Varices Vulvares en el Embarazo: Causas, Tratamiento y Alivio

Las varices durante el embarazo son una preocupación frecuente para muchas mujeres. Las varices vulvares y vaginales son menos conocidas, pero no menos molestas. En este artículo, exploraremos en detalle las varices vulvares, sus causas, síntomas y las opciones de tratamiento disponibles para aliviar las molestias durante el embarazo.

¿Qué son las varices vulvares?

Las varices son venas dilatadas que acostumbran a hacerse visibles y palpables. La aparición de las varices no es exclusiva de las piernas, ya que también pueden darse en la zona genital. En el embarazo, es frecuente que se produzca deformación de uno de los labios mayores de la vulva y aparezcan varices vulvares, pero quizá por desconocimiento o falta de información suele provocar más susto que si es en las piernas.

Este tipo de varices puede desarrollarse en la región vulvar debido a la presión que el útero ejerce sobre las venas pélvicas. Las varices vulvares pueden causar incomodidad en la zona íntima, especialmente hacia el final del embarazo. Las varices vaginales, aunque no son peligrosas, pueden resultar incómodas.

Causas de las varices vulvares durante el embarazo

El embarazo genera una serie de cambios hormonales que influyen en el sistema circulatorio. Durante esta etapa, el cuerpo produce mayores cantidades de progesterona, una hormona clave en la relajación de las paredes venosas. La causa principal es la insuficiencia venosa en la zona pélvica y la compresión que ejerce el feto en los plexos venosos de la región de la pelvis.

Además, a medida que el útero crece, ejerce presión sobre las venas en la pelvis y dificulta el retorno venoso desde las extremidades inferiores hacia el corazón. Durante la gestación aumenta el volumen de sangre que circula en los vasos sanguíneos y además, la secreción de la progesterona hace que la sangre circule más lento. Estos factores aumentan el riesgo de la aparición de las varices en el tren inferior del cuerpo (hemorroides, varices vulvares, varices en las piernas).

Las varices vulvares suelen aparecer a partir de la semana 25-30 de embarazo, cuando el tamaño del feto ya es significante. Las mujeres con predisposición a las varices, con antecedentes familiares, con sobrepeso, son las que mayor riesgo tienen de sufrir de las varices en la vulva.

Síntomas de las varices vulvares

Prácticamente la totalidad de los casos de varices genitales en la mujer aparecen durante el embarazo. Muy pocas veces las vemos en mujeres no embarazadas. Así que, en la mayoría de los casos, estas varices desaparecen totalmente tras dar a luz.

La apariencia de las varices vulvares suele ser casi siempre la misma en todas las mujeres embarazadas. Es habitual observar:

  • Bultos de color morado (violeta) en la vulva.
  • Venas dilatadas visibles en los labios mayores.
  • Suelen ser asimétricas (aparecen en uno de los labios mayores).
  • Hinchazón de la vulva.
  • Enrojecimiento perineal.
  • Dolor en el tacto, hipersensibilidad de la vulva.
  • Sensación de quemazón/calor en el periné.
  • Molestias al estar sentada mucho tiempo, o en relaciones sexuales.

Tratamiento y alivio de las varices vulvares

Varices durante el embarazo y parto: ¿RIESGOS Y SOLUCIONES? POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Aunque no se puede evitar por completo la aparición de varices durante el embarazo, existen varias estrategias que puedes adoptar para minimizar su impacto. Si te preocupa saber si las varices vulvares desaparecen después del embarazo, la buena noticia es que tras dar a luz, en la mayoría de los casos, las varices desaparecen prácticamente por completo, y de forma espontánea, sin ningún tratamiento.

Medidas generales

Lo más importante es prevenirlas. Si estamos en el grupo de riesgo, es decir, si sufrimos una mala circulación sanguínea, debemos de preocuparnos desde el inicio de embarazo y cambiar ciertos hábitos. La prevención de las varices vulvares se basa en una adecuada alimentación, higiene postural, y ejercicio físico regular.

Recomendamos seguir las siguientes pautas:

  • Evitar los alimentos procesados, azucarados, exceso de café, harinas blancas.
  • Tomar mínimo 2 litros de agua al día.
  • Ingerir verduras a diario (sobre todo las de hoja verde).
  • Realizar ejercicio físico de forma regular (sumar como mínimo 150 minutos por semana de actividad física).
  • Practicar los ejercicios para el suelo pélvico.
  • Evitar estar sentada en superficies duras (usar la pelota de pilates como silla).
  • No llevar la ropa interior muy ajustada.
  • Procurar ir al baño a defecar a diario.

