El primer mes de vida de un bebé es una etapa llena de emociones, dudas y descubrimientos. Si vas a tener un bebé o acabas de tenerlo, puede que te encuentres en un mar de dudas o inseguridades. Y no eres la única, es norma. Conocer los consejos y cuidados básicos hará que te sientas más tranquila. En este artículo, vamos a explorar los aspectos más importantes que debes tener en cuenta durante los primeros 30 días de vida de tu bebé, desde la alimentación hasta el sueño, pasando por el cuidado del cordón umbilical y el baño.
La llegada del bebé a casa es un momento muy emocionante porque por fin podrás disfrutar de tu peque en el ambiente en el que te sientes más cómoda y relajada. ¿Qué debes esperar de tu bebé durante las primeras semanas de vida? ¡Te lo explicamos a continuación! Sobre todo, intenta estar tranquila y transmitirle mucho amor. Y el primer mes de vida del bebé es un momento delicado que debe ser lo más tranquilo posible para no someter al pequeño a ningún estrés.
¡Tu bebé ya tiene un mes! Los cambios desde el día que nació, tanto físicos como de avances en su desarrollo, son muy notables. Verlo crecer es de lo más emocionante… ¿Notas sus avances cada día? Seguro que sí, le ves tan cambiado que por momentos te parece otra personita diferente a la del día que llegó a tu vida. Y aunque cada bebé es único y lleva su ritmo, hoy te contamos cuáles son los hitos y logros habituales de un bebé de 1 mes. ¡Sigue leyendo!
A pesar de que al principio puede parecer que tu bebé no hace nada más que comer, dormir, o ensuciar el pañal, aunque no se aprecie a simple vista, cada día es un enorme avance en su desarrollo. Los primeros meses de vida de tu hijo son aquellos en los que más cambios físicos tendrá a lo largo de su vida. La mayoría de los bebés logran ciertos hitos del desarrollo en edades similares, pero has de saber que el desarrollo infantil no es una ciencia exacta.
Veamos qué cambios ocurren en el primer mes de vida.
Crecimiento y Desarrollo Físico del Bebé de 1 Mes
Durante este primer mes, el bebé experimentará un crecimiento constante y fortalecerá sus habilidades motoras básicas. En promedio, un bebé de 1 mes pesa entre 3 y 5 kg y mide entre 50 y 55 cm. Gana aproximadamente 150-200 gramos por semana.
Al mes de vida el recién nacido gana 25-30 gramos por día, aproximadamente 150-220 gramos por semana, pero conviene recordar que estos valores son un promedio y el crecimiento del peso puede variar mucho de un bebé a otro. No existe ningún motivo para pesar al recién nacido todos los días, así como no es recomendable pesarlo antes y después de cada toma, el pediatra evaluará el crecimiento del bebé durante las visitas programadas. En cuanto a la longitud, durante el primer mes de vida un bebé crece unos 5 centímetros.
¿Crees que tu bebé crece a una velocidad supersónica? En promedio, los bebés aumentan de 3 a 4 cm de altura y de 0,5 a 1 kg de peso en estas semanas. En la próxima revisión médica, el pediatra comprobará el peso, la altura y la circunferencia de la cabeza de tu hijo y anotará los resultados en las tablas de crecimiento del bebé. Lo importante es que crezca a un ritmo constante, aunque pegará estirones de vez en cuando.
Es posible que la cabeza de tu hijo sea desproporcionadamente más grande que el cuerpo. Esto es perfectamente normal, ya que crece un poco más rápido. También verás que tu peque se estira y desarrolla músculos más fuertes. Por suerte, todavía tendrá las mejillas regordetas un tiempo más.
Las manitas suelen estar cerradas, habitualmente con el pulgar por dentro. Da pequeñas patadas y los codos se mantienen todavía flexionados.
Durante el primer mes de vida, el bebé se dedica a ejercitar sus reflejos, motivo por el cual puede agarrar o tirar de tus dedos. A lo largo de estas primeras semanas, es necesario el contacto constante con el bebé; ¡le puedes dar muchos mimos para que sienta tu calor!
Un bebé de 1 mes tiene reflejos primitivos como el de succión, agarre y moro (cuando extiende brazos al sentir que cae).
El recién nacido mueve la cabeza y las piernas y da pequeños tirones, abre los brazos, sobre todo si escucha un ruido fuerte, o tiene algunos temblores. ¡Todo es normal! Estos reflejos innatos irán desapareciendo con el paso de las semanas.
¿Sabes por qué son importantes los movimientos reflejos? Estos movimientos ayudan a determinar que la actividad cerebral y neurológica del pequeño es normal.
Estos son algunos reflejos importantes:
- Reflejo de búsqueda: si tocas o rozas la mejilla de tu bebé con el dedo, el pezón o la tetina, el pequeño girará la cabeza hacia esa dirección y abrirá la boca para “engancharse”.
- Reflejo de succión: cuando algo toque sus labios o su paladar, el bebé empezará a succionar. De esta forma, se estimula la deglución y el bebé logra calmarse.
- Reflejo de sobresalto: durante el embarazo seguramente ya experimentaste sus primeros movimientos reflejos de sobresalto con sus patadas en el útero.
- Reflejo de marcha: si sostienes a tu bebé con la planta de uno de sus pies apoyada en una superficie firme, el pequeño tenderá a dar un paso con el otro pie.
- Reflejo de prensión: coloca un dedo en la palma de una de las manos de tu bebé o en la planta de uno de sus pies. A continuación, verás que el pequeño lo agarrará con fuerza.
Cuando esté bocabajo, podrá levantar la cabeza brevemente y estirar más los brazos. También dará pataditas. Tal vez parezca poca cosa, pero se está esforzando por fortalecer los músculos de las piernas. Recuerda que los bebés muy pequeños también pueden girarse de vez en cuando, por lo que debes vigilar a tu hijo cuando esté en algún lugar alto, como un cambiador.
Sentidos y Percepción
Después del nacimiento, un recién nacido puede ver a una distancia de 20 a 25 centímetros y percibe la diferencia entre la luz y la oscuridad. A medida que pasan las semanas, empezará a permanecer más despierto, alternando períodos de vigilia cada vez más prolongados: tiene los ojos abiertos e interactúa con el entorno que lo rodea, notando los ruidos y siguiendo un objeto que gira a su alrededor a corta distancia (20- 25 cm) sin enfocarlo por completo.
En este primer momento, la visión de tu bebé le permite enfocar a una distancia de unos 20-25 cm, es decir, la distancia similar a cuando le damos el pecho o le alimentamos apoyado en nuestro brazo. ¡Qué maquina tan perfecta es el cuerpo humano!
Mientras tu bebé esté despierto, asimilará las vistas, los sonidos y los olores a su alrededor. Este mes, es probable que pueda centrarse más en las caras y los objetos, e incluso que comience a seguirlos con los ojos cuando pasan frente a él. En el próximo mes, también intentará coger todo lo que se le ponga delante (por ejemplo, si sostienes un sonajero frente a él, comenzará a golpearlo).
Tu bebé no ve más allá de 20-25 cm. La audición está totalmente madura. El bebé reconoce a su mamá por su olor y le encanta estar en sus brazos para escuchar los latidos de su corazón, y sentirse protegido.
El recién nacido ya es capaz de percibir casi todos los sonidos, aunque no consigue localizar bien su origen. Es importante que, desde el inicio, el bebé se exponga a los diferentes sonidos que tienen lugar, por ejemplo, en casa. La exposición a los distintos sonidos crea en su memoria un mapa cerebral de los sonidos (mapa tonotópico).
El recién nacido no ve más allá de 20-25 cm. Tampoco consigue dirigir ambos ojos hacia el mismo objeto, porque el reflejo de fijación aún no está maduro. El mundo que ve es en blanco y negro.
Desarrollo visual del bebé de 1 mes
Alimentación del Bebé de 1 Mes
La lactancia materna es el mejor alimento que puedes ofrecer a tu bebé en sus primeros meses de vida. La leche materna contiene todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo, además de anticuerpos que fortalecen su sistema inmunológico. Durante el primer mes de vida del bebé es normal que quiera alimentarse con frecuencia, cada dos o tres horas. Esto se debe a que su estómago es muy pequeño y necesita ingerir pequeñas cantidades de leche con regularidad.
Como bien sabrás, una buena alimentación es clave para ayudar a tu bebé a lograr hitos fundamentales en su desarrollo. Los nutrientes esenciales que aporta una dieta equilibrada favorecen el crecimiento y el desarrollo de tu bebé y son especialmente importantes en las primeras etapas de la vida. Si le estás dando el pecho, recuerda que la calidad y la cantidad de la leche dependerán de que tu ingesta de alimentos sea la más adecuada, motivo por el cual es importante que procures seguir una dieta equilibrada que contenga cantidades suficientes de nutrientes.
Uno de los mayores temores de las madres primerizas es no estar alimentando lo suficiente a su bebé. El estómago del recién nacido es como una cereza, su capacidad es de 5/7 ml el primer día. A medida que el bebé va creciendo, el tamaño de su estómago también lo hace. Para el día 3, la capacidad gástrica es de 22 a 27 ml y en el día 10 entre 45 a 60 ml, hasta 80/150 ml al mes.
Si por alguna razón no puedes amamantar, o decides no hacerlo, la fórmula infantil es una alternativa segura y nutritiva. Con las tomas de lactancia artificial pasará algo similar a si estás amamantando. Es habitual que durante el primer mes de vida de tu bebé reine el caos, y no sepas muy bien cuando ha acabado una toma y cuando ha empezado otra, pero las tomas deben ser a demanda. Ten en cuenta que al principio el estómago de tu bebé será muy pequeño, con lo cual se llenará y hará la digestión en seguida.
En esta etapa, los bebés pueden mojar entre cuatro y seis pañales al día. Cuando se trata de las heces, hay muchas cosas «normales». La mayoría de los niños evacúan al menos una vez al día, pero algunos pueden pasar varios días o incluso una semana sin hacer nada. No hay de qué preocuparse, siempre que la consistencia de las heces sea normal (en otras palabras, blandas y un poco líquidas) y que tu pequeño coma bien y aumente de peso. Consulta al pediatra si tienes dudas con algo.
Quizás te preguntes cuánto come un bebé de un mes a medida que tu peque crece. Es fácil: dale de comer cada vez que parezca tener hambre. A esta edad, probablemente sea unas ocho veces en un período de 24 horas si le das el pecho o cada tres/cuatro horas si toma leche de fórmula. Si tu hijo está dando un estirón, es posible que quiera comer más a menudo.
Si das el pecho, echa un vistazo a este artículo para saber cuáles son los conceptos básicos esenciales de la lactancia.
Tabla de Capacidad Gástrica del Recién Nacido
| Día | Capacidad Gástrica |
|---|---|
| Día 1 | 5-7 ml |
| Día 3 | 22-27 ml |
| Día 10 | 45-60 ml |
| Mes 1 | 80-150 ml |
Sueño del Bebé de 1 Mes
En el primer mes de vida el recién nacido duerme entre 16 y 18 horas diarias y su sueño consecutivo dura entre 3-4 horas antes de despertar. Un recién nacido duerme entre 14 y 17 horas diarias en periodos de 2 a 4 horas.
Poco a poco estos despertares de irán alargando y el pequeño interactuará más.
En estas primeras semanas de vida, el recién nacido no distingue entre el día y la noche ya que dentro del útero tampoco tenía que hacerlo. Y aunque poco a poco su ritmo circadiano se irá estableciendo, de momento vamos a encontrarnos con ritmos algo caóticos, que no se ajustan a los horarios de la familia, y podemos encontrarnos periodos de sueño más largo y profundo por el día y despertares más frecuentes por la noche. Las horas aproximadas que permanecerá dormido serán entre 16-18 horas a lo largo del día, intercaladas con despertares de corta duración básicamente para comer.
Dormir es, para los recién nacidos, una función primordial que no solo les ayuda a descansar, sino también a acabar de desarrollarse físicamente. Como madre o padre, intenta crear un entorno adecuado, tranquilo y relajado para que el pequeño descanse tanto como sea posible y no se sienta estresado. Lo puedes coger y darle mimitos si se muestra intranquilo para que se calme y se sienta seguro.
Con cuatro semanas de edad, los bebés duermen entre 14 y 17 horas al día, entre las que se incluyen aproximadamente cinco siestas. Con un poco de suerte, tu pequeño comenzará a dormir períodos más largos durante la noche a partir de las seis semanas. Es posible que te sientas muy cansada, y es normal. Con el tiempo, el ciclo de sueño biológico natural de tu bebé se regulará, pero ahora debes dejarle dormir siempre que tenga sueño. Así, descansará mejor. Recuerda colocarle siempre bocarriba.
Preparar a tu bebé recién nacido para que adquiera hábitos de sueño saludables desde una edad temprana será muy beneficioso más adelante, ya que tendrá una rutina a la hora de acostarse. Si tu bebé llora al tumbarlo, intenta calmarlo meciéndolo, poniendo música relajante o hablándole suavemente. Levántalo unos minutos y vuelve a colocarlo en la cuna cuando parezca estar tranquilo otra vez.
