Hay muchas razones por las que los bebés pueden mostrarse nerviosos o irritables y el llanto es su forma de hacernos saber que algo les inquieta. Los bebés expresan con su llanto lo que les pasa ya que no pueden hacerlo de otra manera. Es importante conocer las causas de esta inquietud para poder ayudar a tu bebé a sentirse mejor.
¿Qué es un Bebé Inquieto?
Al igual que «bebé con necesidades» o «bebé de alto mantenimiento», todas estas son etiquetas, a menudo utilizadas de manera intercambiable, más que un diagnóstico médico. Puede que te resulten útiles para validar tu experiencia, o no. La mayoría de los recién nacidos y los bebés pasan por períodos de llanto y dificultad para calmarse, dependiendo de lo que les moleste; por ejemplo, cólicos, hambre, cansancio o enfermedad. Así que, como padre o madre, a menudo te preguntarás: «¿Por qué mi bebé está tan inquieto?». Pero, por lo general, una vez que el malestar o la molestia se ha resuelto (ya sea después de unos minutos, horas o días), la inquietud pasa, y probablemente sentirás que tu bebé está un poco más tranquilo.
Por otro lado, si tu bebé se muestra inquieto con frecuencia, tanto de día como de noche, es posible que tengas lo que a veces se llama un «bebé inquieto» o un «bebé de alta demanda». Esto puede resultar increíblemente agotador, tanto física como emocionalmente, para los padres.
Bebé Inquieto vs. Bebé de Alta Demanda
Entonces, ¿Cuál es la diferencia entre las necesidades normales de un bebé y el término «bebé de alta demanda»? Hasta cierto punto, se trata de una cuestión de perspectiva: la «alta demanda» no es un diagnóstico médico. Sin embargo, tu percepción de si tienes un bebé tranquilo o no puede ejercer una influencia significativa en lo difícil que te resulta la crianza.
Causas Comunes de la Inquietud en Bebés
Son varios los trastornos leves típicos de las primeras semanas y meses de vida que causan inquietud e impiden que el bebé se relaje.
- Hambre: Comprueba que tiene todo lo que necesita para sentirse tranquilo y seguro.
- Cambio de pañal: Los bebés necesitan amor, atención y una alimentación adecuada; todos tienen grandes demandas.
- Sueño: En ocasiones, quieren dormirse pero no pueden y se van poniendo nerviosos.
- Ruidos: Un ruido inesperado u otro sobresalto pueden haberle inquietado. Ruidos alrededor que le inquieten. Un sonido continuo y monótono puede ayudarle a dormir, pues le recuerda la sensación que experimentaba dentro del útero materno.
- Ropa incómoda: Los bebés tienen la necesidad de sentir nuestro apoyo y protección desde un ánimo sereno.
Problemas Digestivos
- Cólicos: Son muy habituales a estas edades tempranas y muchas veces se desconoce la causa exacta que los provoca. El cólico del lactante suele empezar repentinamente al caer la noche y el llanto puede durar varias horas. Los cólicos desaparecen sobre las doce semanas de vida.
- Gases: Los gases estomacales y, sobre todo, los intestinales son muy molestos para los bebés. La postura al mamar o tomar el biberón puede favorecer que trague más aire. También es importante que vacíe bien un pecho antes de pasar al otro, la leche última es más rica y calmante.
- Mala digestión: Si ha tragado mucho aire o ha comido demasiado, puede dolerle la barriga.
- Gastroenteritis: La diarrea no es un síntoma determinante en niños tan pequeños debido a que sus heces son blandas.
Hipercansancio
Es un estado al que llega el cuerpo humano cuando no ha obtenido el descanso que necesita. El hipercansancio es una respuesta natural del cuerpo: luchar contra el cansancio secretando hormonas estimulantes. Esta energía hace que el sistema entre en un estado de alerta que complica mucho entrar en un estado de somnolencia para conciliar el sueño y mantenerlo.
Tipos de Hipercansancio
- Puntual: Cuando un peque no descansa bien de manera general y podemos observar señales de hipercansancio claras en su día a día.
- Prolongado: Si hemos perdido ese momento, después llegarán las señales que nos indican que el peque empieza a estar demasiado cansado.
Señales de un Bebé de Alta Demanda
Recuerda que no se trata de un diagnóstico médico, por lo que no existe una lista universalmente reconocida de signos de un bebé de alta demanda. Sin embargo, las 10 características más comunes de los bebés inquietos son:
- Llanto intenso, frecuente y prolongado.
- Necesidad de mucha atención por parte de sus padres.
- Necesidad de que les cojan en brazos y les consuelen casi constantemente (o lo contrario, que sean extremadamente sensibles al contacto físico).
- Personalidad "exigente".
- Temperamento "insatisfecho".
- Sueño errático con siestas cortas.
- Sobreestimulación fácil.
- Inquietud.
- Imprevisibilidad.
- Odio a la separación de mamá o papá.
Por supuesto, la mayoría de los bebés se comportan así algunas veces. Pero si esto es lo que le ocurre a tu bebé la mayor parte del tiempo, es posible que sea más sensible y exija más tranquilidad por tu parte como madre o padre.
¿Cómo Calmar a un Bebé Inquieto?
No hay una fórmula mágica para calmar a un bebé y lo que funciona con uno no tiene por qué hacerlo con otro. En la medida de lo posible, trata de mantener la calma, de sintonizar con las señales de tu bebé y de responder a ellas de la manera que mejor os convenga a los dos.
- Dale un masaje: El contacto físico es uno de los recursos más eficaces. Mecerse en brazos, aplicar suaves masajes en piernas y espalda o cantar canciones con voz calmada transmite cercanía y seguridad.
- Cántale o háblale en susurros: Pon música suave y relajante.
- Relaja el ambiente: Reducir la exposición a ruidos intensos, luces muy brillantes o movimientos bruscos puede marcar la diferencia.
- Facilítale la succión: A la hora de dar el pecho o el biberón, sigue tus deseos. La alimentación reactiva no solo protege el hambre instintiva del bebé, sino que también te proporciona mucho consuelo gracias al contacto estrecho contigo.
- Sonríele y juega con el bebé.
Si no está contento a menos que lo lleven en brazos, un portabebés es una opción para satisfacer su necesidad y tener las manos libres. Y si el entorno parece alterar a tu bebé, intenta cambiarlo; por ejemplo, atenuando las luces y el ruido para proporcionar una atmósfera más calmada, alejándolo de un lugar lleno de gente o sacándolo de casa y llevándolo a un cambio de escenario en un paseo.
No hay una respuesta única para calmar a un bebé inquieto: lo que funciona un día puede no hacerlo al siguiente, así que no tengas miedo de experimentar.
Osteopatía Cráneo Sacral
El desarrollo del bebé dentro del útero materno le va a marcar durante toda su vida. Todos estos factores, sensaciones y emociones generan tensiones y bloqueos. Los osteópatas detectamos estos bloqueos por la dirección que adquieren ciertos movimientos de las diferentes partes del cuerpo donde se realiza la palpación. Son tensiones anormales que provocan un movimiento anormal.
Los bebés y niños que sufren de nerviosismo y/o insomnio pueden beneficiarse de esta terapia. La terapia cráneo sacral es indolora y no conlleva ningún riesgo. Clínica Angular es una clínica de fisioterapia infantil en Málaga especializada en bebés, niños y embarazadas.
¿Cuándo Consultar al Pediatra?
En estas situaciones es recomendable acudir al pediatra. En muchos casos, el comportamiento enérgico de un bebé es una fase temporal. Si los síntomas son persistentes o preocupantes, es importante hablar con un pediatra o un neurólogo infantil.
Si tienes problemas y crees que puedes sufrir o estar en riesgo de sufrir una depresión posparto, habla con tu médico: hay pruebas que sugieren que las madres de bebés de alta demanda son más propensas a padecer síntomas depresivos. Y no olvides apoyarte en tu red de apoyo, que incluye a la familia, los amigos y las comunidades de padres en línea.
Recuerda que, como ocurre con muchos de los retos de la crianza de los hijos, esta situación no durará siempre. Intenta animarte.
Tabla Resumen: Causas y Soluciones para la Inquietud en Bebés
| Causa | Solución |
|---|---|
| Hambre | Alimentar al bebé |
| Pañal sucio | Cambiar el pañal |
| Cólicos | Mecer al bebé, masajes suaves |
| Gases | Masajear la barriga, eructar al bebé |
| Hipercansancio | Establecer rutinas de sueño, siestas |
| Sobreestimulación | Reducir ruidos y luces, ambiente tranquilo |
