El San Bernardo es una raza de perro grande conocida por sus características físicas inconfundibles. Puede llegar a pesar hasta 90 kg y su pelaje es de color blanco y marrón o amarillo castaño. Es un perro con excelentes cualidades olfativas que hacen de él una raza idónea para realizar tareas de rescate en zonas de montaña.
A pesar de que suele ser visto como un perro dócil y torpe, la verdad es que mucho más ágil de lo que la gente cree. Sus grandes dimensiones hacen que debamos asegurarnos de que recibe una buena educación y que crece siendo un perro obediente. El San Bernardo es un perro muy cariñoso y al que le gusta dar y recibir amor de los humanos. Es un perro muy tranquilo, pero puede reaccionar frente a las amenazas, especialmente si siente que alguno de sus amos está en peligro. Su trato con los niños es inigualable y le encanta cuidar de ellos. Es un perro al que, con una buena educación, no le cuesta obedecer, y a pesar de su gran físico no suele ser problemático con otros perros y no se muestra agresivo con razas más pequeñas, aunque obviamente, cada perro es un mundo y en gran parte depende de su educación.
Con estas características, el San Bernardo es un buen candidato a perro guardián de la casa.
Cuidados de la Madre Después del Parto
Cuidar a tu perrita después del parto es súper importante para que se recupere bien y disfrute de esta nueva etapa con sus cachorritos. Después de que tu perrita haya tenido a sus cachorritos, es normal que quieras asegurarte de que está recuperándose bien.
¿Está comiendo y bebiendo? Al principio puede que coma menos o no tenga mucho apetito, pero poco a poco debería volver a comer y beber como siempre. Ofrécele una comida rica en nutrientes para que recupere fuerzas y pueda alimentar a sus cachorros.
¿Está tranquila y cuida de sus cachorros? Es normal que esté un poco cansada, pero debe seguir prestando atención a sus crías. Si la ves muy decaída o no se acerca a los cachorros, puede ser que necesite que la revise un veterinario.
¿Tiene un flujo normal? Durante unas semanas es común que tenga una secreción marrón o rojiza, que es parte del proceso normal. Sin embargo, si notas un olor raro o que el flujo es muy oscuro, podría ser señal de una infección.
¿Tiene fiebre? Si tu perrita está caliente al tacto o tiembla, puede ser que tenga fiebre. Su temperatura no debería pasar de los 39°C, así que si ves algo raro, lo mejor es ir al veterinario.
Revisa sus mamas. Tócalas con cuidado para ver que no estén muy duras o hinchadas.
Siguiendo estos consejos, podrás asegurarte de que tu perrita está sana y feliz después del parto.
Crear un Ambiente Tranquilo
Es normal que, después del parto, tu perrita pueda estar un poco nerviosa o inquieta. Los cambios hormonales, el cansancio y la nueva situación con los cachorros pueden hacer que se sienta un poco agitada. Es importante que el lugar donde está tu perrita sea cómodo y silencioso. Coloca su cama o el cajón del parto en un sitio apartado, lejos de ruidos fuertes o de mucho movimiento.
- Dale tiempo para descansar: Aunque tu perrita esté muy pendiente de sus cachorros, también necesita descansar. Si ves que se siente abrumada, dale un momento para que pueda estar sola en un lugar seguro. Asegúrate de que tenga agua fresca cerca y ofrécele un poco de comida, aunque sea en pequeñas porciones.
- Permítele hacer pausas breves: Es posible que tu perrita no quiera alejarse de los cachorros, pero necesita salir a hacer sus necesidades. Llévala afuera unos minutos para que pueda respirar aire fresco y luego regresa con ella al interior.
- Habla con ella y dale caricias suaves: A veces, tu presencia y voz pueden ser muy reconfortantes para ella.
Recuperación del Peso
Sí, es bastante normal que tu perrita esté un poco más delgada después de dar a luz. El embarazo y la lactancia son dos etapas muy demandantes energéticamente, y esto puede hacer que pierda algo de peso. Durante la lactancia, tu perrita necesita una dieta que le proporcione la energía y los nutrientes que necesita para producir leche y recuperarse. En lugar de darle una o dos comidas grandes al día, intenta dividir su ración diaria en varias porciones más pequeñas.
