La Caja de Maternidad Finlandesa: Un Símbolo de Igualdad y Bienestar

Si tuviéramos que materializar en un solo objeto la extraordinaria consideración por las familias que tienen los países nórdicos, ese sería, sin duda, el paquete de maternidad finlandesa.

La cajita, que sirve incluso de cuna para los recién nacidos gracias a su fondo acolchado, contiene lo necesario para proveer a los bebés durante sus primeros meses, y se ha convertido en todo un símbolo del país.

Ejemplo del contenido de la caja de maternidad finlandesa en 2017.

Un Legado de 80 Años

Hace ya 80 años que se lanzó esta "innovación finlandesa en bienestar", como afirman desde Kela, la seguridad social finesa.

El objetivo era entonces, allá por 1938, reducir la alta tasa de mortalidad infantil, incrementar el número de nacimientos y aliviar la pobreza en las familias con niños/as.

Todo ello se consiguió: el país lideró, durante muchos años, los mejores índices en estas categorías, y fue en gran parte gracias a los alrededor de 50 objetos que se entregaban, sin coste, a las futuras mamás -valorados en un tercio del salario mensual del trabajador industrial medio-, así como a una obligación inherente a su recepción: la visita al médico antes del final del cuarto mes de embarazo.

Inicialmente solo estaba disponible para las familias de menor renta, pero en 1949 se extendió al conjunto de la población.

Además, para poder optar a la caja es necesario visitar la clínica de maternidad antes del quinto mes de embarazo.

Más que una Caja, un Evento Cultural

Hoy en día, el paquete está tasado en unos 155 euros, aunque su valor alegórico y cultural es mucho mayor: "Recibir la caja, que se entrega a través del correo, es parte del ritual cuando esperas un bebé", explica Hanna Muoniovaara, madre de dos pequeños en Helsinki.

"Contiene las mantas que cubrirán a tu hijo durante su primer invierno, y para muchos, funciona incluso de cuna. Es un paquete de bienvenida realmente útil para los nuevos papás", nos cuenta.

De hecho, las futuras madres pueden elegir entre recibir el paquete -que se entrega sin coste- o un cheque de 140 euros.

No obstante, según Kela, prácticamente todas las primerizas optan por recibir la caja, así como un tercio de las familias que tienen más de un hijo/a, pues se tiene la impresión de que el dinero es muy poco comparado con los útiles que se regalan, considerados de muy alta calidad y fabricados en el propio país.

De hecho, la caja sirve también para dar a conocer marcas y diseñadores nativos.

C5N - SOCIEDAD: LA CAJA DE LA MATERNIDAD EN FINLANDIA (PARTE 2)

Pero es que además, la recepción del pack, como decíamos, ha trascendido su valor monetario para convertirse en un evento cultural: "Si vuelves a tener bebés, ya estás más preparado, tienes más cosas en casa.

Aún así, con mi segunda hija, decidí volver a pedir el paquete, porque quería que tuviera la mantita que se entregaba en su año ", afirma Hanna.

La razón es que cada año, el abrigo y las mantas tienen un diseño diferente, que se convierte en un recuerdo de la generación del recién llegado: "Sólo con verlos por la calle, puedes saber cuándo han nacido los bebés", argumenta la mamá.

Para María del Carmen Garrido, una española que llegó a Finlandia en 1988 después de casarse con un finés, el mero hecho de que existiera esa caja ya era algo desconcertante: "Al principio, creía que mi suegra exageraba.

No me parecía posible que el Estado te regalara gratuitamente una caja entera de ropa y más o menos todo lo que el recien nacido iba a necesitar para los primeros tres meses de vida.

Además, habia llegado al país hacía poco tiempo, y pensé que a mi no me la darían, pero me la enviaron, como a todas las otras madres embarazadas", recuerda.

"Cuando recibí la caja, fue como vivir el día de Reyes : la abrí con mi marido, admirando el contenido, tan variado.

Trate de explicarselo a mi familia en España, pero creo que tambien pensaban que exageraba.

Luego, cuando mi hijo nació y mi madre vino a visitarme, le enseñe la caja con su contenido, y se quedó tan maravillada como yo", nos cuenta María del Carmen.

