Caca del Bebé a los 6 Meses: Guía Completa sobre la Alimentación Complementaria

Los cambios de pañal son una parte importante de la rutina diaria de cualquier padre. Antes de tener un hijo, uno no se imagina que el tema caquitas sería tan importante. Sin embargo, con un bebé a tu cuidado te das cuenta de su importancia porque sabes que indican si el funcionamiento del cuerpo de tu hijo es el adecuado, a parte del tiempo que dedicas a cambiar pañales, escoger qué tipo y aprender cómo. A continuación, te contamos todo lo que tienes que saber sobre las cacas de tu bebé. Te detallamos los diferentes tipos desde sus primeras deposiciones y sus características según la alimentación.

Las cacas normales de los bebés pueden variar mucho en función de su alimentación (pecho, fórmula o alimentación complementaria) y su edad. La caca del bebé es un verdadero indicador de su salud digestiva y general. Por tanto, si tu bebé tiene cacas con mocos observa cómo evoluciona. Si el moco es ocasional y el bebé está bien, no suele ser preocupante.

Lo primero que os tenéis que preguntar a la hora de analizar la caquita de vuestros bebés es el tipo de leche que consume (materna o infantil), ya que influye en el color: si vuestro peque está tomando leche materna, veréis que el color de las heces del bebé lactante será de un tono amarillo mostaza y el olor bastante suave.

Mientras que si le dais leche infantil el color puede variar bastante. Normalmente será de una tonalidad marrón, pero debido a que éstas están enriquecidas con hierro y otros nutrientes el color puede variar. Eso sí, las heces del bebé serán mucho más espesas y tendrán un olor bastante más fuerte (parecido al de los adultos).

Tipos de Cacas del Bebé por Color y Textura

Desde el nacimiento hasta que ya come casi todo tipo de alimentos, las cacas de los bebés abarcan una amplia gama de tonos amarillos, marrones y verdes.

¿Cómo saber si la caca de mi hijo es normal? Cambios en las heces del bebé

1. El Meconio: La Primera Caca del Recién Nacido

La primera caca de tu bebé se llama meconio y ya está en su intestino una vez que nace. Durante el primer día de vida eliminan una sustancia negra, como un puré pegajoso, que se llama meconio. El meconio a menudo puede sorprender a los padres si no son conscientes de ello, debido al inusual color negro o verde oscuro.

El meconio es la primera caca del recién nacido. Suele expulsarlo entre las primeras 48 a 72 horas de vida, haciéndolo de forma más rápida conforme más calostro ingiera. Estas primeras cacas del bebé están formadas por restos de líquido amniótico y otras sustancias como moco, lanugo y células cutáneas que ha ingerido en el interior del útero antes de nacer.

No tengas miedo a esta primera caca, es completamente normal que este primer cambio de pañal sea un poco impactante.

2. Cacas de Transición

Una vez expulsado todo el meconio, las siguientes cacas, entre el tercer y el quinto día de vida, son las denominadas de transición. Después de que el meconio haya pasado, el día 3 o 4 la caca del bebé cambiará de color. Comenzará a verse más verde y se volverá más suelta. Esto sucede porque el bebé está tomando y digiriendo más leche.

Algunos bebés no manchan de caca el pañal ¿hasta? en su cuarto o quinto día de vida. Asegúrate de que esté bien hidratado y de la presencia de orina clara en el pañal. Las heces de transición son una combinación de meconio y la siguiente fase de la caca llamada heces de leche.

3. Cacas del Bebé Alimentado con Lactancia Materna

Una vez establecida la lactancia, el bebé comienza a hacer cacas de color amarillento-dorado, aunque en ocasiones también pueden ser más amarronadas y/o verdosas, pues el color de las cacas también depende de los alimentos que haya comido la madre. Cuando la madre tiene ya más leche, habitualmente entre el cuarto y el séptimo día, el bebé suele hacer un mínimo de 2-3 deposiciones al día, aunque es frecuente que haga caca cada vez que mame.

