Buscapina y Cólico Nefrítico en el Embarazo: Contraindicaciones y Alternativas

El cólico nefrítico, también conocido como cólico renal, es una afección caracterizada por una fuerte distensión de la cápsula renal. La principal causa es una obstrucción del canal urinario provocado normalmente por una piedra o cálculo renal. El cólico renal es una urgencia urológica frecuente y una de las formas más angustiantes de dolor en el ser humano. Por lo tanto, requiere un rápido diagnóstico y tratamiento.

En los últimos años, el diagnóstico y el tratamiento del cólico renal agudo han cambiado con la introducción de nuevos métodos diagnósticos que permiten determinar con muy alta fiabilidad la causa obstructiva, pudiendo establecer la estrategia terapéutica más adecuada. Por otro lado, la aparición de múltiples estudios dirigidos al tratamiento ha permitido clasificar los fármacos más efectivos para tratar la crisis aguda.

Este artículo proporciona una revisión detallada del uso de la hioscina, específicamente el N-butilbromuro de hioscina, en el manejo del cólico renal, abordando sus indicaciones, contraindicaciones, efectos adversos y alternativas terapéuticas.

¿Qué es la Hioscina y cómo se utiliza en el Cólico Renal?

La hioscina butilbromuro, a menudo combinada con metamizol sódico, se utiliza en el tratamiento del cólico renal para aliviar el dolor asociado con los espasmos. La administración puede ser por vía oral, intravenosa lenta o intramuscular, reservándose las vías intravenosa e intramuscular para casos de espasmo con dolor intenso, como en el cólico biliar o renal.

La solución inyectable puede mezclarse o diluirse con glucosa al 5%, solución salina al 0.9% o solución de lactato Ringer. La inyección intravenosa debe administrarse lentamente (no más de 1 mL por minuto) con el paciente en posición supina.

Indicaciones y Administración

  • Dolor agudo postoperatorio o postraumático moderado o intenso: La hioscina es útil para el alivio del dolor en estos casos.
  • Espasmo con dolor intenso (cólico biliar o renal): En estos casos, se prefiere la administración intravenosa lenta o intramuscular.
  • Administración parenteral: Requiere equipo adecuado para tratar posibles casos de shock.

Contraindicaciones y Precauciones de la Buscapina

El uso de hioscina está contraindicado en ciertas condiciones y requiere precauciones en otras:

Contraindicaciones

  • Hipersensibilidad a pirazolonas, pirazolidinas o escopolamina butilbromuro.
  • Antecedente de agranulocitosis tras la administración de estos fármacos.
  • Síndrome de asma por analgésicos o intolerancia a analgésicos (tipo urticaria-angioedema).
  • Broncoespasmo u otras reacciones anafilactoides en respuesta a salicilatos, paracetamol u otros analgésicos no narcóticos.
  • Alteración funcional de médula ósea, enfermedad hematopoyética.
  • Deficiencia genética de G6PDH (riesgo de hemólisis).
  • Porfiria hepática intermitente aguda (riesgo de porfiria).
  • Glaucoma.
  • Hipertrofia prostática con retención urinaria.
  • Estenosis mecánica del tracto gastrointestinal.
  • Íleo paralítico u obstructivo.
  • Taquicardia.
  • Megacolon.
  • Miastenia gravis.
  • Tercer trimestre de embarazo y lactancia.
  • Vía parenteral: niños menores de 12 años, hipotensión, estado circulatorio inestable.

Precauciones

  • Riesgo de agranulocitosis: Suspender el tratamiento si aparecen signos clínicos de reacciones hematológicas y vigilar el recuento sanguíneo.
  • Reacción anafilactoide: Evaluar el beneficio esperado, disponer de medidas de urgencia y controlar al paciente (uso parenteral, asma bronquial, urticaria crónica, intolerancia al alcohol y a colorantes/conservantes).
  • Riesgo de shock: Mayor riesgo de hipotensión con uso parenteral, administración IV rápida, hipotensión arterial preexistente, hipovolemia, deshidratación, inestabilidad circulatoria, insuficiencia circulatoria incipiente, fiebre alta; se aconseja vigilancia y prevención.
  • Ancianos, insuficiencia hepática o renal: Valorar el beneficio/riesgo.
  • Glaucoma de ángulo estrecho no diagnosticado: Riesgo de aumentar la presión intraocular (PIO).
  • Síndrome de Stevens-Johnson o necrólisis epidérmica tóxica: Interrumpir el tratamiento si aparecen signos o síntomas.