Remedios para aliviar las varices vulvares

Las mujeres que sufren de las varices vulvares, para aliviar las molestias, deben de seguir estas pautas:

  • Aplicar frío en la zona perineal.
  • Usar el cinturón pélvico que ayuda a descomprimir la zona pélvica.
  • Llevar las medias de compresión a diario.
  • Descansar sobre el lado izquierdo.
  • Tumbarse con las piernas en alto a diario, mínimo 20 - 30 minutos al día.
  • Utilizar el taburete ergonómico para facilitar las defecaciones.
  • Realizar suaves masajes en la zona perineal utilizando aceites especiales.

Ejercicios para el suelo pélvico (Ejercicios Kegel)

La práctica de los ejercicios Kegel para mujeres puede ser muy beneficiosa para prevenir las varices vulvares y las hemorroides. Las contracciones musculares del periné activan la circulación en los vasos sanguíneos y previenen el estancamiento de la sangre en la vulva.

Recomendamos realizar las contracciones Kegel en las posturas con la pelvis ligeramente elevada, como en este ejemplo:

  1. Tumbada boca arriba, eleva las caderas hacia el techo. Permaneciendo con el tronco elevado, realiza 15 contracciones de suelo pélvico lentas. Mientras expulsas el aire, cierra tus esfínteres y mantén la contracción durante 10 segundos. Después, baja la columna al suelo, vertebra por vertebra.
  2. Colócate en cuadrupedia y apoya los brazos sobre la pelota de pilates. Mantén tus caderas justo por encima de las rodillas y la columna recta. Realiza 5 series de 10 contracciones Kegel rápidas. Mientras expulsas el aire, realiza 10 contracciones lo más rápido que puedas. Repítelo en 5 series. Entre serie y serie, puedes bajar las caderas y apoyarlas sobre los pies, para descansar.
  3. Tumbada boca arriba, lleva las rodillas al pecho, sujétalas con cada mano. Sepáralas para dejar el espacio para el abdomen. Realiza 15 contracciones de suelo pélvico lentas, mantenidas durante 10 segundos. Mientras sueltas el aire, contrae los esfínteres y mantén la fuerza durante 10 segundos.

Otras recomendaciones

  • Ejercicio suave y moderado: El ejercicio suave y moderado, como caminar o nadar, puede mejorar la circulación y fortalecer las piernas. Mantenerte activa ayuda a prevenir la acumulación de sangre en las venas, al mismo tiempo que reduce el riesgo de desarrollar varices.
  • Cambio en la postura: Evitar permanecer de pie o sentada por largos períodos es esencial para favorecer el flujo sanguíneo. Si tienes que estar de pie por mucho tiempo, intenta moverte de vez en cuando o haz ejercicios de rotación de tobillos.
  • Medias de compresión: El uso de medias de compresión es una de las medidas más eficaces para prevenir o reducir la aparición de varices en el embarazo. Consulta con tu médico sobre las mejores opciones de medias de compresión para tu caso específico.
  • Descanso y elevación de las piernas: El descanso y la elevación de las piernas pueden aliviar la presión en las venas afectadas.
  • Masajes suaves: Masajear suavemente la zona pélvica con movimientos circulares puede aliviar la presión en las venas.

Es fundamental que las mujeres embarazadas que experimenten dolor pélvico o noten la aparición de varices pélvicas consulten a su médico. La clave está en comprender cómo los cambios hormonales afectan al sistema circulatorio y tomar medidas proactivas, como mantenerte activa, usar medias de compresión, y prestar atención a las señales de tu cuerpo. No olvides que cada embarazo es diferente, y lo que funciona para una persona puede no ser adecuado para otra. Por eso, es importante hablar con tu médico acerca de cualquier inquietud que tengas y seguir sus recomendaciones.

Asimismo, en algunos casos, se procederá a la embolización venosa. Evitar estar mucho rato de pie o sentada. Por lo tanto, el movimiento será tu mejor aliado. Controlar el aumento de peso durante el embarazo. La ganancia excesiva de peso durante la gestación puede tener complicaciones que afectan tanto al bebé como a la madre. Descansar con las piernas en alto favorece el retorno venoso. Para ello, puedes poner un cojín debajo del colchón para elevar los piés. Ducharse con agua fría insistiendo en todo el tren inferior. En contraposición, es preciso evitar el calor y la exposición solar excesiva. Acudir a un centro para contratar drenajes linfáticos y mejorar la circulación de tus piernas. Mantener una buena hidratación. Moderar el consumo de sal. Escoger calzado cómodo que no sea demasiado prieto. Trata de seguir estas recomendaciones si tienes antecedentes de varices y estás embarazada. Si ya tienes algún síntoma o has observado la aparición de varices, acude a un cirujano vascular.

Las varices vulvares pueden ser muy molestas durante el embarazo. Sin embargo, hay varias formas de aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las mujeres que las padecen.

Publicaciones populares: