Legañas en Bebés: Causas, Tratamientos y Cuidados

Las legañas son un fenómeno común que la mayoría de las personas experimentan a diario. En los bebés, la presencia de legañas suele generar preocupación en los padres, quienes se preguntan si es una condición normal o indicativa de un problema de salud. Este artículo aborda las causas, tratamientos y medidas preventivas relacionadas con las legañas en bebés.

Por medio del doctor Antonio Mateo, conocemos qué son las legañas, un fenómeno común e inofensivo. Las legañas también se denominan en diferentes lugares con otros términos como lagañas, pitarras, pitañas, o chinguiñas. Son secreciones producidas por los ojos y sus anejos, de manera natural, siendo más habitual encontrarlas como acumulaciones de moco o lágrima seca en la zona nasal periocular o en el margen de los párpados, generalmente por la mañana al despertar.

¿Cómo debo realizar una correcta limpieza de ojos para mi recién nacido? | Maternar.co

¿Por Qué se Producen las Legañas?

La película lagrimal se produce constantemente por glándulas con la finalidad de proteger, nutrir y proporcionar confort en la superficie ocular, lo que también repercute en la calidad visual. Cuando parpadeamos, una delgada capa de lágrimas “lava” y se extiende continuamente sobre los ojos.

Las lágrimas tienen principalmente dos capas, una con componente hidromucoso y otra más externa lipídica (o de grasa). Las lágrimas tienen además numerosas sustancias disueltas en ellas como proteínas, azúcares, vitaminas, electrolitos, etc., y que además se mezclan con células muertas descamadas, células inmunes, polvo y otras partículas del entorno ambiental que pueden quedar atrapados en las secreciones oculares.

Sin embargo, cuando dormimos, nuestros ojos están cerrados y estas secreciones no son “barridas” o aclaradas por el parpadeo, acumulándose próximas a los puntos lagrimales y en el borde de los párpados, donde se secan, endurecen y se quedan pegadas.

Las legañas son una parte normal del funcionamiento del ojo, aunque determinadas condiciones ambientales como polvo, polen y otros alérgenos pueden aumentar la producción de moco como mecanismo de limpieza, lo que resulta en una mayor cantidad de legañas. La mayoría de las legañas se eliminan fácilmente al lavarse la cara por la mañana. La falta de limpieza adecuada alrededor de los ojos puede aumentar la acumulación de secreciones.

La presencia de legañas en los recién nacidos es bastante común y, en la mayoría de los casos, es completamente normal. Los bebés, especialmente los prematuros, pueden experimentar una mayor frecuencia de legañas debido a que sus conductos lagrimales son más estrechos y aún no están completamente desarrollados.

Es importante que los padres comprendan que las legañas son una parte normal del desarrollo del sistema ocular del bebé. En la mayoría de los casos, el conducto lagrimal bloqueado se resolverá por sí solo dentro de los primeros cuatro a seis meses de vida. Durante este tiempo, es esencial mantener una buena higiene ocular para prevenir infecciones y asegurar el bienestar del bebé.

Aunque las legañas son normales, los padres deben estar atentos a cualquier signo de alerta, como enrojecimiento persistente, secreción excesiva o cambios en la consistencia y el color de las legañas. Estos pueden ser indicativos de una infección o de un problema en el drenaje de las lágrimas, y es recomendable consultar al pediatra para obtener un diagnóstico adecuado.

Causas Comunes de las Legañas en Bebés

La conjuntivitis en bebés puede tener varias causas:

