¿A qué hora es mejor bañar a un bebé recién nacido? Guía completa para padres

Los primeros baños con tu bebé son inolvidables, difíciles, pero están envueltos en una magia especial que siempre recordaréis. A continuación, os dejo mis consejos a tener en cuenta para la hora del baño, pero antes de meternos en faena, este es mi primer consejo: disfruta de este momento.

Muchos padres temen el momento del baño durante las semanas posteriores al nacimiento. Son muchas las dudas sobre la temperatura correcta o la forma de agarrar al bebé para que pueda disfrutar del baño sin que se resbale.

¿Cómo bañar a un recién nacido? | Clínica Alemana

Frecuencia del baño

No es necesario bañar a los bebés todos los días. Si lo haces y compruebas que le relaja y su piel no se ve afectada, adelante. Si por el contrario, el bebé llora mucho y no disfruta, con que lo bañéis dos o tres veces por semana es suficiente. Durante su primer año de vida, probablemente sea suficiente con bañar al bebé tres veces por semana.

Puede que te sorprenda que tu recién nacido no necesita baños diarios. Tres veces a la semana es suficiente si limpias a fondo la zona del pañal cada vez que se lo cambies. Es mejor no darle baños diarios, ya que pueden secarle la piel.

Como regla general, te recomendamos bañar al bebé cuando esté sucio. Durante los primeros meses, esto solo sucederá cuando haya regurgitado demasiada leche o el pañal no haya podido retener todo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja retrasar el primer baño hasta pasadas las 24 horas “el baño se debe retrasar hasta 24 horas después del nacimiento. Si esto no es posible por motivos culturales, el baño se debe retrasar al menos seis horas”.

Hace algunas décadas, la pauta habitual era bañar al bebé nada más nacer para retirar los residuos de líquido amniótico o sangre adheridos a la piel del pequeño. Sin embargo, al hacerlo se retiraba también la vérnix caseosa, una sustancia blanquecina compuesta por agua, grasas y proteínas que recubre al feto para protegerlo de la deshidratación dentro del útero y, además, facilita su salida por el canal de parto.

Muchos expertos en puericultura recomiendan no lavar la piel del bebé durante las 24 - 48 horas posteriores al nacimiento para preservar la grasa natural (vernix caseosa) que recubre su cuerpo y que lo ha protegido mientras estaba en el útero.

El momento del primer baño del bebé se ha modificado en los últimos tiempos. En la actualidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda postergar el primer baño del bebé hasta 48 después del nacimiento, o al menos esperar 6 horas si no es posible más por motivos culturales.

¿Cuál es el mejor momento del día para bañar a un bebé?

No existe un momento perfecto para bañar a tu peque, ¡tú mandas! Es posible que quieras bañarle durante el día porque estará más alerta, aunque también puedes bañarle por la noche como parte de su rutina de sueño. Si planeas bañar a tu hija después de darle de comer, espera un poco para que su estómago se asiente.

No existe un momento ideal, vosotros decidís cuándo os viene mejor. Aunque sí que podemos daros un consejo. La hora del baño debe ser un momento para que tanto los papás, como el peque, estéis tranquilos.

Determinar cuál es el mejor momento del día para el baño es una decisión de los padres. Cada momento tiene sus ventajas y hay que ir averiguando cuáles de ellas se adaptan mejor a tu bebé y a ti. Por las mañanas, el baño puede despejar al niño, activarlo y estimularlo para empezar la jornada con energía.

Muchas familias optan por bañar al bebé por la tarde-noche porque el baño les relaja y les ayuda a conciliar el sueño. No obstante, no siempre es así, hay bebés que se excitan mucho con el baño, y que si les bañamos por la mañana lo toleran mucho mejor.

En cambio, si el momento del baño no le gusta, llora o lo pasa mal, puedes bañarlo a días alternos o cada 3 días. Debemos buscar un momento en el que el bebé esté despierto y predispuesto para el baño, tranquilo y contento. Lo que sí es importante es bañarlo a las mismas horas aproximadamente.

Hay que elegir un momento calmado y dedicar a esta tarea tiempo y atención ya que no es solo una cuestión de higiene sino un momento relajante para él.

Preparación para el baño

Antes de empezar, has de preparar todo lo necesario para no dejar solo al bebé en ningún momento. Preparación de todo lo necesario para el baño: jabón, toalla, crema hidratante, pañal y ropa.

Asegúrate de tener un ambiente despejado que os permita disponer de todos los utensilios y accesorios que vayáis a necesitar de forma que no tengáis que dejar al peque solo, o se creen posibles corrientes.

Es importante dejar todas las cosas preparadas antes de bañarle: toalla, un pañal limpio, ropa… ¡No debemos dejar al bebé solo ni un momento!

Aseguraos de crear un ambiente agradable para el bebé, y alejado de las corrientes de aire. Lo ideal y más práctico sería el baño, para poder vaciar la bañera al terminar cómodamente. La temperatura debe estar entre los 22 y 25º.

Temperatura del agua

La temperatura del agua ha de estar en torno a los 37 grados. Compruébalo antes de meter al bebé, al principio utilizarás termómetros de agua, más adelante te harás perfectamente al baño y con meter la mano en el agua te bastará para hacerte una idea de la temperatura. Tranquilos, poco a poco iréis cogiendo soltura.

Para empezar, llena la bañera con agua tibia (con unos 5 cm. es suficiente). Lo óptimo es que el agua esté a temperatura corporal, es decir, entre 36 y 37 ºC.

Preparad el agua del baño: lo ideal es llenarla entre 5 o 10 cm de alto 🛀, y utilizar un termómetro para asegurarse de que está entre los 37 y 38º.