Con la llegada de su bebé, a esta española le esperaba también otro regalo: las prendas de la caja de maternidad de su marido, que su suegra guardaba desde 1966.

"La mayoría era ropa, pero, además, había una manta con colores muy llamativos, típico de los años 60; mis dos hijos durmieron muchas siestas tapados con esa manta de la niñez de su padre.

Mas tarde, sería nuestra pequeña cobaya la que dormiría encima de ella.

Cuando se nos murió, en 2014, decidimos enterrarlo envuelto en esa misma prenda a los pies de un abedul, en nuestro jardin; no lo queriamos separar de su manta favorita.

Uno de los mayores motivos de orgullo de los finlandeses es la caja que reciben todas las familias que esperan un bebé.

Esta caja incluye prácticamente todo lo que debería necesitar el bebé durante los primeros meses, en total unos 60 objetos, y además la propia caja se puede aprovechar como cuna.

Como no podía ser de otra manera, los productos destacan por su atractivo diseño nórdico y por su funcionalidad.

El gobierno finlandés selecciona cada año a los proveedores a través de un concurso en el que se valora tanto el precio como las propiedades estéticas y funcionales de cada producto.

Los productos varían ligeramente cada año y uno de los pasatiempos nacionales es comparar el contenido de las cajas nuevas con el de años anteriores.

El Contenido del Paquete Maternal a lo Largo de la Historia

Los elementos de cada caja no suelen variar mucho de un año para otro: además de lo ya mencionado, hay mitones, gorros, calcetines, toallas, baberos, productos de higiene, un peluche que sirve de mantita... Y lo que más sorprendió a Hanna: "El libro para niños, los pañales de tela y los condones".

De hecho, esos tres objetos sí que han sido añadidos en los últimos años: "En 1969, los pañales desechables se incluyeron por primera vez en el paquete, pero 40 años más tarde, en 2009, fueron reemplazados, por razones medioambientales, por pañales reutilizables", explican desde Kela.

No obstante, si echamos la vista atrás y observamos el casi siglo de historia que tiene a sus espaldas, podemos observar que el contenido de la caja sí que ha sufrido cambios.

Los mismos se reflejan en una exposición de la Universidad de Helsinki, que se mantendrá hasta el 18 de febrero de 2018, y que muestra que, durante las primeras décadas, la caja solía contener telas para confeccionar la ropa de bebé, ya que se solía tejer en casa.

Durante la guerra, sin embargo, las mismas se sustituyeron por prendas con base de celulosa, debido a la falta de materia prima.

Hanna recuerda a su abuela contándole historias de aquellos tiempos, y también se acuerda de lo mucho que ella y sus hermanos usaron, durante años, las mantas que les fueron asignadas en su cajita.

"Para mí, el paquete maternal significa igualdad, estado del bienestar, comodidad y cuidado.

Nuestros hijos son importantes y deberían tener un comienzo de vida seguro y adecuado, sin importar quienes son sus padres", afirma la finlandesa, que considera que todos los países deberían contar con una medida de estas características.

En los años 30, Finlandia sufría un elevado nivel de pobreza y la mortalidad infantil era muy alta.

La caja que reparten cambia cada año y hoy en día contiene; un colchón con su funda, el edredón, manta, saco de dormir.

La misma caja también funciona como una cuna, Porta un traje para la nieve, un gorro, guantes y botas aislantes del frío.

En ropa de exterior; un traje ligero y monos de punto, calcetines y manoplas, sombrero y pasamontañas de punto.

Para la higiene del bebé trae una toalla de baño con capucha, tijeras de uñas, cepillo de pelo, cepillo de dientes, termómetro de baño, crema íntima, estropajo para el baño, un pañal de tela y trapos para limpiar a los bebés.

Para guiar a los nuevos padres tenemos un libro con imágenes y juguetes, parches para los pechos y por último condones.

Muchas madres no podrían costearse el precio de la caja si no fuera gratuita.

Impacto Global e Imitaciones

De hecho, Escocia ha puesto en marcha recientemente su propia Baby Box , con características muy similares a la del paquete finés, algo que también hacen en el territorio de Nunavut , en Canadá; asimismo, ya la entregan algunos hospitales ingleses y de Estados Unidos , y también la utilizan ongs que operan en países con altas tasas de mortalidad infantil, como Sudáfrica o la India.

