezón sale deformado después de la toma.
  • Se observan chasquidos durante la succión.
  • Existe un frenillo lingual corto que dificulta la lactancia.

Una persona formada y experimentada en resolver dificultades de lactancia, revise el frenillo y la succión del bebé, observando clínicamente una toma. Y proponiendo si es recomendable la intervención quirúrgica de la anquiloglosia, que puede hacerse por distintas técnicas, frenotomía o frenectomía, con o sin anestesia, según el tipo de frenillo y la experiencia del profesional.

¡MI BEBÉ NO ABRE LA BOCA! | Cómo conseguir un buen agarre

Otras Posibles Causas de Problemas de Succión

Además del frenillo lingual corto, existen otras condiciones que pueden afectar la succión del bebé:

  • Macroglosia: Lengua demasiado grande, que sale en parte de la boca incluso en reposo.
  • Retrognatia: Mandíbula inferior retrasada en exceso. Esta es una particularidad anatómica frecuente, que a menudo se asocia a la anquiloglosia, y produce unas dificultades muy similares en cuanto a la succión. La retrognatia suele irse suavizando con el tiempo, y desaparecer en torno a los tres meses. Aunque en los casos más acusados puede persistir más.
  • Paladar hendido y/o labio leporino: Estas son malformaciones congénitas que impiden la formación del vacío intra-oral imprescindible para succionar.
  • Bebés con síndrome de Down, prematuros, etc: Aunque también bebés sanos nacidos a término pueden tener bajo desempeño en su musculatura orofacial. En estos casos es importante estar alerta y posiblemente mantener la lactancia con la ayuda de estimulación del pecho extra.

La Importancia de la Higiene Bucal

No debemos esperar a que erupcionen los primeros dientes para limpiar la boca de nuestros hijos. La higiene bucodental del bebé empieza en sus primeros días de vida.

Conclusión

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