Durante el embarazo, la mujer deberá realizar mensualmente controles médicos. Algunos serán con el ginecólogo y otros, con la matrona. El objetivo de estas visitas es controlar el estado de salud de la madre y del niño. Los controles, pruebas y tests que tienen lugar durante el embarazo son imprescindibles para garantizar el buen desarrollo de este y la salud de mamá y bebé. Algunas de estas pruebas médicas están cubiertas por la seguridad social y otras son opcionales.
Primera Consulta o Visita de Captación
Consulta prenatal y lo que pasará la primera vez | Reina Madre
Tan pronto la mujer descubra que está embarazada, deberá pedir cita en el ginecólogo para iniciar el control prenatal. La primera consulta se dice que es la más importante, puesto que va a permitir situar el embarazo en su adecuado nivel de riesgo. En la primera visita, llamada visita de captación, se abrirá la historia clínica de la paciente, que debe incluir toda esta información:
- Historia familiar y de la pareja lo más detallada posible.
- Antecedentes médicos y posibles patologías que pueden agravarse.
- Antecedentes obstétricos: embarazos previos, abortos espontáneos, interrupción del embarazo, partos, etc.
- Características del ciclo menstrual, cirugías previas, toma de anticonceptivos, etc.
- Fecha de la última regla (FUR) para calcular las semanas de embarazo.
Debe efectuarse en las primeras 12 semanas y, en ella, se realizará la historia clínica completa de la embarazada, recogiendo información sobre: antecedentes familiares, antecedentes personales, antecedentes reproductivos, historia menstrual, síntomas relacionados con el embarazo actual, etc. A continuación, el ginecólogo hará una exploración física a la paciente, que se basa en la palpación de los genitales y las mamas, la medida del peso y la estatura para calcular el IMC, la toma de la tensión arterial, etc.
Se completará la consulta con exploración física general, exploración genital y mamaria, además de pruebas de laboratorio y exploraciones complementarias que permitan identificar el embarazo de alto riesgo. Se aprovechará también este primer contacto para proporcionar información sobre alimentación, consumo de alcohol, tabaco, drogas y fármacos, ejercicio físico, trabajo y orientación sobre aquellos signos y síntomas que han de ser comunicados al médico o que requerirían una valoración médica.
Otras pruebas complementarias posibles son las siguientes:
- Test de Coombs: compatibilidad de grupo sanguíneo de la madre y el feto.
- Análisis de orina: leucocitos, glucosa, albúmina, etc.
- Análisis de sangre: hemograma, glucemia, TSH, colesterol, hierro, etc.
- Serologías: rubéola, sífilis, toxoplasmosis, hepatitis B y VIH.
- Citología
En función de todos los resultados obtenidos, el ginecólogo dará a la mujer todas las recomendaciones nutricionales y cuidados que sean necesarios para el correcto desarrollo del embarazo.
Consultas Posteriores
Las consultas posteriores estarán determinadas por las necesidades individuales de cada mujer y por el desarrollo del embarazo. En líneas generales, en un embarazo no complicado se aconseja la siguiente periodicidad:
- Hasta la semana 36, controles cada 4-6 semanas.
- De la 37-40, cada 1-3 semanas.
- A partir de la semana 41, de 1 a 2 veces por semana.
En aquella mujer con problemas médicos u obstétricos, el intervalo entre las consultas estará determinada por la naturaleza y gravedad del problema. En todas las siguientes revisiones médicas del embarazo, el ginecólogo hará una exploración física y tomará las medidas del peso y la presión arterial.
Pruebas y Exploraciones Complementarias
Se recomienda la realización de 3 exploraciones ecográficas durante un embarazo de curso normal:
- 1ª ecografía (semanas 8-12): importante para conocer el número de embriones, su vitalidad, localización y confirmación de la edad gestacional.
- 2ª ecografía (semanas 18-20): ecografía de detección de anomalías estructurales y marcadores de cromosopatías. Esta es la segunda ecografía que se realiza en un embarazo de progresión normal.
- 3ª ecografía (semanas 34-36): control del crecimiento fetal y de su entorno (placenta, líquido amniótico). Se realiza una última ecografía, conocida como ecografía de nacimiento durante la cual se realiza el perfil biofísico fetal.
Primer Trimestre de Embarazo
La ecografía del primer trimestre, que en muchos casos es la primera ecografía de la mujer, debe hacerse entre las semanas 11 y 13 de gestación, y suele ser por vía vaginal. Los objetivos de esta ecografía son los siguientes:
- Identificar el número de embriones y sacos gestacionales.
- Escuchar el latido cardiaco del embrión.