Con la difusión de esta medida, será posible que muchas más familias vivan lo que experimentó María del Carmen al recibir el paquete maternal en 1991, prácticamente recién llegada al país: "Con el nacimiento de mi primer hijo, la caja fue imprescindible.

No tenia ni idea de cómo vestir a un recien nacido, y todavía menos para un clima tan frío como el de Finlandia; el contenido de la caja me enseño a hacer eso.

Mi marido se reía, porque a veces, me pasaba un poco, y vestía al crío con tanta ropa que parecia una hombre de Michelin", rememora.

La caja bebé finlandesa se popularizó en todo el mundo hace cinco años gracias a un reportaje de la BBC y, quizás debido a la fascinación que acompaña a todo lo que viene de Finlandia, varios países han intentado replicar su éxito.

Cristina Kirchner introdujo en Argentina su “plan qunita” en 2015, pero el proyecto fue abandonado al poco tiempo debido a la baja calidad de las cajas y a las acusaciones de corrupción.

La Xunta de Galicia entregará una caja con regalos a cada mujer que dé a luz a partir del mes de agosto.

Esta medida está inspirada en una costumbre similar que lleva 75 años arraigada en Finlandia y que surgió para dar un comienzo de vida equitativo a los niños del país.

Las cerca de 1.600 mujeres que cada mes dan a luz en la comunidad podrán beneficiarse de este obsequio sin que importen sus ingresos o su patrimonio.

Tampoco influirá el lugar de nacimiento del bebé, pues lo pueden solicitar incluso las madres que den a luz en casa.

A pesar de estar inspirado en la tradición finesa, el tamaño y contenido del 'kit' serán distintos, pues el regalo gallego se adaptará "a la idiosincrasia local": la caja nórdica contiene productos para el baño, un pijama, calcetines, manoplas, monos... y un colchón en el fondo porque, una vez vaciada la caja, ejerce como primera cuna para el bebé.

Esta será la primera diferencia entre ambas iniciativas, pues la caja gallega será de menor tamaño y no podrá albergar a la criatura.

Respecto al contenido, la Xunta aún no ha terminado de concretar qué incluirá, aunque sí ha establecido unos mínimos que incluyen toallitas, discos de lactancia, crema para partes sensibles de la piel, una mantita, nanas en gallego y un libro escrito también en este idioma.

También contendrá un detalle elaborado por alguna entidad de personas con discapacidad, una cartilla sanitaria del neonato e información sobre ayudas a las que la familia puede acceder.

Otra diferencia importante es que la caja no se podrá cambiar por una indemnización económica, aunque esta opción es la menos usada en el país nórdico, pues sólo recurren a él el 5% de las familias.

Esta iniciativa se suma al programa de apoyo a la natalidad ya existente y por el cual la Xunta entrega un "cheque bebé" de 100 euros que las familias cuyos ingresos se sitúan por debajo de los 45.000 euros anuales pueden usar en farmacias, supermercados y tiendas de comestibles.

El Debate sobre la Cuna de Cartón y la Mortalidad Infantil

Baby Box escocesa, inspirada en el modelo finlandés.

Uno de los temas más controvertidos ha sido el supuesto efecto beneficioso que tiene el uso de la caja como cuna.

El gobierno escocés, quizás inspirado por el reportaje de la BBC, sostuvo que la caja había desempeñado un papel crucial en el descenso de la mortalidad infantil en Finlandia, desde unos 65 fallecimientos por cada 1.000 bebés en 1935 a menos de 2 por 1.000 en la actualidad (en España está en torno al 2,7 por 1.000).

Una de las principales causas de la mortalidad infantil era la muerta por asfixia, y la reducción de este tipo de accidentes en Finlandia ha sido en ocasiones asociado al uso de la caja como cuna, que evitaba que los bebés durmiesen en la cama junto a sus padres.

Sin embargo, tal y como ha tenido que puntualizar el servicio de salud finlandés, en realidad no existen estudios científicos que avalen esta relación de causalidad.

