Vacaciones Inolvidables en la Bretaña Francesa con Niños

Bretaña, con su rica historia y naturaleza deslumbrante, se presenta como un destino ideal para explorar en coche con toda la familia. Esta región de Francia cautiva con sus paisajes, ciudades llenas de encanto, arquitectura impresionante y una gastronomía que deleita a todos los paladares. Poetas, pintores y escritores han sucumbido a los encantos bretones, y no es difícil entender por qué. Esta tierra de corsarios, lagos y bosques, con ciudades medievales que invitan a la tranquilidad, ofrece una sensación de bienestar difícil de igualar.

Planificar un viaje con niños requiere considerar sus intereses y necesidades, asegurando que la experiencia sea disfrutable para todos. En nuestros viajes, la premisa es clara: "menos es más". Evitamos itinerarios sobrecargados y permitimos flexibilidad para adaptarnos a los deseos del momento. El objetivo es disfrutar de cada ciudad, explorándola sin prisas. En Francia, saborear un crêpe o una galette es en sí mismo un plan perfecto.

Algunas ciudades bretonas te transportarán a una película medieval. Recuerdo a los niños corriendo y jugando por calles empedradas, admirando las casas con entramados de madera y disfrutando del ambiente en sus plazas. El conjunto crea recuerdos inolvidables en familia.

Dinan, una de las ciudades medievales más encantadoras de Bretaña.

Itinerario de 7 días por la Bretaña Francesa

A continuación, te presento un itinerario de siete días para descubrir esta maravillosa región, utilizando un alojamiento fijo como centro de operaciones:

Día 1: Dol de Bretagne

El primer día es para llegar y acomodarse en el alojamiento. Elegimos esta bonita localidad para comer por su proximidad con nuestro hotel, no estaba en nuestra ruta y la improvisamos. Dol de Bretagne fue mi primera gran sorpresa. Esta preciosa localidad está muy cerca de Mont Saint Michel y muchos la utilizan para ir a comer allí cuando visitan la abadía. Cuando nos bajamos del coche y vi esas calles me di cuenta de que en esta zona no hace falta buscar para disfrutar de calles preciosas. Bretaña es pura armonía. No busques belleza, está en todas partes.

Día 2: Combourg

Combourg está íntimamente ligado al más ilustre escritor romántico francés: Châteaubriand que vivió en este castillo durante su juventud. La visita nos gustó mucho a todos porque los alrededores del castillo tienen unos jardines preciosos donde los niños estuvieron jugando. Hay que dejarse llevarse atmósfera bucólica del lago Tranquille desde donde hay unas vistas preciosas del castillo.

Día 3: Rennes + Vitré

Una de las joyas turísticas de Rennes es el parlamento de Bretaña. La capital de la región tiene más de dos mil años de antigüedad y es una ciudad universitaria con mucha vida en las calles. El imponente edificio ha vivido más de un episodio destructivo. El primero en 1720. Un incendio que asoló gran parte de la ciudad, construida en madera como el propio palacio, durante nada menos que seis días.

Ese día comimos en Rennes pero por la tarde visitamos Vitré y su castillo. Vitré es otro precioso pueblo medieval que se articula en torno a un castillo. Otro lugar que me encantó. El castillo es el mayor atractivo de la villa.

Día 4: Dinan + Saint Briac sur Mer

Catalogada como Ville d’art e histoire, esta ciudad a los pies del río Rance, rodeada de tres kilómetros de murallas, es ideal para recorrer a pie y disfrutar de su belleza medieval. Y llegamos a Dinan, un lugar para disfrutar cada calle serpenteante, cada torre, cada comercio de artesanía local. Dinan es como coger una máquina del tiempo. Destaca su castillo del siglo XIV. Era uno de mis puntos más deseados del viaje y no me decepcionó. Dinan es tal y como ves en las fotos. Tan estética y cuidada. Tan bonita. Parece intacta.

Ese día probamos una de las famosas comidas bretonas: las galletes y los crepes. Y desde ese día ya no pudimos dejar de comerlas ja,ja… Que delicia. Ese día por la tarde nos acercamos a ver el mar. SAINT BRIAC SUR MER fue una visita rápida que hicimos casi desde el coche porque los niños querían volver al resort a jugar en los toboganes.