- Tomar las medidas del embrión para estimar las semanas de embarazo junto a la FUR.
- Medir la translucencia nucal.
- Observar la morfología del embrión.
- Observar el útero y estructuras anejas.
Segundo Trimestre de Embarazo
La ecografía del segundo trimestre, también conocida como ecografía morfológica, debe hacerse entre las semanas 18 y 22 de embarazo. Es una de las ecografías más importantes de todo el embarazo y sus objetivos son los siguientes:
- Hacer un examen morfológico completo del feto.
- Determinar el sexo masculino o femenino.
- Hacer la biometría: medir la cabeza, el abdomen y el fémur, etc. para comprobar el correcto desarrollo fetal.
- Estudio de la placenta, el cordón umbilical y el líquido amniótico.
- Estudio del corazón y la circulación a través de las arterias uterinas.
Tercer Trimestre de Embarazo
Entre las semanas 34 y 36 de embarazo, la mujer tendrá que hacerse la ecografía del tercer trimestre para comprobar los siguientes parámetros:
- Identificar la vitalidad y la estática fetal.
- Comprobar el crecimiento del feto y su posición.
- Determinar el volumen de líquido amniótico y diagnosticar posibles alteraciones.
- Visualizar la placenta y comprobar su localización.
- Observar el cordón umbilical y comprobar que no rodea el cuello del bebé.
Esta ecografía puede aportar información relativa al parto: cuándo será, cómo será, las precauciones que debe tener la mujer, etc.
Otras Pruebas Diagnósticas
A continuación, vamos a hablar de las pruebas diagnósticas que pueden hacerse para comprobar que el feto está sano y que no presenta anomalías cromosómicas.
Test Prenatal No Invasivo
Esta prueba consiste en analizar el ADN del feto obtenido a partir de una simple muestra de sangre de la madre. El test prenatal no invasivo puede realizarse a partir de la semana 9 de embarazo y cuenta con múltiples ventajas. Las alteraciones genéticas que pueden detectarse en el ADN fetal son aquellas que afectan al número de cromosomas: síndrome de Down, síndrome de Edwards, síndrome de Patau y las relacionadas con los cromosomas sexuales.
Este test no invasivo está siendo cada vez más utilizado debido a su sencillez y ausencia de riesgos tanto para el feto como para la madre. Además, se ha conseguido reducir en gran medida el número de pruebas invasivas realizadas, como la amniocentesis.
No obstante, cabe destacar que la prueba de ADN fetal en sangre materna no está cubierta por la Seguridad Social ni por los seguros de salud privados. Por tanto, las mujeres que deseen hacerla tendrán que pagar su precio.
Triple Screening
El cribado combinado del primer trimestre, también conocido como triple screening, es una prueba bioquímica que hoy en día se hace de forma rutinaria a todas las embarazadas para determinar el riesgo de que el bebé tenga alteraciones congénitas. Esta estimación se hace a partir de los siguientes parámetros que el ginecólogo obtiene del análisis de sangre y la ecografía del primer trimestre:
- El pliegue o translucencia nucal.
- Marcadores bioquímicos: proteína placentaria asociada al embarazo (PAPP-A) y beta-hCG libre.
- Edad de la madre, peso, número de fetos, etc.
Los valores obtenidos se comparan con unas tablas realizadas de acuerdo a un patrón de normalidad en relación con la semana de embarazo. En función del índice de riesgo (IR) obtenido en el triple screening, será necesario o no hacer otras pruebas diagnósticas invasivas con el objetivo de descartar alteraciones cromosómicas.
- IR ≥ 1 en 50: hay riesgo de sufrir cromosomopatías. Habrá que hacer una amniocentesis o biopsia corial para confirmar el resultado.
- IR 1 en 50 ‐ 1 en 250: riesgo medio. Se recomienda hacer un test de ADN fetal en sangre materna y, en función del resultado, hacer pruebas prenatales invasivas o no.
- IR < 1 en 250: el riesgo es muy bajo.
Cribado Bioquímico Doble o Triple
A partir de la semana 15 de embarazo, se determinan los valores de la alfa fetoproteína (AFP), la beta-hCG y el estriol (E3) en la sangre materna para hacer un cribado bioquímico doble o triple. Estos parámetros son indicadores de posibles anomalías estructurales en el feto, especialmente defectos del cierre del tubo neural:
- Valores elevados de AFP: indican embarazo múltiple o presencia de espina bífida o anencefalia en el feto.
- Valores bajos de AFP: son indicativos de trisomías en los cromosomas 21 o 18.
