La gastroenteritis es una inflamación del estómago e intestino que provoca síntomas como diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y malestar general.
Suele ser causada por infecciones víricas, bacterianas o parasitarias, aunque también puede desencadenarse por intolerancias alimentarias o el consumo de alimentos en mal estado. La gastroenteritis aguda en los niños es una dolencia frecuente, pero, por fortuna, pasajera. La gastroenteritis es una enfermedad infecciosa del tracto gastrointestinal que se caracteriza por la inflamación del aparato digestivo. Ambos conceptos se suelen usar indistintamente en el lenguaje coloquial.
Durante el proceso de recuperación, una alimentación adecuada basada en una dieta de fácil digestión es fundamental para reponer nutrientes, evitar la deshidratación y facilitar la regeneración del sistema digestivo.
Hidratación: La Clave para la Recuperación
La hidratación es clave en el tratamiento de la gastroenteritis. La diarrea y los vómitos provocan una pérdida importante de líquidos y electrolitos, como sodio, potasio y cloro. Es esencial reponer estos nutrientes para prevenir la deshidratación, que puede agravarse rápidamente, especialmente en niños y personas mayores.
Va a resultar importante beber una cantidad de líquido superior a la habitual, en torno a 2L-2,5L/d entre el propio agua que bebemos y lo que proporcionan los alimentos. En condiciones normales perdemos entre 2 y 2,5 litros al día, por la orina, las heces, el sudor y la respiración.
“En cuadros de diarrea extremos podemos llegar a perder hasta un litro por hora”, advierte Hernández. Por esta razón, la principal prioridad de los padres debe ser conseguir una correcta hidratación. Esta se logra mediante la administración de líquidos o sueros específicos.
Se recomienda consumir:
- Agua potable en pequeñas cantidades y de forma frecuente.
- Soluciones de rehidratación oral disponibles en farmacias.
- Caldos suaves, como el de pollo, pescado o verduras.
- Infusiones suaves como la manzanilla.
- Zumos naturales diluidos, evitando aquellos con alto contenido en azúcares.
Solución rehidratante casera propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS): Agua (1L) + azúcar normal (27 g) + bicarbonato sódico (2,5 g).
Cómo preparar SUERO CASERO para NIÑOS | Suero de rehidratación oral infantil | Nutrición infantil
Qué Comer con Gastroenteritis
La falta de apetito es uno de los síntomas más comunes cuando aparece la gastroenteritis. La unión de esta con los vómitos y las diarreas va a llevar a que, a nivel nutricional, lo primero que debemos garantizar, es la hidratación y, por tanto, beber mucha agua a pequeños sorbos. A medida que van mejorando los síntomas, resulta importante introducir gradualmente los alimentos de fácil digestión, mencionados a continuación, valorando la tolerancia, controlando la sintomatología y acelerando así la recuperación.
La clave está en optar por alimentos que aporten energía sin irritar ni forzar al sistema digestivo. Además, una de las pautas más importantes, que muchas veces se desconoce, es repartir las comidas de manera que se comen pequeñas porciones, pero varias veces al día (entre 5 a 6 comidas), evitando alimentos copiosos que puedan empeorar los síntomas.
Alimentos Recomendados para la Gastroenteritis
Entre los alimentos que van a ayudar a calmar el sistema digestivo y reponer energía se encuentran:
- Arroz blanco.
- Plátano maduro.
- Manzana o pera cocida o en compota.
- Caldos suaves de pollo, pescado o verduras y gelatinas sin azúcar.
- Pollo o pavo hervido o a la plancha (sin piel ni grasas).
- Pescado blanco hervido o al vapor.
- Patata, zanahoria, calabaza o calabacín en puré o cocidas.
- Pan blanco tostado o galletas sin azúcar.
En el caso de los lácteos se deben consumir pequeñas cantidades y aumentarlas en caso de tolerarse bien. Dentro de los lácteos se aconsejan los yogures naturales y el queso fresco. Estos alimentos contienen probióticos naturales que van a ayudar a recuperar la flora intestinal, sobre todo en caso de diarreas.
Alimentos Prohibidos para la Gastroenteritis
Al igual que hemos compartido aquellos alimentos que van a facilitar la recuperación de la gastroenteritis, resulta aún más importante identificar los que pueden irritar el sistema digestivo y/o empeorar los síntomas, es decir, aquellos de difícil digestión, estimulantes e irritantes. Los alimentos a considerar son los siguientes:
- Alimentos o bebidas que aceleran el ritmo intestinal o favorezcan la malabsorción (café, té, chocolate, especias, alcohol, refrescos).
- Legumbres, verduras y frutas, sobre todo crudas, a excepción de las recomendadas en el apartado anterior. Evitar frutas laxantes como la papaya o la ciruela y verduras que producen gases como el brócoli o la coliflor.
- Panes y cereales integrales.
- Frutos secos y semillas como la chía o la linaza.
- Comidas ricas en azúcares, bollería, fritos y condimentos picantes.
- Carnes grasas (cordero, cerdo, vísceras) y embutidos (chorizo, salchichón, etc.).
- Pescado azul (sardina, salmón, atún, etc.) y en conserva.
- Leche entera, derivados lácteos grasos (cuajada, nata, etc.) o quesos grasos.
- Grasas como mantequilla, manteca, tocino, aceitunas y aguacate. Se debe priorizar el aceite de oliva virgen extra en pequeñas cantidades.
Dieta Blanda para la Gastroenteritis
La dieta blanda es un tipo de alimentación que favorece la recuperación del sistema digestivo. Como se ha mencionado anteriormente, se basa en alimentos fáciles de digerir, con poca fibra y sin grasas o condimentos fuertes. Su objetivo es evitar irritaciones y ayudar a que el sistema digestivo vuelva a funcionar con normalidad.
La dieta blanda se caracteriza por incorporar alimentos astringentes y sin residuo, ya que ayudan a ralentizar el tránsito intestinal, reduciendo tanto el volumen como la frecuencia de las deposiciones. Estos alimentos son los mencionados anteriormente: el arroz, los pescados blancos y las carnes de pollo y pavo.
Los alimentos deben ser cocinados a la plancha, hervidos, al papillote o al vapor, evitando frituras o salsas y es preferible consumirlos a una temperatura intermedia, ni muy fríos ni muy calientes. Asimismo, es recomendable no automedicarse y recurrir a los medicamentos antidiarreicos, a excepción de que el médico así lo recomiende.
A continuación, un ejemplo de menú:
Recomendaciones Nutricionales
Para concluir, destacar que, durante la recuperación de la gastroenteritis, es fundamental mantener una buena hidratación, seguir una dieta blanda basada en alimentos astringentes y de fácil digestión y evitar aquellos alimentos más irritantes. Come en pequeñas cantidades y frecuentes para facilitar la digestión y, poco a poco, reintroduce otros alimentos a medida que desaparezcan los síntomas.
Es preferible esperar más días sin introducir alimentos en caso de que no mejore la sintomatología, que querer adelantarnos a nuestra recuperación. Si los síntomas persisten o no sabes cómo adaptar tu alimentación, es recomendable acudir a un profesional de la salud.
Ante un episodio de gastroenteritis infantil, lo primero es mantener la serenidad. Pero también saber cómo cuidar al niño en esas horas: Leche, Manzana, Arroz, Yogur, Plátano.
La diarrea en bebés puede ser un problema común, pero es importante tomar medidas para mantener al bebé hidratado y nutrido durante este periodo. Durante un episodio de diarrea, es fundamental asegurarse de que el bebé esté correctamente hidratado. Se recomienda ofrecerle líquidos en pequeñas cantidades con frecuencia. Además de la hidratación, es importante proporcionar alimentos adecuados para mantener la nutrición del bebé.
Dependiendo de la causa de la diarrea, puede ser necesario un tratamiento médico específico.
Cuándo Acudir al Pediatra
La diarrea en bebés puede generar preocupación en los padres, por lo que es importante saber cuándo buscar la atención de un pediatra.
- Heces de color verde o sangrantes: Si las deposiciones del bebé presentan una tonalidad verde o contienen sangre, es necesario consultar al pediatra de inmediato.
- Fiebre prolongada: Si el bebé presenta fiebre alta y prolongada, es importante buscar atención médica.
- Vómitos persistentes: Si el bebé no puede retener los alimentos y presenta vómitos persistentes, es necesario consultar al pediatra.
- Abdomen distendido y dolor abdominal intenso: Si el bebé presenta un abdomen inflamado, distendido o si muestra signos de dolor abdominal intenso, es necesario buscar atención médica.
- Pérdida de apetito y deshidratación: Si el bebé muestra una disminución significativa en el apetito o signos de deshidratación, como labios secos, piel arrugada o escasa producción de orina, es fundamental buscar la atención médica de inmediato.
Ante cualquiera de estos síntomas, es importante no esperar y buscar la evaluación de un pediatra.
Prevención de la Diarrea en Bebés
La vacunación contra el rotavirus es una medida clave para prevenir la diarrea en los bebés. Esta vacuna protege contra una de las principales causas de diarrea viral en esta etapa de la vida. Es importante seguir el calendario de vacunación recomendado por el pediatra y asegurarse de que el bebé reciba todas las dosis necesarias. La higiene adecuada es fundamental para prevenir la propagación de infecciones que pueden desencadenar la diarrea en bebés. Una alimentación adecuada puede ayudar a prevenir la diarrea en bebés. Siguiendo estas medidas de prevención, es posible reducir el riesgo de diarrea en bebés, manteniendo su salud y bienestar.
