Autismo Regresivo en Bebés: Causas, Síntomas y Tratamiento

El autismo, también conocido como Trastorno del Espectro Autista (TEA), es un trastorno neurobiológico del desarrollo que afecta la comunicación y el comportamiento. Se trata de una afección que guarda relación con el desarrollo del cerebro, afectando al modo en que la persona percibe, socializa y se relaciona con otras personas. Esto causa un déficit en la comunicación y en la interacción social, así como un repertorio de comportamientos e intereses anormalmente reducido. Así pues, no se trata de un diagnóstico único, sino de un conjunto de trastornos que tienen en común un cierto déficit en las áreas anteriormente mencionadas.

El trastorno del espectro autista comienza en los primeros años de vida, provocando, a largo plazo, problemas para desenvolverse en sociedad (por ejemplo en la escuela, en el trabajo, o en situaciones sociales).

En las últimas dos décadas, ha cambiado mucho la forma de comprender el espectro autista, su etiología, su diagnóstico e intervención. Recientemente se han elaborado instrumentos con características psicométricas adecuadas para la detección y el diagnóstico temprano.

¿Qué es el Autismo Regresivo?

Algunos niños con autismo parecen normales antes del primer o segundo año de edad, pero luego presentan una regresión súbita y pierden las habilidades del lenguaje o sociales que habían ganado con anterioridad. Algunos niños con autismo parecen normales antes del año o los 2 años de edad y luego presentan una «regresión» súbita y pierden las habilidades del lenguaje o sociales que habían adquirido con anterioridad.

Tipos de Autismo

Se diferencian 5 grandes tipos de autismo, de modo que aquellas personas que lo sufren pueden situarse en cualquier punto del espectro:

  • Autismo
  • Síndrome de Rett
  • Síndrome de Asperger
  • Trastorno de desintegración infantil o síndrome de Heller
  • Trastorno generalizado del desarrollo no especificado

Autismo

Habitualmente comienza en los 3 primeros años de vida, siendo los padres los que comienzan a identificarlo mediante comportamientos diferentes como una nula o escasa comunicación verbal, o el no mostrar interés en llamar la atención de los padres o en identificar objetos.

Síndrome de Rett

Se caracteriza por presentarse casi exclusivamente en niñas y por ser regresivo. Existe un proceso degenerativo y progresivo del sistema nervioso que se manifiesta en forma de alteraciones en la cognición, la comunicación y la motricidad, por lo general alrededor de los 2 años.

Síndrome de Asperger

Es el tipo más difícil de diagnosticar, dado que las personas que lo padecen no presentan ningún tipo de discapacidad intelectual ni rasgo físico característico. Sin embargo existe un déficit en cuanto a habilidades sociales y comportamiento, comprometiendo su desarrollo y su integración social.

Trastorno de Desintegración Infantil o Síndrome de Heller

Este tipo de autismo afecta también al lenguaje, a la función social y a la motricidad (como otras tipologías) pero se diferencia por su carácter regresivo y repentino.

Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado (TGD-NE)

El Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado (TGD-NE) es un diagnóstico que se utiliza cuando un niño presenta síntomas significativos de trastorno del desarrollo, pero no cumple con todos los criterios para ser clasificado en un diagnóstico específico como el autismo o el síndrome de Asperger. Los niños con TGD-NE pueden mostrar una combinación de síntomas relacionados con la comunicación, la interacción social y comportamientos repetitivos o inusuales. Pueden tener dificultades para comprender y usar el lenguaje, establecer relaciones con sus compañeros y participar en actividades típicas de su edad.

Causas del Autismo Regresivo

Actualmente no existe un consenso en la comunidad científica acerca de las causas del autismo. Así pues, aunque en última instancia éstas continúan siendo un misterio, todo parece indicar que se trata de un trastorno complejo condicionado por diferentes factores, que pueden actuar como desencadenantes o bien como predisponentes, y que exponemos a continuación:

  • Factores genéticos: Se estima que alrededor del 90% de los casos de TEA se deben a alteraciones genéticas, si bien todavía no se ha identificado ninguna mutación específica. Los factores genéticos son de importancia, ya que las alteraciones del lenguaje y la comunicación son comunes en los parientes de niños autistas.
  • Factores medioambientales: Muchos expertos indican estos factores como causa principal cuando no existen mutaciones genéticas.

No se conocen todas las causas concretas del trastorno del espectro autista (TEA). Una de las controversias más importantes del trastorno del espectro autista reside en si existe un vínculo entre este trastorno y algunas vacunas (como la del sarampión, la rubéola o la parotiditis).

Síntomas del Autismo Regresivo

Las manifestaciones clínicas del trastorno del espectro autista varían mucho entre las personas que lo presentan. Los síntomas pueden variar desde muy leves hasta severos y se caracterizan, sobre todo, por comportamientos y rutinas muy repetitivas. También podemos destacar otros síntomas más secundarios en el trastorno del espectro autista que, aunque comunes, pueden variar dependiendo de cada persona.

Los niños con autismo se caracterizan entre otros aspectos por presentar dificultades para iniciar o mantener una conversación, comunicarse con gestos en vez de palabras, mostrar agresión hacia otras personas o hacia sí mismos, efectuar movimientos corporales repetidos, y manifestar malestar poco común cuando se cambian las rutinas.

