Calculadora de Calorías y Nutrición Durante la Lactancia Materna: Guía Completa

La alimentación de la madre lactante es un tema recurrente y de suma importancia. Como Dietista-Nutricionista, lo más importante que le diría a una mujer lactante sería: come saludablemente. Pero hazlo por ti, no por la lactancia. Al mismo tiempo, surge una duda recurrente entre las mamás: “¿se puede perder peso durante la lactancia?”. En este artículo, exploraremos en detalle las necesidades calóricas, los alimentos recomendados y prohibidos, y cómo la dieta de la madre influye en la salud del bebé.

¿Impacta la Alimentación Materna en la Lactancia?

Uno de los beneficios de la lactancia materna es que ayuda a la mujer a perder peso después de dar a luz. Esto es debido al consumo energético que conlleva la lactancia. Sin embargo, no se aconseja realizar ningún tipo de dieta durante la lactancia para adelgazar y recuperar la talla.

Además, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el mejor alimento para el bebé lactante, ya que contiene todos los nutrientes que necesita (proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y agua) en cantidad y calidad. Otro beneficio de la leche materna es que aporta anticuerpos al bebé para fortalecer su sistema inmunitario.

Para que la composición de la leche sea la adecuada y el bebé consiga todos los nutrientes necesarios para su desarrollo, la madre debe llevar una alimentación saludable. Es cierto que la leche materna es capaz de cubrir las necesidades alimenticias del bebé, aunque la madre no se alimente correctamente. No obstante, si la madre no sigue una alimentación saludable durante la lactancia podría resultar perjudicial para la salud, pues la falta de nutrientes se extraerá de las reservas de la madre.

La lactancia es, junto con el embarazo, una de las etapas de la vida de la mujer con mayor requerimiento nutricional. Por otra parte, una dieta baja en calorías o que incluya alimentos de un sólo grupo puede disminuir la cantidad y la calidad de la leche que se produce.

Necesidades Calóricas Durante la Lactancia

A menudo se dice que las necesidades nutricionales aumentan durante la lactancia materna y se recomienda una ingesta calórica mayor, similar a la del tercer trimestre del embarazo, aumentando unas 500 kilocalorías por día. Parece que un metabolismo más eficiente permite producir la lactancia materna con solo un pequeño aumento del gasto calórico (1). Algunas mujeres comen más cuando amamantan, pero otras no. Y algunas incluso comen menos, sin dañar a la madre o al bebé ni al suministro de leche (5). El aumento de la ingesta calórica produce un aumento en la producción de leche solo en madres desnutridas (1), pero no en el resto.

¿Se Puede Adelgazar si se Está Dando el Pecho?

En muchos casos, seis meses después del parto se recupera el peso anterior al embarazo (3), y pasado un año el perímetro de la cintura, pero no es así en todas las mujeres. De hecho, hay muchas madres que aumentan de peso debido a la falta de descanso, ausencia de ejercicio físico, mayor cantidad de hambre y/o desorden en las comidas. Uno de los mayores factores de riesgo que impiden perder los ‘kilos de más’ ganados durante la gestación es el posible exceso de peso de la madre previo al embarazo. De ahí la importancia de empezar un embarazo con un peso saludable. Además, otro factor a tener en cuenta son los hábitos alimentarios que se han seguido durante la gestación, y si el aumento durante el embarazo fue muy grande.

Por supuesto, no es buena idea hacer durante la lactancia (ni en cualquier otro momento de la vida) dietas absurdas, desequilibradas y milagrosas, saltarse comidas o seguir pautas y recomendaciones similares sin base científica de ningún tipo. Sí que se ha observado estancamiento ponderal en bebés cuyas madres consumían una dieta deliberadamente restringida, de solo unas 20kcal/kg de peso/día (1).

La madre debe seguir una dieta variada y equilibrada, por encima de las 1.800 kcal/día y beber el líquido que le apetezca según su sed.

Recomendaciones Nutricionales

En numerosas ocasiones, las madres que optan por la lactancia materna notan un aumento del hambre. Esto es completamente normal, ya que el cuerpo está ejercicio un mayor esfuerzo para producir leche.

