El desarrollo cerebral del bebé es uno de los aspectos que más preocupan a muchos padres, especialmente en la etapa de desarrollo del pequeño. Los primeros años de vida del bebé serán aquellos en los que su desarrollo sea vertiginoso y más cambios experimente. Los seis primeros años de vida de un niño son muy especiales, ya que es el momento en el que el cerebro tiene una mayor capacidad de aprendizaje, especialmente desde el nacimiento hasta los tres años. En esta etapa, el cerebro del bebé tiene una gran plasticidad, incluso es posible que algunas regiones cerebrales puedan llegar a realizar otras funciones si existen zonas dañadas.
¡Felicidades! Tu bebé ya tiene 4 meses. Estás estrenando el 2º trimestre de vida de tu bebé, y aunque lo veas tan cambiado desde el día que nació, a partir de ahora los cambios de peso y estatura se ralentizarán un poco con respecto a los meses anteriores. En su cuarto mes de vida, tu hijo o hija se está volviendo más sociable y se mueve con más determinación. El peque ya no quiere estar solo, y comienza a expresarlo. Seguro que cada día morís de amor con cada nuevo balbuceo.
Crecimiento y Desarrollo Físico: Estabilidad y Fuerza
Los bebés de cuatro meses siguen creciendo rápidamente (entre 0,4 y 0,5 kg al mes). Recuerda que un ritmo constante es más importante que un aumento específico de peso o altura. Si deseas obtener más información sobre cómo utiliza el pediatra las tablas de crecimiento del bebé, echa un vistazo a este artículo. La mayoría de bebés de cuatro meses ya han duplicado su peso de nacimiento, o están muy cerca de hacerlo. Normalmente, a esta edad tu bebé debería pesar entre 5 y 6 kg. Pero, como siempre te decimos, ¡no te preocupes si no es el caso!
Además de aprender observándolo absolutamente todo, las neuronas “espejo” de su cerebro le permiten imitar las expresiones faciales y los movimientos de los demás. En su cuarto mes de vida tu bebé ya está consiguiendo grandes avances: es capaz de mantenerse sentado si le ayudas, y también puede levantar el torso y la cabeza si está tumbado boca abajo apoyándose sobre los codos.
Hitos del desarrollo motor
- A partir del cuarto mes observarás que ya es capaz de sujetar su cabecita e incluso de darse la vuelta.
- La mayor movilidad que acompaña el desarrollo psicomotor del bebé en el cuarto mes de vida permite que el pequeño juegue con las manos, abriéndolas y cerrándolas, llevándolas a la boca y agitándolas ante los ojos.
- En esta fase el bebé agarra y "saborea" sus pies y los objetos que tiene a su alcance.
- Su agarre es todavía bastante rudimentario porque el pulgar aún no es independiente de los demás dedos.
Durante los próximos meses, tu bebé perfeccionará sus nuevas habilidades motoras. Con el tiempo, podrá agarrar cosas, rodar y sentarse por sí solo. Sigue trabajando para fortalecer los músculos de la espalda y el pecho, así como para mantener la cabeza erguida mientras está bocabajo.
A partir de esta etapa, el bebé es capaz de mantener la cabeza erguida o bien levantarla si está boca abajo. Los músculos de su espalda comienzan a estar más fuertes y son capaces de mantener alineada la cabeza con la columna y mover sus manos y pies.
Desarrollo Sensorial: Visión y Audición
Cuando los bebés nacen su visión es muy limitada pero poco a poco se va desarrollando. A los cuatro meses, se desarrolla la visión a color del bebé. Además, ya no solo podrá reconocer objetos sino que también los buscará. Comenzará a observar los rostros con mayor atención y empezará a diferenciar más sonidos. Su memoria y su capacidad de atención mejoran por momentos y es por eso por lo que lo verás mucho más atento a todos los movimientos que hacen las personas que están a su alrededor. Por ello, a partir de los 4 meses, preferirá estar sentado para poder observarlo todo con mayor detenimiento.
El mundo que rodea a tu peque es cada vez más nítido, literalmente, ya que su visión a distancia mejora a diario. Es posible que empiece a reconoceros a ti y a otros rostros familiares a distancia. También podrá seguir objetos en movimiento con la mirada de un lado a otro. Como cada vez distingue mejor los colores, mostrará preferencias por el rojo y el azul.
Con la mejora de la audición y el desarrollo cognitivo no solo madura el sentido de la vista, sino también las habilidades lingüísticas. Quizás tu pequeño imite algunos de los ritmos, tonos y patrones de las palabras que le dices. Además, sus gritos sonarán diferentes según lo que necesite. Aunque te parezca que solo balbucea, está creando una base sólida para hablar más adelante. El desarrollo de su capacidad de audición va a favorecer su desarrollo motor e intelectual.
