La lactancia materna es uno de los vínculos más poderosos entre madre e hijo. La leche materna es el alimento más adecuado para el recién nacido, ya que proporciona los nutrientes necesarios para su desarrollo. De hecho, reduce el riesgo de padecer enfermedades que pueden ser graves, como la neumonía, y les previene de infecciones, alergias o asma.
En esta guía, elaborada por matronas expertas, encontrarás los primeros pasos, posturas y consejos sobre la lactancia materna, que aporta los nutrientes necesarios para cubrir las necesidades del lactante.
¿Cuándo amamantar al recién nacido?
Ante esta pregunta que se hacen muchas recientes mamás, los pediatras aconsejan dar el pecho a demanda, es decir, cada vez que el pequeño demuestre tener hambre. Los pediatras aconsejan dar el pecho al bebé siempre que él lo pida, es decir, a demanda, ya que es la propia criatura la que te está indicando que tiene hambre.
Asimismo, la toma debe durar el tiempo que el pequeño necesite, es decir, no tiene una duración estándar ni recomendada. ¡No te agobies!
Duración y frecuencia de las tomas | SOS Lactancia materna | @Tool-be
Duración de la toma al pecho
La mamá suele esperar que, en un momento dado, el ritmo de las tomas se regule. Quizás, sueña con una toma de 20 minutos cada tres horas. Pero no es así.
Algunos bebés comen 20 veces al día durante cinco minutos, mientras que otros lo hacen unas seis veces durante media hora. Al final, se encuentra un ritmo, pero no es igual en todos los casos. Depende mucho de la pareja mamá-bebé y de otras variables.
Por ejemplo, la duración de la toma puede estar relacionada con la estación del año. Cuando hace calor, el bebé pide el pecho más a menudo para aliviar su sed, y las tomas pueden ser más cortas.
Lactancia a demanda
La recomendación unánime de los pediatras es la lactancia a demanda, es decir, sin horarios ni reglas fijas (esto también vale para la duración de la toma). Todo se centra en saber si el niño tiene hambre realmente, o bien necesita cualquier otra cosa.
Por ejemplo, ¿se despierta, empieza a moverse y aprieta los puños o retuerce la sabanita? Esto es una demanda. Antes de ofrecerle el pecho, se puede probar a cambiarle el pañal. A lo mejor, solo tiene alguna molestia y necesita volver a dormirse.
En los primeros días, es conveniente realizar entre 8 y 12 tomas.
Importante: La lactancia NO funciona a demanda cuando tu bebé no ha recuperado el peso del nacimiento, es prematuro o está enfermo.
Posiciones para amamantar
Existen diversas posturas que facilitan la lactancia, adaptándose a las necesidades de cada madre y bebé:
- Posición semirecostada: Situarse en posición semirecostada, con la espalda bien apoyada, y colocar al bebé de frente entre los pechos, permitiendo que se desplace por sí solo hasta encontrar el pezón. Esta postura aprovecha los reflejos primitivos del recién nacido, como el de búsqueda y gateo, facilitando un agarre espontáneo y profundo. Es especialmente útil si el bebé tiene dificultades para prenderse correctamente, si nació por cesárea, o si la madre experimenta dolor al sentarse. La gravedad favorece un acoplamiento suave del bebé al pecho y disminuye la presión sobre el periné, siendo una opción ideal en el postparto inmediato.
- Posición de cuna: Coloque al bebé en posición horizontal frente al pecho, apoyando su cabeza en el antebrazo de la madre, del mismo lado del pecho que se ofrece. La mano del mismo brazo debe sostener la espalda del lactante con suavidad, asegurando que el cuerpo del bebé esté alineado desde la cabeza hasta los pies. Esta posición es una de las más comunes y naturales para muchas madres, especialmente a partir del primer mes, cuando el bebé tiene mayor control cefálico. Es importante que el bebé esté bien girado hacia la madre, con la barriga frente a su cuerpo, para evitar torsiones del cuello que dificulten un buen agarre.