Interacciones y Fertilidad, Embarazo y Lactancia

Las pirazolonas pueden interactuar con anticoagulantes orales, captopril, litio y triamtereno. La eficacia de los antihipertensivos y diuréticos puede verse afectada por las pirazolonas.

Metamizol atraviesa la barrera placentaria y no debe utilizarse durante el primer trimestre del embarazo. Está contraindicado durante el tercer trimestre debido al riesgo de cierre prematuro del conducto arterioso y complicaciones perinatales.

No se ha establecido la seguridad del N-Butilbromuro de hioscina durante la lactancia. Los metabolitos de metamizol se excretan en la leche materna, pero no son detectables tras 48 horas desde la administración del fármaco.

Cólico renal: Tratamiento y alivio - Dr. Maximiliano López Silva

Efectos sobre la capacidad de conducir y utilizar máquinas

Debe advertirse a los pacientes que pueden experimentar alteraciones de la acomodación visual y mareo durante el tratamiento parenteral con N-butilbromuro de hioscina. A las dosis recomendadas de metamizol, no son de esperar efectos adversos sobre la capacidad de concentración y de reacción. Sin embargo, en dosis más altas, la capacidad de reacción puede verse afectada, y debe advertirse a los pacientes que eviten conducir, manejar maquinaria y realizar actividades peligrosas.

Alternativas y Consideraciones Adicionales en el Tratamiento del Cólico Renal

En el manejo inicial del cólico renal, la prioridad es un rápido y adecuado control del dolor. Los analgésicos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) son de elección. Se recomienda diclofenaco 75 mg intramuscular, que alivia el dolor en 20-30 minutos. Dexketoprofeno también es eficaz, pero no superior a diclofenaco y es más caro. La dipirona ha demostrado eficacia en el tratamiento del cólico renal agudo, especialmente por vía endovenosa.

Los opiáceos son eficaces para revertir el dolor, pero tienen más efectos adversos (náuseas, vómitos e hipotensión). Los fármacos anticolinérgicos (Buscapina®) se utilizan como analgésicos, aunque su contribución al alivio del dolor es menor en comparación con los AINEs y opiáceos, ya que el dolor se debe principalmente a la distensión de la cápsula renal y la liberación de prostaglandinas locales.

Ningún estudio ha demostrado que los anticolinérgicos sean tan eficaces como los opiáceos, AINEs u otros analgésicos cuando se utilizan en monoterapia. Además, la adición de un antimuscarínico a los AINEs u opiáceos no aporta beneficios analgésicos ni disminuye la sintomatología vegetativa acompañante.

Tratamiento del Cólico Renal: Enfoque Integral

El tratamiento del cólico renal ha evolucionado, destacando la importancia de un enfoque integral que incluye:

  • Diagnóstico Preciso: Utilización de métodos diagnósticos avanzados para identificar la causa de la obstrucción.
  • Manejo del Dolor: Priorización de AINEs y, en casos necesarios, opiáceos, considerando sus efectos adversos.
  • Evaluación de Complicaciones: Identificación y manejo de complicaciones como infecciones o obstrucciones severas.
  • Consideraciones Individuales: Adaptación del tratamiento a las características y condiciones específicas de cada paciente.

Estudio de Caso

Se presenta el caso de un varón de 24 años que acude a urgencias en dos ocasiones en 48 horas por dolor cólico en fosa lumbar izquierda irradiado a testículo ipsilateral con náuseas y vómitos. En la primera visita, se trató con diclofenaco IM, primperam, metamizol y buscapina IV, con buena evolución inicial. En la segunda visita, ante la falta de control sintomático, se decide traslado al Servicio de Urgencias Hospitalarias (SUH). El paciente tiene antecedentes de rinoconjuntivitis y asma leve intermitente. Los análisis muestran leucocitos elevados, hematuria y cristaluria de oxalato cálcico. El diagnóstico diferencial incluye pielonefritis aguda, embolia-infarto renal, torsión de cordón espermático, torsión de ovario, embarazo extrauterino, salpingitis, apendicitis, oclusión intestinal, diverticulitis, pancreatitis, disección o rotura de aneurisma de aorta abdominal.

