Praga, una ciudad que enamora a primera vista, transforma su encanto histórico con las audaces y críticas esculturas de David Černý. Al recorrer sus obras, se descubre una crítica ingeniosa a la sociedad y a la identidad checa. Praga es una ciudad que te enamorará desde el minuto uno, cuando visitas esta ciudad no te defrauda, lo que has visto o leído lo ves y revives al pasearla. Es una ciudad que tiene una magia especial en su ambiente, serán sus calles empedradas, sus múltiples torres, sus casas de estilos diversos, gótico, barroco o románico, vas a ver de todo tipo. Y que decir de sus palacios, catedrales, iglesias y demás construcciones. Para mí es una de las ciudades más bonitas que he visitado en Europa, tiene una áurea especial que te hace sentir en momentos que estás unos siglos atrás, que te vas a cruzar con algún personaje de época en una esquina.
David Černý, nacido en 1967, se hizo famoso cuando pintó de rosa un importante tanque conmemorativo soviético y con un dedo levantado en su torreta, lo que condujo a un breve arresto. Desde entonces sus esculturas juegan con el límite entre lo provocador y lo ofensivo.
Las esculturas más provocativas de David Černý en el centro de Praga ofrecen una mirada audaz y crítica sobre la sociedad contemporánea. La creatividad de Černý desafía conceptos y provoca el pensamiento en cada rincón de la ciudad.
Noticieros Televisa Veracruz - Escultura gigante obscena flota en rio de Praga
¿Por qué explorar las esculturas de David Černý en Praga?
Entender a Černý es entender una Praga diferente, atrevida y crítica. El mensaje del escultor no es un mensaje vacío y descubrir sus obras permite sentir Praga de una manera diferente. Más allá de las visitas clásicas en la capital, esta ruta propone una alternativa divertida y menos conocida. ¿De verdad solo quieres quedarte con la imagen del Castillo de Praga, el Puente de Carlos o la Plaza de la Ciudad Vieja?
Si piensas que en Praga sólo hay edificios históricos, iglesias y esculturas barrocas estás muy equivocado. Por las calles de esta ciudad te irás encontrando con estatuas que te sacarán una sonrisa, te dejarán con la boca abierta o que conseguirán impactarte: son las obras de David Czerny, un artista checo que no tiene pudor en crear las esculturas más provocadoras que te puedes imaginar. Aunque la interpretación de las obras de este artista puede ser complicada y sin duda pueden dar lugar a múltiples teorías, lo que queda claro es que están cargadas de crítica política y social. Su popularidad comenzó cuando, en 1991, pintó un tanque soviético considerado monumento nacional de color rosa.
Obras Emblemáticas de David Černý en Praga
Cabeza de Kafka
La primera parada de esta ruta lleva hasta una de sus obras más representativas, la cabeza de Kafka. Esta cabeza gigantesca cuenta con 42 paneles de acero inoxidable que giran cada hora en punto durante 15 minutos hasta volver a su forma original. La curiosa escultura mide 11 metros de altura, pesa 45 toneladas y la puedes encontrar en el exterior del Centro Comercial Quadrio, en la Ciudad Nueva. Su nombre es el de Metalmorphosis, en un claro guiño a la mítica obra de Kafka, Metamorfosis.
La cabeza giratoria de Franz Kafka, es una gran estructura de 10 m de altura, está compuesta por 42 planchas espejadas de acero inoxidable que van rotando a cada hora en punto y durante 15 minutos formando el busto de Franz Kafka.
Los Meones de Praga (Proudy)
Se encuentran frente al Museo de Kafka y la escultura representa a dos hombres desnudos meando sobre el mapa de República Checa. Tal como suena, ¡orinan sobre el mapa de su país! Las estatuas miden dos metros de altura cada una y están hechas en bronce, por lo que resulta fácil identificarlas. Es una escultura cinética de 2 hombres orinando frente al Museo Kafka, es quizás la obra más fotografiada de Cerny. Fundidos en bronce y con 2 m de altura, su pelvis gira y sus penes se mueven hacia arriba y hacia abajo mientras parecen que hacen pis en una piscina poco profunda con la forma de la República Checa.
Bebés de la Torre de Televisión (Babies)
Si te diriges al barrio de Žižkov, uno de los lugares turísticos emergentes en Praga, verás rápidamente la inmensa Torre de Televisión. Desde arriba hay unas vistas increíbles, pero lo más sorprendente son los bebés que hay gateando a lo largo de toda la torre. En total son diez bebés y se trata de una de las esculturas más vistosas de Cerny, por lo que yo no dudaría en incluirla en tu ruta. Los bebes de Cerny se instalaron en el año 2000 como obra temporal y algunos de ellos escalan por la torre emisora de Žižkov . Sin embargo, a la gente le gustó tanto que se volvieron a poner en 2.001 como una instalación permanente.
Los bebés de la Isla de Kampa
Un pequeño grupo de tres bebés fueron separados del conjunto y ahora pasean solos por la Isla de Kampa. Estas singulares figuras de bronce, que son idénticas a los de la Torre de Televisión, miden 2,5 metros de alto y 3,6 de largo, y se encuentran junto al Kampa Museum. Desde el Puente Carlos, llegas a la Calle Mostecká donde se empieza la ruta de este barrio.
San Wenceslao y el caballo colgado
Otra de las paradas más icónicas de la ruta por las esculturas de Cerny en Praga es la que tiene lugar en la bonita Galería Lucerna. En su interior encontrarás cafés con mucho encanto, tiendas…pero sobre todo, la polémica escultura de San Wenceslao sobre un caballo muerto y colgado de sus piernas boca abajo. La obra estaba pensada para la oficina central de correos, pero el director la rechazó por ser demasiado políticamente incorrecta.
El hombre colgado (Viselec)
Un edificio, una viga que sobresale de este a 20 metros de altura y ahí mismo, un hombre colgado de una mano que por momentos llega a parecer real. La figura representa a Sigmund Freud, originario de la región checa de Moravia, y sus significados pueden ser varios. Desde la capacidad del hombre para decidir si vive o no, hasta la importancia de los intelectuales en el presente. Esta escultura la puedes encontrar en la Calle Husova, cerca de la Plaza Betlémské.
El embrión
Se encuentra en la fachada del Teatro de la Balaustrada, en la colorida Plaza Anensky, y por la noche se ilumina dejando entrever un contorno que parece ser un feto. Se instaló para conmemorar el 50 aniversario de este mítico teatro.
Otras esculturas de Cerny en Praga
La Praga de Cerny es una Praga omnipresente, capaz de aparecer en cada rincón de la ciudad. Basta con perderse durante unas horas para chocar con alguna de sus esculturas y sorprenderte con su rareza.
- Narices marrones (Brown nosing): Se encuentran dentro de la Futura Gallery, una galería de arte local en la calle Holeckova. Se trata de dos altas esculturas con sus traseros abiertos. A estos se puede acceder a través de una escalera y podrás meter la cabeza para ver lo que hay dentro.
- Pegasus: Está en la Terminal de salidas del aeropuerto de Praga. Estar frente a esta especie de motor de avión con hélices y con patas de caballo es una buena manera de decir adiós la ciudad.
- Meet Factory: Muy cerca del Musoleum, puedes encontrar este centro de arte contemporáneo creado por Cerny en 2001. Dos coches rojos en la fachada son el indicativo de que has llegado.
- Quo Vadis: En los jardines del Palacio Lobkowicz.
- H-A-V-E-L: Esta estatua de una chica compuesta por letras se encuentra en la entrada de la Biblioteca Václac Havel, en pleno centro de Praga.
- Torso de tanque: Esta escultura se instaló en la Plaza Kinsky de Praga para recordar el 50 aniversario de la ocupación checa por parte de los soviéticos.
Como ves, Praga también tiene un gran hueco para el arte moderno y provocador. ¿Cuál de estas estatuas es tu favorita?