Utilizando la jerga económica, no disponemos de un buen contrafactual sobre qué habría ocurrido en Finlandia si no se hubiera introducido la caja.

En esa época, el país era muy pobre y la mortalidad infantil, muy alta.

Se regalaba a todas las embarazadas una caja con productos de higiene, pañales, sacos de dormir y ropa.

No se regalaban ni biberones ni chupete, para promover la lactancia materna.

En el fondo de la caja había un colchón, de manera que la caja se convertía en la primera camita del bebé.

En sus inicios, una de las condiciones para obtener la caja era visitar a un médico y una clínica pública prenatal antes de los cuatro meses de embarazo.

La caja les daba a las madres lo que necesitaban para cuidar a sus bebés, pero también ayudaba a guiar a las mujeres hacia los profesionales de la salud para controlar adecuadamente su embarazo.

Actualmente, las madres pueden escoger entre la caja o recibir el dinero en efectivo, unos US$214, pero el 95% opta por la caja, pues su valor es mucho mayor.

En los años 30 el gobierno finlandés inició una medida para que todos los recién nacidos, independientemente de su condición social, gozaran de una ayuda para cubrir sus primeras necesidades.

Otro argumento a favor de la caja bebé sería su posible efecto positivo sobre la natalidad.

Este factor podría ser especialmente importante en un país como España, cuya baja tasa de natalidad, en torno a 1,3 niños por mujer, nos conduce inexorablemente hacia una hecatombe demográfica en un futuro cada vez más cercano.

De todas formas, dado el escaso valor económico de la caja, la evidencia disponible acerca del impacto de otras políticas de mayor envergadura sugiere que probablemente no deberíamos esperar que su efecto sobre la natalidad fuera muy relevante.

Por ejemplo, Libertad González estima que la introducción del cheque bebé de 2,500€ en España en 2007 pudo aumentar la natalidad en torno a un 6%.

La distribución universal de la caja bebé podría tener otras ventajas adicionales.

El abrumador éxito de la caja entre las familias finlandesas sugiere que, cuando la política está bien diseñada, ayuda a reducir costes de transacción y a corregir posibles asimetrías informativas.

Pero probablemente la mayor virtud de la caja sea su capacidad para convertirse en un símbolo de una sociedad igualitaria.

La caja iguala a todos los bebés independientemente de su origen socio-económico, cultural, o geográfico.

Durante los primeros meses de su vida, todos los bebés de Finlandia, niños y niñas, nativos y de origen inmigrante, de lengua materna finlandesa y sueca, desde Helsinki a Laponia, y desde las islas Åland a Carelia, visten los mismos monos y duermen en las mismas cunas.

Y lo más excepcional es que se ha conseguido con un diseño institucional que da libertad a las familias para que escojan si quieren la caja o prefieren el dinero.

A muchos otros países les encantaría poder disfrutar de este símbolo de la solidaridad y la igualdad, que además podría contribuir (muy modestamente) a estimular la natalidad.

Tabla Comparativa de Mortalidad Infantil

País Mortalidad Infantil (por 1000 nacidos vivos)
Finlandia (Actual) Menos de 2
Finlandia (1935) 65
España (Actual) 2.7

¿Por qué dormir en una caja de cartón protege contra la muerte súbita del lactante?

Parece ser que, dormir en un espacio reducido dificulta que el bebé se dé la vuelta y quede colocado boca abajo.

Como ya se sabe hace años, dormir boca arriba es la principal recomendación para evitar la muerte súbita del lactante, que se define como la muerte inesperada de un bebé menor de un año, aparentemente sano.

La autopsia no revela una causa explicable de muerte.

Los países nórdicos son famosos por cuidar a sus ciudadanos y promover políticas para proteger a las familias y a los niños.

Hace 80 años, Finlandia tomó una medida de emergencia para reducir las cifras de muerte súbita del lactante.

Para ello, se empezó a distribuir una caja de cartón a todos los recién nacidos, cambiando las tradicionales cunas por las cajas acolchadas que regalaba el estado, durante los primeros ocho meses de vida.

El impacto fue extraordinario, ya que la tasa de muerte súbita descendió hasta ser una de las más bajas del mundo.

Países como Estados Unidos o Reino Unido están copiando la medida.

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