La ciática en el embarazo es una afección común que afecta a muchas mujeres embarazadas. Se caracteriza por un dolor que se irradia desde la parte baja de la espalda hasta una o ambas piernas. La gravedad de la molestia puede variar desde leve hasta debilitante, y puede ser aguda o crónica.
¿Qué es la ciática?
El nervio ciático es el más largo y grueso del cuerpo, va desde la pelvis hasta los pies, pasando por los glúteos, la parte trasera de los muslos y las piernas, extendiendo ramas sensitivas y motoras a lo largo de todo este recorrido.
La ciática hace referencia al dolor, entumecimiento y/o debilidad que se extiende desde la parte baja de la columna vertebral (zona lumbar) hacia abajo en la parte posterior de la pierna, pasando por el glúteo. El dolor puede ser desde leve hasta agudo y se manifiesta en forma de calambre, hormigueo o pinchazo, que puede ser difuso y su localización concreta difícil de definir.
Por lo general, cuando el dolor se experimenta solo en la espalda, no es tan incapacitante como el que se extiende por toda la pierna y el pie, ya que este puede ser tan intenso que dificulte la marcha.
El motivo más frecuente por el que aparece la ciática es por una hernia discal, es decir, se debe a que el disco intervertebral se desplaza pudiendo comprimir el nervio ciático, lo que provoca el dolor. Otros motivos poco frecuentes son fractura vertebral o procesos infecciosos, entre otros.
¿Por qué aparece la ciática en el embarazo?
La ciática se ocasiona por la irritación o compresión del nervio ciático, el más largo y ancho del cuerpo humano, que se extiende desde la parte baja de la espalda hasta las piernas. Durante el embarazo, puede producirse a raíz de la presión adicional que el crecimiento del feto ejerce sobre este nervio.
Según la American Pregnancy Association, aunque es un problema común, generalmente no representa una amenaza para la madre o el bebé y suele desaparecer después del parto. Sin embargo, puede ser particularmente molesto y debilitante para la madre futura, por lo que es importante conocer las opciones de tratamiento.
Cambios durante el embarazo y dolores de espalda
Durante la gestación el cuerpo de la mujer experimenta muchos cambios, tanto físicos como fisiológicos, por ejemplo:
- Aumento de peso, que comienza a evidenciarse generalmente a partir del segundo trimestre.
- Cambio en el centro de gravedad, debido al aumento de volumen del abdomen que suele producirse a partir del tercer trimestre. Este aumento del volumen conlleva la relajación de la musculatura abdominal y el aumento de la tensión en la zona lumbar.
- Aumento de la laxitud de los ligamentos en las articulaciones como las de la cadera o la pelvis por la acción de algunas hormonas del embarazo como la relaxina.
Estos cambios pueden dar lugar a la aparición de dolores en la zona baja de la espalda, en la zona lumbar y pélvica. Se estima que entre el 50-80% de las embarazadas presentan este tipo de dolor, al menos de forma moderada, y puede tener un impacto en la calidad de vida de la gestante.
Las molestias suelen empezar alrededor del quinto mes de embarazo, aunque en algunos casos se ha registrado una aparición más temprana. Entre los distintos factores de riesgo, destacamos:
- Presentar dolores de espalda antes del embarazo.
- Embarazo anterior con este tipo de molestias, que aumenta el riesgo de presentarlas en un siguiente embarazo.
- Llevar una vida sedentaria sin realizar ejercicio físico de forma regular.
- Tener un trabajo con una exigencia física elevada.
Dolor pélvico y ciática
El dolor de la cintura pélvica o dolor pélvico es una molestia frecuente en el embarazo que muchas veces se confunde con la ciática. El dolor pélvico se define como el dolor entre la cresta ilíaca posterior (zona de la cintura) y el pliegue glúteo, que puede irradiarse a la zona del pubis, los muslos y las caderas. En ocasiones se incluye el dolor lumbar dentro del pélvico, por lo que determinados autores se refieren al dolor lumbo-pélvico. Este tipo de dolor puede afectar a la realización de actividades como estar de pie, caminar y sentarse.