Cuidados Esenciales del Bebé de 1 Mes
Durante este primer mes de vida de tu bebé es fundamental cuidarlo adecuadamente para prevenir infecciones y favorecer su caída natural, que suele ocurrir entre la primera y la tercera semana de vida. El cordón umbilical suele caerse por sí solo entre 1 y 3 semanas después del nacimiento. Durante este tiempo, es normal que notes una pequeña cantidad de sangre en la zona.
Se recomienda esperar hasta que el cordón umbilical se haya caído completamente para sumergir a tu bebé en agua. Asegúrate de que el agua esté tibia, aproximadamente a 37°C. Durante el primer mes de vida de tu bebé no es necesario bañarlo todos los días. Tres veces por semana suele ser suficiente, ya que la piel del recién nacido es muy delicada y puede resecarse fácilmente.
Un recién nacido necesita cambios frecuentes de pañal, ya que orina y defeca varias veces al día. La dermatitis del pañal es una irritación común en la piel del bebé causada por la humedad y el contacto prolongado con las heces y la orina.
La piel de un recién nacido es extremadamente sensible y requiere cuidados especiales. Durante el primer mes, es posible que notes algunos cambios en la piel de tu bebé, como descamación, granitos o enrojecimiento. Evita la exposición directa al sol, ya que la piel de un recién nacido es muy vulnerable a los daños solares. Si es necesario, utiliza ropa ligera que cubra la mayor parte de su cuerpo y un gorro para protegerlo.
Es muy positivo que se le toque, acaricie, hable o coja.
Mantén a tu bebé cerca de ti, especialmente durante las tomas y después del baño. Coloca a tu bebé boca abajo durante unos minutos cada día (siempre bajo supervisión).
Cuidados del bebé de 1 mes
Llanto y Comunicación
El llanto es su principal forma de comunicación. Puede llorar por hambre, sueño, frío, cólicos o necesidad de contacto.
Este mes, tu bebé empezará a comunicarse de una manera más clara. Si está aburrido, gritará hasta que le muestres algo entretenido. Por su parte, si se divierte, sonreirá. Estas semanas también distinguirás los llantos de hambre, de cansancio y de irritación.
Si aún no ha pasado, seguro que estos días verás su primera sonrisa de verdad (probablemente cuando esté despierto) en respuesta a cosas como el sonido de tu voz.
Estimulación Temprana
En este primer mes, los estímulos visuales y auditivos son fundamentales, por eso os recomendamos echar estimularlos con proyectores, carillones de música o móviles de cuna. Estos juguetes son de gran utilidad porque estimulan activamente el desarrollo del bebé y los primeros juegos. Si optas por otro tipo de juguetes, ten en cuenta siempre que tienen que ser pequeños y ligeros, como unos sonajeros que tintinean para llamar la atención del recién nacido.
En esta etapa, es posible que tu hijo prefiera objetos que tengan líneas rectas, como rayas o patrones a cuadros. Escoge un móvil o un juguete con colores y patrones brillantes y contrastantes. No podrá apartar la vista de ese festín visual.
Dale juguetes con diferentes texturas, formas y tamaños.
Habla con tu bebé y déjale que se exprese usando arrullos, gorgoteos y sonrisas. Utiliza palabras, sonidos y expresiones faciales. Con el tiempo, aprenderá a imitarte. Además, estas conversaciones tempranas son ideales para su desarrollo.
Estira suavemente los brazos de tu bebé para dar un aplauso, muévele las piernas como si fuera en bicicleta y sigue colocándolo bocabajo un ratito cada día. Todo esto le ayudará a desarrollar los músculos y el movimiento.
Dar seguridad y confianza a tu pequeño le permitirá alcanzar su máximo potencial. Ten en cuenta que hay un límite de información nueva que los bebés pueden asimilar. Presta atención a las señales para saber si tu hijo ya ha tenido suficiente (por ejemplo, mira hacia otro lado o llora) y déjale descansar.
Visitas al Pediatra
Las visitas al pediatra durante el primer mes de vida de tu bebé son esenciales para monitorear su crecimiento y desarrollo . Además, estas consultas te brindan la oportunidad de hacer preguntas y resolver cualquier duda que puedas tener.
La primera visita al pediatra se realiza al mes del nacimiento del bebé. Durante esta visita el pediatra pesa y mide al recién nacido y su circunferencia de la cabeza, revisa la fontanela, la visión, la audición y los genitales. Durante la revisión, el pediatra preguntará cómo evoluciona la lactancia, y si el bebé está siendo amamantado o alimentado con biberón.
Los controles regulares en esta etapa temprana suelen realizarse cuando el bebé cumple uno y dos meses, respectivamente. Por supuesto, puedes llamar al pediatra siempre que tengas dudas, incluso entre visitas.
No obstante, comenta cualquier duda que tengas con tus seres queridos o el médico. Un problema compartido se lleva mucho mejor, y te sentirás más aliviada conociendo las opiniones de otras personas que ya han pasado por lo mismo.
Apoyo para los Padres
El posparto es un período de intensas emociones para cualquier madre. Es común experimentar una mezcla de alegría, cansancio, ansiedad y, en algunos casos, tristeza. Para que estos primeros cuidados vayan fluyendo de manera más natural, hace falta ayuda.
Si te sientes abrumada o muy triste, es importante buscar apoyo. El apoyo de otras madres, grupos de lactancia o un psicólogo especializado puede ser de gran ayuda. Si experimentas síntomas de depresión, como una tristeza profunda, falta de interés en tu bebé o pensamientos negativos, es crucial que busques ayuda profesional.
Indudablemente, no es fácil cuidar a un recién nacido que, quizás, no duerme por las noches (¡y no deja dormir!), llora a menudo y tiene crisis de llanto que no siempre sabes interpretar.
Los inicios de la crianza son fundamentales para instaurar un vínculo irrompible entre el recién nacido y sus papás.
Abraza a tu peque tanto como sea posible, ya que es una excelente manera de que os unáis más. Los expertos dicen que cuanto menos tardes en consolar a tu bebé cuando esté molesto durante los primeros seis meses, menos exigente será cuando sea mayor.
Problemas Comunes de Salud
Es posible, además, que el bebé se queje y llore debido al cólico del lactante, una condición muy común entre los recién nacidos.
El pediatra diagnosticará cólicos si tu pequeño llora durante más de tres horas al día, más de tres días a la semana, durante al menos tres semanas seguidas. Este problema suele aparecer cuando el bebé tiene entre dos y cuatro semanas, y puede durar hasta los tres o cuatro meses.
Aunque los cólicos solo suelen durar unos meses, puede parecer que es toda una vida, ya que siempre se pasa mal al oír llorar a un bebé. A veces, creerás que nada puede calmarlo y te pondrás nerviosa. Nunca sacudas a tu pequeño; en su lugar, colócalo en la cuna durante un tiempo e intenta descansar en otra habitación, o bien pide a un ser querido que lo cuide durante unas horas y disfruta de tiempo para ti. Piensa que, en unos meses, esos episodios de llanto probablemente llegarán a su fin.
Otros problemas de salud típicos en bebés de 1 mes son los siguientes:
- Costra láctea: Esta afección hace que aparezcan parches escamosos en la cabeza del bebé. Lava el pelo y peina suavemente las escamas para aliviarla. Si esto no funciona, el pediatra te recomendará un champú especial.
- Diarrea: Si las heces de tu peque son blandas o acuosas y superan la cantidad de veces que ha comido en un día, informa al pediatra.
- Estreñimiento: Si tu hijo no ha defecado en varios días, o bien crees que puede estar estreñido, consulta al médico.
- Vómitos: Si tu bebé vomita con fuerza (es decir, «escopetazos»), vomita durante más de ocho horas o después de un par de tomas y tiene fiebre o diarrea, consulta al médico.
- Regurgitación: Regurgitar un poco de líquido después de comer o eructar puede ser normal, especialmente durante la hora posterior a la toma. Si el bebé se irrita o muestra otros signos de malestar, llama al pediatra para asegurarte de que todo esté bien.
- Acné del bebé: A principios de este mes, pueden aparecer granitos en la cara de tu bebé. Se cree que son el resultado de las hormonas que le transmites a través de la placenta, que provocan la estimulación de las glándulas sebáceas. Coloca una mantita limpia debajo de su cabeza mientras esté despierto y lava la cara una vez al día con un jabón suave para bebés.
Si das el pecho, es posible que notes molestias debido a una infección mamaria llamada «mastitis». Consulta al médico si sientes dolor en los pechos, fiebre o náuseas. No deje de dar el pecho, ya que esto empeorará la situación. No pasa nada por que el bebé coma aunque tengas mastitis, ya que la leche no se infecta. El tratamiento incluye la extracción de leche, ya sea de forma natural o con instrumentos, aunque el médico también puede recomendarte antibióticos. Descansa lo suficiente y bebe mucha agua para que tu cuerpo pueda combatir la infección.
Es normal que los bebés desarrollen sus habilidades a diferentes ritmos. Durante el primer mes, es importante estar atenta a cualquier signo que indique que algo no está bien con la salud de tu bebé.