  • Conducto Lagrimal Bloqueado (Dacriostenosis): El conducto lagrimal bloqueado, o dacriostenosis, es una de las causas más comunes de legañas en los recién nacidos. Este problema ocurre cuando el conducto que drena las lágrimas desde el ojo hacia la nariz está parcial o completamente bloqueado. Como resultado, las lágrimas no pueden drenar adecuadamente, lo que lleva a la acumulación de legañas en la esquina del ojo. En la mayoría de los casos, el bloqueo se resuelve dentro de los primeros cuatro a seis meses de vida sin necesidad de intervención médica.
  • Conjuntivitis Neonatal: La conjuntivitis neonatal es otra causa común de legañas en los recién nacidos, y puede ser de origen viral o bacteriano. La conjuntivitis viral a menudo está asociada con infecciones respiratorias y se caracteriza por ojos rojos e hinchados, mientras que la conjuntivitis bacteriana puede presentar una secreción verde espesa y ser unilateral.
  • Exposición a Productos Irritantes: La exposición a productos irritantes (como gotas para los ojos o jabón), en este caso hablamos de conjuntivitis química. Al nacer y para prevenir posibles infecciones bacterianas se suele poner en el hospital unas gotas antibióticas que pueden provocar un leve enrojecimiento de los ojos y una inflamación de los parpados.
  • Conjuntivitis de Inclusión: Conjuntivitis de inclusión (por Chlamydia trachomatis), es la causa bacteriana más frecuente de la conjuntivitis en recién nacidos. Suele aparecer entre los 5 y 12 días de vida del bebé y provoca un enrojecimiento leve de los ojos, secreciones y una inflamación de los párpados moderada.
  • Conjuntivitis Gonocócica: Conjuntivitis gonocócica (por Neisseria gonorrhoeae). Es la conjuntivitis menos frecuente en recién nacidos (menos de 1%) pero también la más grave. El bebé tiene que ser tratado inmediatamente, ya que esta conjuntivitis puede dejar cicatrices permanentes, provocar una inflamación del iris o una perforación corneal lo que puede provocar ceguera. Suele aparecer entre 2 y 4 días tras el nacimiento.
  • Otras Bacterias: Otras bacterias como el Streptococcus pneumoniae y el Haemophilus influenzae. Estas bacterias se trasmiten a través del contacto directo con personas cercanas al bebé y son la segunda causa más frecuente de conjuntivitis en los recién nacidos.
  • Herpes Genital y Labial: El virus que causa el herpes genital y labial. Es una causa poco frecuente de la conjuntivitis del recién nacido, pero puede tener complicaciones importantes como queratitis graves, meningitis e incluso viremia sistémica.

Tipos de Legañas y sus Causas

En función de las características de las legañas y de los síntomas que tiene el niño, se puede determinar la causa:

  1. Legaña amarillenta, verdosa, con ojo rojo y párpado pegado: Si el niño tiene este tipo de legañas, probablemente se trate de una conjuntivitis bacteriana, es decir, una inflamación de la conjuntiva que es la membrana que cubre parte del globo ocular; para que nos entendemos “lo blanco del ojo”.
  2. Legaña clarita, transparente, pero con lagrimeo, ojo rojo, mucosidad nasal y fiebre: En este caso, probablemente se trate de una conjuntivitis vírica. Es decir, un virus que además del cuadro catarral le ha inflamado la conjuntiva ocular y el niño empieza a quejarse de los ojos.
  3. Legaña muy sutil por las mañanas, transparente pero acompañada de intenso pico ocular, a veces con picor nasal, estornudos y lagrimeo continuo: En este caso es probable que estemos ante una conjuntivitis alérgica. Más probable aun si papá o mamá son alérgicos.

¿Cómo Limpiar las Legañas (sobre todo en Bebés y Niños)?

La mayoría de las legañas de aparición matutina son fisiológicamente normales y son eliminadas fácilmente en el lavado de cara del aseo diario. El agua es un buen mucolítico y que ayuda a la limpieza de las secreciones oculares por arrastre.

La aparición de legañas en los ojos de bebés y niños son muy frecuentes. Suelen surgir asociados a resfriados o debido a conjuntivitis, los cuales ocasionan una secreción excesiva en los ojos de color amarillenta o verdosa que se adhiere a las pestañas, pudiendo despertarse el niño por la mañana con los ojos completamente pegados. Si se acompaña de enrojecimiento, hinchazón en el párpado, u otros síntomas, deberá ser evaluado por el pediatra o por el oftalmólogo pediátrico.

Independientemente de la causa, es útil disponer de pequeñas ampollas o botecitos de suero fisiológico para “regar” profusamente los ojos, reblandecer las secreciones adheridas y arrastrarlas hasta dejar el ojo completamente limpio. Del mismo modo, puede acompañarse la higiene palpebral del uso de toallitas húmedas adecuadas para este cometido. Suelen llevar alguna sustancia antiséptica, pero se deben evitar aquéllas con productos que pueden resultar tóxicos, irritantes o alergénicos.