- Posición de balón de fútbol americano: Esta postura, también conocida como “posición de balón de fútbol americano”, resulta especialmente útil tras una cesárea, ya que el peso del bebé no recae sobre el abdomen. Es muy adecuada si la madre tiene pechos grandes, si amamanta a gemelos simultáneamente, o si el bebé es prematuro o presenta bajo tono muscular. Para realizarla, la madre debe colocar el cuerpo del bebé a lo largo de su costado, con las piernas hacia atrás, alrededor de su cintura, y su cabeza sostenida en la mano o el antebrazo. El bebé debe estar a la altura del pecho y facing hacia él, con el cuello ligeramente extendido. Un cojín firme bajo el brazo puede aportar estabilidad y reducir la tensión en hombros y muñeca.
- Posición acostada de lado: Acuéstese de lado, preferentemente sobre una superficie firme, y coloque al bebé también de lado, frente a usted, con la cabeza a la altura del pecho. El bebé debe estar completamente girado hacia el cuerpo de la madre, con la nariz alineada con el pezón. Esta postura es especialmente beneficiosa si la madre se está recuperando de una episiotomía o de una cesárea, ya que evita el esfuerzo de sentarse o cargar peso.
- Posición de "baile": Esta posición combina el control de la cabeza del bebé con una buena visualización del acoplamiento al pecho. La madre sujeta al bebé con el brazo contrario al pecho que ofrece: por ejemplo, si da de mamar con el pecho izquierdo, utiliza el brazo derecho para sostener al bebé. La mano sostiene la cabeza y el cuello del bebé por la base, permitiendo guiarlo suavemente hacia el pezón. Esta técnica es especialmente útil cuando el bebé tiene dificultades para prenderse, succión débil, o necesita corrección postural. También es recomendada en los primeros días de vida del bebé, mientras madre e hijo aún están aprendiendo a coordinar la lactancia.
- Posición de control: Es una postura avanzada indicada cuando el bebé presenta condiciones que afectan su tono muscular o coordinación, como hipotonía, síndrome de Down o reflujo gastroesofágico. Con una mano, la madre sujeta el pecho en forma de U, utilizando los dedos para estabilizar también la mandíbula y mentón del bebé, mientras el pulgar sostiene la mejilla. La otra mano se encarga de sostener el cuerpo del bebé desde la espalda o la base de la cabeza. Esta posición permite un control máximo del agarre y facilita una succión más eficiente en bebés con desafíos neuromotores.
Diferentes posturas para amamantar.
Consejos adicionales para una lactancia exitosa
- Higiene: No es necesario lavar el pecho antes de cada toma; una ducha diaria es suficiente.
- Agarre: Una buena técnica de agarre previene grietas y dolor, facilita el vaciamiento del pecho y estimula la producción de leche. Si aparecen grietas es señal de un mal enganche, por lo que conviene cambiar la postura del bebé.
- Congestión mamaria: Para prevenir la congestión mamaria es importante ofrecer el pecho con más frecuencia. Si tras la toma el pecho sigue congestionado, puede extraerse leche para aliviar molestias y aplicar paños fríos.
- Extracción de leche manual: Realice pequeños masajes con movimientos circulares. Coloque el pulgar y el dedo índice en forma de “C” a unos tres centímetros del pezón.
- Conservación de la leche: Para conservar los componentes, lo más conveniente es descongelarla en el frigorífico durante toda la noche.
- Pérdida de peso del bebé: Es habitual que los bebés pierdan alrededor del 10% del peso en los primeros días de vida, aunque lo irán recuperando a partir del décimo día.
- Señales de que el bebé come suficiente: Para saber si come lo suficiente, es necesario fijarse en algunos signos como, por ejemplo, que tras la toma se quede tranquilo o dormido, no llore o proteste.
- Biberón y leche materna: Sí, es posible alimentar al bebé con leche materna utilizando un biberón, especialmente si extraes tu leche con un sacaleches. Es importante asegurarte de que el bebé mantenga una buena técnica de succión para no interferir con la lactancia directa del pecho.
