Problemas de lactancia materna en bebés: Causas, síntomas y soluciones

Muchas madres, al dar de mamar a su bebé recién nacido, observan que el niño no se “engancha” correctamente y que, al mismo tiempo, empiezan a aparecer grietas en sus pezones, lo que compromete aún más la lactancia. Lo primero que se piensa en estos casos es que el bebé no está bien colocado. Pero puede ocurrir que, a pesar de que el bebé se encuentra con la postura correcta, el recién nacido no se muestra satisfecho tras las frecuentes tomas, que se alargan. Incluso, a su modo, protesta y coge el pezón, lo suelta, lo vuelve a agarrar. Con este peculiar lenguaje nos está diciendo que no logra mamar bien. La explicación podría encontrarse en su lengua...

A continuación, exploraremos algunos de los problemas más comunes que pueden surgir durante la lactancia materna y cómo abordarlos.

🤱🏼⚡️LOS 5 PROBLEMAS MÁS COMUNES CON LA LACTANCIA MATERNA Y SUS 5 SOLUCIONES || Baby Suite by Pau

Frenillo corto (Anquiloglosia)

El frenillo corto de la lengua, también llamado anquiloglosia, es un "defecto congénito que está presente en un 0,02% a 10,7% de los recién nacidos y limita el movimiento de la lengua”, nos explican desde la Asociación Cántabra de Matronas". "Es una de las causas de un mal agarre (del bebé al pecho)”, añaden. No obstante, y como nos indican, este frenillo corto no siempre imposibilita la lactancia.

Si te fijas en tu bebé, su lengua ocupa casi toda su boca. No es un capricho. Su papel es fundamental en la lactancia materna.

La lengua está formada por dos caras: una superior y otra inferior. Es en esta cara hacia la mitad donde encontramos el frenillo. Es un pliegue mucoso con forma de media luna, que une la lengua con la mucosa del suelo de la boca.

Tipos de frenillo corto

  • Frenillo posterior tipo IV o leve: El frenillo no se ve, ya que está cubierto por tejido de la mucosa que impide la movilidad de la lengua, que está muy anclada al suelo de la boca.

¿Cómo afecta el frenillo corto a la lactancia?

Es posible que pienses que tu bebé, al mamar, extrae la leche apretando solo los labios, pero no es así. En realidad, el órgano más importante es la lengua.

Movimiento de extensión: el bebé saca la lengua y cubre con ella la encía inferior. ¿Pero qué ocurre cuando el frenillo de la lengua impide estos movimientos, de forma parcial (lo más frecuente) o total (es mucho más raro)?

Pero, a veces, los bebés que tienen esta alteración anatómica de su lengua lo que hacen es utilizar las mandíbulas o los labios para agarrar el pecho. En estos casos, la madre puede notar dolor, irritación o sensación de mordisqueo en el pezón, aunque cambie la postura del bebé al amamantar. El frenillo corto también puede ser el origen de grietas en el pezón.

Pero las consecuencias van más allá: como el bebé no mama bien la producción de leche baja (hipogalactia), pero también “puede aumentar por el efecto compensatorio de la mama, produciéndose ingurgitaciones y subidas de leche entre tomas”, afirman.

Tratamiento

No siempre es necesario un tratamiento quirúrgico. “Siempre es preferible un tratamiento conservador, salvo que se identifique una clara relación entre el frenillo e importantes problemas de lactancia, movilidad disminuida de la lengua o dolor de la madre que le impida hacer una lactancia materna adecuada”.

Los problemas de succión por anquiloglosia pueden paliarse cambiando las posturas del bebé al pecho, de forma que el agarre sea lo más profundo y ventral posible. A menudo ayuda la postura a caballito o del bebé sobre la madre, como en la del afianzamiento espontáneo de la primera toma tras el nacimiento.

En todo caso es importante que una persona formada y experimentada en resolver dificultades de lactancia, revise el frenillo y la succión del bebé, observando clínicamente una toma. Y proponiendo si es recomendable la intervención quirúrgica de la anquiloglosia, que puede hacerse por distintas técnicas, frenotomía o frenectomía, con o sin anestesia, según el tipo de frenillo y la experiencia del profesional.

Otros problemas anatómicos y funcionales

1. Labio leporino y fisura palatina

El labio leporino y la fisura palatina se producen cuando existe un defecto en la fusión de los procesos centrales del maxilar y labios superiores.

El recién nacido necesita un correcto sellado al pecho para que los movimientos de la lengua y la presión negativa ejercida sean efectivos para la extracción de la leche de la mama. Este sellado será más fácil de conseguir cuando el defecto es más anterior, como en el labio leporino, siendo posible la lactancia materna exclusiva en muchos casos, y más difícil cuanto más se extienda hacia el paladar, siendo la lactancia materna más difícil de conseguir.