Si está amamantando, el color de la caca del bebé a menudo será de color amarillo mostaza, pero puede variar de naranja a verde. Son bastante líquidas, aunque presentan grumos y restos de mucosidad. No debes preocuparte si, en sus primeras semanas de vida, tu bebé hace caca con mucha frecuencia (entre 6 y 8 al día, pero podrían ser hasta 20), de hecho, es posible que haga después de cada toma, y es totalmente normal, no se trata de diarrea, sino del reflejo gastrocólico.

Es posible que, tras las primeras semanas, notes que el número de cacas se reduce, hasta comprobar que el bebé puede pasar varios días, a veces hasta quince, sin hacer ninguna. Este hecho normal se conoce como deposiciones escasas del bebé amamantado. Esto se conoce como las deposiciones escasas del bebé amamantado. No se conoce la causa exacta, aunque una de las razones podría ser que la leche materna deja poco residuo. Si el niño realmente estuviera estreñido, en lo que debes fijarte es en la consistencia de la caca, que sería una especie de bola dura.

4. Cacas del Bebé Alimentado con Leche Infantil

También son de color amarillento, pero su textura es más espesa y densa que la de los bebés alimentados con leche materna, y también tienen un olor más intenso. Las cacas normales del bebé alimentado con biberón suelen ser marrones, verdes o amarillas, menos frecuentes y más duras que las de los bebés alimentados al pecho.

Aunque también hacen caca con frecuencia, la cantidad de veces es menor, entre 2 y 4 al día. Los bebés alimentados con leche infantil, tienen más posibilidades de tener estreñimiento a causa de las diferencias de digestibilidad en comparación con la leche materna. Al igual que hemos mencionado en el punto anterior, lo más importante es que las heces sean blandas.

5. Cacas con la Alimentación Complementaria (AC)

Tanto si tu bebé se alimenta con lactancia materna, como si es con fórmula infantil, verás que las cacas cambian considerablemente cuando comience a tomar alimentos a los 6 meses. Cuando comiences a introducir alimentos sólidos (alrededor de los 6 meses) comenzarás a ver y oler algunos cambios importantes en el pañal de tu bebé, especialmente si estabas amamantando antes.

Suelen adquirir un color marrón-verdoso, aunque esto dependerá en gran medida de los alimentos que haya comido, y son mucho más consistentes. Además, pueden contener partículas de colores diversos según los alimentos que el bebé haya tomado e incluso trocitos de alimentos que el sistema digestivo, aún en desarrollo, no ha digerido.

Variaciones de Color en las Cacas del Bebé

Durante los primeros meses de vida del bebé es normal que las características de las heces del bebé vayan variando a medida que va creciendo, ya que su aparato digestivo es inmaduro y tiene que pasar un proceso de desarrollo para hacer posible una adecuada digestión y absorción de los alimentos.

Aunque puede ser una sorpresa abrir el pañal de tu pequeño y ver algo que no esperabas, las variaciones en el color de la caca de tu bebé son normales. Sin embargo, en algunos casos, ciertos colores pueden ser un signo de posibles problemas de salud o digestión.

Verde, gris, rojo: lo que puede significar el color de las cacas del bebé. El cambio de color de la caca de tu bebé puede sorprenderte; puedes ver desde los tonos mostaza de la caca del bebé lactante y el amarillo bronceado de los bebés alimentados con biberón hasta otros tonos de amarillo, marrón e incluso verde.

Cacas Verdes

Las cacas de transición suelen ser de color gris verdoso. Al nacer, la primera caca o meconio es verde muy oscura, casi negruzca. La caca verde, en concreto, puede ser alarmante la primera vez que la ves, pero suele ser inofensiva. Puede deberse a muchas cosas, desde determinados medicamentos (que toméis tu bebé o tú, si le das el pecho) hasta alimentos verdes ingeridos directamente por el bebé o transmitidos por la leche materna.

En las semanas y meses siguientes, el color verde en las cacas del bebé puede deberse a los alimentos o fármacos que el bebé o tú, si le das el pecho, hayáis tomado. Es el caso de algunos antibióticos u otros medicamentos que contengan hierro en su composición, ya que pueden interferir en el proceso de la bilis y originar heces verdosas. También puede aparecer este color por oxidación de unas cacas amarillentas.

Cacas Amarillentas

Las deposiciones normales de pecho son amarillas, líquidas, explosivas, con grumitos, o marrones o verdes. El color es variable y no es importante.

Cacas Marrones

Las heces de este color son habituales cuando el bebé comienza a ingerir alimentos sólidos.

Color Rojo

Aunque la presencia de este color puede tener varios motivos como que sangren los pezones o que el bebé ya tome alimentación complementaria y haya comido un alimento rojo, uno de ellos es la posible presencia de sangre en las heces. Las trazas de color rojo pueden deberse a que haya sangre en las heces de tu bebé, por lo que es importante que el pediatra averigüe cuál es la causa. De todos modos, recuerda que hay muchos motivos inofensivos para que la caca sea roja. Los recién nacidos pueden haber tragado un poco de sangre durante el parto. Si le das el pecho, puede ser que te sangren los pezones y que la sangre se mezcle con la leche. Si el niño toma alimentos sólidos, puede deberse a que algún tipo de comida, como la remolacha, le dé color a sus cacas.

Color Negro

El color negro de las heces puede deberse, en algunos casos, a la sangre, que puede pasar del rojo al negro en los intestinos. Después de que el período de meconio ha terminado, la caca negra podría en algunos casos indicar sangrado en el tracto digestivo. Es importante saber que las cacas de un verde muy oscuro pueden parecer negras a veces. La caca verde del bebé (aunque sea de un tono oscuro) no suele ser preocupante.

Color Blanco o Gris Arcilloso

Estos colores pueden ser indicativos de algún problema relacionado con el hígado, pues aparecen cuando no se está produciendo suficiente bilis y por ello los alimentos no se digieren adecuadamente. Aunque es raro, esto podría ser un signo de un problema con el hígado o la vesícula biliar.

Frecuencia de las Deposiciones

La frecuencia con la que el bebé hace caca cambiará a medida que crezca y su aparato digestivo se desarrolle, pero también se ve afectada por el método de alimentación que uses. El número, color y aspecto de las deposiciones que hacen los bebés son muy variables y pueden ser diferentes de unos días a otros.

Los bebés no hacen de vientre siempre de la misma manera y en los mismos horarios. Depende de la alimentación y de cómo funcione su tránsito intestinal. No es lo mismo tomar solo leche materna que introducir alimentos sólidos o fibra.

En general, si le das el pecho a tu bebé es probable que haga caca con más frecuencia que los niños alimentados con biberón. Recuerda que, después de 3-6 semanas de vida, el bebé lactante a veces puede pasar varios días sin defecar. Esto se debe a que su aparato digestivo procesa la leche materna de una forma muy eficiente, por lo que se producen muy pocos residuos sólidos. Después de las 6 semanas, es posible que tu bebé haga caca menos veces al día.

Si el biberón es todo o casi todo lo que toma tu bebé, tras los primeros días es posible que haga caca una vez al día como mínimo, pero no es raro que, a veces, se pase uno o dos días sin defecar. Esto es normal, siempre que sus heces sean blandas.

Si te preocupa el número de veces que hace caca tu bebé, habla con el pediatra.

¿Cuándo Debo Consultar al Pediatra?

Todas las cacas de las que te hemos hablado corresponden a bebés totalmente sanos. Si el bebé vomita, tiene fiebre y/o rechaza las tomas, debes consultar al pediatra. También si el bebe no gana peso, o incluso lo pierde, o si hay un aumento en el número de deposiciones y éstas son cada vez menos consistentes.

Si hay hilos de sangre roja en las cacas, también es importante consultar. Además, si el bebé ya ha expulsado el meconio y el color de las heces es negro o alquitranado, si no ha consumido ningún alimento rojizo y el tono de la caca es rojo o, si por el contrario es blanco, deberás consultar al pediatra de inmediato, pues las heces de estos tonos pueden indicar la presencia de alguna condición que es importante atender cuanto antes.

Estreñimiento y Diarrea en Bebés

El estreñimiento en bebés es más frecuente después de la introducción de alimentos sólidos, pero también puede darse en bebés más pequeños. El recién nacido está estreñido si presenta heces muy duras que generan mucha molestia al ser expulsadas. Esto es poco frecuente en bebés menores de 6 meses. Los motivos pueden ser muchos y entre los más frecuentes están el cambio de lactancia materna a artificial o cuando inician la alimentación complementaria (en torno a los 6 meses).

Con frecuencia, semanas después de nacer, los bebés pasan de hacer varias cacas al día a hacer una al día o incluso cada varios días, pero normales (líquida, amarilla y con grumos). Este hecho se debe a que el intestino consigue hacer mejor su función y genera menos cantidad de heces.

Otros niños, entre las 2 y las 8 semanas de vida, comienzan a tener varios episodios al día de llanto y encogimiento de piernas después de las tomas. Algunos emiten un gruñido ronco. Esto se conoce como disquecia del lactante. Se suele quitar solo. Esto se debe a que el ano ha madurado. El niño es capaz de abrirlo de forma voluntaria, pero no sabe hacerlo justo cuando se mueve el intestino. A veces les impide expulsar heces y gases. A cada niño le lleva un tiempo distinto aprender a coordinar estos procesos, pero al final todos los niños sanos lo consiguen.

Para hablar de diarrea en el bebé tenemos en cuenta el mayor número de cacas al día, así como una menor consistencia. Los recién nacidos pueden hacer varias cacas al día porque con las tomas se producen movimientos del intestino que favorecen la defecación. A esto se le llama reflejo gastrocólico. Ocurre más en las primeras semanas de vida. Esto, asociado a la ausencia de fuerza del ano, hace que los bebes más pequeños hagan caca justo después o durante las tomas.

Si tu pequeño está comiendo alimentos sólidos, asegúrate de que tenga suficiente fibra en su dieta para ayudar a aflojar sus heces. No es inusual que los bebés amamantados hagan heces más sueltas. Sin embargo, si la caca de tu bebé parece acuosa, especialmente si esas deposiciones de repente comienzan a venir con más frecuencia, tu pequeño puede tener diarrea. Si tu bebé tiene diarrea, es probable que sea causada por una infección viral. La diarrea normalmente mejorará en unos pocos días, pero a veces puede ser un signo de una infección que necesita tratamiento.

Si crees que tu hijo está estreñido, consulta al pediatra. Un signo delator es el esfuerzo: hacer caca es un trabajo duro para los bebés pequeños. Puedes notar que al pequeño se le pone la cara roja por el esfuerzo de empujar.

Tabla Resumen de las Cacas del Bebé

Para ayudarte a entender mejor las cacas de tu bebé, aquí tienes una tabla resumen:

Tipo de Caca Color Consistencia Frecuencia
Meconio Negro o verde muy oscuro Densa y pastosa Primeras 48-72 horas
Transición Verdoso Blanda 3-5 días
Lactancia Materna Amarillento-dorado (puede ser verdoso) Líquida con grumos 6-8 veces al día (puede variar)
Leche Infantil Amarillento Más espesa y densa 2-4 veces al día
Alimentación Complementaria Marrón-verdoso Más consistente Variable

Fíjate en el color y la textura de las heces, tal y como hemos explicado. La consistencia, el color y la frecuencia de las deposiciones de los bebés son las características en las que deben fijarse los padres. Una caquita del niño demasiado líquida, de un color extraño o demasiado frecuente puede llegar a alarmar a unos padres primerizos. Sin embargo, estos signos en las heces del pequeño están a veces dentro de la más absoluta normalidad.