- Uso del chupete: El uso del chupete puede coexistir con la lactancia materna, pero se aconseja esperar a que esta esté bien establecida, generalmente a partir de las 3-4 semanas.
- Medicamentos: Aunque muchas medicinas son compatibles con la lactancia materna, si durante este período necesita tomar algún medicamento. Es recomendable usarlas bajo la orientación de una matrona o especialista en lactancia, ya que un uso prolongado o incorrecto puede afectar la transferencia de leche o la producción.
- Higiene bucal: La leche materna no es por sí sola una causa de caries. De hecho, contiene componentes que protegen contra bacterias. Sin embargo, si el bebé ya tiene dientes y hay una higiene bucal deficiente, las tomas nocturnas frecuentes sin limpieza posterior pueden aumentar el riesgo. Por eso, una vez que empiecen a salir los primeros dientes, es importante limpiar suavemente la boca del bebé, incluso si todavía se alimenta exclusivamente al pecho.
- Menstruación: Sí, puedes seguir dando el pecho con total normalidad cuando vuelva tu menstruación. Algunas madres notan una ligera disminución en la producción de leche o que el bebé se muestra algo inquieto durante esos días, debido a los cambios hormonales. Estos efectos son temporales y no afectan la calidad de la leche ni su seguridad para el bebé.
- Colecho: Según la Asociación Española de Pediatría, los lactantes deben dormir en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padre. Sin embargo, el colecho está contraindicado para menores de tres mese de edad, con prematuridad o bajo peso. Tampoco en aquellos casos en los que los padres consuman tabaco, alcohol o dorgas, o en situaciones de cansancio extremo.
Beneficios de la lactancia materna
La leche materna contiene nutrientes esenciales y anticuerpos que fortalecen el sistema inmunológico del bebé, protegiéndolo contra infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias. Además, la lactancia materna reduce el riesgo de muerte súbita del lactante y disminuye la mortalidad en el primer año de vida.
La lactancia materna influye en el desarrollo psicológico y emocional del bebé, fortaleciendo el vínculo emocional seguro a través del contacto piel con piel y el tiempo compartido. Este vínculo es crucial para el desarrollo de la confianza y la autonomía del niño. Estudios muestran que los bebés amamantados tienden a tener mejores resultados en test de inteligencia y menores niveles de ansiedad, hiperactividad y depresión.
La lactancia materna ofrece importantes beneficios para la salud de la madre, como la reducción del riesgo de cáncer de mama y ovario. Esto se debe a la alteración de los niveles hormonales durante la lactancia, disminuyendo la exposición a estrógenos. La lactancia materna conlleva beneficios cardiovasculares para la madre, como la contracción uterina postparto, que reduce el riesgo de hemorragia.
Beneficios de la lactancia materna para el bebé y la madre. Fuente: OMS.
Duración recomendada de la lactancia materna
La duración óptima de la lactancia materna depende de diversas recomendaciones y consideraciones. Durante los primeros seis meses, la leche materna es esencial para el crecimiento y desarrollo del bebé. Después de los seis meses, la lactancia materna sigue siendo beneficiosa, pero se recomienda la introducción de alimentos complementarios. En este período, el bebé necesita nutrientes adicionales como hierro y zinc, que la leche materna por sí sola no puede proporcionar completamente.
La lactancia prolongada, más allá del primer año de vida, es un tema debatido. Aunque los beneficios nutricionales de la leche materna pueden disminuir con el tiempo, estudios sugieren ventajas en el desarrollo emocional y psicológico. Amamantar más allá del primer año fortalece el vínculo madre-hijo y proporciona seguridad y confort al niño. Sin embargo, es crucial equilibrar esta práctica con una dieta variada para garantizar la ingesta de todos los nutrientes necesarios.
En los primeros meses, se recomienda amamantar a demanda, lo que significa alimentar al bebé cada vez que lo solicite, generalmente cada 2 a 3 horas. La frecuencia puede aumentar durante brotes de crecimiento o momentos de necesidad de consuelo. Conforme el bebé crece, la frecuencia puede disminuir, influenciada por su apetito, la introducción de alimentos complementarios y otros factores individuales.
Las tomas de pecho en recién nacidos suelen durar entre 20 y 45 minutos. En los primeros días de vida, es común que las tomas sean más prolongadas mientras el bebé y la madre se adaptan al proceso de lactancia.
Destete
El destete respetuoso se basa en las señales que el propio bebé muestra de manera natural indicando que está listo para dejar el pecho.
El destete gradual es un método lento y natural que respeta el ritmo del bebé y la madre. En algunos casos, es necesario realizar un destete rápido por razones médicas, ya sea por problemas de salud de la madre o del bebé o por tratamientos médicos que sean incompatibles con la lactancia.
El destete rápido puede ocasionar molestias físicas tanto para la madre como para el bebé.
Preguntas frecuentes sobre la lactancia materna
¿Por qué algunas mujeres tienen leche y otras no? Son muy pocas las mujeres que no pueden amamantar a sus hijos por razones médicas. La causa mayor de fracaso en la lactancia durante los primeros 15 días de vida son los errores en la técnica de la lactancia, la administración precoz de biberones o del chupete, la falta de succión por un horario rígido con pocas tomas al día o el vaciado incompleto de las mamas. La madre debe ingerir líquidos abundantes (agua, zumo, caldo, infusiones, leche...) y revisar la posición al pecho y la técnica de alimentación, estableciendo un ritmo flexible “a demanda” de las tomas.
¿Es cierto que la leche materna no alimenta tanto como la leche adaptada en biberón y por ello el bebé tiene que mamar más a menudo? La leche materna es el alimento óptimo y suficiente para los recién nacidos y lactantes hasta los 6 meses de edad. La leche adaptada se digiere con mayor dificultad, más lentamente, y por ello se pueden espaciar más las tomas, pero está comprobado que el lactante alimentado de forma natural tiene un mejor estado digestivo y metabólico.
Mi bebé de 2 días de vida parece estar muerto de hambre y pierde peso. Ya que casi no tengo leche, ¿no sería mejor darle ya biberones para que se pueda alimentar correctamente? Durante los primeros días, el pecho produce el “calostro”, que es el alimento ideal para los primeros días de vida de un recién nacido. Aunque la cantidad de calostro que se produce es pequeña, es suficiente para el bebé, que debe preparar su tubo digestivo para recibir a los 3 ó 4 días la “leche de transición”, y a los 10 días la leche madura. La pérdida de peso fisiológica es, por lo tanto, natural y necesaria.
Aunque gana mucho peso y mama cada 2 horas mi hijo se queda con hambre ya que siempre está buscando como si necesitara comer más: ¿debo darle alguna “ayuda”? El recién nacido, hasta los 3 ó 4 meses, presenta el “reflejo de búsqueda”. Se trata de un acto reflejo y natural mediante el cual, cuando toca algo con los labios, especialmente si es el pezón, su propia mano o nuestros dedos, por ejemplo, abre la boca y gira la cabeza hacia el objeto. Ello facilita que se agarre al pecho y no significa que quede con hambre, sobre todo si, como le sucede a su hijo, gana peso suficientemente.
Mi bebé de casi un mes y medio está ya mal acostumbrado: no coge un horario y mama muy a menudo, especialmente por la tarde. Yo intento marcarle un horario pero se pone muy nervioso. ¿Será que mi leche no es buena? ¿o que es un bebé caprichoso y lo estoy malcriando? Intentar un horario rígido con lactancia materna suele conducir a un fracaso de la lactancia. Especialmente durante el primer mes de vida la mayoría de recién nacidos necesitan comer muy a menudo. Poco a poco irán regulando el horario de forma espontánea (mamando aproximadamente cada 2 ó 3 horas y hasta 4 por la mañana y 4-5 por la noche) por sí mismos. Ello permite que ganen más peso, de forma adecuada a sus necesidades desde el principio y en cada momento, consiguiendo que la instauración de la lactancia sea mejor, y persista durante más tiempo.
¿Cómo puedo saber si mi hijo mama lo suficiente? ¿Es conveniente alquilar una báscula para pesarlo todos los días? Sabremos que un bebé come lo suficiente si:
- Aumenta de peso.
- Moja los pañales unas cinco veces al día.
- Hace un mínimo de 3 ó 4 deposiciones por semana, aunque suelen ser mucho más frecuentes durante los primeros 2 meses.
- Realiza al menos 6 tomas diarias.
- Los pechos aparecen más vacíos después de las tomas, quedando más blandos que al iniciarla.
Para asegurar que un recién nacido está correctamente alimentado, es necesario un control periódico del peso, una vez por semana, acudiendo, por ejemplo a la farmacia más próxima al domicilio familiar. Debe pesarse a la misma hora, con ropa similar, siempre antes o después de la toma, en la misma báscula. El peso diario no es necesario, al contrario puede ser contraproducente, ya que suele generar ansiedad. Lo normal es que el peso del bebé aumente, durante el primer trimestre, un promedio de 200 g por semana, (siempre más de 150 g), aunque algunos niños aumentan más deprisa.
¿Cuáles son los alimentos prohibidos si le estoy dando pecho a mi hijo? Clásicamente se ha dicho que algunos alimentos (espárragos, alcachofas, ajo, cebolla o algunas especias) dan mal sabor a la leche y no deben tomarse. Es posible que algunos de ellos al ser volátiles o de sabor amargo puedan dar distinto sabor a la leche materna, pero ello depende de la cantidad ingerida y en principio no hay razón para evitar su consumo moderado. Sin embargo, si se sospecha en casos concretos que algún alimento determinado le sienta mal al recién nacido, es preferible evitarlo. Tampoco es conveniente ingerir alcohol o tomar otras drogas o medicamentos, incluido el tabaco. No es necesario que la madre tome demasiada leche de vaca, como clásicamente se había recomendado, ya que el uso de suplementos de calcio durante el embarazo y la lactancia es ya una práctica rutinaria y se podría favorecer alguna intolerancia o alergia a proteínas de la leche. Si en la familia existen antecedentes de alergia a algún alimento, también es prudente evitarlos.
Mi hijo se criaba muy bien con el pecho solo, pero desde hace unos días no para de mamar: ha aumentado el número de tomas y busca a todas horas. ¿Es posible que me haya quedado sin leche? ¿Debo darle biberones? Probablemente se trate de una crisis transitoria de la lactancia. Es un fenómeno frecuente que se puede repetir 2 ó 3 veces durante la lactancia, en general poco conocido por las madres. El bebé, por un brote de crecimiento rápido, necesita aumentar la producción de leche y lo consigue mamando más a menudo durante algunos días. Ello forma parte de la regulación natural automática por parte de los niños sanos. El desconocimiento de estas crisis es la causa más frecuente del abandono de la lactancia materna durante los primeros meses, por la introducción innecesaria de suplementos de forma precipitada e innecesaria.
En resumen, hasta cuándo dar el pecho es una pregunta que varía según las necesidades individuales de cada madre y bebé, y esta acción trae de sus propios beneficios, al igual que algunos desafíos e incomodidades. Si necesitas orientación adicional sobre este tema o cualquier otro relacionado con la lactancia materna, no dudes en contactarnos.
| Tema | Recomendaciones |
|---|---|
| Frecuencia de tomas | A demanda, generalmente cada 2-3 horas |
| Duración de tomas | Entre 20 y 45 minutos |
| Duración recomendada | Exclusiva hasta los 6 meses, complementada hasta los 2 años o más |
| Posiciones | Semirecostada, cuna, balón de fútbol americano, acostada de lado, baile, control |
| Señales de hambre | Búsqueda del pecho, sacar la lengua, succionar, inquietud |
| Beneficios para el bebé | Nutrientes esenciales, anticuerpos, desarrollo emocional y psicológico |
| Beneficios para la madre | Reducción del riesgo de cáncer, beneficios cardiovasculares |