Importancia de la Higiene Ocular en Recién Nacidos

La higiene ocular es fundamental para mantener la salud de los ojos del recién nacido y prevenir infecciones. El uso de suero fisiológico y gasas estériles es una práctica recomendada para limpiar las legañas y las secreciones de los ojos del bebé de manera segura y efectiva.

El suero fisiológico es una solución salina que ayuda a limpiar y lubricar la superficie ocular, eliminando las secreciones sin irritar los ojos sensibles del bebé. Para limpiar los ojos del bebé, es importante utilizar gasas estériles en lugar de algodón, ya que las gasas no dejan residuos y son más seguras para la delicada piel del bebé.

Se debe humedecer la gasa con suero fisiológico y limpiar suavemente desde el ángulo interno del ojo hacia el exterior, utilizando una gasa limpia para cada ojo para evitar la propagación de infecciones. Es crucial lavarse bien las manos antes y después de manipular los ojos del bebé para prevenir la introducción de bacterias y gérmenes.

Además, es importante seguir las recomendaciones del pediatra y utilizar productos específicos para la higiene ocular del recién nacido, evitando el uso de productos no recomendados o remedios caseros sin supervisión médica.

Los masajes suaves sobre el saco lagrimal son una técnica efectiva para ayudar a drenar las lágrimas y aliviar la acumulación de legañas en los recién nacidos con conductos lagrimales bloqueados. Estos masajes deben realizarse con movimientos circulares y suaves, aplicando una ligera presión sobre el saco lagrimal, que se encuentra en el ángulo interno del ojo, cerca de la nariz.

Es importante realizar estos masajes de manera regular, siguiendo las indicaciones del pediatra, para ayudar a abrir el conducto lagrimal y permitir que las lágrimas drenen adecuadamente. Los masajes pueden ser una solución efectiva para aliviar los síntomas de la dacriostenosis y reducir la acumulación de legañas en los ojos del bebé.

Consejos Útiles para Retirar las Legañas del Recién Nacido y del Bebé de Forma Correcta

Para retirar las legañas del recién nacido de manera segura y efectiva, es fundamental seguir una serie de pasos y recomendaciones. En primer lugar, es crucial lavarse bien las manos con agua tibia y jabón antes de tocar el área cercana a los ojos del bebé. Esto ayuda a prevenir infecciones y asegura que las manos estén limpias antes de manipular los ojos sensibles del bebé.

A la hora de limpiar las legañas, se debe utilizar suero fisiológico y gasas estériles. Humedece la gasa con el suero y limpia suavemente desde el ángulo interno del ojo hacia el exterior. Es importante utilizar una gasa limpia para cada ojo para evitar la propagación de cualquier infección.

Además, asegúrate de enjuagar bien las manos después de la limpieza para eliminar cualquier residuo de jabón que pueda irritar los ojos del bebé. Si las legañas persisten o si observas cualquier signo de alerta, como enrojecimiento o cambios en la secreción, es recomendable consultar al pediatra para obtener un diagnóstico adecuado.

¿Pueden ser Indicativas de Algún Problema?

La textura y el color de las legañas pueden variar, y esto puede ofrecer pistas sobre la salud ocular. Cuando la apariencia es como un poco de moco seco suele ser normal. Sin embargo, si son producidas en exceso, principalmente durante el día, y con color y consistencia diferentes a lo considerado como normal, pueden indicar la presencia de inflamación o infección ocular, por diversas enfermedades como conjuntivitis, blefaritis, alergia, ojo seco u obstrucción de la vía lagrimal.

Por ejemplo, las legañas amarillentas o verdosas podrían indicar una infección, con frecuencia bacteriana. Si las legañas se presentan con síntomas adicionales como dolor, enrojecimiento, hinchazón, visión borrosa o sensibilidad a la luz, es importante buscar atención médica.

Es necesario consultar al oftalmólogo en caso de producción excesiva de legañas, especialmente durante el día, o cuando están acompañadas de otros síntomas como enrojecimiento y molestias oculares para que sea diagnosticada su causa e iniciar el tratamiento más adecuado lo antes posible, en caso de que sea necesario. Las medidas terapéuticas incluirán una correcta higiene ocular y palpebral, y en dependencia de la causa subyacente podrán añadirse antiinflamatorios, antisépticos, antibióticos, y/o lubricantes oculares.

