Aliviar el Dolor de Pechos en el Embarazo: Remedios y Consejos

El dolor en los pechos es una preocupación frecuente durante el embarazo, especialmente en las primeras semanas. Este síntoma, aunque común, puede generar incomodidad y afectar la calidad de vida de la futura madre.

Muchas madres indican que sus pezones están doloridos y muy sensibles al inicio. Es importante saber que, al atender a ciertas señales y evaluar posibles causas, puedes identificar mejor qué está provocando esta molestia y encontrar alivio.

¿Por Qué Duelen los Pechos Durante el Embarazo?

El dolor de pecho suele ser uno de los primeros síntomas del embarazo. Cuando más o menos te debería venir la regla es normal sentir que las mamas crecen, se congestionan y sobre todo… duelen. La Dra. María García Gallardo, especialista en Ginecología y Obstetricia de Dexeus Mujer, nos explica por qué se producen esos cambios en tus senos al poco de quedarte embarazada.

"Tras cada una de las ovulaciones que tenemos, el ovario inicia su producción hormonal de progesterona para preparar a la mama para una posible gestación. Cuando esta se produce, la placenta suma su secreción hormonal placentaria a la producida por el ovario".

Dentro del síndrome premenstrual, puede existir dolor mamario. Este suele identificarse como un dolor de similares características al del inicio de la gestación: tensión mamaria de predominio en los cuadrantes externos con hipersensibilidad al tacto. El origen de este dolor es hormonal, al igual que en la gestación incipiente: aumento progresivo de estrógenos y progesterona.

Tus senos al principio del embarazo te dolerán y aumentarán su tamaño.

Además, es normal que tus pechos se vuelvan más grandes, pesados y algo sensibles cuando comienzan a producir más leche. Ocasionalmente, esta plenitud puede provocar congestión, y hacer que los pechos se sientan muy duros y doloridos.

Cambios en los Pechos Durante el Embarazo

Sabes que en el embarazo te crecerá la barriga, pero esa no es la única parte de tu cuerpo que cambiará durante los próximos nueve meses. Te pueden sorprender todos los cambios que experimentarán tus pechos, desde las primeras semanas del embarazo hasta el parto.

Primer Trimestre

Uno de los primeros síntomas del embarazo que puedes notar es la sensibilidad de tus pechos. Poco después de la concepción, los cambios hormonales de tu cuerpo pueden hacer que sientas sensibilidad, dolor o incluso hinchazón en los pechos. Hasta es posible que notes cambios en ellos al principio del embarazo antes de la primera falta o antes de que una prueba de embarazo te confirme que esperas un hijo.

Si te preocupan las molestias provocadas por los cambios que se producen en los pechos al principio del embarazo, ten en cuenta que es probable que estos síntomas remitan unas semanas después de que tu cuerpo se acostumbre a la diferencia en los niveles hormonales.

Segundo Trimestre

Durante el segundo trimestre, notarás cambios importantes en tus pechos. A medida que tu barriga crezca, también lo hacen tus pechos. De hecho, durante el embarazo, el peso de tus pechos puede aumentar de 0,5 a 1,5 kg, aproximadamente.

Otro cambio que puedes notar en el segundo trimestre es la pigmentación de la piel alrededor de los pezones y en los pechos. Los cambios hormonales pueden estimular los cromatóforos de tu piel, lo que puede llevar a que aparezcan manchas oscuras en tus pechos y tus pezones. La areola, la zona que rodea los pezones, también puede oscurecerse.

En la areola, verás que hay unos bultitos. Son las llamadas glándulas de Montgomery o areolares. "Durante el embarazo aumentan de tamaño hasta sobresalir sobre la areola y pasan a llamarse montículos o corpúsculos de Montgomery", comenta la Dra. María García.

El aumento de volumen en las mamas y en la areola tiene un fin claro: la producción y la excreción de la leche que en unos meses alimentará a tu bebé. El cambio de color de la areola tiene que ver con los niveles de las hormonas estrógenos y progesterona que estimula la secreción de melanina. “La areola se oscurece para que el bebé, que tiene una vista bastante limitada, pueda identificar el color oscuro que le indica dónde está la comida.

Tu piel en el embarazo ha cambiado. Las variaciones hormonales que se experimentan en la gestación tienen su reflejo en la tez de tu cara y también en la epidermis del resto de tu cuerpo. Puedes notar que tu cutis ha mejorado.

