La llegada de un nuevo miembro a la familia es un motivo de alegría y felicidad. Sin embargo, también supone toda una revolución a muchos niveles y resulta difícil encajar ciertas rutinas. Los bebés despiertan ternura, nos llenan de amor y alegría, pero es normal que junto a esto nos lleguen miedos y dudas, y un deseo de hacerlo bien con ellos. ¿Quién no se ha preguntado en algún momento cómo cuidar un recién nacido?
Que no cunda el pánico, en este artículo te proporcionaremos recomendaciones para un bebé recién nacido y consejos para padres de recién nacidos, así que sigue leyendo para aprender cómo cuidar de tu bebé sin morir en el intento.
Consejos para Cuidar a un Recién Nacido
Risas, llantos, juegos, siestas... Si estás familiarizado con estas palabras, seguramente convivas con algún pequeño en casa y, si es así, estarás de acuerdo en la energía y dedicación que requiere cuidar de un menor, sobre todo cuando se trata de bebés recién nacidos.
La rutina de los recién nacidos suele cambiar drásticamente la nuestra, ya sea por las tomas frecuentes, los llantos o las horas de sueño. Por esta razón, todos nos hemos preguntado: ¿cómo cuidar de mi bebé? Esto les ocurre sobre todo a los padres primerizos, pero no son los únicos que, en ocasiones, encuentran dificultades para crear un entorno en el que puedan confluir, por ejemplo, el trabajo y la crianza, sin acabar desbordados. Por ello, es esencial descubrir los mejores tips para un recién nacido.
Si has llegado hasta aquí, sigue leyendo. Cómo cuidar de tu bebé en casa es más fácil de lo que pensabas, así que descubre nuestros consejos básicos para un recién nacido:
- Vigilancia: Uno de los primeros cambios que llega con la maternidad y paternidad es el miedo constante de que algo le pueda ocurrir a nuestro bebé, y uno de los mayores consejos para padres de bebés recién nacidos es tener controlados a los pequeños, ya que es imprescindible en su cuidado. No perderles de vista y seguir sus movimientos harán que tanto el pequeño como tú os sintáis seguros. Para esta tarea, en los ratos en que el bebé duerme es ideal utilizar una cámara vigilabebés. Aprovecha esos momentos para teletrabajar o adelantar tareas que requieren de mayor atención sin desatender a tu retoño.
- Atiende su llanto: Durante los primeros meses, los bebés se comunican a través del llanto, tanto si tienen hambre, quieren que los cojas o necesitan que se les cambie el pañal. Para cuidar a tu recién nacido, escúchalo y establece conexión con sus necesidades. Poco a poco sabrás qué necesita en cada momento solo con oírlo, lo que os hará conectará mejor.
- Respeta sus ritmos: A edades tempranas, las necesidades de nuestros hijos son limitadas: alimentación, baños, cambios de pañal, sueño y amor. Nuestra recomendación para un bebé recién nacido es que dejes que la naturaleza haga su trabajo, cubriendo sus necesidades básicas mientras atiendes las tuyas.
- Cercanía y confianza: Uno de los aspectos básicos para un recién nacido es establecer cercanía y conexión. El contacto físico fomenta la conexión emocional y proporciona seguridad al bebé. Mantener a tu bebé cerca, ya sea en brazos o cerca de ti, no solo lo calma, sino que también favorece su desarrollo físico y emocional. La cercanía con los padres en los primeros meses de vida es esencial para crear un vínculo fuerte y seguro, que ayudará al bebé a crecer y descubrir el mundo con confianza.
CÓMO CUIDAR al BEBÉ RECIÉN NACIDO en CASA:Todo lo que necesitas saber de la mano de una PEDIATRA
La Importancia del Apego y la Sensibilidad
En el pasado, era común creer que los bebés, y especialmente los bebés varones, necesitan ser tratados con cierta aspereza para que no se «malcríen». Se alentaba el trato distante y la falta de respuesta al llanto para no «mimarlos». ¡Es un error! Estas ideas se basan en una falta de conocimiento sobre cómo se desarrollan los bebés. En realidad, para una buena salud física y mental, los bebés necesitan un cuidado sensible y un buen apego con sus figuras de referencia, que le permitirán desarrollar con el tiempo la capacidad de autocontrol, las habilidades sociales y la empatía.
Allan N. Schore cita la investigación de Tronick, quien concluyó que «Los bebés varones son socialmente más exigentes, tienen más dificultades en regular sus estados afectivos y emocionales y pueden necesitar más apoyo de sus madres para ayudarles a regularse en este aspecto. Esta mayor exigencia puede repercutir en la relación con la persona cuidadora.
Vulnerabilidad en Niños
Los niños son más vulnerables y se ven afectados negativamente por el estrés ambiental temprano, dentro y fuera del útero, de forma más intensa que las niñas. Los niños son más vulnerables al estrés y la depresión materna en el útero, al trauma del nacimiento (p. ej., la separación de la madre) y al cuidado inadecuado (estrés generado por la falta de respuesta a sus necesidades). Éstos generan desórdenes del apego y afectan al desarrollo del hemisferio derecho del cerebro (que en las etapas tempranas se desarrolla más rápidamente que el hemisferio izquierdo).
Estos incluyen autismo, esquizofrenia de inicio temprano, TDAH y trastornos de la conducta. Estos han ido aumentando en las últimas décadas (curiosamente, a medida que más bebés han sido escolarizados en guarderías).
En un contexto postnatal sub-óptimo e inhibidor del desarrollo relacional, la baja sensibilidad, capacidad de respuesta y regulación materna se asocia con un apego inseguro. En un contexto relacional más adverso relacionado con el maltrato y trauma del apego (maltrato o negligencia) el cuidador principal de un niño inseguro desorientado-desorganizado induce estados traumáticos de afecto negativo duradero en el niño.
El trauma relacional en los períodos críticos del desarrollo del cerebro imprime así una reactividad fisiológica permanente del hemisferio derecho (relacionado con la sociabilidad y la empatía), altera la conectividad corticolímbica en la HPA (eje hipotalámico-hipofisario-adrenal) y genera una susceptibilidad a trastornos posteriores de la regulación del afecto, que se manifiesta en un déficit para hacer frente a futuros factores estresores socioemocionales.
En cualquier caso, los escenarios óptimos de apego permiten el desarrollo de un sistema de activación lateral derecho eficiente y de inhibición del eje HPA y de la excitación autonóma, componentes esenciales de la capacidad óptimas de afrontamiento.
Primeros Días en Casa: Guía Práctica
Los bebés recién nacidos requieren de una serie de cuidados que es fundamental conocer, aunque los expertos recomiendan a padres y madres recientes aprender a interpretar con calma las expresiones y conductas de su nuevo hijo. A continuación se detalla un útil “manual de instrucciones de recién nacidos”, con apuntes sobre el primer día del niño en casa y su higiene y consejos para el baño infantil, así como pautas sobre cuándo acudir al pediatra.
Suele repetirse una frase que suena como un chiste, pero que representa la verdad: un bebé recién nacido no viene con un manual de instrucciones incorporado. Y eso es lo que provoca que muchos padres y madres primerizos sientan muchas inseguridades al afrontar los primeros días y semanas solos en casa con el hijo recién nacido.
Lo más importante, recuerdan los expertos, es mantener la calma y pensar que incontables personas han pasado por esa misma experiencia y la han superado con éxito. Nuestra capacidad y el aprendizaje cotidiano que brinda el propio trato con el pequeño constituyen un curso intensivo y eficaz de cómo cuidar a un recién nacido. Pero por supuesto, es importante contar con una base de conocimientos como punto de partida. A continuación se resumen los más importantes.
El Primer Día en Casa
«El primer día del bebé en casa puede ser también nuestro día más difícil», advierte UNICEF, la agencia de las Naciones Unidas especializada en la infancia. Para reducir esas dificultades, ha publicado un manual con los siguientes consejos:
- Padres y madres no deben inquietarse si durante la lactancia el niño no se coge el pecho desde el primer momento. Enseguida aprenderá. Hay que procurar dar al bebé el pecho a demanda, unas ocho veces al día, pero sin dejar pasar más de cuatro horas entre cada toma.
- En los primeros días, el recién nacido dormirá casi todo el tiempo, unas 18 horas diarias. Es lo normal y no debe ser motivo de inquietud.
- No hay que alarmarse al escuchar que el bebé llora: es la manera que tiene para expresar sus necesidades. A medida que sus padres lo conozcan, entenderán por qué llora en cada momento y poco a poco aprenderán a interpretarle.
- Los recién nacidos son más sensibles al frío y al calor. Los expertos recomiendan mantener un clima cálido en la habitación donde se encuentre el recién nacido, pero con cuidado de no abrigarle de más.