¿Cuándo Consultar al Pediatra?

Aunque las legañas en los recién nacidos son comunes y generalmente no son motivo de preocupación, hay ciertos signos de alerta que los padres deben tener en cuenta. El enrojecimiento persistente, la inflamación de los párpados o cambios significativos en la consistencia y el color de las legañas pueden ser indicativos de una infección o de un problema en el drenaje de las lágrimas.

Si observas alguno de estos signos, es importante consultar al pediatra para obtener un diagnóstico adecuado. El pediatra podrá evaluar la situación y determinar si es necesario un tratamiento específico para resolver el problema.

En algunos casos, puede ser necesario el uso de antibióticos tópicos o la realización de pruebas adicionales para descartar infecciones más graves. Además de los signos mencionados, también es recomendable consultar al pediatra si las legañas persisten más allá de los primeros meses de vida o si el conducto lagrimal bloqueado no se resuelve de manera natural.

Tratamiento de la Conjuntivitis en Niños

Cuando comprobamos que alguno está padeciendo este tipo de infección en los ojos, lo habitual es querer saber más sobre la conjuntivitis en bebes y su tratamiento. Es frecuente que se padezca conjuntivitis en bebes recien nacidos y, también, en el resto de niños pequeños. Esta infección suele ser contagiosa y sus brotes pueden provocar propagaciones masivas en guarderías, parques y centros de preescolar. No obstante, no es algo que afecte solo a los infantes de la casa, pues los adolescentes y los adultos pueden igualmente padecerla.

La conjuntivitis es la inflamación de la membrana transparente que cubre la superficie interna de los párpados y la parte blanca del ojo (conjuntiva). Aunque es una infección menor y no suele revestir gravedad, su aspecto no es muy agradable. En cualquier caso, si una persona, ya sea un niño o un adulto, tiene síntomas de conjuntivitis, es conveniente acudir a una consulta médica.

Para hablar de la conjuntivitis en bebés y su tratamiento, primero hay que identificar el origen. Así, una conjuntivitis vírica es probable que desaparezca por sí sola, pero una bacteriana necesitará de gotas antibióticas oculares o una pomada ocular con antibiótico.

Desde Farmaciasdirect sabemos que, en ocasiones, es posible que no sea sencillo aplicar a los niños las gotas varias veces al día. Por consiguiente, un truco que podemos utilizar es colocar las gotas en el párpado cuando está cerrado. De tal manera, al abrirlo la gota caerá dentro. Si esta acción no resulta eficaz, también podemos hablar con el médico para cambiar las gotas por una pomada. En el caso de la conjuntivitis alérgica, se prescribirán fármacos antialérgicos en forma de gotas, jarabe o comprimidos. Igualmente, es posible aliviar las molestias con ibuprofeno y paracetamol.

No obstante, a pesar de que estemos aplicando para la conjuntivitis en bebés un tratamiento, podemos mejorar su malestar con otros métodos.

Medidas Preventivas

Siento insistir, pero la medida preventiva más eficaz para evitar conjuntivitis y la mayoría de las infecciones respiratorias es el lavado de manos frecuente. Es habitual ver a los bebés o a los niños que tras un resfriado común o durante el mismo, tengan además una conjuntivitis por sobreinfección. No te preocupes, consulta con tu pediatra e inicia tratamiento precozmente.

Para prevenir la conjuntivitis en bebés recién nacidos, los médicos suelen aplicar una pomada o gotas antibióticas en los ojos tras el parto. Del mismo modo, se pueden llevar a cabo pruebas de cribado a las embarazadas para detectar posibles ETS y así tratarlas durante el embarazo.

Por otra parte, y una vez este el bebé en casa, si un familiar o visitante está resfriado, asegúrese de que se lave las manos antes de tocar a su bebé. Los virus del resfriado y la gripe son a veces responsables de la conjuntivitis.

Diagnóstico Diferencial

Un diagnóstico diferencial de la conjuntivitis del recién nacido es la obstrucción de los conductos lagrimales. Provoca en los recién nacidos epífora (lagrimeo continuo) que puede ir acompañado de secreciones mucosas o purulentas.

Tratamiento Médico

Lo primero que debemos hacer cuando observamos síntomas, leves o más graves, de conjuntivitis es acudir al pediatra o al oftalmólogo para que nos indique si un tratamiento es necesario. Se basa en la presencia de secreciones y la hiperemia conjuntival (el grado de enrojecimiento del ojo).

Los pediatras suelen derivar a un servicio de oftalmología ya que no solo se tiene que realizar una exploración ocular externa sino también una exploración de la córnea con fluoresceína. Se suele mandar a analizar una muestra de exudado conjuntival junto con un frotis faringoamigdalar.

Se tiene que empezar el tratamiento en cuanto se confirme que el estudio microbiológico es positivo (en el paciente y en la madre). El tratamiento indicado es a base de antibióticos por vía oral, intramuscular o intravenosa. Se puede realizar varios ciclos de tratamiento en caso de fracaso terapéutico.

La conjuntivitis del recién nacido provocada por la obstrucción del lagrimal suele resolverse de forma espontánea. Tras su correcto diagnóstico, se mandarán masajes para drenar el saco lagrimal y así evitar el acúmulo de secreciones y posibles complicaciones como es la conjuntivitis. Se recomienda mantener una buena higiene con lavados con suero fisiológico y si es necesario un colirio antibiótico para evitar sobreinfección. La obstrucción del lagrimal suele desaparecer antes de que el niño cumpla su primer año.

Si padece o ha padecido alguna enfermedad de transmisión sexual lo tiene que comentar con su ginecólogo para que le realice los análisis necesarios para evitar la posible transmisión de esta enfermedad.

¿Es Contagiosa la Conjuntivitis?

Como habéis visto tanto si es bacteriana como vírica sí, es contagiosa. De hecho es muy contagiosa. Por eso es tan importante que os lavéis las manos tanto antes como después de limpiarle los ojos al bebé y sobre todo después de aplicarle el tratamiento. Es más, también es habitual que empiecen con un ojo y a los pocos días empiecen con síntomas en el otro ojo.

Una infección como esta es contagiosa si la provocan virus o bacterias. En cambio, las conjuntivitis alérgicas o irritativas no lo son. En el caso de que la infección se deba a un virus, es contagiosa antes de que aparezcan los síntomas. Incluso, puede seguir siéndolo durante el tiempo que permanezca la sintomatología. La conjuntivitis se puede producir al tocar a una persona infectada o algo que haya sido tocado por ella. Durante el verano, se propaga cuando los niños nadan en aguas contaminadas o comparten toallas. De igual forma, es posible contagiarla mediante estornudos y tos. Asimismo, un individuo infectado puede contagiar su ojo sano, al frotar uno y luego el otro.

Mientras se sigan experimentando síntomas de una infección ocular bacteriana o viral, el paciente seguirá siendo contagioso.

Signos de Conjuntivitis en Niños

  • Secreción ocular o legañas: transparentes o amarillentas o verdosas.
  • Ojo rojo
  • En ocasiones picor y sensación de cuerpo extraño.

¿Qué Puedo Hacer para Que el Bebé Esté Mejor?

Lo más importante es aliviar el malestar con esos lavados con suero fisiológico que limpian la superficie del globo ocular y una vez lavado aplicar el colirio pautado por tu pediatra u oftalmólogo. Si el suero fisiológico lo guardas en la nevera, tendrá un mayor efecto vasoconstrictor que aliviará más rápidamente la inflamación.

A continuación, se presenta una tabla con un resumen de los tipos de legañas, sus causas y el tratamiento recomendado:

Tipo de Legaña Causa Probable Tratamiento Recomendado
Amarillenta o verdosa, ojo rojo, párpado pegado Conjuntivitis bacteriana Lavado con suero fisiológico, antibióticos (bajo supervisión médica)
Clara y transparente, lagrimeo, ojo rojo, mucosidad nasal, fiebre Conjuntivitis vírica Tratamiento sintomático, extremar la higiene
Sutil, transparente, picor ocular, picor nasal, estornudos, lagrimeo Conjuntivitis alérgica Antihistamínicos (bajo supervisión médica)

Publicaciones populares: