¿Qué hacer si mi bebé no sabe succionar del biberón? Causas y soluciones

Sobre todo, si eres mamá primeriza, traer a tu recién nacido, o neonato, a casa no solo te hará mucha ilusión. Muchos de los diferentes aspectos de la lactancia materna, por ejemplo, son fuente de muchas confusiones. La verdad es que cada recién nacido es un mundo y que pocas cosas se pueden aplicar a todos los bebés por igual.

Entendiendo el rechazo al biberón

Es común que algunos bebés no quieran el biberón, sobre todo si están acostumbrados a la lactancia materna o si hay algún cambio en su rutina de alimentación. Si lo has amamantado, es posible que tu bebé prefiera el contacto y la experiencia emocional de la lactancia, y que rechace el biberón porque le resulta algo extraño o incluso incómodo.

La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé, pero cuando esta no es posible, la leche en fórmula es el sustituto adecuado. Aún así, es posible que cuando llegue el momento de recurrir al biberón, ya sea con leche materna o leche en fórmula, te encuentres con la negativa del pequeño a aceptarlo. Muchos bebés no aceptan el biberón de primeras. Es importante entender que el proceso de adaptación requiere tiempo y, en ocasiones, aplicar ciertas estrategias.

Posibles causas del rechazo al biberón

Existen muchas situaciones que pueden provocar una huelga de lactancia. No hay causa aparente para que se produzca una huelga de lactancia, por lo que la actitud del bebé desconcierta mucho a los padres, que no entienden qué está ocurriendo. Y es que, probablemente, hasta ese momento su hijo mamaba con normalidad y hasta parecía disfrutar de ello. Pero, de repente, la madre le pone a mamar, el bebé no quiere pecho y se niega a succionar, e incluso puede que parezca que no sabe cómo hacerlo. Y no es que el niño esté iniciando naturalmente el destete, porque esto suele hacerse de manera paulatina.

Veamos algunas de las causas más comunes:

  • El flujo de la tetina: El flujo de la tetina, es decir, la cantidad de leche que pasa por ella, también puede ser un factor importante. Si es demasiado rápido, el bebé puede sentirse abrumado y rechazar el biberón.
  • El sabor de la leche: El sabor puede variar si estás usando leche de fórmula o incluso leche materna descongelada, especialmente si esta última ha cambiado de temperatura o estado.
  • El ambiente: El ambiente es clave para que el bebé se sienta cómodo. Intenta ofrecer el biberón en un lugar tranquilo, con poca luz y sin distracciones.
  • El tipo de tetina: Si tu bebé rechaza un tipo de tetina, prueba con otras formas, tamaños y materiales. Si el bebé nunca ha usado un biberón, comienza por dejar que lo explore con calma, permitiendo que se familiarice con la tetina antes de intentar alimentarlo.
  • La persona que alimenta: Si tu bebé está acostumbrado a que tú lo alimentes, podría rechazar el biberón al percibir tu olor y preferir el pecho.
  • La temperatura: La temperatura del biberón también puede marcar la diferencia. Asegúrate de que la leche esté tibia, similar a la temperatura corporal. Si está demasiado fría o caliente, el bebé podría rechazarla por incomodidad.
  • Estrés: Otra causa para que se produzca una huelga de lactancia puede ser el estrés de la madre o del propio bebé.
  • Olores fuertes: También hay que descartar que el niño esté notando el olor fuerte de alguna crema que se esté aplicando la madre en la zona del pecho o incluso en el pezón (tipo Purelan).
  • Problemas de salud: Si el motivo de la huelga de lactancia fueran llagas en la boca, otitis, dolor de garganta o cualquier otra enfermedad, habrá que esperar a que se le pase y mantener la producción de leche extrayéndola manualmente o con un sacaleches.

🍼❌ Mi Bebé NO QUIERE BIBERÓN ¿Por qué y qué hacer?

¿Qué es el síndrome de confusión tetina-pezón?

Hablamos de síndrome de confusión tetina chupete cuando un bebé no quiere pecho o consigue mamar de él debido a que se ha acostumbrado a la tetina del biberón. Hace años que se debate si la confusión tetina-pezón existe o se trata de un mito.

En primer lugar, la tetina del biberón, por más que nos vendan que la tetina del biberón se asemeja al pecho no se asemeja en nada. En segundo lugar, la cantidad de leche que el bebé suele recibir de un biberón es muy superior a la que consigue mamando.

Y es que hay bebés que parecen tener más habilidad para poder succionar cualquier cosa, mientras que otros se muestran perdidos y desconcertados en el pecho después de haber tomado 1 o varias tomas de biberón. La succión que hacen en el pecho es mucho más fisiológica y les permite controlar mucho mejor la deglución y la respiración, por lo que es una experiencia mucho menos estresante.

Cuando toman del biberón deben anteponer la lengua para frenar el flujo de leche que les cae y evitar así atragantarse. No es que sea más fácil o más difícil, es que es totalmente diferente y los movimientos que hacen para extraer la leche del pecho son muy complejos y “desaprenden” cómo se hace.

Además recibir grandes cantidades de leche artificial en muy poco tiempo hace que la experiencia de tomar el pecho sea frustrante y exasperante… requiere mucho tiempo y paciencia.

Tu bebé te dará algunas señales de que sufre síndrome de confusión tetina-pezón. Otra señal de que tu bebé se ha acostumbrado al biberón y no quiere ya pecho materno es que mueva la cabeza de un lado a otro, buscando el pezón, pero sin encontrarlo.

Soluciones y consejos prácticos

Si tu bebé sufre del síndrome de confusión de tetina y pezón, no te pongas nerviosa. Sigue estos consejos y poco a poco tu bebé volverá a mamar de tu pecho. Si la confusión está empezando y hace poco que toma biberones lo más prudente es retirarlos.

Se trata de ofrecer la leche en algo que no sea un biberón para intentar reducir al máximo la confusión. Se pueden ir utilizando los diferentes métodos de suplementación y ver cuál os funciona mejor, de la misma manera se puede realizar la técnica jeringa-dedo que facilita que el bebé coloque la lengua en una posición similar a la que tendría al mamar.

Otra cosa importante a hacer es no forzar al bebé a que se ponga a mamar, el pecho lo tiene que ver como una opción no como una obligación. Estar cerca del pecho en contacto piel con piel es muy positivo pero cuando lo pongamos cerca evitaremos al máximo “invitarle” a mamar, debe ser él el que haga el paso de buscar el pecho y mamar.

De la misma manera, si de noche podemos dormir juntitos y con poca ropa ese contacto sostenido nos ayudará de nuevo a que el bebé pueda ir situando de donde sale la leche. Esta situación también es bastante habitual, el bebé puede empezar relajado y a medida que pasa el rato se puede incomodar. Eso es debido a que la velocidad a la que se sacia no es tan rápida como con el biberón. Si quiere mamar es muy positivo, así que se puede aprovechar y ayudarle a que le sea más fácil.

Otra técnica que podemos probar es usar un relactador, para que de esta manera el flujo de leche sea más constante y el bebé no pierda el interés en mamar.

Es importante no perder la paciencia y no forzar al bebé, tampoco es recomendable esperar hasta que tenga mucha hambre pensando que así lo aceptará, pues esto puede generar aún más frustración en el pequeño.

Aquí te presentamos algunas soluciones y consejos prácticos:

  • Paciencia y persistencia: El proceso de adaptación puede tomar tiempo. Es importante no forzar al bebé a aceptar el biberón, ya que esto puede aumentar su rechazo.
  • Contacto piel con piel: Para quitar la confusión tetina pezón, haz uso del contacto piel con piel. Dar de mamar es un acto muy íntimo y te proporciona la ocasión perfecta para crear un vínculo muy especial con tu bebé. Recuerda que mamar del pezón debe ser una opción. Aumentar el contacto piel con piel sin obligarle a que agarre el pecho. Caminar con el bebé en brazos o con un portabebés.
  • Diferentes métodos de alimentación: Si nada funciona y el niño ya tiene 5 meses, puedes probar a darle la leche en un vaso de entrenamiento. Si tiene 5 meses, puedes probar también a mezclar la leche con cereales sin gluten para que esté un poco más espesa y el sabor sea más agradable.
  • Técnica jeringa-dedo: Consiste en introducir un dedo en la boca, sin forzar, empujando la arcada superior. En esta postura, se vierte leche materna de una jeringa, lentamente, dentro de la boca. De esta manera, el bebé va a colocar la lengua en la misma posición que adopta al mamar del pezón, y con paciencia se le puede entrenar de nuevo.
  • Relactador: El relactador es un recipiente con una sonda fina que se fija con esparadrapo al pezón cuando vas a dar el pecho. Puedes colocar en su interior leche materna o proporcionar al bebé alimentación complementaria. Es una manera de sustituir al biberón sin separar al bebé del pecho, pues va a seguir succionando del pezón.
  • Ambiente relajado: Para lograr que el bebé tome el biberón, deberás crear un ambiente relajado. Es importante no perder la paciencia y no forzar al bebé, tampoco es recomendable esperar hasta que tenga mucha hambre pensando que así lo aceptará, pues esto puede generar aún más frustración en el pequeño.
  • Prueba con diferentes tetinas: Existen tetinas más similares al pecho materno y con un flujo de leche lento, para que la leche salga de manera más lenta y parecida a como sale la leche materna. Succionar el pecho cuesta más que el biberón, por lo que es mejor que le cueste un poco más y no salga un gran chorro de leche al colocarle, ya que no está acostumbrado y puede asustarse y atragantarse.

¿Cuánto tiempo tarda el bebé en aceptar el biberón?

Esta es quizá la pregunta más complicada de responder. Es un proceso laborioso que requiere trabajo y muchas ganas. Nadie puede determinar cuánto va a tardar el bebé en conseguirlo, nadie puede determinar si nos vamos a cansar antes de intentarlo. Es algo que puede pasar, no siempre se consigue que el bebé vuelva a mamar. Y cuando lo intentamos tenemos que tener presente que lo estamos intentando y no siempre se consigue.

Otras Consideraciones

Algunas condiciones físicas pueden dificultar la succión, tales como:

  • Anquiloglosia: Lengua sujeta en exceso al suelo de la boca por un frenillo sublingual corto.
  • Macroglosia: Lengua demasiado grande, que sale en parte de la boca incluso en reposo.
  • Retrognatia : mandíbula inferior retrasada en exceso.
  • Paladar hendido y/o labio leporino: Estas son malformaciones congénitas que impiden la formación del vacío intra-oral imprescindible para succionar.
  • Hipertonía: Exceso de tono muscular, estos bebés se muestran sobre-estimulados, suelen ser inquietos, irritables y tienden a arquearse y a estar en tensión incluso cuando se alimentan.

Recuerda siempre que el rechazo al biberón es una etapa común que, aunque puede parecer complicada, tiene remedio. Comprender las posibles causas y aplicar las soluciones adecuadas hará que tu bebé se sienta más cómodo y seguro al aceptar el biberón.

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