Las trombofilias son trastornos en los que el cuerpo tiene una mayor predisposición a formar coágulos sanguíneos, lo que puede afectar diferentes áreas de la salud, incluyendo la fertilidad. Si bien no todas las mujeres con trombofilia experimentan problemas de fertilidad, este trastorno puede tener un impacto significativo en la capacidad de concebir y llevar un embarazo a término.
En este artículo, vamos a explorar la relación entre las trombofilias e infertilidad, cómo pueden afectar la fertilidad femenina, y las opciones de tratamiento disponibles. Es importante recordar que cualquier diagnóstico y tratamiento debe ser pautado y supervisado por un especialista en medicina reproductiva.
¿Qué son las trombofilias?
Las trombofilias son un conjunto de alteraciones en el sistema de coagulación de la sangre que incrementan el riesgo de desarrollar coágulos. Existen trombofilias hereditarias, como la mutación del factor V de Leiden, y trombofilias adquiridas, como el síndrome antifosfolípido (SAF), que se desarrolla a lo largo de la vida.
En un embarazo normal, la coagulación juega un papel crucial en la implantación y el desarrollo de la placenta, pero en mujeres con trombofilia, este sistema se ve alterado, lo que puede provocar problemas en estas etapas tempranas del embarazo. Además, las trombofilias incrementan el riesgo de complicaciones graves, como trombosis venosa profunda y embolias pulmonares.
¿Cómo afecta la trombofilia a la fertilidad?
Aunque las trombofilias no siempre causan infertilidad de forma directa, sí pueden tener un impacto considerable en el proceso reproductivo. Estas son algunas de las formas en las que la trombofilia puede afectar la fertilidad:
- Fallo en la implantación embrionaria
- Abortos recurrentes
- Complicaciones durante los tratamientos de reproducción asistida
Una de las principales consecuencias de la trombofilia es la tendencia a formar microtrombos (pequeños coágulos) en los vasos sanguíneos del útero. Estos microtrombos pueden interferir con la implantación del embrión en la pared uterina, un paso fundamental en el proceso de embarazo. Cuando el embrión no se implanta correctamente, esto puede dar lugar a fallos en el proceso de concepción, lo que se manifiesta como infertilidad o problemas para lograr un embarazo exitoso.
Uno de los efectos más notorios de las trombofilias es el aumento del riesgo de aborto recurrente. Las mujeres con trombofilia, especialmente aquellas con el síndrome antifosfolípido, tienen un mayor riesgo de sufrir abortos espontáneos durante el primer o segundo trimestre. Esto se debe a que la formación de coágulos en los vasos sanguíneos de la placenta interfiere con el suministro de oxígeno y nutrientes al feto, lo que puede provocar la pérdida del embarazo.
En algunos casos, las trombofilias pueden afectar los resultados de los tratamientos de fertilidad asistida, como la fecundación in vitro (FIV). Las mujeres que se someten a estos tratamientos y tienen una trombofilia no diagnosticada o no tratada pueden tener menos probabilidades de éxito, debido a los problemas de implantación y la mayor predisposición a desarrollar coágulos durante el proceso.
Diagnóstico de trombofilias en mujeres con problemas de fertilidad
El diagnóstico suele incluir una serie de pruebas de coagulación y/o análisis genéticos para detectar mutaciones o la presencia de anticuerpos que indiquen la existencia de trombofilia.
Si tienes antecedentes familiares de trombofilia, has sufrido episodios de trombosis, has experimentado problemas en embarazos anteriores o durante tratamientos de fertilidad previos, te ofrecemos una evaluación personalizada para identificar la presencia de trombofilias y adaptar tu tratamiento según tus necesidades para mejorar las posibilidades de éxito en futuros intentos de embarazo.
Tratamientos para mujeres con trombofilia e infertilidad
Una vez diagnosticada la trombofilia, existen diversas opciones de tratamiento que pueden ayudar a reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la infertilidad y el embarazo. Entre las estrategias más comunes se encuentran:
- Tratamiento con heparina y aspirina
- Monitoreo médico continuo
- Cambios en el estilo de vida
Uno de los tratamientos más utilizados para mujeres con trombofilia y problemas de fertilidad es la administración de anticoagulantes, como la heparina de bajo peso molecular, y en algunos casos, aspirina en dosis bajas. Estos medicamentos ayudan a prevenir la formación de coágulos y mejorar el flujo sanguíneo hacia el útero y la placenta, lo que favorece la implantación embrionaria y reduce el riesgo de aborto.
Las mujeres con trombofilia que logran un embarazo suelen necesitar un seguimiento más exhaustivo durante la gestación. Esto incluye ecografías frecuentes y análisis de sangre para monitorear el flujo sanguíneo y asegurarse de que el feto recibe los nutrientes y el oxígeno necesarios para su desarrollo.
Además del tratamiento farmacológico, adoptar un estilo de vida saludable puede ayudar a mejorar la fertilidad en mujeres con trombofilia. Mantener un peso saludable, evitar el tabaquismo, y llevar una dieta equilibrada son factores que contribuyen a reducir el riesgo de complicaciones tromboembólicas.