Algunos síntomas comunes incluyen:

  • Retraso o ausencia del habla.
  • No presta atención a las otras personas.
  • Falta de respuesta a las expresiones faciales o sentimientos de los demás.
  • Falta de juego simbólico y ausencia de imaginación.
  • Falta de interés por los niños de su edad.
  • Incapaz de compartir placer.
  • Alteración cualitativa en la comunicación no verbal.
  • No señalar objetos para dirigir la atención de otra persona.
  • Falta de utilización social de la mirada.
  • Falta de iniciativa en actividades o juego social.
  • Falta de reacción a estímulos sonoros.

Diagnóstico del Autismo Regresivo

En la actualidad no existe ningún marcador biológico o un test de laboratorio que nos pueda diagnosticar un niño con TEA. Si te preocupa el desarrollo de tu hijo o sospechas que puede tener trastornos del espectro autista, coméntale tus inquietudes al médico.

La detección de los niños con TEA se organiza en 2 niveles.

Fase III: Investigación más profunda de los niños anteriormente identificados como de riesgo en pruebas de detección específica de YEA. Dicho nivel incluye una valoración diagnóstica por un equipo especializado. Establecer el diagnóstico.

Se debe practicar un examen rutinario para la evaluación del desarrollo en todos los niños en las consultas con el pediatra y es posible que se necesiten exámenes adicionales si existe alguna preocupación por parte del médico o de los padres. Por lo general, es necesario un médico con experiencia en el diagnóstico y tratamiento del autismo para hacer el diagnóstico real. Dado que el autismo abarca un espectro de síntomas tan amplio, una observación breve y única no puede predecir las verdaderas habilidades de un niño. Por lo tanto, sería ideal que un equipo de distintos especialistas evaluara al niño.

La evaluación debe incluir:

  • La comunicación
  • El lenguaje
  • Las destrezas motoras
  • El habla
  • El rendimiento escolar
  • Las habilidades cognitivas

A veces, los padres son renuentes a que se diagnostique la enfermedad de un niño porque les preocupa que lo estigmaticen.

Tratamiento del Autismo Regresivo

Lo primero que debemos tener en cuenta que el autismo no tiene cura, por lo que es algo que acompaña a quienes lo sufren durante toda la vida. No existe cura para el autismo, por lo que dicho trastorno acompañará al afectado a lo largo de toda su vida. Lo que sí tiene es tratamiento, que si se realiza de forma apropiada puede contribuir de una manera eficaz y notable al desarrollo y bienestar de la persona.

La planificación y la aplicación precoces de una intervención aportan grandes beneficios a los niños con TEA y a sus familias. Ello conlleva la posibilidad de realizar un abordaje temprano de las necesidades individuales del niño, en las diferentes áreas de desarrollo y potenciar, lo más pronto posible, aquellas habilidades que fomentan una mayor independencia en las actividades de la vida diaria.

Un Programa de Intervención debe ser: Individualizado (en función de la variedad sintomatológica). Hay una gran variabilidad de modelos de intervención (Modelo Cognitivo-conductual, Modelo Conductual, Modelo Educativo, Modelo Evolutivo, Modelo Neurosensorial, Modelo Bioquímico, Modelo Psicodinámico, ….)No existe un modelo único y universal que tenga la eficacia óptima, y la mayoría de las veces, se aplica la combinación de varios de ellos en función de las características individuales del niño.

La intervención temprana, apropidada e intensiva mejora en gran medida el resultado final de la mayoría de los niños con autismo. La mayoría de los programas se basarán en los intereses del niño en un programa de actividades constructivas altamente estructurado. El tratamiento es más exitoso cuando apunta hacia las necesidades particulares del niño. Un especialista o un equipo con experiencia deben diseñar el programa individualizado para el niño.

Las intervenciones y terapias más efectivas a menudo son diferentes para cada persona, pues como hemos visto el espectro es amplio, aunque la mayoría de personas responden mejor a tratamientos estructurados y especializados. Los objetivos generales del tratamiento son:

  • Minimizar los déficits de interacción y comunicación social, así como las conductas repetitivas y los síntomas asociados.
  • Mejorar la autonomía y el funcionamiento, facilitando la adquisición de habilidades para la vida cotidiana y el aprendizaje académico
  • Disminuir las conductas que interfieren negativamente en su correcto funcionamiento.

Las intervenciones deben ser llevadas a cabo por profesionales especializados, junto con los padres y profesores en la escuela. Existen muchos tipos de tratamiento disponibles, por ejemplo: terapia cognitivo-conductual, terapias educativas y basadas en la escuela, terapia nutricional, neurofeedback, terapia del habla y el lenguaje, medicamentos, medicina natural etc. que deben adecuarse a cada caso específico.

Entre las terapias y tratamientos comunes se encuentran:

  • Análisis del comportamiento aplicado (ABA, por sus siglas en inglés)
  • Medicamentos
  • Terapia ocupacional
  • Fisioterapia
  • Terapia del lenguaje y del habla
  • Integración sensorial y terapia de la visión

Si necesitas ayuda o asesoramiento, en Recoletas Red Hospitalaria contamos con profesionales especialistas en neurología pediátrica que podrán ayudarte a ti y a tu familia en cada fase del proceso.

Intervención conductual del autismo (tea): Terapia ABA vs Denver

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