1. La Caquita del Bebé: Consistencia

Por lo general, las heces del bebé tienen una consistencia blanda y grumosa durante el periodo de lactancia materna, y más pastosa, si se alimentan de leche artificial. Las deposiciones, además, adquieren una consistencia más firme a medida que se introduce la alimentación complementaria. Pero no siempre es así. Heces líquidas. Las cacas líquidas o acuosas no son en principio una señal de alarma; de hecho son muy frecuentes en los lactantes. «Para que se pueda hablar de diarrea en el bebé es necesario que el niño haga deposiciones muchas veces, mucha cantidad y muy líquida», describe el pediatra Jesús Garrido.

Heces sólidas. Los pequeños alimentados con leche artificial suelen tener deposiciones más sólidas. Y estas pueden volverse más consistentes cuando el biberón se prepara con las proporciones equivocadas y contiene más leche en polvo de la que corresponde. Si las heces se vuelven muy secas y duras y al niño le resulta muy difícil la expulsión, es posible que el bebé sufra estreñimiento, un problema que afecta a cerca del 8% de la población infantil, señala la Asociación Española de Pediatría (AEP).

2. Las Caquitas del Bebé, ¿Cuánto es Normal?

La frecuencia de las deposiciones del bebé, es decir, el número de veces que el niño defeca cada día, es variable y dependerá, sobre todo, de la alimentación que reciba. Leche materna. Una deposición por cada toma suele ser la regla habitual en los recién nacidos alimentados con leche materna durante las tres primeras semanas de vida. A medida que su esfínter adquiere más fuerza, es probable que reduzca la frecuencia de las heces a entre una y tres al día, señala la AEP. Aunque también es posible que en algunos periodos el pequeño se limite a una deposición cada dos o tres días.

Leche artificial. Los bebés alimentados con leche artificial hacen caca por lo general con menos frecuencia que los pequeños amamantados. Lo normal es una o dos evacuaciones al día.

3. El Color del Las Caquitas del Bebé

En cuanto al color de las heces, después de observar las primeras caquitas del recién nacido, es difícil que algún padre se sorprenda. El meconio, con una consistencia y color semejante al alquitrán, son deposiciones normales que se forman en el intestino del pequeño antes de nacer y que se expulsan durante los tres primeros días de vida. A partir de ahí, el color de las heces estará determinado por el tipo de alimentación:

Lactancia materna. Las deposiciones de los bebés amamantados suelen tener por lo general un color amarillento dorado, aunque la tonalidad en esta etapa es variable.

Leche artificial. El color de las heces de los niños alimentados con leche de fórmula es de un tono amarillo mostaza, algo más oscura que la de los pequeños que toman leche materna.

Alimentación complementaria. Desde el momento en que se introducen los primeros alimentos diferentes a la leche, las deposiciones comienzan a adquirir un tono más oscuro y marrón, similar a las del adulto. Algunos alimentos pueden influir en la coloración de las heces: el brócoli o las espinacas pueden teñirlas de un tono verdoso, mientras que la zanahoria y la calabaza pueden darles un matiz anaranjado.

¿Cuándo hay que preocuparse?

Algunos signos detectables en las deposiciones del bebé pueden evidenciar un posible problema de salud del pequeño. Estas son algunas de las señales indicadas por la AEP ante las que los adultos deben alertarse:

  • Heces manchadas de sangre: Si los padres detectan algún resto o veta de sangre en las cacas del niño es conveniente que acudan al pediatra para descartar cualquier problema importante. La sangre puede deberse a causas menores como el estreñimiento, una infección bacteriana o una alergia a la proteína de la leche de vaca.
  • Heces negras: Después de expulsar el meconio, el color negro no es frecuente en las desposiciones del recién nacido. Pueden adquirir esta tonalidad, si el pequeño toma algún suplemento de hierro, o teñirse con pequeños puntos negros, si la madre tiene grietas en el pecho y el bebé ingiere algo de sangre. No obstante, también puede delatar un problema intestinal.
  • Heces blancas y duras: El color blanco en las cacas, acompañado de una densidad muy dura, se debe a un problema de hígado o de vesícula. Aunque esta patología no es muy común entre los niños, es necesario acudir al especialista de inmediato para su valoración.

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