La ciática, como hemos comentado, se debe principalmente a una hernia discal que oprime el nervio ciático causando dolor a lo largo de su recorrido. Existe discrepancia en cuanto a la incidencia de la ciática en el embarazo, ya que encontramos autores que indican que ocurre en alrededor del 20%, otros aseguran que en el 1%. Esto se debe a que el dolor pélvico y la ciática comparten síntomas y pueden confundirse en el diagnóstico.
Ejercicios para la ciática durante el embarazo - estiramientos para ciática
Tratamiento de la ciática en el embarazo
El tratamiento de la ciática durante el embarazo se enfoca en aliviar el dolor y la incomodidad, permitiendo a la futura madre continuar con sus actividades diarias. Los métodos utilizados pueden incluir una combinación de terapias físicas, medicamentos y cambios en el estilo de vida.
Ejercicio y fisioterapia
Los ejercicios suaves y de bajo impacto pueden ayudar a mejorar la postura, a fortalecer los músculos que soportan el peso de la espalda y a aumentar la flexibilidad del nervio ciático. Algunas opciones buenas pueden ser la incorporación del yoga, la natación, los ejercicios de pilates y los estiramientos en la rutina diaria durante el embarazo.
El fisioterapeuta puede enseñar a las mujeres embarazadas técnicas seguras y efectivas para moverse, levantarse y sentarse, todas las cuales pueden ayudar a aliviar la presión sobre el nervio ciático.
Medicación
El uso de medicamentos durante el embarazo siempre debe ser cuidadosamente considerado y siempre bajo la supervisión de un médico. Para el dolor de la ciática, los analgésicos de venta libre, como el paracetamol, pueden ser seguros y efectivos en algunos casos.
El uso de medicamentos antinflamatorios no esteroides, como el ibuprofeno, puede no ser aconsejado durante el embarazo, especialmente durante el tercer trimestre. En casos de dolor severo, se puede considerar la posibilidad de recurrir a fármacos más potentes, siempre bajo la orientación de un médico.
Cambios en el estilo de vida
Alterar ciertos aspectos de la vida diaria también puede ser beneficioso. Algunos son:
- Mantener una postura correcta sentada.
- Evitar levantar objetos pesados para minimizar la presión sobre el nervio ciático.
- Dormir de lado en lugar de boca arriba.
- Usar una almohada entre las rodillas para mantener la alineación de la columna vertebral.
- Mantener un peso saludable.
- Llevar una alimentación balanceada.
Terapias complementarias
Hay quien encuentra alivio en terapias alternativas como la acupuntura y la quiropráctica, los masajes o el yoga.
- Acupuntura. Se ha utilizado como tratamiento para una variedad de dolencias durante siglos. Para el dolor ciático, los practicantes pueden insertar agujas en zonas específicas de la espalda, las caderas y las piernas. Debe ser realizada por un profesional cualificado y experimentado para garantizar la seguridad y la eficacia.
- Quiropráctica. El tratamiento incluye manipulaciones suaves de la columna para mejorar la alineación y reducir la presión sobre los nervios. Antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento quiropráctico, es importante encontrar un profesional con experiencia en mujeres embarazadas.
- Masajes. Pueden ayudar a relajar los músculos tensos que podrían estar contribuyendo a la presión sobre el nervio ciático. Así mismo, pueden promover la circulación y el bienestar general.
- Yoga. Esta disciplina combina posturas físicas, respiración y meditación, por lo que puede ayudar a aliviar la tensión muscular, mejorar la circulación y promover la relajación. Además, hay posturas específicas de yoga que pueden ser particularmente útiles para la ciática.
Consejos para prevenir y aliviar los dolores de espalda y de ciática durante el embarazo
Si estás embarazada, toma nota de estos consejos que te ayudarán a evitar que aparezcan estos dolores y molestias, o a aliviar sus síntomas en caso de que ya lo haya hecho:
- Practica ejercicio moderado, que ayude a fortalecer los músculos del abdomen, la espalda y la pelvis, incluyendo la musculatura del suelo pélvico.
- Controla tu peso, pues un aumento excesivo puede generar mayor carga en la zona lumbo-pélvica.
