El autismo, o Trastorno del Espectro Autista (TEA), consiste en una serie de alteraciones heterogéneas caracterizadas por deficiencias en el desarrollo neurológico. Los niños presentan dificultades para la comunicación y la relación social, y desarrollan comportamientos e intereses muy restringidos y repetitivos. Los trastornos del espectro autista son muy frecuentes, estimándose que entre 1 y 2 de cada 100 niños pueden presentar uno de estos trastornos de forma más o menos pronunciada. Los expertos advierten que en los últimos tres años ha aumentado en un 12% el alumnado vasco con necesidades educativas especiales, sobre todo a causa de los trastornos generalizados del desarrollo y de la conducta.
Es muy importante saber que los niños y niñas con algún síntoma o rasgo deberían someterse a una prueba de diagnóstico y detección temprana del TEA o Trastorno del Espectro Autista entre los 18 y 24 meses de edad. Anteriormente la mayoría de estos niños se diagnosticaba por encima de los 4 años de edad, pero actualmente se identifican de forma más temprana. El diagnóstico temprano de estos niños permite una intervención precoz y mejora el pronóstico.
Tipos de Trastornos del Espectro Autista
Dentro del trastorno del espectro autista, se diferencian 5 tipos de autismo que presentan características distintivas y únicas. Es importante señalar que en el DSM5, los diferentes trastornos del espectro autista incluidos en el DSM IV-TR (trastorno autista, síndrome de Asperger y trastorno generalizado del desarrollo no especificado, entre otros) desaparecen para quedar todos englobados en una única nomenclatura de trastornos del espectro del autismo (TEA).
- Trastorno autista o autismo clásico. Es la forma más grave. Las personas con trastorno autista por lo general tienen retrasos significativos en el desarrollo del lenguaje, problemas de socialización y comunicación y conductas e intereses inusuales.
- Síndrome de Asperger. Las personas con síndrome de Asperger suelen presentar algunos síntomas más leves del trastorno autista. Pueden tener dificultades para socializar e intereses y conductas inusuales.
- Trastorno generalizado del desarrollo no especificado (PPD-NOS por sus siglas en inglés; también llamado “autismo atípico”). Este término incluye a las personas que reúnen algunos, pero no todos, los criterios para el diagnóstico del trastorno autista o del síndrome de Asperger. Las personas con este trastorno tienen por lo general menos síntomas y más leves que en el trastorno autista.
Además de estos, existen otros tipos como el Síndrome de Rett, Trastorno de desintegración infantil (Síndrome de Heller) y el TGD-NE (Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado).
Características y Síntomas en Niños de 5 a 10 Años
Las señales de comportamiento del trastorno del espectro autista a menudo aparecen temprano en el desarrollo. Los datos que sugieren que un niño pudiera tener TEA no están presentes desde el nacimiento sino que van apareciendo según el niño crece, con signos que ya pueden identificarse entre los 6 y los 12 meses. En menores de 6 años compresión retrasada o alterada. Alteraciones en la motricidad.
Los niños con estos trastornos, la habilidad para comunicarse varía, y su uso de lenguaje depende de su desarrollo intelectual y social. Algunos niños con estos trastornos no pueden comunicarse usando el habla o lenguaje, y algunos podrían tener habilidades muy limitadas de lenguaje. Muchos tienen problemas con el significado y el ritmo de las palabras y frases. Además, es posible que no puedan entender el lenguaje corporal y el significado de los diferentes tonos de voz.
Entre los síntomas comunes se incluyen:
- Lenguaje repetitivo o rígido.
- Desarrollo desigual del lenguaje.
- Poca habilidad para la comunicación no verbal.
- Intereses específicos y habilidades excepcionales.
Algunos niños pueden iniciar un monólogo muy profundo sobre un tema que les interesa, aunque no puedan tener un diálogo sobre el mismo tema. Otros quizás tengan talento musical o una habilidad avanzada para contar y hacer cálculos matemáticos. Muchos niños tienen buena memoria para la información que acaban de escuchar o ver. Algunos pueden leer palabras antes de los 5 años, pero quizás no entiendan lo que leen.
Causas del Autismo
Actualmente, se desconocen las causas del autismo, aunque se sabe que existen diferentes genes que parecen estar relacionados con este trastorno que afecta al desarrollo del cerebro desde la infancia. Las causas concretas son desconocidas. Tan solo en 5 de cada 100 niños con autismo existe un claro componente genético que se transmite de padres a hijos. En la mayoría de los casos, sin embargo, existen factores hereditarios que interactúan con factores ambientales.
Algunos factores que podrían influir son:
- La edad avanzada de los padres.
- Factores durante el embarazo.
Diagnóstico del Autismo
El diagnóstico del autismo se basa en la observación clínica del comportamiento y desarrollo del niño. Existen diversos cuestionarios que se pueden realizarse a los padres y/o a los cuidadores que permiten hacer sospechar la presencia del trastorno. Algunas personas recomiendan realizarlos sistemáticamente cuando el niño tiene 18 y 24 meses.
Si el médico sospecha que el niño tiene un trastorno del espectro autista o un problema de desarrollo, por lo general le dirá que vea a una serie de especialistas, entre ellos, un patólogo del habla-lenguaje (fonoaudiólogo). Este profesional está capacitado para tratar a las personas con trastornos de la voz, el habla y el lenguaje. El especialista hará una evaluación completa de la habilidad del niño para comunicarse y diseñará un programa de tratamiento adecuado.
Tratamiento y Apoyo
Autismo, comunicación y lenguaje.
Los TEA no tienen cura. Los objetivos del tratamiento consisten en mantener al máximo la independencia funcional del individuo mejorando su calidad de vida, todo ello a través del aprendizaje y desarrollo, y mejorando sus habilidades de comunicación. Es fundamental enseñarles a los niños con trastornos del espectro autista cómo mejorar sus habilidades de comunicación para que puedan alcanzar su máximo potencial. Existen muchas maneras para mejorar las habilidades de comunicación, pero el mejor programa de tratamiento comienza temprano, durante los años preescolares, y está adaptado a la edad y los intereses del niño.
Las aproximaciones educativas han permitido una mejoría significativa en el desarrollo de estos niños y en su integración social. Suelen basarse en intervenciones tempranas e intensivas sobre el comportamiento, lo más individualizadas posibles, tanto en el domicilio como en el colegio. Intentan alcanzar un desarrollo acelerado del niño en todos sus aspectos: conocimiento, lenguaje, actividad sensorial y motora, etc. Existen diferentes programas muy estructurados, con objetivos similares y basados en el largo plazo.
Para algunos niños más pequeños con estos trastornos, una meta realista del tratamiento es mejorar las habilidades del habla y del lenguaje. Los padres y otras personas encargadas del cuidado del niño pueden aumentar su posibilidad de alcanzar esta meta si ponen atención al desarrollo del lenguaje desde un comienzo. Para los niños un poco mayores con autismo, la instrucción en comunicación les enseña habilidades básicas del habla y del leguaje, como palabras solas y frases.
Actualmente, no existe un tratamiento estándar para el TEA. Hay muchas maneras de maximizar la capacidad del niño para crecer y aprender nuevas habilidades. Cuanto antes se comience, mayores son las probabilidades de tener más efectos positivos en los síntomas y las aptitudes.
¡Importante! Recuerda tomar esta información como guía para identificar este trastorno y nunca como algo definitorio, ya que es necesaria una valoración por parte de un/a especialista que determine la sintomatología y su intensidad.
Pronóstico
El pronóstico del TEA varía ampliamente dependiendo de factores como la severidad de los síntomas, la presencia de discapacidad intelectual, el desarrollo del lenguaje y la intervención temprana.
Intervenciones No Recomendadas
La agencia americana para el control de medicamentos (FDA) ha advertido sobre la utilización no permitida de determinados medicamentos que sugieren que pueden mejorar o incluso curar el autismo:
- Terapias quelantes o de quelación.
- Oxígeno hiperbárico.
- Soluciones o suplementos minerales milagrosos.
- Baños de arcilla.
- Productos probióticos.