En esta etapa se comunica con sonidos, gestos, lloros y alguna expresión facial. Es capaz de emitir sonidos, balbuceos y algunas sílabas (más bien gorjea con sonidos tipo “agú”, “aahh”, “pa”). Se mueve o hace soniditos para captar o mantener tu atención. Empieza a sonreír solito para llamar vuestra atención.
Personalidad y Desarrollo Social
A los cuatro meses, la mayor movilidad y conciencia cognitiva de tu bebé aumentan su curiosidad por el mundo que lo rodea. Lo más seguro es que se muestre más sensible a tu tono de voz. Si le hablas de forma suave y tranquila, se calmará; si usas una voz más dura, le harás saber que algo va mal. También es probable que imite tu tono en sus arrullos y balbuceos, por lo que imitará algunos sonidos o sílabas mucho antes de poder formar palabras reales.
A los cuatro meses de edad el bebé va a sentir curiosidad y deseo de participar. Reconoce algunos lugares y rostros, le encantan el pecho o el biberón y lo expresa. A esta edad comenzará a reírse. Le va a encantar estar sentado con tu ayuda o apoyado en cojines. Desde los cuatro meses, mira y sonríe a las personas que le hablan. Aún no ha aprendido qué es la timidez y se relaciona con todas las personas de su entorno a las que ve habitualmente, como tíos, abuelos o amigos cercanos de la familia. Le encanta la compañía y romperá a llorar si lo dejais solo. Ya es capaz de sentir amor y apego. Cuando algo le gusta, dará grititos de placer.
¿Cómo Estimular a tu Bebé de 4 Meses?
Estimular el cerebro del bebé es imprescindible desde el momento en el que nace, ya que le ayudará a sacar el máximo rendimiento a sus capacidades. Eso sí, dependiendo de la edad del bebé se podrá estimular de una forma u otra. En el caso de los 4 meses, es necesario reforzar su capacidad de movimiento y coordinación. Los ejercicios y actividades para estimular el cerebro del bebé a los 4 meses son limitados, ya que el pequeño aún no tiene autonomía.
Actividades para fomentar el desarrollo
- Para fomentar el desarrollo visual: Cuelga un móvil colorido sobre la cuna, pero fuera de su alcance. Dale un espejo para que observe su rostro y sus movimientos. Juega al escondite para ayudarle a aprender la permanencia de los objetos. Le encantará ver tu cara aparecer y reaparecer.
- Para promover el movimiento y el control motor: Colócalo bocabajo. Al levantar la cabeza y el pecho mientras está en esta posición (siempre con supervisión), fortalecerá los músculos necesarios para darse la vuelta y sentarse. Ayúdale a sentarse. Si le prestas apoyo en esta posición, tendrá un mejor rango de movimiento para alcanzar y agarrar objetos. Ponle de pie. Sujeta al bebé por debajo de los brazos y ayúdale a ponerse de pie para que trabaje los músculos de las piernas.
- Para ayudar al desarrollo del lenguaje: Lee y canta con él. Imita sus sonidos. Responde positivamente cuando imite tu tono.
- Sonrisas en el espejo: A partir de los 4 meses, los bebés podrán empezar a reconocerse en el espejo. Por eso, ponerlo delante de un espejo es una buena idea porque le encantará.
- “Abdominales” para bebés: Este ejercicio les encanta. Para hacerlo, tendrás que tumbar al bebé junto a ti y hacer que agarre tus manos. Él solo hará fuerza para levantarse, por lo que trabajará la zona abdominal y lumbar.
- Jugar al cu-cu-trás: consiste en esconder tu rostro tras las manos mientras dices “cu-cu”... ¡Y destaparla de golpe cuando dices “trás”! Como ves, ¡cada día tendréis nuevas cosas por hacer! Y, de hecho, puedes probar a jugar con tu peque a lo que se te ocurra, ya que tu bebé disfrutará de todo tipo de interacciones y juegos.
Con tu bebé acostado boca arriba, muéstrale algún juguete de colores brillantes. Es el momento de estimularle con nuevos sonidos, mostrarle objetos y nombrarlos de forma clara para él. Jugar en el suelo sobre una manta de juegos o una colchoneta es fundamental para ayudar a tu hijo a moverse, aprender y explorar.
Desarrollo del Bebé de 4 Meses | Lorena Vargas Fisioterapeuta
Alimentación del Bebé de 4 Meses
A los cuatro meses, tu bebé satisfará todas las necesidades nutricionales con la leche materna, la de fórmula o una combinación de ambas. La mejor manera de saber cuándo es el momento de darle de comer es prestar atención a las señales de que tiene hambre. Entre otros, verás que se lame los labios, saca la lengua, está irritable o se chupa los nudillos. Por lo general, entre 120 y 180 ml de leche cada tres o cinco horas.
Te recomendamos controlar los pañales mojados y sucios de tu bebé, así como la frecuencia y la consistencia de las heces para saber si está comiendo lo suficiente. El pediatra también verificará que tu pequeño esté bien alimentado mediante el seguimiento de su crecimiento a lo largo del tiempo.
Una alimentación correcta es imprescindible para el crecimiento y desarrollo cognitivo de un bebé de 4 meses. Sin un buen alimento, el bebé no podrá obtener los nutrientes que necesita para su desarrollo, por ello la leche materna es imprescindible. Después de los 6 meses de edad, se puede introducir la leche de continuación como parte de una dieta diversificada. Estas leches, como Enfamil 2 por ejemplo, contienen nutrientes importantes para un desarrollo adecuado del bebé a partir de los 6 meses como parte de una dieta variada.
Los bebés que toman el pecho suelen hacerlo unas 5 o 6 veces diarias al cumplir los 4 meses, o entre 6 y 8 si toman leche de fórmula. A estas alturas seguro que tu bebé ya sabe indicarte si está lleno o si todavía tiene hambre, ¡así que no te prives! Se avecinan cambios importantes y el peque necesita energía para afrontarlos.
Sueño del Bebé de 4 Meses
Como norma, un bebé de cuatro meses necesita entre 12 y 16 horas de sueño todos los días. Esto puede dividirse en dos siestas durante el día (mañana y tarde, de tres a cuatro horas cada una) y un período más largo de sueño por la noche.
Ahora que tu hijo está más activo y alerta durante el día, relajarse por la noche puede ser un desafío mayor. Sigue una rutina a la hora de acostarlo, como darle un baño tibio y un masaje suave, mecerlo o alimentarlo. Puede que esto sea justo lo que necesita para conciliar el sueño.
Claves para que tu bebé duerma mejor
- Si quieres que tu peque duerma bien, te recomendamos establecer una rutina antes de acostarle y seguirla a diario. De este modo, aprenderá a asociar determinadas actividades con la tranquilidad previa a irse a la cama.
- Déjale que se acomode y no le despiertes en exceso durante la noche.
- Si le va bien, también puedes usar un chupete.
Alrededor del cuarto mes de vida los bebés parecen volver a estar más irritados cuando llega la noche, se despiertan con más frecuencia y puede que no quieran incluso echarse una siestecita durante el día. Si es el caso de tu bebé, ¡no te preocupes! Aunque pueda parecerte que estáis retrocediendo a conductas anteriores, en realidad el cerebro de tu bebé está madurando y empezando a tener fases de sueño más parecidas a las de los adultos. Por este motivo, tu bebé se despertará más durante la noche y tendrá que aprender a volver a dormirse, justo como hacemos los adultos.
Problemas de Salud Comunes
A continuación, te indicamos qué problemas de salud y enfermedades pueden surgir en esta etapa y cuándo acudir al médico:
- Fiebre: Por lo general, la fiebre indica enfermedad. En los bebés, una temperatura rectal de 38 °C o más se considera fiebre, de modo que tu pequeño podría estar luchando contra algún tipo de infección. La fiebre puede indicar muchos tipos de infecciones, desde resfriados o gripe hasta infecciones de oído o incluso neumonía. Te recomendamos llamar al médico para que te aconseje y prestar atención a otros síntomas.
- Resfriado: Los resfriados, también conocidos como infecciones de las vías respiratorias superiores, están causados por un virus. Son muy comunes (la mayoría de los niños tendrán de ocho a diez resfriados en sus primeros dos años) y contagiosos.
- Bronquiolitis: Otra enfermedad viral común es la bronquiolitis, que es una infección de los conductos respiratorios de los pulmones. Es altamente contagioso, por lo que debes lavarte las manos y seguir otros métodos de higiene durante los meses de otoño e invierno, cuando es más probable que se propaguen las infecciones.
Consejos Adicionales para Padres
Ser mamá o papá primerizo puede ser abrumador. Es normal sentirse inseguro al principio. Mi consejo es que confíes en tus instintos y no dudes en pedir ayuda. Rodéate de una red de apoyo y toma tiempo para cuidar de ti mismo también.
A medida que vuestro bebé va creciendo, no necesitáis estar tanto tiempo pendiente de sus necesidades. Ya han pasado cuatro meses desde que llegó a casa, así que es probable que tengáis ganas de recuperar un poco de vuestra vida anterior, ¿verdad? A estas alturas podéis empezar a tener más tiempo en pareja o a planificar alguna cena con la familia o amigos. También podéis dedicaros tiempo a vosotros mismos: ¿por qué no organizáis una cita en casa?
Cuidar la relación de pareja es clave para vuestro bienestar físico y mental. Ahora que el bebé va creciendo, es un buen momento para echar una mano a los padres cuidando al bebé mientras hacen algún recado o, simplemente, van a dar un paseo. También podéis hacer que se sientan más integrados si preparáis planes en los que los nuevos padres puedan participar con el bebé.
Abuelos, tíos, primos… Todos quieren sentirse incluidos y conectar con el miembro más reciente de la familia. Este es un momento ideal para que tus seres queridos colaboren en el cuidado del bebé. Reservad tareas especiales que puedan hacer para ayudarte, ya sea a la hora de comer, bañarse o jugar.
