Bill Murray ha trascendido la etiqueta de simple actor para convertirse en un mito, no al estilo inalcanzable de las estrellas del Hollywood dorado, sino como el excéntrico Bill Murray, un tipo que le cae bien a todo el mundo y que podría aparecer en un restaurante para robarle una patata a un desconocido o acabar fregando los platos en una fiesta cualquiera.
Bill Murray, un ícono de Hollywood.
Inicios y Ascenso a la Fama
Bill Murray, cuyo nombre real es William James Murray, nació en Illinois, Estados Unidos, el 21 de septiembre de 1950, en el seno de una familia católica irlandesa. Su madre, Lucille Collins, era empleada de correos, y su padre, Edward Joseph Murray II, vendedor. El matrimonio tuvo nueve hijos, y tres de sus hermanos, John, Joel y Brian, también son actores. Además, tiene una hermana llamada Nancy que es monja dominica en Míchigan.
Murray tuvo una infancia y adolescencia marcada por la pérdida de su padre, que falleció cuando el actor tenía 17 años. Asistió a una escuela secundaria jesuita para chicos en Wilmette, Illinois, y más tarde a Loyola Academy. Trabajó como caddie de golf para financiar su educación, fue el cantante principal de una banda de rock (The Dutch Masters) y participó en el teatro comunitario y escolar.
Después de graduarse de Loyola Academy, Murray asistió brevemente a Regis University en Denver, Colorado, donde cursó materias pre-médicas, pero abandonó rápidamente y regresó a Illinois. Fue a mediados de los años 80 cuando Bill Murray se mudó a París para estudiar en la Sorbona y, a su regreso a Estados Unidos, fundó su propia compañía de teatro.
Saturday Night Live: Un trampolín a la fama
En 1974, se incorporó en Chicago a la compañía de comedia de improvisación The Second City. Al año siguiente debutó en el Off-Broadway y obtuvo su primer papel en televisión en Saturday Night Live con Howard Cosell en la ABC. Tras la primera temporada el programa se canceló y en 1977 consiguió uno de los papeles estelares en Saturday Night Live de la NBC, donde estuvo hasta 1980.
De todos los que han pasado por allí, la más recordada es la primera generación, el elenco conocido como Not Ready For Prime Time que formaban Belushi, Aykroyd, Chevy Chase o Gilda Radner. El programa fue un éxito instantáneo y convirtió a varios de sus componentes en estrella. El más conocido al principio fue Chase que decidió utilizar esa fama para negociar un nuevo contrato, dejar el programa tras la primera temporada y probar suerte en Hollywood.
A pesar de todo su talento y de conocer a varios de los miembros del reparto -era amigo de Belushi-, su entrada no fue especialmente bien recibida, tanto es así que tres meses después Murray y el productor del SNL, Lorne Michaels, decidieron un movimiento totalmente atrevido. En un sketch emitido el 19 de marzo, Murray salía haciendo de sí mismo y dirigiéndose personalmente a la audiencia: Estoy un poco preocupado. Creo que no lo estoy consiguiendo en el programa. Soy un tío gracioso pero no he sido muy gracioso en el programa... Todo era verdad, todo resultaba gracioso y no se sabe cómo,, sonaba falso y sincero a la vez, como si nos estuviera guiñando el ojo, pero, a la vez, nos dijera sabes que soy gracioso. Era original, divertido y encantador, era Bill Murray destilado.
Desde aquello su carrera despegó y se convirtió en uno de los miembros del reparto más conocidos y queridos. Ese sketch, uno de los más recordados de su trayectoria, tenía lugar en un resort de esquí, en un club llamado la habitación del polvo. Y es que hasta ellos mismos gastaban bromas con el combustible que corría por los camerinos del Rockafeller Plaza, la cocaína.
El 18 de febrero de 1978 Chevy Chase regresó como invitado a SNL. Su salida no había sentado nada bien al grupo, además de que era conocido como uno de los capullos más grandes del negocio, Murray no tardó en decirle lo que todo el mundo pensaba de él, Aquí todos te odian. Chase tampoco se cortó con su sustituto y le dijo que tenía una cara perfecta para que Neil Armstrong efectuara un aterrizaje en ella, lo siguiente que pasó fue que Bill Murray le lanzó un puñetazo y comenzó una pelea entre bastidores a pocos minutos de que comenzara el programa. Al final Belushi consiguió separarlos.
Murray se quedaría en el programa cuatro temporadas en total, apareciendo en algunos de los sketches más recordados del mismo, como en el del Olympia Cafe y sus «Cheeseburguer», poniendo fin a su etapa como parte del reparto el 24 de mayo de 1980.
Bill Murray en Saturday Night Live.
Colaboraciones Clave: Ramis y Anderson
Hasta la llegada de Wes Anderson, Harold Ramis era la persona más importante en la carrera cinematográfica de Murray y puede que continúe siéndolo, no en vano sus dos papeles más recordados, Peter Venkman de Los Cazafantasmas y el Phil Connors de Atrapado en el Tiempo, son colaboraciones con Ramis. Harold Ramis y Bill Murray se conocieron a comienzos de los 70 en la mítica compañía de improvisación Second City de Chicago, ciudad de la que eran ambos. Allí los dos eran parte del grupo de amigos de John Belushi que se los llevó consigo a Nueva York cuando comenzó a trabajar en el The National Lampoon Radio Hour.
Bill Murray and Harold Ramis in Stripes we are abandoning it
Era 1974 y en poco tiempo Belushi estaba trabajando para el SNL, Belushi recomendó a Ramis como guionista pero este prefirió el programa de televisión canadiense SCTV. Los caminos de Ramis y Murray se cruzaron otra vez en 1979 cuando el segundo apareció en su primer papel protagonista en una película escrita por el segundo, se trataba de Los incorregibles albóndigas (Ivan Reitman, 1979) y era tan mala como su nombre sugiere, eso sí, Murray se salva de la quema gracias a sus improvisaciones. Sus caminos se volvieron a cruzar en 1980 con El club de los chalados.
Esta vez, Ramis se estrenaba en la dirección. En el guión había un papel sin mucha chicha para Murray, pero tras las primeras improvisaciones de éste, Ramis lo fue ampliando hasta convertirlo en uno de los protagonistas. Siguió con El pelotón chiflado -en serio, ¿quién hacía las traducciones de estas películas?-, una película que dirigió Ivan Reitman, pero que nuevamente estaba escrita por un Ramis que también interpretaba a uno de los protagonistas.
En 1984, llegaría su colaboración más conocida, Dan Aykroyd había comenzado a escribir Cazafantasmas como un proyecto para Belushi, Eddie Murphy y él mismo, pero la muerte de Belushi en 1982 hizo que tuviera que comenzar de nuevo, llamó a Ramis para que le ayudara con el guión y este comenzó a perfilar un personaje que iba a la perfección con su amigo Murray. La película fue uno de los mayores éxitos de la década y convirtió a Bill Murray en uno de los tipos más famosos del planeta.
Pero la gran obra de su relación, y la película que les separaría durante casi 20 años, fue Atrapado en el Tiempo, mejor conocida por todo el mundo por su título original, El día de la marmota. Bill Murray no pasaba por su mejor momento, se estaba divorciando de su primera mujer, y puede que no se tomara muy bien no ser la primera opción. Murray siempre ha tenido fama de difícil en los rodajes, pero esta vez las cosas fueron más allá, con Ramis terminando empujando a Murray contra una pared tras uno de sus ataques, al parecer la marmota no paraba de morderle.
Tras casi 20 años de rencillas, Murray se pasó por la casa de Ramis sin avisar con un paquete de donuts y escoltado por un policía. La hija de Ramis comenta que estuvieron juntos varias horas riéndose.
Si Harold Ramis fue la figura más importante de la primera parte de su carrera, la segunda ha tenido otro protagonista, Wes Anderson. Eso quiere decir que Murray ha aparecido (o prestado su voz) en Academia Rushmore, Los Tenenbaums. Una familia de genios, Life Aquatic, Viaje a Darjeeling, Fantástico Sr. Fox, Moonrise Kingdom, El Gran Hotel Budapest, Isla de perros y el año que viene aparecerá en su décima película juntos, La crónica francesa (del Liberty, Kansas Evening Sun). La primera es uno de los mayores soplos de aire fresco que recibió la comedia en los años 90.
Anderson combina con originalidad elementos de comedia y drama y encuentra un mundo propio, poblado por personajes estrafalarios, en el que desarrollará toda su obra. Su colaboración con Anderson le convirtió en un icono del cine indie, a finales de los 90 y en este siglo, lo que le llevaría a trabajar con directores como Jim Jarmusch o Sofia Coppola.
