La llegada de un bebé a casa trae consigo muchas preguntas y dudas sobre cómo tomar las mejores decisiones para su cuidado. Lo más importante es mantener la calma, tener pautas claras y confiar en tu capacidad para cuidar de tu recién nacido. A continuación, te ofrecemos una guía completa con los cuidados esenciales para los primeros meses de vida de tu bebé.
Cuidado del Cordón Umbilical
Al nacer, el cordón umbilical se corta a unos centímetros del cuerpo del bebé. Para facilitar la caída y evitar infecciones, es crucial curar el cordón diariamente y tantas veces como sea necesario. Este proceso es fácil de aprender y se puede realizar siguiendo estos pasos:
- Lávate las manos antes de tocar la zona del cordón.
- Limpia la zona con agua tibia y un jabón neutro, levantando el cordón para limpiar la zona inferior.
- Sécala bien después de lavar, evitando que quede húmeda.
- Si lo deseas, pon una gasa limpia y seca alrededor del cordón para que no le roce la piel. Sustituye la gasa cuando cambies el pañal.
Algunos pediatras recomiendan aplicar unas gotas de alcohol de 70º en gasas estériles para favorecer la cicatrización, mientras que otros creen que es mejor prescindir del alcohol. Lo esencial es mantener la zona limpia y seca.
Generalmente, el cordón umbilical se cae entre 5 y 15 días después del parto, formándose así el ombligo. Es importante recordar que no debes tener miedo de movilizar el cordón, ya que esta zona carece de sensibilidad y no le duele al bebé. Intenta dejar la zona "al aire" doblando el pañal sobre sí mismo para evitar que se macere con el plástico del pañal.
Signos de Alarma
Consulta a tu pediatra si observas alguno de los siguientes signos de alarma:
- Enrojecimiento de la zona alrededor del ombligo.
- Aparición de una secreción amarillenta, verdosa o maloliente.
- Sangrado persistente del cordón.
- Retraso de la caída del cordón más allá de las tres semanas.
Esterilización de Productos Infantiles
Durante los primeros meses de vida, es fundamental esterilizar todos los productos infantiles, ya que el sistema inmunitario del lactante aún es deficiente. La esterilización consiste en la destrucción o eliminación completa de todos los microorganismos vivos presentes en un medio o material.
Existen dos métodos principales de esterilización:
Esterilización Física (en Calor)
Este método elimina los microorganismos con el vapor de agua. Es rápido (dura de 10 a 20 minutos) y puede realizarse con aparatos eléctricos dedicados, en microondas o en ollas.
Esterilización Química (en Frío)
Este método se utiliza para materiales que no toleran el calor. Consiste en introducir el chupete, biberón, juguete, etc., en agua con una sustancia química en forma de comprimidos o soluciones líquidas. El tiempo varía según el producto químico (entre media hora y una hora). Las ventajas son que no necesita electricidad y la esterilización dura 24 horas.
El Baño del Recién Nacido
Las últimas tendencias en pediatría defienden que no es necesario bañar al bebé a diario, ya que su piel es muy sensible y las bacterias que la protegen pueden verse afectadas por el uso excesivo de jabones. No obstante, si se baña al bebé a diario, se recomienda utilizar agua sola normalmente y añadir jabón cada varios días. El primer baño puede ser una experiencia maravillosa tanto para la mamá como para el bebé.
El baño del recién nacido debe ser corto y con agua a una temperatura agradable (34-37º C). Frota suavemente con una esponja suave y limpia bien la zona de los pliegues y los genitales. Es preferible bañar al bebé a la misma hora cada día.
En cuanto a la temperatura, puedes usar termómetros especiales para baños de bebés o comprobarla con el codo. Asegúrate de que el bebé esté seguro, sin riesgo de resbalar, y utiliza una esponja natural. Si utilizas geles, ten en cuenta que un uso excesivo puede resecar la piel del bebé y desequilibrar su pH. Lava desde la cabeza hacia abajo, y en los genitales, limpia a las niñas desde la zona de la uretra hacia el ano, de arriba hacia abajo. En el caso de los niños, no olvides la zona debajo de los testículos.
Después del baño, seca bien al bebé, prestando especial atención a los pliegues de los brazos y piernas para evitar irritaciones. Puedes aplicar crema o aceite vegetal, realizando un masaje por su cuerpecito. El aceite de oliva virgen extra es una opción ideal, ya que hidrata y protege la piel, y es mucho más económico que otras cremas.
CÓMO y Cuándo BAÑAR A UN bebé RECIÉN NACIDO 🌊 (paso a paso) El primer baño del bebé
Cuidado de la Piel
La piel del recién nacido es delicada y suele estar seca y descamada. Si el bebé presenta descamaciones, puedes añadir unas gotas de aceite de almendras o vaselina líquida al baño, o aplicar posteriormente una mezcla de vaselina líquida y agua o cremas-lociones hidratantes destinadas a ese fin.
En cuanto al uso de cosméticos, se desaconseja el uso de perfumes y colonias en contacto directo con la piel del niño. Elige cremas sin perfume, ya que el olfato es un sentido especialmente importante para el bebé. Evita también el uso de detergentes y suavizantes con un perfume intenso en la ropa que está en contacto directo con la piel del bebé. Lo ideal es que esta ropa sea de algodón y se lave con bicarbonato o con un jabón suave.
Cuidado de Uñas, Oídos y Nariz
Uñas
Se recomienda esperar a que las uñas estén suficientemente largas para cortarlas, tratando de evitar mientras tanto que el bebé se arañe con ellas. Si el niño tiene uñas largas que sobresalen de sus dedos y con las que se araña, se pueden limar un poco para evitar arañazos.
Oídos
Únicamente lava el pabellón auricular. No se debe introducir nada en los oídos, ya sean bastoncillos, gasas, etc.
Nariz
No se recomienda el uso de aspiradores nasales. En caso de tener mucha mucosidad, puedes hacer un lavado nasal con suero fisiológico, poniendo al bebé de lado, tapando el orificio nasal que queda abajo e introduciendo el suero por el de arriba. Comprueba que usas el específico para bebés si usas agua de mar, y que el bebé tiene uno para él solo.
Otros Cuidados Importantes
- Pérdida de cabello: La pérdida del cabello en los bebés es normal.
- Costra láctea: Se recomienda lavar el pelo del bebé todos los días para evitar que se forme la costra láctea, un tipo de dermatitis seborreica en forma de escamas amarillas en el cuero cabelludo.
- Animales domésticos: En caso de tener animales, han de estar siempre limpios y vacunados.
- Seguridad en el coche: Es obligatorio utilizar una silla de seguridad homologada para niños cuando se traslade al bebé en coche. La silla debe colocarse en dirección contraria a la marcha en el asiento trasero y fijarse mediante un anclaje de seguridad.
- Ropa: Evita los tejidos sintéticos y prefiere las prendas de algodón. No abrigues en exceso al bebé para evitar el síndrome de muerte súbita del lactante.
Deposiciones y Micción
Las primeras deposiciones de un recién nacido se llaman “meconio” y tienen un aspecto viscoso y casi negro. Estas características van modificándose hasta ser líquidas y color mostaza, con grumitos, con el paso de los días. El número de deposiciones depende de cada bebé, pueden hacer caca tras cada toma o, incluso, estar dos o tres días sin hacer. Ambos casos serían normales. En cuanto a la micción, es complicado identificar si un recién nacido hace pis, ya que es poca cantidad y normalmente se camufla con la deposición. Se ve bien por la parte externa de los pañales, aparece una mancha amarillenta. Podéis ver en algún cambio de pañal, que aparecen manchas anaranjadas, se llaman uratos.
El Séptimo Mes: Hitos del Desarrollo
Con el séptimo mes, el sueño del bebé se vuelve más regular, especialmente por la noche. Algunas habilidades como sentarse solo se consolidan y otras, como gatear, pueden comenzar. Durante este tiempo, el niño puede comenzar a desarrollar ansiedad por separación de la madre.