Tercer Trimestre

A medida que crecen tus pechos, la piel se estira, y quizá empiecen a aparecer líneas rojizas, marrones o moradas en tus pechos y en tu barriga. Estas líneas se llaman estrías y su aparición se debe a los cambios del tejido conjuntivo situado bajo tu piel. Para que tu piel siga estando suave, debes hidratarla, aunque esto no impedirá necesariamente la aparición de estrías.

Aunque es imposible eliminar totalmente las estrías una vez formadas, se difuminarán cuando nazca el niño; además, puede que ni siquiera aparezcan durante el embarazo.

Hacia el final del embarazo, puedes notar un poco de flujo en los pezones. Esto es perfectamente normal, y solo significa que tus pechos se están preparando para producir leche. El flujo puede proceder de un solo pecho o de ambos, y puede aparecer espontáneamente o solo cuando aprietas el pecho o el pezón. Este flujo normalmente es lechoso, amarillento o incluso verdoso, pero si está teñido de sangre, coméntaselo a un profesional sanitario.

Remedios y Consejos para Aliviar el Dolor

Si sientes dolor al amamantar, existen maneras de aliviarlo y favorecer la correcta cicatrización de tus pezones. La tensión mamaria y el dolor en los pechos puede llegar a ser realmente molesto e incómodo. Ten en cuenta que se trata de algo transitorio que dejará de molestar pasado el primer trimestre.

Aquí te damos algunos consejos prácticos:

  • Sujetadores adecuados: Ve de compras y hazte con nuevos sujetadores que se ajusten a la nuevo volumen de tus pechos, “que recojan la mama de forma correcta y que no dejen marcas en la piel”, aconseja doctora García Gallardo. Es importante elegir un buen sujetador que te ayude a estar más cómoda a medida que tus pechos crecen.
  • Consideraciones para el sujetador:
    • Buen agarre
    • Una banda ancha bajo las copas
    • Tirantes anchos
    • Cierre ajustable
    • Sin aros
  • Sujetadores premamá: Los sujetadores premamá están especialmente diseñados para el embarazo y las semanas posteriores al parto. Suelen ser elásticos y tener tirantes ajustables y corchetes en la espalda que ayudan a acomodar tus pechos a medida que crecen. Si tu sujetador está demasiado ajustado, puedes usar una talla superior. Un ajuste profesional puede ayudarte a seleccionar el tamaño correcto de contorno y copa, pues ambos pueden aumentar durante el embarazo.
  • Sujetador de lactancia: Hacia el final del embarazo, es buena idea invertir en un sujetador de lactancia. Las copas de los sujetadores de lactancia tienen un corchete para abrirlas y que te resulte más fácil amamantar a tu hijo. Sentirás los pechos más llenos durante las primeras semanas de lactancia, así que es importante que encuentres un sujetador cómodo.
  • Sujetador para dormir: Si te molestan los pechos en la cama, puedes probar un sujetador para dormir que te ayude a estar más cómoda.
  • Sujetador deportivo: Y si tienes pensado hacer algo de ejercicio durante el embarazo, invierte en un sujetador deportivo que contribuya a aliviar posibles molestias.
  • Almohadillas para los pechos: Pueden servir para aislar tus pezones del forro del sujetador si te roza demasiado.
  • Compresas calientes o frías: Aplicar compresas calientes o frías en los pechos. Las temperaturas altas o bajas alivian a algunas mujeres.
  • Lociones y cremas: Usar lociones y cremas para calmar el dolor de la piel o el picor de los pechos. Consulta a un profesional sanitario qué loción debes usar.

Dolor en los Pezones Durante la Lactancia

Muchas madres experimentan dolor en los pechos durante la lactancia, especialmente en los pezones. Amamantar es una experiencia natural, pero el dolor en el pezón o en la areola durante la lactancia es un problema común que puede resultar incómodo y preocupante.

El dolor en los pezones a menudo se asocia con una posición y un agarre inadecuados en que el bebé no coge correctamente el pecho, algo clave para establecer la lactancia materna. Si tienes dificultades, te recomendamos buscar el apoyo de tu matrona o un profesional de la salud.

A continuación repasamos las principales causas de dolor en los pezones, pero no son las únicas:

  • Mal agarre: La causa más común de dolor al amamantar es un agarre incorrecto del bebé. Si su boca no cubre suficiente areola, la succión se concentra en el pezón, provocando molestias, fisuras e incluso sangrado.
  • Frenillo lingual corto (anquiloglosia): También conocido como anquiloglosia, puede restringir el movimiento de la lengua del bebé, dificultando el agarre correcto al pecho y causando dolor en el pezón.
  • Dermatitis o eccema: La piel seca, irritada o agrietada de la zona puede causar dolor y malestar durante la lactancia.
  • Conductos lácteos obstruidos: Pueden causar dolor localizado, inflamación y un bulto palpable en el pecho. Un conducto bloqueado se notará como un pequeño bulto duro que duele al tacto.
  • Mastitis: Es una infección del tejido mamario que causa dolor, enrojecimiento, inflamación y calor en el pecho.
  • Congestión mamaria: Se produce cuando los pechos almacenan leche en exceso. Si tus pechos están muy llenos, puede que al bebé le resulte difícil obtener un buen agarre. En este caso, puede ayudar extraer un poco de leche antes de alimentarlo y darle el pecho al menos cada dos horas (con un intervalo más largo por la noche).

Tipos de Dolor en el Pezón

El dolor en el pezón durante la lactancia puede manifestarse de diferentes maneras. Comprender las características de cada tipo de dolor puede ayudarte a identificar la causa subyacente y buscar la solución adecuada.

  • Dolor superficial y de tipo punzante: Este tipo de dolor se localiza en la punta del pezón y suele ser más intenso al inicio de la toma, mejorando a medida que el bebé se agarra correctamente.
  • Dolor profundo y de tipo ardor: Este dolor se siente en todo el pecho, incluso entre las tomas.
  • Dolor agudo y lancinante: Un dolor agudo y lancinante que se irradia hacia el pecho puede ser un signo de espasmo del pezón (fenómeno de Raynaud).
  • Dolor acompañado de otros síntomas: Presta atención a la presencia de otros síntomas, como fiebre, enrojecimiento, inflamación, grietas o sangrado en el pezón.

Estrategias para Aliviar el Dolor en el Pezón Durante la Lactancia

Si sientes dolor al amamantar, existen maneras de aliviarlo y favorecer la correcta cicatrización de tus pezones.

  • Asegúrate de un buen agarre: Un agarre correcto es esencial para una lactancia sin dolor. Si tienes dudas sobre cómo lograr un buen agarre, busca la ayuda de un profesional sanitario especializado en lactancia.
  • Extrae un poco de leche antes de amamantar: Si sientes los pechos muy llenos o duros, extraer un poco de leche materna justo antes de la toma.
  • Evita jabones y lociones perfumadas: Evita jabones, lociones y productos perfumados o con químicos. Usa jabones neutros sin perfume ni colorantes y, si necesitas hidratar, aplica lanolina pura.
  • Lanolina: Es uno de los casos más usuales en mamás cuando empiezan a dar el pecho, y no tardan en aparecer tras el parto. Mientras tanto, y hasta que mamá y bebé se acostumbren, la crema de Lanolina HPA® de Lansinoh te puede ayudar a calmar y proteger los pezones doloridos y agrietados. Esta es la lanolina más pura del mundo, 100% natural y segura para bebés y mamás, y la única crema para pezones que ha recibido el sello de aprobación de la British Allergy Foundation.
  • Compresa caliente: Utiliza una compresa caliente, como TheraPearl, que se calienta fácilmente en el microondas durante unos segundos, y aplícala en el área afectada.
  • Romper la succión: Quitar al bebé del pecho sin romper la succión puede aumentar la probabilidad de sufrir dolor en los pezones.
  • Comprueba la posición y el agarre: Dar el pecho con frecuencia puede ayudar. Puede resultarte útil mirar vídeos sobre lactancia materna, que incluyen consejos y sugerencias sobre el agarre y cómo amamantar con éxito a tu bebé.

Si tienes pezones planos y tu bebé tiene dificultades para agarrarse, debes evertir suavemente el pezón.

Cuándo Buscar Ayuda Profesional

Si el dolor en el pezón es intenso o no desaparece, es importante que consultes con un profesional de la salud. También debes buscar atención médica si tienes fiebre, ya que podría indicar una infección. El enrojecimiento y la inflamación en el pecho pueden ser signos de mastitis, mientras que las grietas o el sangrado en los pezones aumentan el riesgo de infección.

Una persona experta en lactancia puede ayudarte a identificar la causa del dolor en el pezón y a encontrar soluciones personalizadas. Con el apoyo adecuado y las estrategias correctas, puedes superar esta dificultad y disfrutar plenamente de la lactancia materna.

Recuerda, este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica.

Aliviar el dolor en los pezones agrietados

En HM Hospitales, estamos comprometidos con tu bienestar y el de tu bebé.

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