Algunos suplementos para perros, como el calcio o las vitaminas, también pueden ser recomendables si tu perrita está muy delgada o necesita un apoyo extra. Es normal que en los primeros días no tenga mucho apetito y, a veces, incluso podría vomitar alguna de las placentas que ingirió. No te preocupes, pero asegúrate de retirarlas de inmediato para que no vuelva a comerlas.
Actividad Física Después del Parto
Después de que tu perrita tenga a sus cachorros, es importante que descanse bien antes de volver a sacarla a pasear. Durante la primera semana, lo mejor es que solo salga para hacer sus necesidades y durante poco tiempo, ya que necesita recuperarse y estar cerca de sus crías. Pasadas las tres semanas, probablemente ya esté más fuerte y lista para pasear un poco más, pero siempre observa cómo se siente y no la fuerces.
Sí, se puede bañar a tu perrita después de que tenga a sus cachorros, pero es mejor esperar al menos tres semanas para darle un baño completo. Esto le dará tiempo para recuperarse y adaptarse a la lactancia sin estresarse. Cuando llegue el momento de bañarla, usa un champú para perros y asegúrate de que el agua esté tibia para que se sienta cómoda. Haz que el baño sea rápido y sécala bien para evitar que pase frío. Si ves que se pone nerviosa, mejor espera unos días más.
Detalles Adicionales para el Cuidado Post-Parto
Después del parto, hay algunos detalles que pueden ayudar mucho a que tu perrita esté más sana y feliz.
- Examina su barriga con suavidad: Puedes palpar su abdomen para asegurarte de que no quedó ningún cachorrito o placenta dentro. Hazlo con delicadeza, colocando una mano a cada lado de su barriga y presionando suavemente para notar si hay algo extraño. Si tu perrita es grande o no estás seguro, es mejor consultar al veterinario para que la revise.
- Observa su comportamiento con los cachorros: Algunas perritas pueden volverse un poco agresivas si sienten que alguien se acerca demasiado a sus cachorros. Otras, en cambio, pueden querer estar tanto contigo que dejan a los cachorros solos por mucho tiempo. Si esto pasa, llévala de vuelta al cajón y asegúrate de que se quede con ellos, especialmente durante las primeras tres semanas, cuando los cachorros necesitan su calor y su leche para mantenerse sanos y calientitos.
- Revisa sus mamas cada día: Toca con cuidado para ver que no estén hinchadas o duras. La leche debe salir normal, sin grumos ni sangre. Si notas algo raro, mejor consulta al veterinario.
- Mantén limpio el lugar donde están los cachorros: Cambia las mantitas o sábanas con frecuencia para evitar infecciones y asegúrate de que el sitio sea tranquilo y calentito.
- Dale comida rica y nutritiva: Necesita una dieta de buena calidad para perras lactantes, así tendrá la energía que le hace falta para producir leche y recuperarse.
- Déjala descansar todo lo que necesite: Asegúrate de que tenga un lugar cómodo donde pueda dormir tranquila sin ser molestada. El descanso es clave para que se sienta mejor.
- Vigila su flujo vaginal: Es normal que tenga un poco de flujo marrón o rojizo hasta tres semanas después del parto, pero si ves que tiene mal olor o un color raro, mejor llévala al veterinario.
- Anímala a moverse un poquito: Si el veterinario lo permite, empieza con paseos cortos y tranquilos. Así irá recuperando fuerza poco a poco.
- Controla los parásitos: Asegúrate de que no tenga parásitos internos o externos.
Atención a los Cachorros Rechazados
Es importante que, durante las primeras horas después del parto, vigiles a tu perrita para asegurarte de que no rechace o sea agresiva con algún cachorrito. Esto a veces pasa si el pequeño tiene algún problema o está muy débil. Si ves que uno es rechazado, llévalo al veterinario para que lo revise cuanto antes. Como su mamá no lo está alimentando, tendrás que darle una leche especial para cachorros. Los cachorros tan pequeños no pueden regular su temperatura por sí solos.
Los cachorros recién nacidos no pueden hacer sus necesidades solos. Después de alimentarlo, frota suavemente su barriga y la zona genital con un paño húmedo y tibio para estimularlo, como haría su mamá.
Signos de Alerta Después del Parto
Si tu perrita muestra algunos de estos signos después del parto, puede ser señal de que algo no va bien.
