Aunque hay pocas cosas más adorables que una camada de cachorros recién nacidos, ocuparse de todas estas nuevas vidas puede resultar una tarea abrumadora. Si te encuentras en esta situación y tu cachorro no para de llorar, no tienes de qué preocuparte. Conocer las causas y cómo actuar puede marcar la diferencia.
Causas comunes del llanto en cachorros recién nacidos
Son varios los motivos que pueden llevar a tu cachorro a llorar mucho. Antes de valorarlos, recomendamos examinarlo detenidamente y realizar una exploración física para descartar cualquier problema de salud. Especialmente en aquellos canes muy pequeños que todavía no han sido vacunados ni desparasitados, es posible que los llantos estén relacionados con una posible parasitosis intestinal. Por ello, es importante visitar al veterinario nada más adoptar al cachorro para examinarlo e iniciar el calendario de vacunas y desparasitación.
Si el cachorro está totalmente sano, las causas principales que pueden llevarle a llorar de noche son las siguientes:
- Temperatura inadecuada: En función del lugar en el que se encuentre ubicada su cama, es posible que el perrito sienta demasiado frío o mucho calor. Por este motivo, situar su cama en un espacio confortable y agradable es de vital importancia.
- Demasiado ruido: Algunos cachorros tienen dificultades para conciliar el sueño por las noches si hay demasiado ruido. El sentido del oído de los canes está mucho más desarrollado, por lo que tienen la capacidad de percibir sonidos de una forma mucho más intensa que nosotros.
- Exceso de comida: Si el pequeño ha comido demasiado justo antes de ir a dormir, es totalmente normal que sienta pesadez e, incluso, dolor de estómago, lo que le llevará a lloriquear y no poder dormir.
- Falta de ejercicio: Un cachorro que no se ejercita durante el día y, en su lugar, duerme, no es de extrañar que por la noche tenga ganas de jugar y llore o ladre.
- Demasiada estimulación antes de dormir: La falta de actividad durante el día puede provocar que el perro esté más activo por la noche y no quiera dormir. Del mismo modo, practicar juegos intensos, educación canina o actividades muy estimulantes justo antes de dormir también pueden activarlo.
- Horarios cambiados: En relación con el punto anterior, un cachorro con el horario de sueño invertido puede llorar por la noche al sentirse solo o aburrido. Es importante establecer una rutina.
- Cama incómoda: A pesar de que pueda parecer algo obvio, si el cachorro no está cómodo en su cama tendrá más dificultades para dormir, hecho que reflejará mediante el llanto.
Aunque las anteriores son causas habituales, sin duda, el motivo principal que hace que un cachorro llore las primeras noches es el cambio de hogar y familia. A la mayoría le pasa y no es de extrañar, ya que estos pequeños son sometidos a un cambio total y necesitan adaptarse a él. Debido a este cambio, es común que sufran estrés y ansiedad como resultado de la inseguridad que sienten. Estas emociones se reflejan en una actitud temerosa durante los primeros días, mediante la cual podemos observar al cachorro que se esconde o tiene cierto miedo, y en llantos más o menos intensos en la noche. Por la noche es cuando se sienten más solos y extrañan el calor de su madre y hermanos, por ello es fundamental preparar el hogar para su llegada y conocer las técnicas de adaptación que pueden ayudar al pequeño a superar este proceso de la mejor forma posible.
Preparando el entorno del cachorro
Los cachorros recién nacidos pasarán sus primeras semanas en el mismo lugar en el que nacieron, por lo que es importante elegir bien a la hora de preparar el nacimiento. El espacio debe ofrecer suficiente amplitud para que la madre pueda tumbarse y estirarse completamente sin aplastar a los cachorros, y debe poder entrar y salir libremente mientras mantiene a los cachorros dentro.
Para ello, es necesario reemplazar con frecuencia los papeles o la sábana que recubre el suelo en el que estén los pequeños, mantener una temperatura ambiental adecuada y proveer a la madre con agua fresca y un pienso específico de buena calidad. Es recomendable controlar el desarrollo de los cachorros pesándolos a medida que van creciendo ¡Un cachorro sano debe duplicar su peso durante los primeros diez días de vida! Si consideras que el cachorro no está bien alimentado, si llora demasiado, está inquieto o se muestra decaído.
La importancia de la temperatura
Experto Animal nos recuerda que los cachorros son incapaces de regular su propia temperatura, por lo que debes mantener a los pequeños calientes. Puedes abrigarlos y colocarlos sobre tu pecho para que reciban calor o utilizar una bolsa con agua tibia/caliente (no hirviendo) y colocar al cachorro sobre una toalla encima de esta bolsa para que se caliente gradualmente. Como indica Experto Animal, los cachorros recién nacidos, que todavía no son capaces de controlar su temperatura, se encontrarán entre los 34,4ºC y los 36,1ºC. Hacia las cuatro semanas de vida ya alcanzarán los 37,8ºC.
Es fundamental proporcionarles una fuente de calor (no es suficiente con abrigarlos ya que durante las primeras semanas de vida aún no termorregulan correctamente). Durante la primera semana, la temperatura ambiental debe ser de 32ºC, bajando a 29ºC entre los 7 y 21 días y a 24ºC al llegar a los 30 días. Es muy importante vigilar la temperatura de los cachorros constantemente, dado que si se enfrían dejarán de alimentarse.
Alimentación y nutrición
Durante sus primeras semanas, los cachorros dependen exclusivamente de su madre para cubrir sus necesidades nutricionales. Como indica Web Consultas, la lactación precisa gran cantidad de energía, de modo que la dieta de la madre resulta de vital importancia para el proceso de lactancia y, además, afecta a la calidad de la leche que toman los cachorros. Para garantizar que tanto la madre como los cachorros reciben una nutrición adecuada durante la etapa de lactancia, la madre debe recibir varias raciones de un alimento de calidad para cachorros a lo largo del día.
Si han nacido muchos cachorros existe la posibilidad que la madre no pueda alimentarlos a todos o repudie a alguno de ellos (normalmente a los más débiles) por lo que, en ese caso, deberás alimentarlos con leche maternizada para cachorros. Intenta si es posible alternar las tomas de leche materna con la alimentación artificial para que ninguno se quede sin leche materna, ya que ésta contiene los anticuerpos que les protegerán contra posibles enfermedades. Cuando alimentes a un cachorro con biberón, es importante que lo devuelvas inmediatamente a su madre para que se ocupe de su cuidado, acciones como el lamido son un incentivo necesario para que el cachorro orine y defeque normalmente.
Salud y cuidados veterinarios
Los cachorros jóvenes son propensos a enfermedades e infecciones, por lo que tendrás que vigilarlos de cerca. Los cuidados del cachorro recién nacido deben incluir inspecciones periódicas para detectar signos de infección o mala salud. Como indica Tienda Animal, los cachorros son mucho más vulnerables a las pulgas y parásitos que los perros adultos, por eso es fundamental que consultes a tu veterinario para saber cómo desparasitarlos y cuándo hacerlo. Aunque los anticuerpos que reciben durante la lactación les ayudarán a protegerse de las enfermedades en las primeras semanas, estos anticuerpos desaparecen alrededor de las seis u ocho semanas, momento en el que tendrán que recibir su primera ronda de vacunas. Antes de interactuar con estos cachorros, tanto tú como el resto de los miembros de la familia o visitas debéis lavaros bien las manos para reducir el riesgo de que los cachorros enfermen a causa de las bacterias nocivas que puedan estar presentes en las manos.
Es conveniente empezar a sacar de paseo al cachorro cuando haya adquirido suficiente inmunidad, gracias a las vacunas correspondientes contra las enfermedades más graves. Los cachorros pueden contraer numerosas enfermedades con sólo husmear la orina o las heces de otros perros infectados. Cuando empieces a pasear a tu cachorro procura que los paseos sean siempre aproximadamente a la misma hora y que se acostumbre a ir atado desde el principio. Es importante aprender a predecir cuando necesita hacer sus necesidades. Lo normal es sacarlo tres veces al día.
Socialización temprana
Hacia la cuarta semana, los cachorros están preparados para empezar a socializar con humanos y otros perros. Como indica Zooplus, el periodo de socialización es la fase de desarrollo más importante de la vida de un cachorro. En función de la raza, puede extenderse desde la cuarta hasta la decimosexta semana. Este primer periodo sensible es decisivo para el aprendizaje. Todos los estímulos del entorno y animados (congéneres y otros seres vivos) que conozca el cachorro positivamente en este periodo los registrará como normales en su memoria. Estos estímulos de protección lo ayudarán a abordar nuevos estímulos o situaciones con confianza. Los cachorros mal socializados tienden a convertirse en perros ansiosos que pueden tener problemas de comportamiento.
Técnicas para calmar a un cachorro que llora
Un cachorro recién adoptado no entiende por qué ya no está con su madre y hermanos. Los primeros días del cachorro en casa acostumbran a ser los más duros debido, precisamente, al periodo de adaptación que comentábamos. Lo ideal es fomentar esta adaptación antes de la llegada del perrito, no obstante, si ya lo has adoptado, has pasado la primera noche y has notado que tu cachorro llora casi toda la noche, no te preocupes, existen técnicas que pueden ayudarte a calmar a un cachorro cuando llora. Así, descubre cómo actuar en ese justo momento para hacer que tu cachorro deje de llorar:
- Préstale atención: Durante los primeros días, el cachorro se sentirá abandonado, asustado y muy triste. Contrario a lo que suelen creer muchos tutores poco experimentados, durante la primera semana sí podemos prestarle atención cuando llora, ya que eso contribuirá a un mejor vínculo con él y favorecerá además la adaptación al nuevo hogar. Es especialmente importante cuando el cachorro es muy pequeño, de entre 2 y 3 meses de edad.
- Caliéntale la cama: Otra de las técnicas que puedes hacer para calmar a un cachorro que llora por las noches es calentarle la cama. Si puedes hacer esto antes de ir a dormir, mucho mejor. Se puede utilizar un secador de pelo o bien poner una bolsa de agua caliente debajo de la manta o de la cama, evitando que el cachorro tenga contacto directo para que no se queme. Esto le reconfortará, debido a que hasta ahora está acostumbrado a dormir acompañado y, por lo tanto, con el calor corporal de su madre y hermanos.
- Deja una prenda tuya: Puedes dejarle alguna camiseta tuya, ya que así se irá acostumbrando a tu olor y también se irá relajando. Aunque, si tienes la oportunidad, será bueno usar alguna prenda con el olor de su madre.
Cómo prevenir el llanto en cachorros
Para saber cómo hacer que un cachorro no llore por las noches, recomendamos hacer lo siguiente:
- Crea un ambiente seguro y tranquilo: Para que el cachorro se adapte a su nuevo hogar lo antes posible es imprescindible ofrecerle un ambiente relajado, tranquilo y totalmente seguro. Para ello, no solo es importante proporcionarle una cama confortable, sino que también debes escoger bien dónde la colocas.
- Utiliza feromonas sintéticas: Los perros emiten una serie de feromonas naturales que transmiten distintos mensajes. Algunas de ellas sirven para difundir mensajes de calma y seguridad, como las feromonas que emiten las madres a sus cachorros. Actualmente, disponemos de productos que emiten una copia sintética de estas feromonas, como ADAPTIL Junior, que es un collar que transmite a los cachorros mensajes de seguridad con el fin de favorecer su adaptación al nuevo hogar.
- Socialízalo correctamente: Una adecuada socialización también es la clave para conseguir que el cachorro se adapte a diferentes situaciones, entornos, animales y personas, lo que permite, además, que poco a poco deje de llorar por las noches.
- Establece horarios adecuados: Tal y como hemos visto en las causas que explican por qué un cachorro llora por la noche, la falta de horarios perjudica notablemente la calidad del sueño del pequeño. De esta forma, se recomienda fijar horarios tanto para la realización de actividades como para las comidas. En este sentido, lo más adecuado es ofrecer la toma de la cena unas 3 horas antes de la hora de dormir.
- Cálmalo antes de dormir: Para propiciar un sueño placentero, unas horas antes de dormir es conveniente practicar juegos relajados, masajes relajantes, paseos calmados, etc., con el fin de mantener al cachorro tranquilo. Las actividades de mayor intensidad es mejor dejarlas para la mañana o las primeras horas de la tarde.
- Cubre todas sus necesidades: Un cachorro que tiene todas sus necesidades cubiertas descansará mucho mejor que uno con algún tipo de carencia.
El aullido del perro en respuesta al llanto del bebé
En la Crianza Multiespecie, es decir, cuando los perros conviven con bebés, es muy importante conocer el lenguaje canino y saber interpretar su significado según el contexto. El aullido es un comportamiento que llama mucho la atención, puede resultarnos gracioso e incluso enternecedor en según qué situaciones y podemos estar pasando por alto un mensaje muy importante, como cuando el perro lo hace cuando un bebé está llorando.
Los últimos estudios revelan que los perros no imitan el llanto del bebé. Si has llegado hasta aquí probablemente ya puedes sacar tus propias conclusiones sobre las causas del aullido:
- Incomodidad por ser un estímulo nuevo que le produce estrés.
- Instinto ancestral: Al igual que la madres de los lobos calmaban a los cachorros mediante el aullido cuando estaba separada de ellos, el perro, que es muy observador y ve que cuando llora el bebé le atendemos para calmarlo, puede estar intentando contribuir a su forma con un recurso instintivo.
- Conducta Funcional Aprendida: SI mediante el aullido el estimulo que le molesta cesa, lo volverá a hacer. Se refuerza por sí mismo.
Recomendaciones:
- Positivizar el estímulo sonoro: desde antes de la llegada del bebé, estaría genial que hagas que tu perro asocie este sonido con experiencias positivas. Puedes hacerlo poniendo en tu móvil este sonido grabado que encontrarás en internet.
- No interrumpas la conducta mediante castigos. Regañarle (retarle) no es tu última opción. Directamente, ni debería ser tu opción bajo ninguna circunstancia. Así solo conseguirás que haga una mala asociación durante la escena asociada al bebé y a ti.
El cuidado de un cachorro recién nacido conlleva mucho trabajo, pero estas primeras semanas pasan en un abrir y cerrar de ojos. Si los cachorros acaban siendo adoptados, no tardarás en despedirte de ellos, un acontecimiento que suele ser agridulce. Conocer cómo cuidar a un cachorro recién nacido en esta primera etapa de su su vida es fundamental para que nuestros cuidados sean acorde a sus necesidades.
Recuerda que este artículo proporciona información orientativa y no sustituye la consulta veterinaria. En situaciones normales la madre se encargará de alimentar, mantener calientes y lavar a los perritos. Tú solo deberás ocuparte de mantener el entorno de cría en condiciones óptimas.