Los bebés con fisuras palatinas extensas presentan a menudo fatiga durante el amamantamiento, tiempos de alimentación prolongados por la dificultad para la extracción de la leche y crecimiento y nutrición deficientes.

En el caso de las fisuras labiales se recomiendan posturas en las que el defecto quede en la parte superior del pecho y que permitan un buen control cefálico y la posibilidad de ayudar a cerrar el defecto entre la mano y el pecho, como la cuna cruzada y el balón de rugby.

2. Retrognatia

El término retrognatia se refiere a la mandíbula inferior retrasada en exceso. Esta es una particularidad anatómica frecuente, que a menudo se asocia a la anquiloglosia, y produce unas dificultades muy similares en cuanto a la succión.

3. Micrognatia

Consiste en tener la mandíbula pequeña, dificultando el agarre al pecho.

4. Macroglosia

Es un trastorno en el que la lengua es más grande de lo normal, saliendo en parte de la boca incluso en reposo. Para el bebé puede ser complicado manejar la succión con esta lengua excesiva y puede tener que hacer un agarre superficial y doloroso. Normalmente se alimentan mejor al pecho que con biberón.

5. Hipotonía

La hipotonía se refiere a la disminución del tono muscular, lo que se traduce en una debilidad a nivel de los músculos. No todos a los bebés con hipotonía les afecta el amamantamiento, pero en general pueden tener la succión débil. La posición correcta para el amamantamiento depende de la madre y del bebé, pero te recomiendo que el cuerpo esté apoyado de manera adecuada para tratar de sostener la cabeza y el cuello.

6. Bebés prematuros

En el caso de los bebés prematuros, por su misma inmadurez, la succión no está del todo desarrollada. Los consejeros en lactancia materna recomendamos un método llamado dedo-jeringuilla, en el cual se administra leche materna extraída con una jeringuilla (sola o conectada a una sonda) al mismo tiempo que se introduce en la boquita del bebé el dedo meñique de la mamá, previamente lavado.

7. Retraso en la primera hora

Al nacer, lo ideal es que se dé el contacto piel con piel con el bebé, porque se facilita la lactancia materna.

8. Síndrome de confusión de tetinas

Suele ocurrir, como hemos dicho, en aquellos bebés que están recibiendo alimentación mixta (es decir, leche materna y fórmula infantil) o aquellos bebés cuyas madres dan el biberón de la noche para que se llene.

9. Anestesia general en cesáreas de emergencia

Otra situación puede ser el uso de anestesia general en cesáreas de emergencia, lo que puede afectar al estado de alerta del bebé y ocasionarle somnolencia (muy dormido). Esto hace que la succión sea menos enérgica al inicio y que su madre no esté totalmente activa o despierta para poder dar de mamar.

Ampolla o callo de succión

La ampolla o callo de succión es una prominencia de la piel en los labios del bebé recién nacido, que puede aparecer durante los primeros días de vida sin motivo aparente, o bien, nos puede estar indicando que hay algún problema con la lactancia materna. La piel del bebé es mucho más delicada que la de los adultos y la fricción que realiza en las tomas durante la succión de la leche materna, es uno de los motivos principales que puede provocar la aparición de estas ampollas. Concretamente estos “se forman debido a la presión ejercida por los labios del bebé al alimentarse, generando fricción, provocando así ese comezón y callo.

La asesora de lactancia asegura que la ampolla de succión “no le duele al bebé porque se trata de una piel endurecida tipo callo (como su nombre indica), pero, en ocasiones, puede resultar molesta en el agarre si está muy en relieve o si refiere un comezón por todo el labio”, explica. Por tanto, puedes estar tranquila porque los callos de succión son totalmente inofensivos para el pequeño y suelen desaparecer alrededor de los 4 meses , por norma general.

No refiere ningún tratamiento especial puesto que desaparecen por sí solos, por lo que no se recomienda aplicar ningún tipo de crema, ni aceite ni dar una mayor hidratación y, tener en cuenta algo muy importante: en ningún caso arrancar o rascar la piel del labio del bebé, ya que, en ese caso, sí que podríamos hacerle daño. “El callo de succión desaparece logrando un buen agarre y/o evaluando y tratando la existencia de un frenillo limitante.

El chasquido durante la lactancia

El chasquido es el ruido similar a un “clec-clec” que realiza el bebé con la lengua mientras mama. A veces el chasqueo es tan evidente que es extremadamente escandaloso y las madres se preocupan.

El momento de aparición del chasqueo y la edad del bebé nos pueden dar una primera idea de cuál puede ser la causa, hay varias posibles causas.

  • Se produce en los días posteriores al parto, cuando se produce la subida de leche y debido a un mal drenaje del pecho y por un exceso de líquidos endovenosos durante el parto. Todo ello puede producir que el pecho esté duro como una piedra.
  • Cuando el pecho está tan duro, el bebé es incapaz de agarrarse, ya que no puede hacer la fuerza suficiente con la lengua para succionar y extraer la leche.
  • Un bebé que mama en mala posición o que presenta un mal agarre no puede sellar bien el complejo areola-pezón en su boca. Ante este caso, lo primero que debemos hacer es mejorar el agarre (punto anterior) y, si esto no funciona o no lo hace suficientemente, sería recomendable acudir a un especialista.
  • El frenillo del labio superior puede ser también extremadamente corto e imposibilitar que el bebé puede realizar bien el sellado para mamar y esto le hacer perder constantemente el agarre.
  • Cuando a la madre le sale mucha leche de golpe del pecho el bebé tiene dificultades para gestionar tal volumen de leche. Por esa razón, usa la lengua como un freno y poder deglutir más despacio. Al hacer esto oímos el chasquido y hasta cómo se atraganta.
  • Puede ser por una patología o sin ella, hay bebés que tienen la lengua muy grande. Son bebés que les cuesta colocar la lengua, al ser tan grande, y a la hora de mamar la mueven para intentar colocarla, lo que causa el casqueo.

El chasquido puede ser algo sin importancia si no afecta a la lactancia. Si no tienes dolor y el bebé crece correctamente el ruido que pueda hacer con la lengua es una mera curiosidad.

Lactancia materna y salud bucal del bebé

La lactancia materna, además de ser el mejor alimento que una madre puede ofrecer a su hijo recién nacido, ofrece grandes beneficios para el correcto desarrollo de la musculatura y de las estructuras orofaciales, evitando la probabilidad de maloclusiones (la forma en que los dientes inferiores y superiores encajan entre sí) tempranas.

Uno de los principales factores es la influencia del mecanismo de amamantamiento sobre el crecimiento maxilar y los patrones de deglución. El movimiento que el niño efectúa con la mandíbula y la lengua predomina sobre los otros huesos y músculos, favoreciendo al buen desarrollo de los maxilares.

Con la ejercitación de los músculos masticadores y faciales al lactar, disminuyen al 50% las maloclusiones (apiñamiento de los dientes y malas mordidas: mordida cruzada, mordida abierta, etc). La acción de la lengua también influye en la forma del paladar, haciendo que sea más redondo y plano.

En cambio, cuando se usa biberón la lengua no alcanza al paladar, afectando directamente en la altura y ancho de este, ya que el esfuerzo ejercido por el bebé no es el mismo que cuando mama. De la misma manera, el amamantamiento repercute en los patrones de deglución del bebé. Al succionar el seno, se establece el patrón adecuado de respiración nasal.

Por ello, es de gran importancia la lactancia materna durante los 6 primeros meses, para el completo desarrollo de las estructuras de la boca, así como para promover patrones correctos de oclusión, deglución y respiración.

A pesar de que es difícil determinar el momento adecuado de destete, la lactancia prolongada (después de la erupción del primer diente deciduo) puede afectar negativamente a la salud bucal del bebé, ya que puede promover la aparición de caries precoz de la infancia.

De todas formas, la aparición de caries precoz suele venir relacionada, además de con la lactancia prolongada, con una pobre higiene oral, la transmisión vertical precoz de bacterias y defectos del esmalte, entre otros.

Recomendaciones para reducir la posibilidad de aparición de caries precoz de la infancia en el caso de lactancia materna prolongada:

  • Es esencial realizar una higiene bucal desde la erupción del primer diente primario, mediante el uso de una gasa humedecida en agua, dedal de silicona, cepillo específico para esta etapa, dos veces al día y, sobre todo, después de las tomas nocturnas.
  • Evitar todos aquellos hábitos que favorezcan la transmisión bacteriana precoz de la saliva de los padres a la boca del niño (compartir la cuchara, limpiar el chupete con la saliva de la madre, etc.).
  • No ofrecer azúcares antes de los 2 años de edad y reducir al máximo los carbohidratos fermentables en la alimentación complementaria (galletas, zumos, etc.).
  • Asistir al odontopediatra durante el primer año de vida, de modo que el especialista pueda observar y evaluar el riesgo de caries del niño. Además este podrá ofrecer orientación específica a los padres.

¿Necesitas ayuda?

Si te duele el pecho al dar de mamar a tu bebé, porque dar el pecho ¡no debe doler! Si has tenido mastitis, probablemente tu bebé no esté vaciando por completo el pecho. Si tu hijo respira por la boca, suele tenerla abierta y ves que su lengua se encuentra en una posición baja. ¡LLÁMANOS!

Problema Descripción Solución
Frenillo corto Limitación del movimiento de la lengua Tratamiento conservador o frenotomía
Labio leporino/fisura palatina Defecto en la fusión del maxilar y labios Posturas específicas, ayuda manual
Retrognatia Mandíbula inferior retrasada Mejorar el agarre, paciencia
Macroglosia Lengua demasiado grande Posiciones adaptadas, evitar biberón

Publicaciones populares: