El agua es esencial para todos, pero las necesidades y capacidades de los bebés son diferentes. Descubre cuándo y cómo introducir el agua en la dieta de tu bebé de forma segura.
¿Cuándo NO Debes Dar Agua a tu Bebé?
No se recomienda dar agua a los bebés durante los primeros seis meses. Hasta que coman alimentos sólidos, obtendrá toda el agua que necesitan de la leche materna (que en realidad es 80 % agua) o de fórmula.
En los bebés menores de seis meses, beber agua puede causar diarrea o incluso desnutrición.
Si das pecho a tu hijo, es posible que el agua disminuya o suprima la demanda de leche, lo que provoca desnutrición. Un menor número de tomas también reduce la producción de leche.
Los bebés no deben tomar agua antes de los 6 meses. Y es que si el bebé está con la lactancia materna a demanda, no necesita ningún otro líquido, ni agua, ni infusiones…
El agua no alimenta y, con un estómago tan pequeño, desplazaría la ingesta de su leche, que es lo más importante para cubrir sus necesidades nutricionales. Además, este exceso de agua podría dar lugar a un desequilibrio de electrolitos en su cuerpo al ser eliminada con la orina, que puede comprometer la salud del bebé.
Tampoco damos agua aunque haga mucho calor. Con el calor, harán más tomas durante el día, quizás más cortas y frecuentes. Simplemente, debemos estar bien atentos a estas señales para asegurarnos esa correcta alimentación e hidratación.
Todos los pediatras concuerdan en que un bebé menor de seis meses, que está alimentado exclusivamente con leche materna o con fórmula no necesita beber agua. Recordemos que la leche materna o de fórmula está compuesta en casi un 90% por agua así que, ya ves, tu hijo recibe toda la hidratación que necesita por este medio.
En los meses de calor, lo que debes hacer es darle el pecho a demanda -o el biberón con la frecuencia que te indique el pediatra- para que así el bebé sacie su sed. Por lo demás, darle agua a un bebé recién nacido no solamente no es necesario, sino que hasta puede ser peligroso.
Por un lado, porque el agua aporta sensación de saciedad, como lo sabemos todos los que alguna vez hemos hecho dieta para adelgazar. Por otro lado, existen casos de intoxicación con agua, que es lo que ocurre cuando el nivel de electrolitos y de sodio baja drásticamente debido a la ingesta excesiva de agua. Si bien se trata de una complicación atípica, de producirse puede ser fatal.
¿Cuándo y Cómo Introducir el Agua?
Una vez cumplidos los 6 meses, los bebés se adentran en la fase de la alimentación complementaria. A partir de este momento, se puede comenzar a ofrecerle agua entre tomas, sin embargo, su fuente principal de hidratación no deja de ser la leche, que deben tomar en torno a los 500 ml al día.
Cuando tu bebé cumpla seis meses, podrás introducir el agua poco a poco. Puedes aprovechar el momento de darle alimentos sólidos para introducir el agua poco a poco. De hecho, esto también le ayudará a acostumbrarse a su falta de sabor.
La mejor forma de introducir el agua con bebés de seis meses o más es con una taza pequeña. No le obligues a beber si no quiere.
Puedes iniciarla el mismo día que comiences la alimentación complementaria. Si inicias la alimentación con triturados, evita que este triturado tenga un exceso de agua. Es preferible controlar la cantidad de agua con el vasito.
Y si inicias con alimentos sólidos, no olvides ofrecer agua cuando creas que ha terminado de comer. Evita ofrecer agua entre comidas, porque es más fácil dar demasiada agua así y desplazamos la ingesta de comidas.
Existen situaciones como estados febriles, diarreas, vómitos en que necesitarán más cantidad de agua (por las pérdidas ocasionadas), pero lo único que debes hacer si es un lactante es ofrecerle más veces la leche.
Si el bebé tiene más de 6 meses y ya come otros alimentos después de las tomas de pecho, de vez en cuando se le puede ofrecer agua. Si se le ofrece el pecho antes de las papillas o purés, como se recomienda durante el primer año, probablemente no necesitará agua y no la querrá.
A medida que se vaya haciendo mayor y tome más cantidad de alimentos sólidos, generalmente beberá el agua que se le ofrezca. No se le debe añadir azúcar, ni ofrecer zumos en vez de agua.
A partir de los seis meses, los bebés pueden empezar a tomar agua, si bien no significa necesariamente que haya que darles agua en forma de bebida.
💧CUÁNDO se empieza a dar AGUA a los BEBÉS ⚠️ Qué pasa si se da demasiado pronto?
Otra buena manera de saber cuándo darle agua a un bebé es ponérsela a su alcance, a ser posible en un vaso o una tacita. "Así, evitamos el biberón, ya que el abuso del mismo nos puede dar problemas en la dentición. Y tampoco favorece el desarrollo de la musculatura bucal".
¿Cómo Ofrecer el Agua?