Este caso ilustra la importancia de un manejo inicial adecuado del dolor y la necesidad de considerar diagnósticos diferenciales en pacientes con cólico renal recurrente.

Butilbromuro de Escopolamina (Buscapina)

A pesar de la amplia utilización del butilbromuro de escopolamina [BBE (Buscapina ®)] para calmar el dolor en los pacientes con cólico nefrítico, son muy pocos los ensayos clínicos realizados y éstos muestran unos resultados muy inferiores del BBE respecto a los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), o a los opiáceos.

Una revisión concluye que no parece razonable recomendar la utilización de BBE para el tratamiento del dolor en el cólico nefrítico, salvo en aquellos casos en que no sea posible administrar otros analgésicos mucho más efectivos (AINE u opiáceos) y, en caso de utilizarlo, se consideraría preferible asociado a metamizol.

La ficha técnica del producto recoge como contraindicaciones que no debe administrarse si el paciente presenta: Hipersensibilidad al BBE, o a cualquier componente de la formulación. El glaucoma de ángulo estrecho o predisposición al mismo. La uropatía obstructiva. La obstrucción pilórica. El íleo paralítico o atonía intestinal. La miastenia gravis.

Posteriormente a la fecha de la revisión, han sido publicados dos nuevos ensayos clínicos randomizados: Uno realizado en 400 pacientes atendidos en urgencias hospitalarias por un cólico nefrítico. El ensayo concluyó que el BBE no estaría recomendado para el tratamiento de cólico renal.

En el otro, realizado en 89 pacientes atendidos de urgencia por un cólico nefrítico, el objetivo fue comprobar el efecto de añadir BBE a morfina y a ketorolaco para calmar el dolor. No hubo diferencias en la necesidad de tratamiento con rescate con morfina en los dos grupos. Hubo diferencias estadísticamente significativas en la puntuación de una escala visual analógica del dolor a favor del grupo de triple terapia; pero la diferencia media fue mínima (1,2 cm en la escala); y probablemente este resultado carezca de significado clínico.

Clasificación de los pacientes y factores de riesgo

Pueden identificarse distintas categorías de pacientes "formadores" de cálculos basándose en la composición química del cálculo y en la gravedad de la enfermedad. Estas categorías son útiles para tomar decisiones relativas a la necesidad de evaluación metabólica y tratamiento médico.

Según los factores de riesgo, debemos prestar especial atención a los pacientes que tienen un riesgo alto de formación recurrente de cálculos.

Según la etiología y el metabolismo de la formación del cálculo, los cálculos renales son concreciones sólidas que se forman en el tracto urinario superior (en la actualidad, sólo excepcionalmente se forman en la vejiga) y, generalmente, están compuestas por oxalato cálcico monohidrato, oxalato cálcico dihidrato, fosfatos cálcicos, ácido úrico, otras sustancias orgánicas tales como uratos, cistina, etc., restos orgánicos o por una mezcla de dos o varios de esos componentes.

Todos ellos, excepto los restos orgánicos, son compuestos que deben pasar al estado sólido desde una disolución (orina) en el tracto urinario superior. Por tanto, el requisito imprescindible para la formación de cálculos es la llamada sobresaturación de la orina con respecto al componente en cuestión, es decir, en la orina hay una concentración de compuesto disuelto mayor que la que puede contener, y ese exceso se elimina o bien por la formación de partículas sólidas o va disminuyendo lentamente debido al crecimiento cristalino de los cristales ya presentes.

Categoría Descripción Ejemplos
Composición Química Tipos de compuestos que forman los cálculos. Oxalato de calcio, fosfato de calcio, ácido úrico, cistina.
Gravedad de la Enfermedad Frecuencia y severidad de los episodios de cálculos. Formadores recurrentes vs. formadores esporádicos.
Factores de Riesgo Condiciones que aumentan la probabilidad de formación de cálculos. Riñón solitario, cálculos de brucita, niños y adolescentes.

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