Trombofilia y embarazo
Aspirina y su papel en tratamientos de fertilidad
La aspirina es uno de los medicamentos de mayor uso y de los que se dispone de más experiencia. Actúa haciendo que la reacción inflamación de los tejidos sea menor y que el caudal sanguíneo de los pequeños vasos aumente al dificultar la agregación de las plaquetas.
Se administró de forma aleatoria aspirina a un grupo de mujeres durante su tratamiento de fecundación in vitro mientras que a un grupo similar le administraron un placebo. Los resultados indicaron que no había beneficio en tomar el tratamiento.
Los tratamientos habituales incluyen 50-100 mg/día de aspirina (AAS) asociados o no a heparina (Clexane 40mg/día vía subcutánea si tromboprofilaxis y doblar dosis si antecedente de 1 episodio de trombosis). El uso empírico de AAS o heparina no se justifica en las mujeres sin signos de síndrome antifosfolípido debido a los efectos adversos del tratamiento anticoagulante.
Pero 50-100 mg/día de AAS pueden ser útiles en el tratamiento de las mujeres que han sufrido pérdidas gestacionales tras la semana 13 de gestación.
Controversia sobre el uso de aspirina en la preeclampsia
Recientemente, se ha asociado la ingestión del fármaco ácido acetilsalicílico (comercialmente conocido como "Aspirina") con una disminución del 40% de la tasa de riesgo de sufrir preeclampsia y del 70% para el caso de preeclampsia grave. Se ha visto que la aspirina no influye en la aparición de la preeclampsia prematura y a término.
Si el estudio se realiza sobre una muestra pequeña de la población a la que se le administra una dosis baja de aspirina, no se observa disminución en el número de pacientes con preeclampsia, pero si se toma una muestra más grande de casos, se puede apreciar cómo, si se administra una dosis de aspirina de forma temprana en el tratamiento de las pacientes con preeclampsia, se previene tanto la preeclampsia como la forma grave de ésta.
Aún así, existe controversia acerca del efecto del popular fármaco, existiendo expertos a favor y en contra de su uso en la práctica diaria de las clínicas de fertilidad. La pregunta emergente es: ¿dónde se establece el umbral de riesgo para administrar algún tratamiento a las pacientes?
El objetivo de los investigadores es claro: conocer la influencia de la administración de aspirina en la aparición de preeclampsia y en el retraso del crecimiento intrauterino cuando se comparan mujeres con factores de riesgo conocidos en su embarazo y mujeres sin esos factores de riesgo. El resultado del estudio no mostró diferencia entre los grupos tratados con aspirina y placebo en cuanto a la aparición de la preeclampsia, la hipertensión gestacional, la preeclampsia temprana, la preeclampsia prematura, la preeclampsia grave, la baja talla para la edad gestacional o un diagnóstico grave.
La conclusión del estudio, aunque preliminar, muestra que en estas mujeres, la administración de una dosis baja de aspirina (100 miligramos por día), es un enfoque efectivo y seguro para prevenir la preeclampsia y su forma grave cuando se utiliza antes o a partir de la semana 16 de embarazo en las mujeres que presentan factores de alto riesgo.
Otros factores y tratamientos
No existe tratamiento específico y hay que orientar a las pacientes hacia el consejo reproductivo con diagnóstico prenatal. El útero septo es la anomalía congénita más común.
Se ha descrito un aumento de riesgo de aborto espontáneo en casos de miomas submucosos e intramurales grandes que deforman la cavidad uterina. La realización de una miomectomía debería limitarse a estos miomas.
Las adherencias intrauterinas pueden resultar en una fibrosis que deforme o reduzca el volumen de la cavidad uterina afectando así a la perfusión placentaria. Tras eliminar las adherencias entre el 50%-90% de las mujeres consiguen un parto a término. En los casos graves las adherencias vuelven a aparecer y es necesario reoperar. Tras la cirugía se pueden administrar estrógenos exógenos para favorecer la rápida reepitelización endometrial.
El hipotiroidismo y la diabetes mellitus se tratan con dosis apropiadas de hormona tiroidea e insulina.
En URH García del Real analizamos cada caso de forma individualizada. Teniendo en cuenta su historia clínica y los tratamientos de reproducción ya realizados, proponemos estrategias personalizadas a cada paciente, con el objetivo de conseguir el mejor endometrio posible para la implantación del embrión.
Tratamientos empíricos
Muchas pacientes, tras varios intentos de FIV sin embarazo, terminan con un cóctel de fármacos (aspirina, corticoides, heparina….) que se utilizan de forma empírica, es decir, con la intención de resolver un problema que no hemos conseguido diagnosticar claramente.
Tabla resumen de tratamientos
| Tratamiento | Descripción | Consideraciones |
|---|---|---|
| Heparina y aspirina | Administración de anticoagulantes para prevenir coágulos. | Favorece la implantación embrionaria y reduce el riesgo de aborto. |
| Monitoreo médico continuo | Seguimiento exhaustivo durante la gestación. | Incluye ecografías y análisis de sangre. |
| Cambios en el estilo de vida | Adopción de hábitos saludables. | Mantener un peso saludable, evitar el tabaquismo y dieta equilibrada. |
| Aspirina (bajas dosis) | Uso en tratamientos de fecundación in vitro (FIV). | No siempre muestra beneficios significativos. |