Higiene del Bebé Recién Nacido
Para una correcta higiene del bebé, no hace falta bañarlo más de dos o tres veces por semana, ya que, como explica la Asociación Española de Pediatría (AEPED), «la piel sana del niño recién nacido tiene mecanismos de autolimpieza». Sin embargo, el baño pronto puede convertirse en una actividad agradable e incorporarse a la rutina diaria. Además, resulta relajante para el pequeño y, si se realiza por la noche, favorece el sueño.
Algunos especialistas recomiendan dar el primer baño al bebé solo después de que el cordón umbilical caiga y el ombligo cicatrice, lo que ocurre por lo general entre la primera y la segunda semana de vida (puede tardar hasta un mes). Sin embargo, como explica la guía ‘Tu bebé ya está en casa‘, editada por el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, esto no es necesario, pues se puede bañar al bebé desde el primer día, siempre que después se seque bien.
Sin embargo, las zonas genitales, los pliegues axilares e inguinales, las manos y las secreciones orales y nasales se limpiarán cuantas veces sea necesario. El cambio de pañales del recién nacido se debe efectuar «con frecuencia, tan pronto como lo moje o lo ensucie«, como detalla la asociación Intermountain Healthcare.
Consejos para el Baño del Bebé Recién Nacido
A continuación se enumeran algunos consejos esenciales para el baño del bebé.
- Evitar el abuso de jabones y la excesiva temperatura, frecuencia o duración de los baños, ya que esto propicia «la aparición de sequedad cutánea o dermatitis irritativa», explica la asociación de pediatría.
- La temperatura del agua para el baño del niño debe estar entre los 32 ºC y 38 ºC, y el proceso no debe durar más de 10 minutos.
- Es aconsejable conseguir una bañera pequeña, específica para el baño del bebé. El nivel del agua que se coloca en ella no debe superar los 10 centímetros de altura, y nunca, en ningún caso, se ha de dejar al niño solo en la bañera. Por eso, resulta importante que todos los utensilios que puedan ser necesarios estén cerca.
- Después del baño, hay que apoyar al pequeño sobre una superficie estable y secar bien todo su cuerpo, con especial cuidado en los pliegues de su piel, ya que son las zonas que se irritan con mayor facilidad. Si esto ocurre, se puede tratar con pomadas especiales recomendadas por un especialista.
El Baño Paso a Paso
El bebé no se puede sumergir completamente en el agua de la bañera hasta unas 48 horas después de la caída del cordón umbilical. Durante estos dos días en que no se puede bañar al bebé, su higiene diaria se debe realizar con una esponja empapada con agua tibia, limpiando todo su cuerpo excepto la zona del cordón umbilical. También se puede utilizar leches limpiadoras específicas que venden muchas marcas comerciales.
Se puede empezar a bañar al bebé en el momento en que el cordón umbilical se ha caído y ha cicatrizado por completo. Las principales instrucciones para este primer baño son:
- El jabón: Su uso no es imprescindible aunque sería recomendable en el área del culito para mejorar su aseo. La mejor opción es un jabón específico para bebés o recién nacidos o un gel sin jabón que limpia sin dañar la delicada piel del bebé.
- El agua: Debe estar a temperatura corporal de unos 37 ºC.
- Cómo secar al bebé: Tras el baño se debe secar con delicadeza al recién nacido, a toques, dejando bien secos los pliegues, el culito y entre los dedos. De esta manera, se previenen irritaciones e infecciones.
Los recién nacidos nacen cubiertos de una capa grasa que los protege: lavérnix caseosa. Normalmente, durante los primeros días quedan restos de la misma. No hay que intentar retirarlos de manera brusca, ya irán desapareciendo y absorbiéndose por la piel con el paso de los días.
Se recomienda el baño diario, como una rutina más del bebé. Debería ser un momento para disfrutar y para que el pequeño se relaje y estreche vínculos con los padres. Se puede aprovechar el baño para estimular al recién nacido, por ejemplo, cantando canciones que hablen del agua y del jabón.
Higiene Específica por Partes del Cuerpo
Cada parte del cuerpo necesita unos cuidados e higiene específica que debe tenerse en cuenta, y más aún, en el caso de un recién nacido.
El Cordón Umbilical
El resto de cordón umbilical, que permanece en el bebé tras el nacimiento, cae durante las 2-4 primeras semanas de vida. Ser escrupuloso y metódico con la cura del cordón nos puede ahorrar muchos problemas así como asegurar una correcta cicatrización.
El cordón se cura un par de veces al día con una gasita y alcohol de 70º. No hay que tener miedo a hacer daño al niño ya que el cordón no tiene sensibilidad. En cada cambio de pañal se debe prestar especial atención al cordón, evitando que se depositen secreciones (heces o pipí) en esa zona.