- Deja de cuidar a los cachorros: Si de repente ya no les presta atención o parece incómoda, podría estar sintiéndose mal.
- Fiebre o cambios en su flujo vaginal: Un flujo con mal olor o fiebre pueden ser señales de una infección. No esperes y consulta al veterinario rápidamente.
- Problemas en las mamas: Si notas que las mamas están hinchadas o doloridas, puede que tenga alguna molestia que le impida alimentar bien a los cachorros.
- Síntomas de falta de calcio: En perras pequeñas, la falta de calcio puede provocar nerviosismo, jadeo o temblores.
- Retención de placenta o cachorros: Si hay signos de dolor abdominal o secreciones inusuales, podría haber quedado alguna placenta o cachorro dentro.
Cuidar a tu perrita después del parto es muy importante para que se recupere bien y sus cachorros crezcan sanos. Recuerda que cada perrita es diferente, así que lo importante es estar pendiente y darle los cuidados que necesita. Y, si tienes dudas o ves algo raro, no dudes en llevarla al veterinario.
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Preparación para el Nacimiento
Resumen: ¿Tu perra está embarazada y se acerca el gran momento? ¿Te preguntas cómo saber cuándo una perra va a parir, qué hacer si tiene contracciones y no pare, o qué tiempo tarda en parir? En esta guía te contamos cómo reconocer los signos del parto, preparar el espacio adecuado y acompañarla durante cada fase del nacimiento.
El Nido Ideal
La mamá querrá un rincón de la casa privado donde poder relajarse y dar a luz a sus cachorros sin ser molestada, por lo que debes hacerle un "nido" en las dos últimas semanas de su gestación canina. El nido ideal para el nacimiento de los cachorros es una caja de cartón grande forrada con chichoneras para cachorros (en caso de accidente), y acolchada con mantas, sábanas o toallas limpias. La caja ha de ser lo suficientemente grande para que quepan cómodamente la mamá y su camada, y para que la madre pueda tener su propio espacio si lo desea.
¡Asegúrate también de que la caja sea lo suficientemente alta para evitar que los cachorros aventureros se escapen! Con frecuencia, las perras eligen la cocina para dar a luz, ya que la consideran un lugar seguro y una fuente de alimento.
Coloca el nido en un lugar tranquilo a temperatura ambiente, donde pueda estar cómoda y nadie la moleste. Colocar su cama o juguetes en el nido (siempre y cuando estén limpios) puede animarla a usarla y a sentirse cómoda antes del parto.
Preparativos Adicionales
El parto de tu perra debería transcurrir sin complicaciones, pero no está de más tener ayuda a mano para mantener la calma, o en caso de que surjan complicaciones. Consigue el número de teléfono de urgencias de tu veterinario antes del nacimiento de los cachorros, ya que el parto se produce con frecuencia durante la noche. Comunica a tu veterinario la fecha prevista para el parto (en caso de no que la sepa ya), para que esté pendiente. Si la mamá tiene problemas para dar a luz a sus cachorros, podrías tener que llevarla al veterinario; así pues, asegúrate de tener un medio de transporte disponible.
Durante el parto, ten a mano unas tijeras de manicura y varias toallas limpias y secas, por si la madre necesita que le eches una mano. Si su camada es grande, tal vez necesites una cesta adicional para tener espacio suficiente para los cachorros recién nacidos. Si tienes que separar a los perritos de la mamá en algún momento, tendrás que mantenerlos calentitos. Te recomendamos que uses una bolsita térmica apta para microondas en lugar de una bolsa de agua caliente, ya que podrían pincharla con los dientes o con las uñitas.
Signos de Parto Inminente
Uno de los primeros signos de la inminencia del parto es un descenso de la temperatura corporal de la madre de 38,5 °C a 37°C, aproximadamente de 12 a 24 horas antes del parto. Para saber cuándo ocurre esto, toma la temperatura a tu perra dos veces al día con un termómetro rectal durante la última semana de su gestación. Si no sabes cómo hacerlo, consulta a tu veterinario. Si observas que tomarle la temperatura incomoda a tu perra, deja de hacerlo. Tendrás que ayudarla a permanecer lo más tranquila posible en este momento.