Día 5: Saint Malo + Saint Michel

Dejamos atrás el mundo medieval y nos sumergimos en la época de los piratas, corsarios y grandes navegantes. Saint Malo me enamoró. Las callejuelas de la ciudad, las magníficas vistas a las playas con ese mar turquesa, el puerto, los fuertes y sus famosas mareas…Durante siglos fue una de las ciudades portuarias más importantes de Francia y de verdad os la recomiendo.

Saint Michel, el monte que se convierte en isla. Un lugar mágico. Un sueño. La primera vez que pones un pie allí y ves la abadía de lejos piensas que parece más un escenario de película que un lugar religioso.

Día 6: Saint Malo y Cancale

Este día repetimos visita a Saint Malo. Y si hubiera tenido más días creo que habría vuelto de nuevo sin parar. Recorrimos la ciudad en el tren turístico, una forma de ver todo de forma rápida con los niños. Allí aprendimos que los habitantes de Saint Malo siempre desearon ser autónomos, y así en 1590 proclamaron su propia república bajo el lema «Ni franceses ni bretones, de Saint Malo somos”. Me encantaron todas las visitas de Bretaña pero Saint Malo fue mi lugar elegido para «ser feliz».

Por la tarde cogimos un barco desde Cancale y nos fuimos a buscar delfines. Cancale es famoso tanto por su puerto como por sus ostras y mariscos. El plan de recorrer la Bahía de Saint Michel fue maravilloso. En la Bahía hay cerca de 400 delfines que forman la mayor concentración de grandes delfines de Europa.

Día 7: Fougères

Nuestro último día lo dedicamos a visitar uno de los castillos más impresionantes de Bretaña: el de Fougéres, que es la fortaleza más grande de Europa. Dicen que hay lugares donde uno se queda y otros que quedan en uno. Yo me he traído a casa un trocito de Bretaña.

El imponente Castillo de Fougères, una de las fortalezas más grandes de Europa.

Otras Propuestas y Actividades en Bretaña

Además del itinerario propuesto, Bretaña ofrece una amplia variedad de actividades para disfrutar en familia:

  • Trasladarse a la prehistoria: Explora los menhires de Carnac y Quiberon.
  • Recorrer el sendero litoral: Disfruta de las vistas panorámicas del GR 34.
  • Descubrir una tierra de bosques de leyenda: Sumérgete en los bosques de Broceliande y Huelgoat.
  • Hacer una ruta de pueblos y ciudades de cuento: Visita Concarneau, Rochefort en Terre, Vitré, Dinan y Quimper.
  • Dejarse conquistar por sus castillos: No te pierdas el Castillo de Fougères.
  • Contemplar el atardecer desde la costa rosa: Admira los tonos rosas de las rocas al atardecer.
  • Recorrer en barco los acantilados y faros de la costa bretona: Descubre Cap Fréhel, la Pointe du Raz y la Pointe du Van.
  • Sumergirte en el universo marino de Bretaña: Visita Oceanópolis en Brest y el Aquarium de Vannes.
  • Volar entre árboles: Disfruta de los parques de aventura en plena naturaleza.
  • Pasar un día de playa en familia: Relájate en las playas urbanas de arena fina.
  • ¡Chuparse los dedos!: Degusta las crêpes y galettes originarias de la región.

Alojamientos Recomendados en Bretaña

Para una estancia cómoda y agradable en familia, te sugiero considerar los siguientes alojamientos:

  • Camping Les Embruns
  • Camping Sandaya Le Ranolien
  • Hotel Kyriad Rennes
  • Auberge de Voyajoueurs

Bretaña en Bicicleta con Niños

Para una experiencia diferente, considera recorrer Bretaña en bicicleta con niños. Desde Rennes hasta Saint Malo, sigue las Vías Verdes a lo largo del Canal d’Ille-et-Rance, pasando por pueblos bretones y ciudades históricas como Dinan y Dinard. Puedes incluso alargar el viaje hasta Mont-Saint-Michel.

Bretaña es un destino que une mar y bosques, pueblos arraigados desde la Edad Media por los que parece que el tiempo se ha detenido. ¡Anímate a descubrirla en familia!

Tour por Bretaña francesa: EN BUSCA del FARO PERDIDO ! - últimos días de nuestro ROAD TRIP

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