En un artículo anterior, hablamos sobre el consumo adecuado de infusiones durante el embarazo y la lactancia. Hoy abordaremos un tema similar y relacionado: la conveniencia de consumir especias y hierbas que utilizamos frecuentemente para sazonar nuestros alimentos y bebidas durante estos dos períodos.
La mayor duda surge cuando buscamos información sobre si el consumo de una determinada hierba o especia es adecuado durante el embarazo o la lactancia, ya que encontramos informaciones muy contradictorias. Así, podemos observar que algunos expertos recomiendan una hierba, mientras que otros la contraindican.
En primer lugar, y como explicábamos en el caso de las infusiones, no hay una evidencia científica significativa debido a la falta de estudios clínicos y a la dificultad en la homogeneización de los datos disponibles, debido al tiempo de uso de las mismas y las dosis consumidas. No debemos restarle importancia a la potencia que pueden tener las plantas en cuanto a sus efectos. De hecho, de ellas han surgido la mayoría de los medicamentos que ha utilizado la humanidad, así como multitud de venenos.
El consumo moderado de especias durante el embarazo y la lactancia puede ser beneficioso si sabemos elegir las más adecuadas, ya que nos pueden aportar beneficios sin dañar nuestra salud.
La canela es una especia que tiene efectos positivos en el cuerpo, pero, ¿es recomendable para todas las personas? ¿Qué efecto puede producir en el embarazo?
La canela es una especia que se emplea con frecuencia para preparar platillos dulces. De los diferentes tipos de canela que existen, la variedad Cassia es la más conocida y comercializada. En ella hay compuestos fitoquímicos que son los responsables de los efectos positivos en la salud humana, sin embargo, también hay sustancias secundarias que pueden tener un impacto negativo.
La canela se obtiene de la corteza interna del árbol Cinnamomum. Se pela, se deja secar y se enrolla en forma de rama o se tritura para obtener polvo. Es su uso más extendido. Se añade a postres, cafés, infusiones, salsas, guisos y masas. La canela combina bien con agua caliente, leche vegetal o tés. Muchos productos naturales incluyen extracto de canela por su efecto antioxidante o estimulante.
Procedente del sur de la India y Sri Lanka, la canela se cultiva desde hace más de 2.500 años. Tradicionalmente era una especia de gran valor. En China, por ejemplo, se apreciaba tanto como el oro; y en zonas religiosas de Oriente Medio, se ofrecía el primer manojo como ofrenda al sol. Los árabes la usaban para aromatizar carnes y en el Antiguo Egipto se comerciaba con ella, entre otras razones, por sus supuestas propiedades afrodisíacas. En la actualidad se cultiva también en Indonesia, Vietnam, China, Brasil, Madagascar o Zanzíbar.
La canela es una especia que se obtiene de un árbol, el canelero de Ceilán, o canelo (Cinnamomum zeylanicum). Al igual que el laurel, pertenece a la familia botánica de las lauráceas. Lo que usamos como especia se obtiene de la corteza interna del canelo. "Para ello hay que pelar y frotar las ramas más pequeñas. Una vez desprendida, la corteza se enrolla formando barras de aproximadamente un metro de largo, que se dejan fermentar 24 horas”, explica la experta, miembro de la Academia Española de Nutrición y Dietética. El último paso es separar la capa exterior más rugosa para dejar secar la capa interna.
Aunque a nivel doméstico solo se conoce un tipo de canela, la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry cifra por lo menos, cuatro tipos de canela. Todas ellas se extraen de la corteza interna de los árboles del género Cinnamoomum.
Tipos de canela:
- Canela de Saigón o canela vietnamita (Cinnamomum loureiroi).
- Canela Cassia o canela china (Cinnamomum cassia). De color rojizo oscuro, su corteza es más gruesa y texturizada.
- Canela de Ceilán (Cinnamomum verum). Para muchos es la auténtica canela. Se caracteriza porque su corteza y su polvo son de color más pardo que la proveniente de China.
- Canela de Indonesia o Korintje (Cinnamomum burmannii). Se caracteriza por ser más fuerte que las anteriores en sabor y olor.
Diferentes tipos de canela.
Si nos ponemos rigurosos con la tradición popular de atribuirle numerosas propiedades, la canela se sitúa entre los primeros superalimentos de la historia de la Humanidad. La realidad es que, como afirma la dietista-nutricionista, “esta especia es rica en hierro y calcio. Un estudio de 2013 identificó numerosos beneficios de la canela para la salud, entre los que cabe destacar actividad antimicrobiana y antiparasitaria, reducción de glucosa en sangre, presión arterial y colesterol sérico”,.
Sin embargo, aún son escasos los estudios en humanos que hayan evaluado su efecto en la salud, aunque su uso como complemento nutricional está siendo evaluado en distintos resultados de salud con resultados prometedores.
Las especias, junto con las hierbas aromáticas, son elementos culinarios de gran interés, no solo por su contribución a la ingesta diaria de sustancias fitoquímicas activas, sino también porque facilitan el consumo de otros alimentos claves en patrones de alimentación saludable, como la dieta mediterránea.
Beneficios Potenciales de la Canela
La canela aporta un sabor sorprendente a la fruta. Prueba a añadirla al melocotón en trocitos, a la naranja en rodajas, al melón...
- Propiedades antioxidantes. La canela contiene compuestos activos que ayudan a combatir el daño oxidativo.
- Regula el azúcar en sangre. Diversos estudios indican que la canela puede ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina y a reducir niveles de glucosa en sangre.
- Efecto antiinflamatorio. Sus compuestos tienen una acción antiinflamatoria leve, útil para aliviar molestias digestivas o articulares puntuales.
- Mejora la digestión. Tomarla después de las comidas puede favorecer la digestión, aliviar gases y prevenir la pesadez.
- Aliento fresco y efecto antibacteriano.
- Triglicéridos y colesterol. En el estudio Optimización del tratamiento no farmacológico de la hipertrigliceridemia se “destaca que los suplementos de canela, por su potencial para reducir los niveles de triglicéridos en la sangre, así como el colesterol total y el colesterol comúnmente conocido como malo, el LDL, aumentando ligeramente el colesterol al que denominamos bueno, el o HDL”, asegura la especialista.
- Pérdida de peso. “Los suplementos de canela podría ser efectiva como agente complementario en la pérdida de peso, aumentando la saciedad, reduciendo la ingesta de energía y grasa, incrementando la termogénesis y la tasa metabólica, y previniendo la maduración de las células adiposas”.
- Insulina y glucosa. “Los estudios en humanos indican también que dosis de 3 gramos al día o más de suplementos de canela mejoran el control de la glucosa y la sensibilidad a la insulina en personas tanto sanas como diabéticas”.
- Contra bacterias y hongos. Algunos estudios refieren que algunos componentes de la canela tienen “tienen actividad antibacteriana y antifúngica”.
- Cardiovascular y neurológicas. También se han descrito propiedades antioxidantes y antitrombóticas que podría contribuir a la salud cardiovascular. Asimismo se glosan efectos neuroprotectores que podrían ser beneficiosos en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.
Podemos decir entonces que uno de sus principales beneficios es ayudar a fortalecer el sistema inmune, con lo que es un remedio perfecto contra las enfermedades típicas del invierno. Puede aliviar los molestos síntomas del resfriado o la gripe como el dolor o la congestión nasal si la incluimos en la preparación de líquidos calentitos en épocas frías.
Otra de sus conocidas ventajas es disminuir el colesterol, la glucosa e insulina en sangre. Además, su olor relaja, ya que el aroma que desprende tiene ciertos componentes que bajan los niveles de estrés en sangre, pudiendo ayudarte a concentrarte y mantenerte tranquilo por más tiempo.
Riesgos y Precauciones
Consumir casi cualquier cosa más de lo necesario o en exceso, puede ser perjudicial para nuestra salud.
Por todo lo anterior, concluimos con que, al no haber datos concluyentes acerca de la inocuidad del consumo de hierbas y especias durante el embarazo y la lactancia, la tendencia puede ser hacia desaconsejar su consumo. Pero también debemos tener en cuenta que las que son utilizadas habitualmente -y desde la antigüedad- como condimento culinario, lo son en cantidades pequeñas, lo que reduce considerablemente el riesgo de ocasionar ningún perjuicio durante estas etapas tan importantes de nuestra vida.
Es importante tener en cuenta que la canela Cassia contiene cumarina, un compuesto que puede ser tóxico en grandes cantidades. También hay que tener cuidado con los suplementos y extractos de canela por “su alto contenido en cumarina, con el consiguiente efecto hepatotóxico”.
Una vez que se conocen todos los beneficios de la canela, como sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, es preciso saber que usar esta especia más de lo recomendable puede generar los siguientes efectos en personas embarazadas o con embarazos de riesgo: en algunos casos puede llegar a provocar un parto prematuro.
La enfermera Sheila Peón indica que las infusiones de canela pueden ayudar a reducir las náuseas en el embarazo, controlar la diabetes gestacional y bajar la presión arterial en casos de hipertensión. Sin embargo, recomienda no consumir esta bebida porque puede causar daños en la placenta y provocar contracciones. Aconseja evitarla especialmente durante el primer trimestre, por ser una etapa en la que el riesgo de aborto es mayor.
Otras infusiones no recomendadas durante el embarazo incluyen:
- Poleo menta: activa los músculos del útero y puede favorecer la aparición de contracciones.
- Anís, hierbaluisa y agracejo: estimulan el útero y el sangrado, lo que puede conducir a un parto prematuro o un aborto.
- Salvia: contiene una sustancia tóxica que aumenta el riesgo de aborto y la tensión arterial.
- Té de ginkgo biloba: puede provocar problemas gastrointestinales en la madre y trastornos del corazón en el feto.
- Infusión de eucalipto: tiene efectos como náuseas, vómitos y diarrea en una mujer embarazada.
- Manzanilla, hierbabuena y té de regaliz: también deben consumirse con precaución.
INFUSIONES Prohibidas y Permitidas 🌿 🍵 en el EMBARAZO (¡Cuidado!)
Infusiones Recomendadas Durante el Embarazo
Ciertas infusiones pueden ayudar a las embarazadas por su aporte de nutrientes, pero no todas ellas son recomendables.
La matrona Elena Pajuelo explica qué infusiones están permitidas en el embarazo. A continuación encontrarás algunas de las mejores que puedes tomar si vas a dar a luz, qué beneficios tienen y qué nutrientes aportan.
- Tomillo: La infusión de tomillo es útil contra los resfriados y la sinusitis. Además, es una fuente de hierro, fundamental durante el embarazo, y también aporta manganeso al organismo.
- Jengibre: La infusión de jengibre se recomienda especialmente cuando hay náuseas y malestar en las primeras semanas de embarazo. Es un producto que se puede consumir en forma de bebida, pero también junto a otros alimentos.
- Rooibos: El rooibos tiene propiedades antioxidantes, antibacterianas y fortalece el esmalte dental. Muchas mujeres notan cómo sus dientes se debilitan durante el embarazo, por lo que esta infusión es una buena opción para combatir dicho problema. También ayuda al sistema inmunológico.
- Hinojo: La infusión de hinojo es útil contra la anemia, ya que es una fuente de hierro. Además, facilita la digestión, alivia los resfriados y los gases.
- Malva: La infusión de malva tiene propiedades parecidas a la de tomillo. Ambas ayudan a recuperarse de resfriados y catarros. "Ayuda a suavizar las mucosas del aparato respiratorio y también se puede utilizar en problemas bucales y faringitis", destaca Elena Pajuelo.
- Ortiga: Es menos popular que las infusiones anteriores, pero la ortiga ayuda a estimular el flujo sanguíneo, es astringente y rica en vitaminas.
- Té verde: El té verde ayuda a controlar la diabetes gestacional y el colesterol. Debe tomarse con moderación, sin pasar de las dos tazas al día, ya que un exceso puede dificultar la absorción de hierro y ácido fólico, esenciales para la embarazada y su bebé.
- Hoja de frambueso: Elena Pajuelo señala que el uso de la hoja de frambueso está restringido a las últimas semanas de embarazo por ser uterotónico. "Esta gran fuente de hierro ayuda a tonificar el útero y durante el parto favorece la dilatación del mismo. Tras dar a luz, previene el sangrado excesivo", comparte la matrona.
Algunas infusiones recomendadas durante el embarazo.
En resumen, las que pueden tener ese efecto es mejor no tomarlas, ni durante el embarazo ni para adelantar la fecha del parto. En cuanto a la canela, tampoco se ha demostrado científicamente.
