Cuando una pareja busca un embarazo, un resultado positivo en la prueba de embarazo es motivo de alegría. Sin embargo, esta alegría puede verse empañada si una ecografía no muestra el saco gestacional. Esta situación, conocida como embarazo anembrionario o "huevo huero", es una de las causas más frecuentes de aborto espontáneo, especialmente durante el primer trimestre. Los abortos son más comunes de lo que parece, estimándose que el 25% de los embarazos terminan en aborto.
En este artículo, exploraremos a fondo el embarazo anembrionario para comprender sus causas, diagnóstico, tratamiento y las implicaciones futuras. Conocer esta condición puede ayudar a las mujeres a afrontar mejor la situación y tomar decisiones informadas.
EMBARAZO ANEMBRIONICO
¿Qué es el Embarazo Anembrionario?
El embarazo anembrionario, también conocido como huevo huero, es un tipo específico de aborto en el cual el óvulo fecundado se implanta en el útero, pero el embrión no se desarrolla. En términos sencillos, se forma el saco gestacional, pero está vacío, sin señales de que exista un embrión en su interior.
Tras la fecundación, el óvulo fecundado comienza a dividirse, formando el saco gestacional rodeado por el trofoblasto (que dará lugar a la placenta). En el interior de este saco debería desarrollarse el embrión. Sin embargo, en el embarazo anembrionario, el embrión detiene su desarrollo en una etapa muy precoz, antes de alcanzar un milímetro de tamaño.
Al inicio de la gestación, pueden estar presentes los síntomas típicos del embarazo: ausencia de menstruación, prueba de gestación positiva, aumento de la sensibilidad mamaria, náuseas, etc. Sin embargo, la ausencia de desarrollo embrionario lleva a la interrupción del embarazo.
¿Por Qué Se Produce el Embarazo Anembrionario?
En el 80% de los casos, las causas del embarazo anembrionario son las alteraciones cromosómicas en el óvulo y/o espermatozoides, que generan un error en la codificación de la fecundación y la detención precoz del desarrollo embrionario. Otra causa puede ser la división anómala del embrión después de la fecundación.
Normalmente, la causa principal de este tipo de embarazo es la presencia de alteraciones a nivel genético en los gametos, ya sea en el óvulo, en el espermatozoide o en ambos. Esto provoca que, pese a producirse la fecundación, el desarrollo embrionario se detenga.
Además de las alteraciones cromosómicas, existen otros factores que pueden contribuir a un embarazo anembrionario:
- Alteraciones Hormonales: Los desequilibrios hormonales pueden afectar la implantación y desarrollo del embrión.
- Edad: A medida que las mujeres envejecen, la calidad de sus óvulos disminuye, aumentando el riesgo de problemas genéticos.
- Implantación Deficiente: Una alteración en la implantación del óvulo fecundado en el útero puede ser otra causa.
¿Cuándo se Detecta?
El diagnóstico se realiza por ecografía, donde se observa el saco gestacional vacío. Ésta debe repetirse a la semana siguiente para confirmar si el embrión se ha formado o no, y si hay latido cardiaco.
Mediante ecografía transvaginal, podemos detectar el embrión tan pronto como a las 6 semanas de gestación. El diagnóstico de embarazo anembrionario se establecerá ante el hallazgo de un saco gestacional, rodeado por el trofoblasto, mayor de dos centímetros y en cuyo interior no se visualice un embrión.
En caso de dudas respecto a la fecha de la última regla, es preferible repetir la ecografía a los 7-10 días, antes de precipitarnos en establecer el diagnóstico de huevo huero.
El diagnóstico del embarazo puede realizarse en diferentes etapas. Si en ninguna de éstas se localiza el embrión, nos encontramos con un embarazo anembrionario:
- El saco gestacional es la primera estructura que puede ser visible por ecografía transvaginal en la cuarta y quinta semana de gestación.
- La vesícula vitelina es una estructura proveniente del embrión que se puede observar en el interior del saco gestacional por ecografía transvaginal 2-3 días después de visualizarse éste.
- Entre la semana 7 y 12 de embarazo es posible escuchar el latido cardiaco del feto con una ecografía de ultrasonidos, también llamada eco-doppler.
- Finalmente, la visualización de la vesícula vitelina por ecografía pélvica de ultrasonido confirma definitivamente que hay embarazo.
Además de la ecografía, se comprobará la ausencia de síntomas de embarazo y el nivel de las hormonas para realizar un diagnóstico definitivo. Si éste empieza a disminuir significa que el embarazo ha sido interrumpido.
En el embarazo anembrionado, el test beta HCG da positivo porque esta hormona es producida por las capas celulares del saco gestacional, aunque no haya embrión.
Niveles de beta-hCG Anómalos
Cuando el valor de la beta-hCG obtenido en el análisis de sangre no se corresponde con las semanas de embarazo mencionadas, es decir, está fuera del rango de referencia, es posible que algo no vaya bien en la gestación.
En concreto, puede pasar una de estas dos situaciones:
- Valor de beta-hCG muy elevado: Lo primero que hace pensar es que se trata de un embarazo gemelar. No obstante, hay que considerar que el coriocarcinoma uterino, la mola hidatiforme uterina o algún tipo de cáncer también podría dar lugar a un nivel alto de beta-hCG.
- Valor de beta-hCG más bajo: Se relaciona más con los abortos. Por ejemplo, la amenaza de aborto, el aborto incompleto, embarazo ectópico, etc.
Ante un valor anómalo de beta-hCG fuera del rango de referencia, se recomienda repetir el análisis de sangre en primer lugar y, a continuación, hacer una ecografía de ultrasonido para comprobar si el embarazo es viable.
En el caso del embarazo gemelar, la presencia de dos sacos gestacionales en el útero confirmará el resultado elevado del test de embarazo.
A continuación, se detallan los intervalos de referencia de la beta-hCG considerados como normales en función de la semana de embarazo en la que se encuentre la mujer:
| Semanas de Embarazo | Rango de beta-hCG (mUI/ml) |
|---|---|
| 3-4 semanas | 9 - 130 |
| 4-5 semanas | 75 - 2600 |
| 5-6 semanas | 850 - 20800 |
| 6-7 semanas | 4000 - 100200 |
| 7-12 semanas | 11500 - 289000 |
Consecuencias y Tratamiento
La principal consecuencia para la paciente es la pérdida del embarazo, que puede ocurrir de las siguientes maneras:
- Aborto natural, produciéndose la expulsión y sangrado vaginal.
- Legrado después del diagnóstico por ecografía.
Una vez realizado el diagnóstico, si no se expulsa naturalmente, se procederá a la evacuación uterina. Mediante tratamiento médico o la realización de un legrado.
Una vez que se ha comprobado la ausencia de estructuras embrionarias, no tiene sentido que el saco gestacional vacío permanezca en el interior del útero de la mujer, pues las células degeneran y las sustancias tóxicas que producen pueden dar lugar a serias alteraciones en la salud. El aborto es, por tanto, la única solución posible para estas pacientes, con el consecuente estudio genético del producto extraído.
Es posible que la mujer no sepa que ha tenido un embarazo anembrionado, ya que se produce el aborto, pero puede confundirse con la menstruación.
El tratamiento puede incluir:
- Observación y Espera: El médico puede recomendar esperar para ver si el cuerpo expulsa el saco gestacional por sí mismo.
- Tratamiento Médico: Se utilizan medicamentos como el misoprostol y la mifepristona para facilitar la expulsión del saco gestacional.
- Cirugía: Si el tratamiento médico falla, se puede realizar un legrado uterino.
¿Se Puede Repetir Dos Veces Seguidas?
El hecho de que el embarazo anembrionario se haya padecido una vez no significa que haya riesgo de que vuelva a ocurrir en el futuro, ni que la mujer presente problemas de fertilidad.
Si se presenta con una evolución normal, un aborto de estas características no tiene implicaciones reproductivas futuras. La paciente podrá quedarse embarazada sin ningún problema tras recibir el tratamiento oportuno que requiera su caso concreto.
En caso de que fuera recurrente y se repitiera varias veces de manera consecutiva, convendría llevar a cabo un estudio genético en la pareja para determinar la causa que impide el desarrollo embrionario.
Pruebas de Embarazo y Resultados Falsos
Es crucial entender cómo funcionan las pruebas de embarazo y la posibilidad de obtener resultados falsos, tanto positivos como negativos.
Beta-hCG y Embarazo
La hormona hCG es producida por el embrión y detectada por las pruebas de embarazo para determinar si hay o no gestación. Ambos tipos de test de embarazo, sanguíneos o en orina, detectan concretamente la subunidad beta de la hormona hCG. Durante el primer trimestre de gestación, los niveles de hCG van aumentando paulatinamente.
Tipos de Pruebas de Embarazo
La hormona hCG puede ser detectada tanto en sangre como en orina para realizar la prueba de embarazo.
- Test de Embarazo en Sangre: Puede detectar niveles más bajos de hormona hCG y permite una medición tanto cualitativa como cuantitativa.
- Test de Embarazo en Orina: Es menos sensible que un test sanguíneo y ofrece únicamente un resultado cualitativo. Se puede realizar de manera casera.
Falso Negativo en el Test de Embarazo
Un resultado falso negativo se produce cuando el resultado es negativo, pero la mujer sí está embarazada. El principal motivo es que la prueba se ha realizado antes de tiempo. Para evitarlo, se recomienda realizar la prueba de embarazo como mínimo 15 días después de la relación sexual sin protección anticonceptiva.
Falso Positivo en el Test de Embarazo
Un resultado falso positivo es menos común, pero puede ocurrir en casos de:
- Embarazo ectópico.
- Embarazo anembrionado.
- Embarazo molar.
- Algunas enfermedades y tumores.
- Medicación de los tratamientos de reproducción asistida.