Pese a este aumento del hambre, lo aconsejable es consumir pequeñas cantidades, pero de manera muy frecuente. Esto favorecerá el mantenimiento de los niveles energéticos de forma constante, además de controlar el hambre y evitar los atracones.

Una dieta saludable durante la lactancia materna debe ser variada y equilibrada. Por ello, debe incluir una mezcla adecuada de hidratos de carbono, proteínas y grasas. Esto no solo va a aportar energía para producir leche, sino que también promueve que el cuerpo reciba los nutrientes esenciales para su correcto funcionamiento.

Alimentos Adecuados para la Lactancia

Entre los alimentos más aconsejados durante la lactancia se encuentran los siguientes:

  • Cereales y legumbres: El pan integral, el arroz y las lentejas son muy beneficiosos debido a su aporte en proteínas, calcio y hierro. Se aconseja incluir una pequeña cantidad de estos tipos de alimentos en cada comida principal.
  • Frutas y verduras: Deben consumirse siempre frescos. Los alimentos frescos tienen más nutrientes que los procesados. Además, las frutas y las verduras frescas son la principal fuente de vitaminas y minerales. Al igual que sucede con los cereales y las legumbres, las frutas y las verduras también se deben consumir diariamente.
  • Carne: La de vacuno tiene un alto contenido en proteínas, lo cual cubre las necesidades energéticas de la madre lactante. Además, la carne de vaca contiene ácido fólico o vitamina B9 que intervienen en la formación de varios tejidos, como los músculos, los nervios y la sangre. Por todo ello, la cantidad semanal recomendada de carne roja es de 2 o 3 veces; mientras que las carnes blancas y los huevos pueden consumirse con más frecuencia.
  • Pescado: Es una fuente clave de proteínas cuando se está amamantando. El pescado azul contiene ácidos omega-3 como el ácido decosahexanoico (DHA) que juega un papel crucial en el desarrollo del sistema nervioso (principalmente del cerebro). Está científicamente demostrado que el ácido omega-3 que consume la madre llega al niño a través de la leche materna. Además, el DHA también mejora la salud de la madre, ya que las mujeres que presentan una menor cantidad de DHA son más propensas a la depresión postparto.
  • Lácteos: Es fundamental incrementar el consumo de lácteos durante la lactancia. Así se garantizará un aporte adecuado de calcio. Si la madre no ingiere el suficiente calcio para producir la leche, lo extraerá de sus reservas en los huesos. En cualquier caso, es preferible tomar los lácteos desnatados para poder gozar de sus beneficios sin un exceso de grasa.
  • Grasas saludables: El consumo de grasas de origen variado, como el aceite de oliva, el aceite de girasol, la mantequilla o la margarina también es importante. Algunas de ellas aportan omega-3 y omega-6, indispensables para el desarrollo neurológico del bebé, y también otras vitaminas importantes como la A y la D.

Alimentos Prohibidos o Desaconsejados

Al igual que hay ciertos alimentos recomendados durante la lactancia por los beneficios que aportan, también hay ciertos alimentos que se deben evitar o reducir su consumo puesto que pueden ser perjudiciales para la salud del bebé.

Algunos de los alimentos desaconsejados durante la lactancia son los siguientes:

  • Pescados de gran tamaño: El atún o el pez espada pueden tener un alto contenido de mercurio. La OMS no los recomienda para mujeres embarazadas, madres lactantes o niños menores de un año.
  • Bollería y azúcares: El chocolate, la mermelada y los dulces en general están permitidos, pero no deben consumirse con una frecuencia mayor a dos veces por semana.
  • Cafeína: Puede llegar al bebé por medio de la leche materna y causarle insomnio, nerviosismo e irritabilidad. Se recomienda moderar su consumo y no tomar más de un vaso diario de café, tés, refrescos, etc. Lo más adecuado es optar por el café descafeinado.
  • Alcohol: Es perjudicial para el desarrollo neurológico del bebé y, por tanto, no se recomienda tomarlo durante la lactancia. En caso de tomar alguna copa de alcohol, se debe esperar unas 4 horas para que disminuya el alcohol tanto en la sangre como en la leche y poder amamantar.