Durante la última semana de la gestación canina, las futuras mamás pueden mostrarse algo inquietas y retirarse a un lugar tranquilo. Durante las 12-24 horas anteriores al parto suelen perder el apetito y "escarbar" su cama con frecuencia. En raros casos, la perra podría mover el nido que le has hecho a otro lugar de la casa. Si esto ocurriese, intenta respetar su lugar preferido si es posible.
Fases del Parto Canino
¿Cuánto dura el parto de una perra? En general, el nacimiento de los cachorros es sencillo y no suele haber complicaciones. Aunque debes interferir lo menos posible, es importante que estés presente durante el nacimiento de los cachorros para poder intervenir y ayudar a la madre si surge algún problema. Si te preguntas cuánto tarda en parir una perra primeriza o con experiencia , debes saber que el proceso suele durar entre 3 y 12 horas, aunque en algunos casos puede alargarse hasta las 24 horas.
Crecimiento y Desarrollo del Cachorro
En un abrir y cerrar de ojos, tu cachorro parece transformarse de un indefenso recién nacido, dependiente de su madre, a un torpe perro que explora todos los rincones y, finalmente, a la edad adulta canina. Ese rápido crecimiento requiere un apoyo nutricional especial para sentar unas bases sólidas para la salud de tu perro cuando sea adulto. Comprender cada fase del desarrollo de un cachorro en crecimiento te ayudará a mantener la buena salud de tu mascota a lo largo de todo el proceso. Las tablas de crecimiento de los cachorros son una gran herramienta. Te pueden dar una idea de cuándo esperar esos brotes de crecimiento del cachorro. Un cachorro sano debe recibir todos los nutrientes y la nutrición esenciales. Así, su organismo, que se desarrolla rápidamente, tendrá más posibilidades de convertirse en un perro adulto sano.
El Hipo en Cachorros
El hipo en perros es una contracción diafragmática. Al igual que los humanos, los perros pueden tener un ataque de hipo. Si es momentáneo, no hay necesidad de preocuparse. Pero si tu perro tiene hipo con frecuencia y/o está acompañado de otros síntomas como tos, es aconsejable consultar con el veterinario. Normalmente, los ataques de hipo son leves y se detienen solos o tras beber agua, en aproximadamente el 90% de los casos.
El hipo en los perros puede darse por diversas causas, que, en la mayoría de los casos, son inofensivas. Hay varias situaciones que pueden ser la causa del hipo en tu perro. La excitación excesiva y el estrés también pueden causar hipo. El hipo en perros es similar al hipo en humanos. En muchos casos, aunque parezca que el perro tiene hipo, no lo es. En la mayoría de los casos, el hipo en perros suele durar unos minutos y se resuelve de manera espontánea, sin que tengas que hacer nada.
Aunque el hipo es más frecuente en cachorros, los perros adultos también pueden tener hipo y las causas suelen ser las mismas que en los perros más jóvenes. Sí, el hipo en los perros cachorros es más común, pues, bien por qué son hiperactivos o porque están en pleno desarrollo, suelen tener ataques de hipo con mayor frecuencia. Como hemos comentado, una de las razones puede ser por un alto nivel de ansiedad o estrés. En estos casos, la causa es conductual y se resuelve al calmar al animal.
Qué Hacer Ante un Ataque de Hipo
Ante la aparición del hipo en un perro, hay que intentar mantener la calma y no alarmarse en exceso. Para intentar quitar el hipo en perros, puedes probar a ofrecerle un sorbo de agua o, si puedes hacer que la tome, una cucharada de miel. No dudes en acudir al veterinario para que realice el control y las pruebas necesarias.
Prevención del Hipo
Es posible prevenir el hipo en los perros cuando el motivo del mismo son los hábitos de alimentación del animal o su nivel de excitación. El hipo en los perros después de comer suele estar causado por la ingestión demasiado rápida de los alimentos. Para prevenirlo, puedes fraccionar sus raciones de alimento y distribuirlas en tres o cuatro tomas diarias.
Al dormir, los perros están más relajados y pueden tragar más aire, lo que provoca que el hipo. En el caso de los perros nerviosos o excitables, es importante intentar proporcionarles un ambiente calmado y unas rutinas estables. El hipo en los perros es, en la mayoría de las ocasiones, un episodio pasajero que no comporta mayores consecuencias. No obstante, debes prestar atención a la frecuencia y duración de estos episodios, así como a la aparición de otros síntomas que puedan acompañar al hipo, como la tos o la apatía.
