Cuando llegas a casa por primera vez con tu bebé es normal que te asalten las dudas sobre su cuidado. Saber si el color de la caca del bebé es normal y si lo es la frecuencia con la que la hace, son dos dudas muy habituales, sobre todo durante las primeras semanas y meses de vida del bebé. A continuación, te contamos todo lo que tienes que saber sobre las cacas de tu bebé.
Las Primeras Deposiciones: Meconio
El meconio es la primera caca del recién nacido. Es el color de la primera caca del bebe puede asustar un poco, pues suele ser entre negro y verde muy oscuro. Es el meconio y su aspecto se debe a que es una combinación de células muertas, secreciones estomacales y hepáticas, líquido amniótico, moco, lanugo, bilis y agua, que se empieza a formar a partir del cuarto mes fetal.
Suele expulsarlo entre las primeras 48 a 72 horas de vida, haciéndolo de forma más rápida conforme más calostro ingiera. Estas primeras cacas del bebé están formadas por restos de líquido amniótico y otras sustancias como moco, lanugo y células cutáneas que ha ingerido en el interior del útero antes de nacer.
No tengas miedo a esta primera caca, es completamente normal que este primer cambio de pañal sea un poco impactante. Cuando los bebés nacen las primeras deposiciones que hacen se llaman meconio y son de color verde muy oscuro, casi negro. Estas no nos preocupan.
Cacas de Transición
Una vez expulsado todo el meconio, las siguientes cacas, entre el tercer y el quinto día de vida, son las denominadas de transición. Después de que el meconio haya pasado, el día 3 o 4 la caca del bebé cambiará de color. Esta caca suele aparecer entre el 4-5 día de vida. Se trata de una caca verdosa grisácea, con motas de color mostaza.
Algunos bebés no manchan de caca el pañal ¿hasta? en su cuarto o quinto día de vida. Asegúrate de que esté bien hidratado y de la presencia de orina clara en el pañal. Esto sucede porque el bebé está tomando y digiriendo más leche. Las heces de transición son una combinación de meconio y la siguiente fase de la caca llamada heces de leche.
En ocasiones, durante el 4º o 5º día de vida del bebé no se mancha ningún pañal. Tu hijo ya no debe tener meconio en su cuerpo después del sexto día y comenzará a tener heces de leche.
Cacas Según la Alimentación del Bebé
Las cacas del bebé varían de color según la alimentación y otras circunstancias como la presencia de mocos. Todo ello es lo que hace que las cacas del bebé varíen mucho en forma y color durante el primer año, más de lo que lo harán después.
Bebés Alimentados con Lactancia Materna
Una vez establecida la lactancia, el bebé comienza a hacer cacas de color amarillento-dorado, aunque en ocasiones también pueden ser más amarronadas y/o verdosas, pues el color de las cacas también depende de los alimentos que haya comido la madre. Cuando toma leche materna, el color de las cacas del bebé suele ser amarillo mostaza y/o verde.
Son bastante líquidas, aunque presentan grumos y restos de mucosidad. Fíjate en el color y la textura de las heces, tal y como hemos explicado.
No debes preocuparte si, en sus primeras semanas de vida, tu bebé hace caca con mucha frecuencia (entre 6 y 8 al día, pero podrían ser hasta 20), de hecho, es posible que haga después de cada toma, y es totalmente normal, no se trata de diarrea, sino del reflejo gastrocólico. En bebés alimentados con lactancia materna exclusiva, es normal que pasen hasta 2 o 3 días sin hacer caca, siempre que el bebé esté contento, coma bien y no muestre molestias.
Es posible que, tras las primeras semanas, notes que el número de cacas se reduce, hasta comprobar que el bebé puede pasar varios días, a veces hasta quince, sin hacer ninguna. Esto se conoce como las deposiciones escasas del bebé amamantado. No se conoce la causa exacta, aunque una de las razones podría ser que la leche materna deja poco residuo.
Si el niño realmente estuviera estreñido, en lo que debes fijarte es en la consistencia de la caca, que sería una especie de bola dura. La alimentación de la madre en aquellos bebés lactantes puede hacer que la forma y color de las heces cambien de color y textura, más o menos amarillas y más o menos líquidas.
Si está amamantando, el color de la caca del bebé a menudo será de color amarillo mostaza, pero puede variar de naranja a verde. Estas heces pueden ir acompañadas de algunas partículas y ser acuosas.
Bebés Alimentados con Leche Infantil
También son de color amarillento, pero su textura es más espesa y densa que la de los bebés alimentados con leche materna, y también tienen un olor más intenso. En este caso, el color de las cacas del bebé será diferente, pudiendo ser amarillo o un color más tostado, tono café.
Aunque también hacen caca con frecuencia, la cantidad de veces es menor, entre 2 y 4 al día. La forma, en este caso, es más compacta que cuando se toma leche materna, además de ser un poco más olorosa.