Por último, también hay que tener especial cuidado con los medicamentos, en especial los antitusivos, los corticoides y algunos antibióticos. Estos tipos de fármacos pueden pasar a la leche y provocar efectos nocivos sobre el recién nacido.

Si fuera necesario tomar algún fármaco durante la lactancia, lo mejor sería consultar con el médico para seguir sus indicaciones y evitar la automedicación.

Bebidas Recomendadas Durante la Lactancia

Mantener una correcta y adecuada hidratación durante el periodo de lactancia es crucial, ya que asegura la producción de leche diaria.

La leche materna está compuesta por un 85-90% de agua. Por este motivo, se aconseja tomar al menos 2 litros (8 vasos) de agua diarios, además de la cantidad de agua que se obtiene del consumo de frutas y verduras.

Se puede variar el consumo de agua diario con otras bebidas como las infusiones, los zumos naturales, los caldos y las sopas. De este modo, también se garantizaría la ingesta de líquido recomendado.

Suplementos Vitamínicos Durante la Lactancia

A pesar de que se consuman grandes cantidades de frutas y verduras, la mayoría de médicos recomiendan tomar suplementos vitamínicos durante la lactancia.

En función de cada mujer y sus necesidades, es posible seguir con las vitaminas prenatales o que el médico recete otros complejos multivitamínicos.

A continuación, se enumeran las vitaminas y los minerales que son esenciales durante la lactancia por norma general:

  • Calcio: La madre deberá consumir al menos 3 o 4 porciones diarias de alimentos ricos en calcio (leche, yogur, sardinas, almendras, espinacas o tofu) para conseguir el aporte necesario, unos 1.000 mg diarios. Para asegurarse que esto se consigue, lo mejor es tomar un suplemento de calcio.
  • Vitamina D: Es importante para el crecimiento de los huesos porque ayuda a absorber mejor el calcio. No es posible conseguir la cantidad de vitamina D necesaria durante la lactancia con la alimentación y, por tanto, será necesario un aporte externo.
  • DHA: Como hemos dicho, esta vitamina se consigue a través de la ingesta de pescados, mariscos y huevos. En caso de no comer las suficientes porciones de pescado semanalmente, será necesario un suplemento adicional de DHA para conseguir la cantidad diaria recomendada (200-300 mg).

Además, las mujeres lactantes deben aumentar la ingesta diaria de las vitaminas del grupo A y B presentes en frutas y verduras entre un 30 y un 50%, ya que sus requerimientos aumentan considerablemente en este periodo.

Requerimientos Nutricionales Específicos

Se ha demostrado que los requerimientos nutricionales en la madre lactante son más elevados que en gestación. Pero estos a veces son difíciles de alcanzar puesto que uno de los objetivos tras el parto es recuperar el peso previo a la gestación. En este sentido, la lactancia materna cobra un especial interés ya que puede facilitar la pérdida de peso: la grasa almacenada durante el embarazo suministra parte de la energía requerida por la madre durante la lactancia (1).

La mujer lactante necesita un extra de unas 500kcal/día (3). En mujeres con insuficiente ganancia de peso, la cantidad extra de energía representa un aumento en la ingesta diaria de alimentos de 675 kcal/día durante los primeros seis meses de lactancia.

Requerimientos de Macronutrientes

En la tabla que mostramos a continuación se pueden ver los macronutrientes que la madre lactante necesita reforzar, ácidos grasos omega-3 y proteínas (3):

El ácido graso alfalinoleico (ALA), de origen vegetal, es precursor de los ácidos grasos EPA y DHA. El ácido ALA se convierte en EPA y DHA en los seres humanos (síntesis endógena), pero esa conversión es muy baja. El ácido DHA es difícil de obtener de los alimentos que no sean pescados, los suplementos de aceite de pescado o complementos alimentarios que contengan DHA. El DHA es importante para el desarrollo neurológico temprano de la criatura en los primeros dos años de vida.

Se ha demostrado que los ácidos grasos omega-3 son importantes para la salud general, ya que proporcionan beneficios como la reducción del riesgo de enfermedad cardiaca; además, la deficiencia de omega-3 aumenta el riesgo de depresión en la madre (4).

Omega-3 (EPA y DHA)

Según la EFSA, la madre lactante necesita, además de los 250mg/día DHA+EPA de los adultos, entre 100 y 200 mg/día de DHA extras.

Alimentos ricos en EPA y DHA (6):

  • Pescado azul y blanco.
  • Aceites de plantas (como aceite de linaza, aceite de soja y aceite de canola) (ALA).
  • Alimentos fortificados (como ciertas marcas de huevos, yogurt, jugos, leche, bebidas de soja).

La mayor concentración de DHA y EPA está solo en pescado, escogeremos pescados azules de mediano o pequeño tamaño (salmón, trucha, caballa, sardinas, boquerón).

Ejemplos de cómo cubrir estos requerimientos a lo largo de una semana (equivalente a 2.800mg de DHA/semana) en las 3 raciones recomendadas de pescado (7):

  • Una ración de 150g de salmón al vapor (1.980mg) + 120g de trucha al vapor (820mg) = 2.800mg/semana
  • Una ración de 120g de sardinas al horno (820mg) + una rodaja de 170g de merluza al vapor (1.980mg) = 2.800mg/semana
  • Una ración de 250g caballa al horno (2.500mg) + 1 pincho de 25g de rape y verduras a la brasa (300mg) = 2.800mg/semana
  • Una ración de 75g sashimi de salmón (1.035mg) + una ración de 75g sashimi de pez mantequilla (855mg) + 1 minihamburguesas de bacalao a la plancha de 80g (910mg) = 2.800mg/semana

Proteínas

Cabe destacar el aumento de proteína, necesaria porque por cada gramo de proteína ingerida, se genera medio gramo pasa a la leche materna (4).

Calculando previamente el requerimiento en mujer adulta (0,66g/kg de peso), hay que añadirle 15g/día (durante los primeros 6 meses de lactancia) y 10g/día (a partir de los 6 meses de lactancia) (3).

Alimentos ricos en proteína (8):

  • Carnes la plancha (50g = 12g)
  • Pescados al vapor (50g = 10g)
  • Huevo cocido (50g = 6,2g)
  • Lácteos:
    • Leche y yogur (100g = 3,4g)
    • Queso fresco (75g = 11,25g)
    • Queso curado (20g = 6,4g)
  • Legumbres hervidas (50g = 7g)

Ejemplo de cómo cubrir los requerimientos de proteína:

Si la mujer lactante tiene un peso de 55kg, su ingesta diaria de proteína será la siguiente: 55kg x 0,66g de proteína = 36,3g de proteína/día.

Ejemplo: 3 lácteos (1 vaso de leche (6,8g) + 1 yogur (4,25g) + ración queso fresco (11,25g) = 22,3g) + 70g de pescado al vapor (14g) = 36,3g de proteína.

Entonces hay que añadirle esos 15g o 10g de proteína extra:

  • 1 vaso de leche + 1 yogur = 11g proteína
  • 110 g de legumbres hervidas = 15g de proteína

Mitos Sobre la Alimentación de la Madre Durante la Lactancia

A lo largo del tiempo, ha habido algunas creencias erróneas o falsas sobre la leche materna y la lactancia que finalmente han demostrado ser falsas. A continuación, se enumeran algunas de estas falsas creencias:

  • Mi leche no es buena
  • Los enfados o las peleas cortan la leche
  • La leche acuosa es mala
  • Los alimentos fríos reducen la leche
  • Si tu madre no tenía mucha leche, tú tampoco la tendrás

Todas estas afirmaciones sobre la lactancia materna son falsas y carecen de fundamento científico. Por tanto, estas creencias no afectan a la capacidad para dar el pecho al bebé ni sobre la calidad de la leche.

18 ALIMENTOS que debes comer durante la LACTANCIA 🍊🤱 ¡Tu bebé los necesita!

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