Vida Personal: Matrimonios e Hijos
A principios de los 80, Murray se casó con Margaret Kelly, a la que había conocido durante el rodaje de 'El pelotón chiflado'. Fue en una boda en Las Vegas, enlace que luego tuvo que repetir en Chicago junto a sus familiares. La pareja se divorció en 1996 debido a la relación de Murray con la diseñadora de vestuario Jennifer Butler. Con ella se casó en 1997 y tuvieron cuatro hijos: Caleb (nació en 1993), Jackson (nació en 1995), Cooper (nació en 1997) y Lincoln (nació en 2001).
En 2008, Jennifer Butler solicitó el divorcio acusando al actor de infidelidad, violencia doméstica y adicciones al sexo, el alcohol y la marihuana. Jennifer falleció en 2021. De su primer matrimonio con Margaret Kelly, Murray tuvo dos hijos: Homer (nacido en 1982) y Luke (nacido en 1985).
En resumen, Bill Murray tiene seis hijos:
- Homer (de su matrimonio con Margaret Kelly)
- Luke (de su matrimonio con Margaret Kelly)
- Caleb (de su matrimonio con Jennifer Butler)
- Jackson (de su matrimonio con Jennifer Butler)
- Cooper (de su matrimonio con Jennifer Butler)
- Lincoln (de su matrimonio con Jennifer Butler)
Bill Murray y Jennifer Butler.
Excentricidades y Anécdotas
Desde sus inicios en Hollywood, a Murray le acompaña una fama de excéntrico, cascarrabias y malhumorado. De hecho, es considerado el 'enfant terrible' de Hollywood. En una ocasión, la actriz Geena Davis aseguró que un día Murray le gritó por llegar tarde y Seth Green también contó que un día durante un rodaje se sentó en lo que el actor consideraba su sitio y le regañó mucho.
Una de las historias más surrealistas que compartió fue la vez que casi muere ahogado durante un truco de escapismo en Aspen. El actor explicó entre risas cómo se dejó atar las manos con calcetines y fue lanzado a una piscina atado a una silla metálica. Pensaba que podría soltarse fácilmente… hasta que comprobó que no llegaba al fondo para ponerse de pie. Por suerte, su acompañante le rescató justo a tiempo.
Esta inclinación por lo excéntrico ha marcado buena parte de su carrera:
- En fiestas privadas ha sido visto sirviendo copas disfrazado.
- Se presenta en bodas ajenas sin previo aviso para hacer reír a los invitados.
- Una vez condujo un carrito de golf bajo los efectos del alcohol… ¡por las calles de Estocolmo!
Además, es famoso por sus respuestas imprevisibles a periodistas y fans: «Nadie te va a creer nunca esta historia», suele decir cuando protagoniza situaciones insólitas fuera de cámaras.
Fortuna y Legado
Más allá del terreno sentimental, Bill Murray ha sabido convertir su talento en una fortuna estimada en torno a los 180 millones de dólares. Este patrimonio lo coloca entre las figuras más sólidas económicamente del sector cinematográfico estadounidense, aunque lejos todavía de gigantes tecnológicos o financieros como Elon Musk o Bill Gates.
Su riqueza proviene no solo de éxitos taquilleros como Los cazafantasmas, Atrapado en el tiempo o Lost in Translation, sino también de inversiones inteligentes y apariciones públicas muy cotizadas. Su nombre figura habitualmente en listas junto a otros grandes “Bill” como Clinton o Maher. A pesar del dinero acumulado, Murray mantiene un perfil bajo y alejado del lujo ostentoso.
Con casi cinco décadas en activo, dos matrimonios fallidos y seis hijos repartidos entre dos familias, Bill Murray sigue sorprendiendo tanto dentro como fuera de la pantalla.
| Nombre | Relación | Año de Nacimiento |
|---|---|---|
| Homer | Hijo de Margaret Kelly | 1982 |
| Luke | Hijo de Margaret Kelly | 1985 |
| Caleb | Hijo de Jennifer Butler | 1993 |
| Jackson | Hijo de Jennifer Butler | 1995 |
| Cooper | Hijo de Jennifer Butler | 1997 |
| Lincoln | Hijo de Jennifer Butler | 2001 |