- Valores bajos de estriol libre o no conjugado: hacen sospechar de la presencia de alteraciones en los cromosomas 13, 18 o 21.
Para generalizar las unidades de estas medidas y evitar variaciones en función de la edad gestacional, se mide en MoM (múltiplos de la mediana). Se considera un resultado normal cuando los valores están entre 0,5 y 2,5 MoM. El valor normal es de 1 MoM, por lo que a mayor distancia de este valor, peor resultado. Se sospechan problemas en el desarrollo fetal cuando el valor de la AFP y el de la beta-hCG es menor a 0,4 o mayor a 2,5, y el valor del estriol es menor a 0,5.
Biopsia Corial
La biopsia de corion consiste en la obtención de vellosidades coriónicas de la placenta por vía vaginal o transabdominal con el objetivo de hacer un cariotipo de las células fetales. Es una prueba prenatal invasiva, pero sirve para confirmar el diagnóstico de los cribados bioquímicos o del test de ADN fetal. También se han podido identificar falsos positivos o negativos de las pruebas anteriores. La ventaja de la biopsia de corion es que puede realizarse antes de la amniocentesis, entre la semana 10 y 14 de gestación. No obstante, es una técnica más dificultosa que comporta más riesgos.
Amniocentesis
La amniocentesis es una prueba prenatal invasiva que consiste en la extracción de una muestra de líquido amniótico atravesando la pared abdominal de la madre mediante una fina aguja y control ecográfico. El líquido amniótico contiene células fetales, las cuales pueden analizarse al igual que al hacer la biopsia corial e identificar posibles alteraciones genéticas.
La amniocentesis se realiza generalmente entre las semanas 15 y 20 de gestación en mujeres de edad materna avanzada, con antecedentes de hijos con cromosomopatías, con riesgo de transmitir enfermedades genéticas hereditarias o cuando los valores del triple screening han salido alterados.
Test de O’Sullivan
El test de O’Sullivan es una prueba para determinar el nivel de glucosa en sangre y diagnosticar si la mujer sufre diabetes gestacional. Se hace en todas las mujeres embarazadas entre las 24 y 28 semanas de gestación, aunque si existen factores de riesgo deberá hacerse antes. En caso de obtener un resultado positivo (glucosa ≥ 140 mg/dl o 7,8 mmol/L), la mujer tendrá que hacerse una segunda prueba de sobrecarga de glucosa para confirmar el diagnóstico.
Monitorización Fetal Anteparto (MFA)
Tres o cuatro semanas antes de la fecha prevista de parto, la mujer tendrá que acudir semanalmente a consulta para controlar el bienestar fetal. Esto es lo que se conoce como monitorización fetal anteparto (MFA) y consiste en registrar los latidos cardiacos del feto, y el ritmo y la intensidad de las contracciones de la madre. Una vez llegado a las 40 semanas de gestación, si el parto no se mueve de forma natural, el médico indicará si es necesario inducirlo o programar una cesárea en la fecha más adecuada.
Calendario de Pruebas en la Seguridad Social
El siguiente calendario presenta un resumen de las pruebas y controles que se realizan durante el embarazo en la Seguridad Social:
| Trimestre | Semanas | Pruebas y Controles |
|---|---|---|
| Primero | 8-12 | Consulta inicial, analítica (Grupo Rh, EAI, Hemograma, Ferritina, Glucemia basal, TSH, Serologías), Ecografía de datación, Test de Coombs (opcional), Triple Screening |
| Primero | 11-13 | Ecografía del primer trimestre (identificación de fetos, vitalidad, medición de translucencia nucal) |
| Segundo | 18-22 | Ecografía morfológica |
| Segundo | 24-28 | Test de O’Sullivan |
| Tercero | 34-36 | Ecografía del tercer trimestre (crecimiento fetal, líquido amniótico, posición de la placenta) |
| Tercero | A partir de la semana 37 | Monitorización fetal anteparto (semanal) |
Es importante recordar que este calendario puede variar según las necesidades individuales de cada mujer y las recomendaciones de su médico. El seguimiento general del embarazo que hemos comentado a lo largo de este artículo es el mismo por la Seguridad Social que en un ginecólogo privado. Es posible que las mujeres que acuden al médico privado tengan más controles o más ecografías para quedarse más tranquilas, pero el resto es igual.
De hecho, hay mujeres que deciden hacer el seguimiento por ambas vías, es decir, ir a la Seguridad Social y luego hacer más visitas por lo privado. La ventaja de ir a la Seguridad Social es que también te atiende una matrona además del ginecólogo, la cual puede ayudar mucho a las embarazadas primerizas.