Los bebés alimentados con leche infantil, tienen más posibilidades de tener estreñimiento a causa de las diferencias de digestibilidad en comparación con la leche materna. Al igual que hemos mencionado en el punto anterior, lo más importante es que las heces sean blandas.
Un solo suplemento de leche artificial puede modificar la flora bacteriana del bebé y conseguir que cambie la textura, olor, color y cantidad de deposiciones.
Bebés con Lactancia Mixta
No hay información específica sobre las cacas del bebé alimentado con lactancia mixta en el texto proporcionado.
Cacas con la Alimentación Complementaria (AC)
Tanto si tu bebé se alimenta con lactancia materna, como si es con fórmula infantil, verás que las cacas cambian considerablemente cuando comience a tomar alimentos a los 6 meses. Cuando comiences a introducir alimentos sólidos (alrededor de los 6 meses) comenzarás a ver y oler algunos cambios importantes en el pañal de tu bebé, especialmente si estabas amamantando antes.
Suelen adquirir un color marrón-verdoso, aunque esto dependerá en gran medida de los alimentos que haya comido, y son mucho más consistentes. Con la introducción de alimentos sólidos, el color de la caca del bebé vuelve a cambiar, así como la textura y el olor, que será aún más fuerte que en el paso anterior.
Además, pueden contener partículas de colores diversos según los alimentos que el bebé haya tomado e incluso trocitos de alimentos que el sistema digestivo, aún en desarrollo, no ha digerido. El color de la caca del bebé en este caso es más parecido al color de las deposiciones de los adultos, un tono más café oscuro.
Desde el nacimiento hasta que ya come casi todo tipo de alimentos, las cacas de los bebés abarcan una amplia gama de tonos amarillos, marrones y verdes.
Cuando el bebé inicia su transición de la leche materna o de fórmula a los alimentos sólidos (como frutas, verduras o cereales), es habitual que sus cacas cambien de color, textura y olor.
Cambio de dieta del bebé al introducir papillas, frutas, verduras y alimentos variados.
Colores Anormales en las Cacas del Bebé
En términos generales, nos debe preocupar especialmente el color blanco, negro o rojo. Hay algunos colores de las deposiciones de nuestro bebé que nos pueden indicar que algo no va bien.
Cacas Verdes
Al nacer, la primera caca o meconio es verde muy oscura, casi negruzca. Las cacas de transición suelen ser de color gris verdoso. En las semanas y meses siguientes, el color verde en las cacas del bebé puede deberse a los alimentos o fármacos que el bebé o tú, si le das el pecho, hayáis tomado.
Es el caso de algunos antibióticos u otros medicamentos que contengan hierro en su composición, ya que pueden interferir en el proceso de la bilis y originar heces verdosas. También puede aparecer este color por oxidación de unas cacas amarillentas.
Algunas veces los bebés pueden hacer cacas de color verde y suele ser un color normal. En el caso de un bebé que toma pecho, si persisten las cacas de color verde, deberíamos hacer una valoración de la técnica de lactancia, ya que también puede ser un indicador de que el bebé no está vaciando el pecho de forma completa.
Color Rojo
Aunque la presencia de este color puede tener varios motivos como que sangren los pezones o que el bebé ya tome alimentación complementaria y haya comido un alimento rojo, uno de ellos es la posible presencia de sangre en las heces. Cuando aparece el color rojo en las cacas suele significar la presencia de sangre.
Recordad también que depende los alimentos que comamos, puede ser que nuestras deposiciones cambien de color, por ejemplo si comemos tinta de calamar podemos hacer cacas negras, sin que eso signifique ninguna enfermedad.
La caca roja podría significar que hay sangre en las deposiciones de su bebé, por lo que es importante consultar con el médico.
Color Negro
Las cacas de color negro, como el carbón, deben ponernos en alerta. Pero si cuando el bebé ya tiene varios días de vida y hace una deposición negra, debemos revisarlo.
En este caso la causa podría ser un sangrado en la parte superior del sistema digestivo. Esta sangre con el paso a través del sistema digestivo se ha oxidado y se ha convertido de color negro.
A veces podemos encontrar pequeños hilos de color negro en las cacas de nuestro bebé cuando empieza la alimentación complementaria y come plátano. Esto corresponde a la fibra del plátano y no debe preocuparnos.
También podemos ver deposiciones negras si el bebé ha ingerido sangre debido, por ejemplo, a grietas en el pecho de la madre. Después de que el período de meconio ha terminado, la caca negra podría en algunos casos indicar sangrado en el tracto digestivo.
