Riesgos del Consumo de Alcohol Durante el Embarazo y la Lactancia: Guía Completa

Cuando estás embarazada, es fundamental prestar atención a tu dieta y estilo de vida para asegurar la salud de tu bebé. Esto implica renunciar a ciertos alimentos y bebidas, siendo el alcohol uno de los principales elementos a evitar.

Queda claro que el alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Alrededor de 4.000 artículos científicos publicados confirman que el alcohol puede provocar defectos en el feto, es decir, que es un productor teratógeno. Y no hay ninguno que diga que es beneficioso ni para el feto ni para el embarazo.

El Alcohol y el Embarazo: Un Riesgo Evidente

Una pequeñísima ingesta puede causar en el bebé defectos que no se ven a simple vista como un cociente intelectual algo más bajo, problemas de comportamiento, déficit de atención… El etanol en sangre al feto le afecta mucho más que a la madre por dos motivos: primero, “porque está en pleno desarrollo y crecimiento”. Y, en segundo lugar, porque “el nivel de enzima para metabolizar el alcohol es mucho menor en el feto”.

La cantidad de alcohol en sangre a la hora de ingerirlo va a ser la misma en el feto y en la embarazada, pero el bebé tarda más tiempo en metabolizarlo y sus efectos se van a prolongar más en el tiempo. Hay defectos que pueden provocar el consumo de alcohol, como dificultades con el aprendizaje o retardo en el desarrollo que en un recién nacido no son valorables, que aparecen a largo plazo, años incluso después del nacimiento, “pero se ha visto que el alcohol puede estar relacionado”.

El órgano más sensible es el sistema nervioso central. De hecho, el consumo de alcohol es la causa más frecuente de retraso mental no genético. Pero, también se pueden ver perturbados otros sistemas: “Se ha relacionado, por ejemplo, con alteraciones cardiacas y malformaciones del tubo digestivo y renales”.

Es evidente que un consumo elevado de bebidas alcohólicas provoca unas consecuencias muy evidentes. Es el llamado síndrome alcohólico fetal. El espectro de afectación es muy variable: cabeza y maxilar superior pequeños, anomalías cardiacas y cerebrales, problemas en el sistema motor y retrasos en el crecimiento y mental.

Es probable que una cerveza o una copa de vino en el organismo materno no produzca ningún síntoma, y que no experimente signos de embriaguez, por lo que la futura madre lo vea como inofensivo, pero no es así para el bebé.

Como nos dice la doctora, “no influye el tipo de alcohol, da igual cuál sea. El alcohol en sangre es el mismo”. Tampoco hay un momento del embarazo mejor para beber, ni ninguna clase de alcohol es mejor que otra.

El consumo de bebidas alcohólicas en el embarazo puede, además, afectar al normal desarrollo de la gestación. El alcohol no es esencial para la salud, ni mucho menos, y tampoco presenta ningún beneficio. Por lo tanto, es complemente prescindible.

Alcohol y Lactancia Materna: Prudencia es Clave

¿Se puede tomar alcohol durante la lactancia? | Maternar.co

Llegan días festivos, y con motivo de ellos a muchas de vosotras os surgen dudas relacionadas con el consumo de alcohol y lactancia materna. Durante la lactancia, el mejor aliado es la prudencia. A más pequeño sea tu bebé, más cuidado debes tener. A medida que crecen -pese a que hay que continuar siendo precavidas- si quieres tomar alcohol de manera esporádica, el riesgo para tu bebé es mucho menor.

No es cierto que una copa de vino al día sea saludable, la evidencia nos dice todo lo contrario. No existe una cantidad concreta de alcohol que se pueda considerar segura beber mientras se amamanta. Va a depender de varias variables, como la edad de tu bebé.

Para responder a esta pregunta es importante entender que el pecho no es un almacén que guarda una cantidad concreta de leche, sino una fábrica. De la misma manera, a medida que el alcohol vaya desapareciendo de nuestro cuerpo, lo irá haciendo de la leche.

El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna, pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria. Es importante saber que el alcohol pasa rápidamente a la leche, alcanzando sus concentraciones máximas a los 30-60 minutos tras la ingesta, y su disminución en sangre (y en la leche) también es rápida.

El tiempo que transcurre desde la ingesta de alcohol hasta que éste desparece de la sangre depende del peso de la madre (a mayor peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol (a mayores niveles, más tiempo).

Según la Asociación Española de Pediatría, después de los primeros meses de vida del bebé, cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas. No se deben tomar bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky.

El mito popular de que un vaso de cerveza al día aumenta la producción de leche no tiene ninguna evidencia científica que lo apoye. El alcohol es una sustancia tóxica que, tras ingerirse, pasa a la sangre y de ahí a la leche. Es peor para el bebé dejar de tomar el pecho (o decantarse por un biberón) por haberse tomado dos copas de vino que dar lactancia materna con algo de alcohol.

En caso de que las dosis de alcohol sean muy elevadas, resulta más peligroso poder cuidar al bebé en ese estado que la cantidad de alcohol que pudiera tener la leche, por lo que se recomendaría pedir ayuda profesional para dejar de beber.

Un consumo moderado de alcohol es la ingesta inferior a 0,5 gramos de alcohol por cada kilo de peso por día.

“Aunque el alcohol, sea del tipo que sea, no es saludable, la leche materna con algo de alcohol es mejor para la salud infantil que la leche artificial. No es el caso si se produce un consumo agudo de alcohol y justo después se da el pecho, ya que ello puede provocar coma y convulsiones en el lactante si mama.

Hasta la fecha, no hay evidencia que apoye de forma sustancial una asociación de causalidad entre el consumo moderado de alcohol de la madre y el deterioro cognitivo del bebé. Según la plataforma e-lactancia.org, que establece el nivel de riesgo en la lactancia del consumo de numerosas sustancias, el alcohol se sitúa en nivel de riesgo, lo que significa que no se debe tomar o bien se debe hacer de forma moderada y ocasional.

Alternativas Sin Alcohol para Disfrutar

Por suerte, existen numerosas bebidas sin alcohol para embarazadas que permiten seguir disfrutando de tus bebidas favoritas y no sentirte fuera de la fiesta. Aquí te presentamos algunas opciones:

  • Cervezas sin alcohol:
    • Peroni 0,0: Cerveza rubia sin alcohol de cuerpo ligero, con un amargor fino y delicado.
    • Clausthaler Original: Cerveza sin alcohol rubia popular en Alemania, fresca y con un punto suave de acidez.
    • Corona sin alcohol: Limpia, ligera y refrescante.
  • Vinos sin alcohol:
    • Pierre Zero: Vinos sin alcohol franceses 0,0%.
    • Delicioso vino tinto sin alcohol de la marca Win, Bodegas Matarronea.
    • Vino espumoso sin alcohol Noughty: Orgánico, vegano y 0,0% alcohol.
  • Alternativas a licores:
    • Ginebra sin alcohol Lyre’s: Ideal para crear cócteles.
    • Vodka sin alcohol Strykk Not Vodka: Una opción especial debido a la escasez de vodkas sin alcohol.
    • Licor sin alcohol Seedlip Spice 94: Una ginebra sin alcohol deliciosa.

Además, puedes optar por un tinto de verano sin alcohol como Sandevid limón 0,0, apto para embarazadas y veganos, sin alcohol ni azúcar añadido.

Tabla de Niveles de Alcohol en Leche Materna

Esta tabla, adaptada de la revista Clinical Canadian Family Physician, puede orientarte sobre la compatibilidad entre el consumo de alcohol y la lactancia:

Peso de la Madre Cantidad de Alcohol Tiempo Aproximado para Eliminar el Alcohol
54 kg 1 bebida estándar 2 horas
68 kg 1 bebida estándar 1.5 horas
82 kg 1 bebida estándar 1.25 horas
54 kg 2 bebidas estándar 4 horas
68 kg 2 bebidas estándar 3 horas
82 kg 2 bebidas estándar 2.5 horas

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