- Realiza cambios posturales frecuentes. Si trabajas sentada es conveniente levantarse y caminar cada cierto tiempo para así modificar tu postura.
- Evita cruzar las piernas e intenta mantener la espalda recta; utiliza una silla ergonómica con apoyo para la zona lumbar y los pies.
- Agáchate siempre doblando las rodillas.
- Intenta caminar erguida.
- Usa un calzado cómodo, que no sea totalmente plano ni tenga un tacón excesivo. Los expertos aconsejan utilizar calzado que tenga una suela de unos 3 o 4 centímetros.
- Sube las escaleras con la espalda recta, apoyando toda la planta del pie en cada peldaño y haciendo uso del pasamanos para no perder el equilibrio, sobre todo en el último trimestre de la gestación, cuando el centro de gravedad del cuerpo ha cambiado.
- Si duermes de lado, coloca una almohada entre las piernas. Además la Asociación Americana del Embarazo, entre otras instituciones, recomiendan dormir del lado izquierdo durante la gestación, pues esta posición favorece el flujo de sangre y nutrientes que llegan a la placenta y, por tanto, al bebé.
- Puede ayudar la aplicación de parches de calor seco y frío en la zona afectada. Hay que tener en cuenta que no se deben utilizar determinados aceites esenciales como albahaca, enebro, menta, o romero, ya que pueden causar contracciones.
¿Cuándo acudir al médico?
Aunque la ciática y el dolor lumbo-pélvico pueden ser comunes durante el embarazo, es importante que si la embarazada experimenta alguno de los siguientes síntomas acuda al especialista para que establezca un manejo apropiado y recomiende un tratamiento en caso de ser necesario:
- Dolor intenso o constante.
- Dolor acompañado de fiebre.
- Disminución de la sensibilidad en la pierna.
- Falta de coordinación o debilidad muscular en la pierna.
- Dolor en la parte baja de la espalda que se manifiesta al final del segundo o del tercer trimestre (esto podría ser síntoma de parto prematuro, sobre todo si es la primera vez que se presenta).
Es muy importante tener en cuenta que cualquier medicamento debe ser prescrito por un especialista, especialmente durante el embarazo, por ello, antes de tomar cualquier fármaco, consúltalo con tu médico.
Baja laboral durante el embarazo
El embarazo, en general, permite seguir trabajando. Pero existen muchas circunstancias que impiden que la mujer pueda continuar en su puesto de trabajo. En estos casos, el médico puede ser el que tome la decisión de dar una baja laboral o ser tú quien la pida. Existen diferentes tipos de baja:
- Baja por riesgo en el embarazo: Este tipo de baja y de prestación se da cuando realizar la actividad laboral supone un riesgo para la mujer, para el embarazo o para la madre lactante hasta que el bebé cumple 9 meses. Si ninguna de estas dos opciones es posible, se puede solicitar la baja por riesgo en el embarazo.
- Baja por incapacidad temporal debido a complicaciones en el embarazo: Si se detecta alguna complicación en el embarazo, que requiere reposo y/o algún tratamiento, como sangrados, placenta previa, riesgo de parto prematuro, preeclampsia..., el médico dará una incapacidad laboral para trabajar.
- Baja por enfermedad común: Se da cuando la embarazada enferma, pero la patología nada tiene que ver ni con el puesto de trabajo ni con el embarazo en sí o tiene un accidente fuera del ámbito laboral.
- Baja desde la semana 39: Desde el primer día de la semana 39 y hasta el parto, se considera como una situación especial de incapacidad temporal por contingencias comunes. Esto significa que las mujeres tienen derecho a solicitar una baja médica desde esa semana y recibir el correspondiente subsidio por parte de la Seguridad Social.
La ciática en el embarazo es una condición incómoda pero manejable. No hay una solución única para todas, por lo que puede ser necesaria una combinación de los métodos mencionados anteriormente para encontrar alivio. Siempre se debe buscar el consejo de un especialista antes de iniciar cualquier tratamiento, tanto del ginecólogo como del traumatólogo o del fisioterapeuta.