Color Blanco o Gris Arcilloso
Estos colores pueden ser indicativos de algún problema relacionado con el hígado, pues aparecen cuando no se está produciendo suficiente bilis y por ello los alimentos no se digieren adecuadamente. El color blanco, como la nieve, de las heces es un color que a los pediatras nos preocupa porque puede significar algún problema en el hígado.
Por tanto, deberíamos que consultar si nuestro bebé hiciera las cacas blancas. Es de color blanco o grisáceo. Heces blancas, grisáceas o de color muy pálido.
Aunque es raro, esto podría ser un signo de un problema con el hígado o la vesícula biliar.
Otros Aspectos a Considerar
Moco en las Cacas
Generalmente ocurre cuando el bebé babea mucho y la mucosidad que se encuentra en la saliva no se digiere por completo. Por tanto, si tu bebé tiene cacas con mocos observa cómo evoluciona. Si el moco es ocasional y el bebé está bien, no suele ser preocupante.
Sangre en las Cacas
La caca puede estar manchada de sangre por varios motivos como por una alergia a la proteína de la leche, por estreñimiento o por una infección bacteriana.
Frecuencia de las Deposiciones
Durante el primer mes, el bebé suele hacer varias deposiciones al día, incluso uno después de cada toma. A partir del mes, los bebés pueden pasar a hacer menos deposiciones.
Incluso estar varios días sin hacer caca. A partir del primer mes de vida los bebés dejan de hacer varias deposiciones cada día para hacerlas de manera errática, tardando a veces muchos días en hacerlas.
Esto no es siempre equivalente a estreñimiento, si cuando hace las deposiciones son de consistencia normal y no le duele. Si hace las deposiciones de forma más infrecuente pero sobretodo si la consistencia es en forma de pequeñas bolitas duras o tiene malestar.
Esto puede indicar estreñimiento. Si hace deposiciones mucho más líquidas, de forma repetida, para pensar en una diarrea.
Estreñimiento y Diarrea
En los primeros 6 meses, es posible que un bebé no haga caca durante 7 a 10 días. En este proceso, significa que no hay ningún problema de salud en el bebé que defeca con una consistencia blanda normal.
Otra forma de defecación que se observa en el patrón de caca de los bebés es la diarrea. El hecho de que el bebé haga caca en forma de diarrea 5 veces al día no se considera un problema de salud. Si prestamos atención a su nutrición, su digestión se puede regular.
El estreñimiento en los menores de 6 meses es poco habitual, y se caracteriza por heces duras que crean molestias o dolor al ser eliminadas. Las razones pueden ser variadas. Muchas veces aparece al pasar de la lactancia materna a lactancia artificial.
Patrón de caca en bebés Después del 6º mes, debe tener una consistencia normal cada 3-4 días como máximo. El estreñimiento es muy común con la transición de los bebés a la alimentación complementaria. Si el cambio en los nutrientes es gradual durante la transición a la alimentación complementaria, el riesgo de estreñimiento será menor.
Los productos fermentados como el kéfir y el yogur y los alimentos ricos en alimentos fibrosos también hacen una gran contribución a la eliminación del estreñimiento. Algunos de los bebés que están entrenados para ir al baño retienen sus heces, y esto puede provocar estreñimiento con el tiempo. En tal caso, puede ser necesario no forzar al bebé y tomar un descanso del entrenamiento para ir al baño por un tiempo.
Durante este período, hacer sugerencias y hacer que el bebé se siente en el inodoro dos veces al día puede hacer que abandone el hábito de defecar. Es muy incómodo usar constantemente supositorios que alivian el estreñimiento y para dar una advertencia al ano.
No es inusual que los bebés amamantados hagan heces más sueltas. Sin embargo, si la caca de tu bebé parece acuosa, especialmente si esas deposiciones de repente comienzan a venir con más frecuencia, tu pequeño puede tener diarrea. Si tu bebé tiene diarrea, es probable que sea causada por una infección viral.
La diarrea normalmente mejorará en unos pocos días, pero a veces puede ser un signo de una infección que necesita tratamiento. La diarrea es un desencadenante común de la erupción del pañal debido a que el pañal de tu pequeño está más húmedo de lo habitual.
Qué hacer: En caso de diarrea, ofrece al bebé líquidos de rehidratación oral y probióticos para acortar la duración de la diarrea.
Cuándo Preocuparse
Todas las cacas de las que te hemos hablado corresponden a bebés totalmente sanos. Si el bebé vomita, tiene fiebre y/o rechaza las tomas.
Si el bebe no gana peso, o incluso lo pierde. Si hay un aumento en el número de deposiciones y éstas son cada vez menos consistentes.
La Guía Definitiva para Entender la Popó en Bebés 👶🏻💩
Consejo final: No te obsesiones, observa, confía en tu instinto... Ante cualquier duda, acudid al médico. En cualquier caso, un consejo claro para los padres primerizos: mantened la calma y no os alertéis en vano.
