El Barranco del Poyo: Historia de una Rambla "Furiosa" y su Impacto en Valencia

El Barranco del Poyo, situado en la provincia de Valencia, ha marcado la historia de la región debido a las devastadoras inundaciones que ha provocado a lo largo de los siglos. Este torrente, también conocido como Barranco de Chiva, Torrente o Catarroja, es un curso de agua estacional con una cuenca de 479 kilómetros cuadrados, ubicada entre los ríos Turia y Júcar y el Barranco de Picassent.

Vista de Chiva, uno de los municipios afectados por el Barranco del Poyo (Fuente: Wikimedia Commons)

El nombre "Poyo" proviene del aragonés "pueyo", que significa "lugar alto". Sin embargo, el origen del topónimo Rambla de Poyo es su proximidad a la Venta de Poyo, como se referencia en las observaciones de Cavanilles, 1797 o en el diccionario Madoz. Sus aguas desembocan en la Albufera de Valencia, convirtiéndolo en una de las mayores manifestaciones de cuenca endorreica en la Comunidad Valenciana.

Inundaciones Históricas y Testimonios

La peligrosidad del Barranco del Poyo es conocida desde hace siglos. Ya en 1795, el botánico José Antonio Cavanilles describió cómo "su profundo y ancho cauce siempre está seco, salvo en las avenidas, cuando recibe tantas aguas y corre furiosamente que destruye cuanto encuentra".

Cavanilles detalló la riada de 1775 que asoló Chiva, mencionando cómo inundó el municipio, arrasando edificios y "esparciendo cadáveres de los pobres que no pudieron evitar la muerte". Desde entonces, se han registrado un total de 99 inundaciones hasta el trágico 29 de octubre de 2024, según datos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).

El Barranco del Poyo está declarado como área de Alto Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI) en el Plan de Gestión de Riesgos de Inundación (PGRI) de la Cuenca del Júcar desde el año 2011. Esto significa que se han elaborado los correspondiente mapas de peligrosidad y riesgo de inundación desde el año 2013.

Las características de la zona donde se ubica el barranco del Poyo se presta a que de forma periódica se produzcan inundaciones más o menos grandes. Testimonios desde la época romana nos hablan de los numerosos desbordamientos del río Turia y sus cercanos cauces o barrancos.

Algunas de las Inundaciones Más Graves

  • 1775: Inundación que asoló Chiva, causando gran devastación y pérdida de vidas.
  • Siglo XVIII: Cavanilles describe la peligrosidad del barranco, destacando su capacidad destructiva durante las avenidas.
  • 28 de septiembre (fecha no especificada): Una de las más mortíferas, con tres fallecidos en Chiva.
  • 9 de noviembre de 1983: Afectó a toda la cuenca, causando enormes pérdidas en zonas industriales y residenciales de Chiva, Quart de Poblet, Aldaia y Riba-roja.
  • 29 de octubre de [Año]: La riada más reciente, con más de 200 fallecidos, marcando un récord trágico.

El promedio de 2,5 avenidas por año explica que el Barranco del Poyo sea una área de Alto Riesgo Potencial Significativo de inundación (ARPSI). Entre la documentación del PGRI figura la relación de 99 inundaciones históricas en el Barranco del Poyo.

El Barranco del Poyo a su paso por la provincia de Valencia (Fuente: El Periódico)

Intentos de Mitigación y Desafíos

A lo largo de los años, se han propuesto diversas soluciones para mitigar el riesgo de inundaciones en el Barranco del Poyo. Sin embargo, muchos de estos proyectos no se han concretado debido a diversos obstáculos, como la falta de financiación, problemas ambientales y conflictos con la legislación urbanística.

Para aliviar el riesgo de riadas, se ha estado tramitando sin éxito, y a propuesta de la Confederación Hidrográfica del Júcar, una solución que pretendía llevar parte del caudal que desciende del barranco del Poyo mediante un desvío al cauce del Turia. Para ello, habría que realizar una conexión en una llena de huertas.

Pero la Ley de Protección Huertas del gobierno valenciano anterior, del socialista Ximo Puig, impidió que las obras se hayan realizado, lo que hubiera quizás podido evitar el resultado de la trágica DANA. Aun así, la Confederación Hidrográfica asegura que hubiera sido muy arriesgado llevar el agua del barranco al Turia porque el cauce del río ya estaba al límite de su capacidad.

En el año 2000 había un proyecto de ensanchamiento y de profundización del cauce además de cambios de trazado y recubrimientos diversos contando con financiación europea. En el año 2001 se aprobó el Plan Hidrológico Nacional derogado en el año 2004. En el año 2006 se comenzó a tramitar el plan de “Adecuación ambiental y drenaje de la cuenca del Poyo “.

Tres obras clave en dos barrancos:

  1. Paiporta: desvío parcial del cauce en la ‘zona cero’.
  2. Agrandar el cauce del Poyo antes de que llegue a los pueblos.
  3. La vía verde de Aldaia.

En 2024 la Generalitat ha pedido la tramitación de un estudio de Integración Paisajística para, tras obtener el visto bueno de la Confederación, aprobar el proyecto y licitación de las obras. Hay un refrán valenciano que dice: «a la vora del riu, no faces niu…». Ya os adelantamos, como resumen de este artículo, que es importante conocer nuestra historia, ya que quien no la conoce está condenada a repetirla.

El Ministerio ha categorizado las alegaciones en cinco grandes áreas temáticas. La primera de ellas se centra en la planificación, la gobernanza y el marco normativo. En ella se concentran la mayoría de peticiones para ahondar en una mayor restricción de la ordenación de los usos de las zonas inundables, aunque se pide ampliar el área de actuación a las pedanías de València, a los municipios afectados en el bajo Túria y al barranco de Picassent.

La segunda área se centra en los sistemas de aviso temprano (SAT), tan reclamado por el Consell, y de apoyo para la decisión en la gestión de los embalses (SAD), dos actuaciones ya en marcha; la primera está ya contratada para la zona dana y en fase de licitación en el resto de cuencas del Túria y el Magro, como publicó este periódico a mediados de septiembre.

La tercera área aborda las obras estructurales y las infraestructuras de protección, cuyas peticiones pasan por extender la permeabilidad y el mejor drenaje a la V-30, crear zonas de laminación y de almacenamiento controlado para reducir los caudales máximos de las cuencas y aumentar la capacidad de dos cuencas: el barranco del Poyo a su paso por Catarroja y Massanassa, con la propuesta para ampliar el lecho fluvial bajo del V-31; y el Magro a su pose por Algemesí.

El cuarto bloque aborda soluciones basadas en la naturaleza (SbN) y gestión ambiental. Algunas alegaciones piden adaptar la agricultura regenerativa para mejorar la capacidad del paisaje para gestionar el agua; se contempla la posibilidad de estudiar mecanismos de compensación para los propietarios de zonas agrícolas de laminación controlada.

Por último, se estipulan medidas de adaptación, recuperación y concienciación. Una de ellas es la consignación de un presupuesto para la reubicación de edificaciones, que conllevaría desalojos.

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La DANA de [Año] y sus Consecuencias

La gota fría que asoló la provincia de Valencia el 29 de octubre de [Año] tuvo entre sus peores efectos el desbordamiento del Barranco del Poyo. Las precipitaciones extremas dejaron un acumulado de 491 l/m2 en 24 horas, generando avenidas súbitas capaces de generar enormes picos de crecida.

Los últimos cálculos ofrecidos por la CHJ de los modelos hidráulicos que está realizando para el día 29 de octubre, aunque todavía no son definitivos, ofrecen caudales punta de más de 3.500 metros cúbicos por segundo (m3/s) en el cruce entre el barranco del Poyo y la pista de Silla.

Por tanto, la última de las 100 inundaciones del Poyo no solo ha duplicado con creces el caudal estimado para una avenida con un periodo de retorno de 500 años (1.420 m3/s), sino que ha multiplicado por 10 el caudal medio del Ebro en Amposta (333 m3/s) y superado el del Nilo (2.830 m³/s).

El Efecto Embudo y el Caudal Brutal

El efecto embudo y el brutal caudal de la rambla del Poyo fueron claves en el desastre. En Chiva, se alcanzaron los 491 litros por metro cuadrado de precipitaciones, lo que llevó a considerar esta riada como "la más grande de la Rambla del Poyo desde que se tienen datos".

Marco Segura también incide en lo sucedido en Alfafar y que explica por la falta de capacidad del barranco encauzado en Catarroja entre 2002 y 2006. «Si a la altura de Paiporta el caudal alcanzó los 2.300 metros cúbicos por segundo y el cauce en el barranco de Catarroja sólo caben 1.800 metros cúbicos por segundo, el resto se desborda por la comarca».

Conclusiones

El Barranco del Poyo sigue siendo una amenaza latente para la provincia de Valencia. A pesar de los esfuerzos y proyectos propuestos a lo largo de los años, la falta de implementación efectiva y la complejidad de la gestión del territorio han impedido mitigar por completo el riesgo de inundaciones.

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