No se debe acelerar la caída del cordón, debe caer solo y no se debe hacer caso a todo lo que el “saber popular” aconseja para mejorar la estética del ombligo del bebé, ya que puede provocar infecciones que dejan cicatrices peores y complican la salud del bebé.
El Cabello
La higiene del cabello forma parte del la hora del baño.
Se deben utilizar champús poco agresivos específicos para bebés. Después, se debe peinar el cabello con cepillos adecuados de cerdas blandas. No se recomienda poner colonia en el cabello al recién nacido ya que puede molestarle o irritarle el olor tan fuerte, sobre todo si lleva alcohol. La colonia puede ponerse en la ropita y conseguirá el mismo efecto.
En caso de que el bebé tenga costra láctea (pequeñas descamaciones grasas en el cuero cabelludo), aplícale aceite de almendras u otro producto específico para costra láctea en el cuero cabelludo durante 10 minutos y retíralo con el champú; después peina el cabello intentando retirar la descamación sin irritar el cuero cabelludo.
La Piel
Tras el baño, lo mejor es hidratar la piel. Muchos recién nacidos descaman la piel, sobre todo, en tobillos y muñecas. La piel de los recién nacidos tiende a escamarse y es muy fina y delicda, porque aún no posee la estructura protectora típica de las pieles de los adultos.
Se deben usar aceites vegetales (aceite de almendras o caléndula) o bien cremas hidratantes específicas para el bebé, hipoalergénicas y, preferiblemente, sin parabenos ni perfumes.
Puede aprovecharse el momento de la hidratación para realizar un buen masaje al bebé. El masaje infantil estrecha los vínculos entre padres e hijos, aumenta la inmunidad y relaja al recién nacido. Las caricias tranquilizan al bebé al tiempo que nuestra cercanía estimula sus sentidos, no sólo el del tacto. El bebé duerme más tranquilo y come mejor después del masaje. Los masajes alivian los gases que causan molestias al bebé. Se refuerzan vínculos y se comparte un tiempo fabuloso. Además, tocar al bebé favorece su desarrollo. Por otro lado, tiene la cara irritada por la baba hay cremas específicas en el mercado.
El Culito
El recién nacido necesita mantener bien limpia y seca la piel del culito para evitar irritaciones. Se debe minimizar el uso de toallitas y priorizar, en cambio, el uso de la esponjita con agua tibia o una leche limpiadora específica. Las toallitas húmedas pueden irritar pero son un buen recurso cuando se está fuera de casa.
- En los niños: Se deben limpiar todos los pliegues y secarlo bien sin frotar.
- En las niñas: Es importante limpiar siempre de delante hacia atrás, con el fin de no transportar los residuos de las heces hacia la vagina y, sin presionar, lavar bien la zona entre los labios mayores y menores. Por último, secar sin frotar.
La Nariz
Si el bebé tiene mucosidad o secreciones se debe realizar un lavado nasal con suero fisiológico. Recuesta al niño boca arriba y gírale la cabeza hacia un lado. Aplícale el suero en el orificio nasal superior y repite la operación en el otro orificio, girándole la cabeza hacia el otro lado. Incorpora al niño para que termine de expulsar las mucosidades. Nunca utilices bastoncillos de algodón para limpiar la nariz.
Las Orejas
Existe la tradición de utilizar bastoncillos de algodón para limpiar los conductos auditivos externos de los bebés. Muchos otorrinos alertan del peligro de su uso ya que, introducir el bastoncillo, no limpia sino que introduce todavía más el cerumen y puede causar alguna pequeña herida o infección.
Por lo tanto, las orejas se deben mantener limpias y secas por fuera, no por dentro, ya que la cera que produce ya es una protección natural.
Las Uñas
Las uñas del recién nacido se deben cortar cuando estén largas, con una tijera especial de punta redondeada o bien limarlas con una lima suave. Tener especial cuidado en cortar las uñas rectas y no lesionar la piel del dedo.
El Pediatra: Cuándo Acudir
Si el niño está bien y no surge ningún contratiempo, la primera consulta con el pediatra se realiza, por lo general, cuando tiene entre una semana y 10 días de vida. Y luego, salvo indicación contraria del propio médico, cuando el niño cumple el primer mes, y se prosigue con un control mensual.
El Rol del Padre en el Cuidado del Recién Nacido
Cuando una pareja da la noticia a sus allegados de que están esperando un hijo, a menudo toda la atención se centra en la futura madre. Siempre pensamos que la embarazada se tiene que cuidar, asistir a cursos o prepararse para la llegada del bebé, y casi siempre dejamos un poco olvidado al papá, que tiene que prepararse para este importante cambio en su vida, tanto como su pareja. La crianza es cosa de dos. Durante el embarazo tanto ella como él deben prepararse para pasar de ser hijos a ser padres.
Mientras que a la embarazada todo el mundo la mima o le dice lo maravilloso que es ser madre, al padre se le suelen dan mensajes negativos: “Se acabó lo bueno”, “Esto es una condena de por vida” o “Vete olvidado de salir...”. Es importante que el padre acuda a todos los controles del embarazo junto con la madre.
Es cierto que solemos animar al padre a que vaya a las ecografías o las consultas que creemos importantes, pero realmente, el papá es importante en todos los controles, consultas con obstetra, consultas con la matrona, ecografías o analíticas. Y por supuesto, es muy importante que acudan juntos a los cursos de preparación maternal. El papá también necesita estar informado, igual que lo tiene que estar la mamá.
Es un buen momento para empezar a cuidarse: si el padre aún no ha dejado de fumar no encontrará mejor ocasión. La mamá agradecerá este detalle. Y si ella fuma, le será más fácil ir dejándolo. Evitarás así todos los efectos nocivos que el tabaco tiene en los fumadores pasivos, sobre todo en los niños y bebés.
Por otra parte, hacer ejercicio y cuidar la alimentación son pilares del bienestar de la madre y el bebé durante el embarazo. Esto no significa que no se separen la madre y el padre en ningún momento, es importante que sigáis teniendo ratos para salir con vuestros amigos. Seguro que con ellos el papá se puede desahogar, igual que lo hará la mamá con sus amigas.
Y en cuanto llegue el momento de realizar el famoso masaje del periné -a partir de la semana 34- una buena idea es que el progenitor ayude a la madre a realizarlo; el objetivo es facilitar el parto vaginal. Durante el parto el papel del padre es fundamental. Las matronas sabemos muy bien que una mujer acompañada por su pareja, cuando éste está bien informado, es una mujer que afronta el parto con mucha más confianza y tranquilidad. La madre necesita del apoyo de su pareja, de su comprensión y de la tranquilidad que le proporciona esta compañía.
Y después del parto tenemos la suerte de contar con unas semanas de baja por paternidad. Una vez pasadas las primeras semanas las cosas se van calmando, pero no por ello deja de ser importante el papel del padre. El padre o la pareja hoy tiene un papel primordial en el embarazo. Es cierto que en la gestación, el bebé está en íntimo contacto con su mamá, una unión que se prolonga tras el nacimiento, sobre todo si se alimenta con la leche de mami.
El Síndrome de Couvade
Náuseas, vómitos, pérdida del apetito y un aumento de peso progresivo. Son claros síntomas del embarazo… pero no solo de la mujer. Un 10% de los hombres también los manifiestan. Es lo que se llama síndrome de Couvade.
Consideraciones Adicionales
Algunas embarazadas están convencidas de que su futuro bebé puede percibir sus pensamientos y su estado de ánimo durante la gestación, sienten que hay una conexión especial entre ambos. "Cada contracción que pasas es una menos que te queda para conocer a tu bebé..." ¿Lo habías pensado así alguna vez? El miedo al parto es un sentimiento natural de toda mujer, una emoción por la que pasan prácticamente todas las embarazadas.
No asear correctamente al recién nacido puede acarrear problemas de salud.
Fimosis Fisiológica en Recién Nacidos Varones
El 96% de los recién nacidos varones presentan fimosis fisiológica. La higiene se realiza con agua y jabón, sin retraer el prepucio. Si se hace patológica, habría que tratarla con corticoides y medidas de movilización, o bien con circuncisión.
A la hora de asear sus genitales, las madres muestran no conocer si tienen que retraer el pene. Existe una fimosis fisiológica que se va reduciendo conforme va creciendo el recién nacido. Si se hace patológica necesita de tratamiento con corticoides y medidas de movilización del prepucio o circuncisión.
La higiene se realiza con agua y jabón, sin retraer el prepucio. Si se hace patológica, habría que tratarla con corticoides y medidas de movilización, o bien con circuncisión.
Tabla resumen de cuidados específicos para recién nacidos varones con fimosis fisiológica:
| Condición | Cuidado | Acción |
|---|---|---|
| Fimosis fisiológica | Higiene | Lavar con agua y jabón, sin retraer el prepucio. |
| Fimosis patológica | Tratamiento | Corticoides y medidas de movilización del prepucio o circuncisión. |