La forma de ofrecerlo es en un vasito pequeño y sin tetina que interfieran en su desarrollo orofacial. Se añade una pequeña cantidad de agua (la cantidad que cubriría tu dedo) y se ofrece el vaso, esperando que el bebé se acerque al vaso y lo intente coger con su mano, haciendo pequeñas pausas entre esas exposiciones de agua.
Vuelcas un poco el vaso, y retiras, vuelcas de nuevo y retiras, hasta que notes que no desea ingerir más agua. De esta forma, ayudaremos a desarrollar las habilidades motoras y orales para beber en vaso de forma autónoma.
Es posible que rechace el vaso la primera vez que lo ofrezcas, que quiera mordisquear… Debes tener paciencia, y seguir ofreciendo, aunque casi no beba. No te preocupes, será cuestión de tiempo que lo acepte. Un truco es que puedes ayudar con el ejemplo en su aprendizaje, cogiendo tú el vaso y bebiendo para que cuando te vea sea capaz de reproducir tus gestos.
Los bebés amamantados no precisan utilizar tetinas. A partir de los 6 meses cualquier bebé es capaz de beber de un vaso o de una tacita.
Desde que empiezan con la alimentación complementaria los bebés son capaces de sostener un vasito adaptado y llevárselo a la boca.
¿Qué Vasos NO son Recomendados?
Como decimos, la forma de iniciar la ingesta de agua importa y lo ideal es evitar las posibles transiciones. ¡Así que evita pitorros o tetinas de biberones para darle agua! Incluso vasos antiguos que requieran de succión, ya que, de esta forma, no solo es más fácil que ingiera más agua de la recomendada, sino, que no ayudamos en su desarrollo.
Si los usa de forma puntual no habrá ninguna interferencia, y quizás te venga bien que tenga pitorro en algunas ocasiones, pero de forma rutinaria evita dar agua fuera de vasito de boquilla abierta.
¿Qué Tipo de Agua es Mejor?
En el debate sobre su origen, prima el sentido común: el quid de la cuestión radica en la calidad del agua. "Si la del grifo es buena, no tiene sentido que le demos embotellada porque, además, estaremos colaborando con el medio ambiente reduciendo el consumo de plásticos.
Son varias las opciones a considerar: si es agua de grifo, en primer lugar, es imprescindible asegurarse de su potabilidad. Por otro lado, la concentración de sustancias disueltas en el agua varía considerablemente según la localización geográfica por lo que es difícil saber si es un agua dura o débil. Por esta razón se recomienda el uso de agua envasada apta para el consumo infantil.
Si le dais el biberón, deberás utilizar un agua de mineralización muy débil, ya que es la mejor para disolver la leche en polvo, al no alterar su composición, y la más conveniente como agua para beber, puesto que su baja concentración de minerales no sobrecarga los riñones de tu bebé.
Si le ofreces agua mineral, procura que sea baja en sodio.
Si el agua de tu localidad es para el consumo humano, deberemos hervirla unos dos minutos.
¿Cómo Saber si tu Bebé Está Bien Hidratado?
Teniendo en cuenta que un bebé menor de 6 meses se hidrata 100% con la lactancia y que, a partir de los 6 meses, solo unos 0,3 ml/día supondrán una hidratación aparte de su lactancia, lo que debemos asegurarnos es que ingiera su leche de forma principal. Igualmente, podemos destacar que si llena unos 4-6 pañales al día se considera que están bien hidratados.
Algunos síntomas de deshidratación que podemos destacar son: Piel escamosa o deshidratada, labios resecos, ojos hundidos, orina muy oscura, que está más somnoliento y puede que la fontanela anterior quede más hendida (en la parte superior de la cabeza).
A pesar de dar cifras, Pérez Gentico recomienda no obsesionarse en el control de estas cantidades ya que "va a depender de cada bebé y de la alimentación que lleve. Además, hay que recordar que los niños saben autorregularse en los alimentos que necesitan, y por otro lado, el mecanismo de la sed, aunque no tan afinado como en los adultos, les hace beber o pedir agua ".
Y si tiene sed, sin duda, se lo hará saber a sus padres, aunque en presencia de altas temperaturas y alta humedad, hay que ofrecerla con más frecuencia para evitar la deshidratación.
La ingesta media diaria de agua son unos 110-120 ml/Kg/día o 0,8 litros al día.
Entre los doce meses y los dos años, la cifra debería oscilar entre los 1.100 y los 1.200 mililitros cada día.
A los 9 meses puedes espaciar un poco más esa agua que ofreces y dar entre comidas, llegando a un máximo de 240 ml/día.
Tabla Resumen de Necesidades Hídricas
| Edad del Bebé | Fuente Principal de Hidratación | Cantidad Aproximada de Agua |
|---|---|---|
| 0-6 meses | Leche materna o de fórmula | Aproximadamente 700 ml/día (a través de la leche) |
| 6-12 meses | Leche materna/fórmula y alimentación complementaria | Aproximadamente 0.8 litros/día (incluyendo leche y agua) |
| 12-24 meses | Leche y alimentación variada | 1.1 a 1.2 litros/día |