No hace falta llenar mucho la bañera de agua, con 10-15cm es suficiente. La temperatura ambiente debe ser agradable, evitando corrientes de aire.

Deberemos revisar siempre la temperatura del agua. Tenemos tendencia a poner el agua muy caliente. Una temperatura alrededor de los 35º es correcta.

Productos y utensilios

En primer lugar tendréis que elegir jabones o aceites esenciales respetuosos con la piel del bebé. ¿Alguien ha dicho juguetes? Quizá al principio no juegue con ellos, pero en cuanto tenga unos meses le encantará tener un juguete en la mano con el que entretenerse.

Utiliza exclusivamente jabones con un pH neutro. Puedes utilizar también syndets (jabones sin jabón) con un correcto y generoso aclarado. Debemos utilizar productos diseñados para bebés y huir de cosmética femenina que puede contener productos que les dañen.

Muselinas: por supuesto, necesitaréis una muselina suave con la que arroparle y secarle. También puedes arropar y secar a tu peque con nuestra capa de baño para recién nacidos.

Tenemos tendencia a poner el agua muy caliente. Una temperatura alrededor de los 35º es correcta. Debemos seguir un orden en el lavado, empezando por la cabecita, cara, cuerpo y por último los genitales.

Cómo sujetar al bebé

Coge al bebé manteniendo tu brazo izquierdo bajo su espalda y agarrando con tu mano su bracito izquierdo, de manera que su cabecita se apoye en tu antebrazo. De esta forma tendrás la otra mano libre y el pequeño estará bien sujeto.

Debemos sujetar al bebé de manera firme para que se sienta cómodo y seguro.

Pasos para bañar al bebé

Sigue estos pasos para bañar a tu pequeña:

  1. Coloca una toalla en un lavabo o una bañera para bebés y llénalo con aproximadamente 5 cm de agua a 37,5 grados. Pruébela con el codo o el interior de la muñeca para asegurarte de que no esté demasiado caliente.
  2. Mientras sujetas la cabeza del bebé con la mano no dominante, utiliza la otra mano para meterle hacia el agua (los pies primero). Hazlo rápidamente para que no se enfríe y comprueba que su cabeza y la mayor parte de su cuerpo estén por encima del nivel del agua.
  3. Lava su cuerpo de arriba a abajo con agua limpia y, si quieres, con un jabón suave para bebés. Mantenle caliente vertiendo agua tibia sobre su cuerpo con una taza. Usa un paño suave para lavarle la cara.
  4. Si tiene pelo, basta con utilizar con champú una o dos veces a la semana. Cuando lo hagas, masajea el cuero cabelludo con una gota de champú suave para bebés, incluso los puntos blandos de la cabeza (fontanelas). Ten cuidado de que no le entre espuma o champú en los ojos. Para ello, coloca las manos sobre su frente cuando le enjuagues la cabeza. Si le entra jabón o champú en los ojos, límpialos con un paño humedecido con agua limpia.

Humedece la esponja, échañe un poco de gel y pásasela suavemente de arriba abajo, prestando atención a los pliegues. Después dale la vuelta y lávale la espalda y las nalgas. Deja para el final la zona del culito y límpialo de delante hacia atrás.

Hay expertos que indican que, puesto que los recién nacidos apenas se ensucian, no es necesario aplicar gel en cada baño. Acláralo, envuélvelo en la toalla o capa de baño y colócalo sobre el cambiador.

Limpia al bebé suavemente, masajeando bien todo el cuerpo sin frotar.

El baño en seco

Si prefieres esperar unos días tras el nacimiento del bebé para sumergirlo en el agua o si decides no bañarlo a fondo todos los días puedes optar por el baño en seco.

Coloca al bebé en una zona firme y segura, por ejemplo el cambiador, y sitúa la palangana junto a ti. Moja la esponja y la muselina en el agua. Echa una pizca de gel en la esponja y pásasela suavemente por la piel, empezando por las zonas más limpias: cara, cuello, torso, espalda...

Enjuágalo suavemente con la muselina para retirar los restos de gel. Al igual que con el baño por inmersión, no es necesario aplicar gel en cada baño, salvo quizás en la zona del pañal. En el resto del cuerpo puedes alternar baños solo con agua.

Ve secando cada zona a medida que pases por ella. Una vez acabado el baño, sitúa al bebé sobre el cambiador, sécalo bien y aplícale crema hidratante o aceite corporal y crema para el pañal.

Secado e hidratación

Al sacarlo del agua, debemos secar al bebé con una toalla suave a toquecitos, sin restregar. Ten en cuenta que los jabones podrían resecar la piel del bebé.

No frotes su piel: Al secarlo, no frotes vigorosamente con la toalla, recuerda que tiene una piel muy fina. Con pequeños toques es suficiente.

Secadlo cuidadosamente. ¿Recuerdas el anuncio que decía: el frotar se va a acabar? Pues con tu peque igual. Evitad frotar su delicada piel, en su lugar dad pequeños toques, y no olvidéis los pliegues de la piel.

Seca muy bien los pliegues de la piel: Debes secarlo muy bien, sobre todo en cuello, axilas e ingles. El exceso de humedad en estas zonas los hace propensos a tener hongos.

Hidrata su piel con cremas emolientes específicas para bebés, ayudarás a mantener su barrera cutánea sana.

Una vez seco, aplícale crema hidratante o aceite. Además de acondicionar su delicada piel, este tierno masaje fortalecerá vuestro vínculo y estimulará al pequeño.

Tras bañar y secar a tu bebé, te recomendamos aplicar una loción hipoalergénica sin olores para hidratar su piel.

Utilizad una loción de crema hidratante específica y respetuosa con la piel del bebé, y dadle un masaje que le relaje.

Sí recomiendo poner crema hidratante después del baño, especialmente en aquellos bebés que tienen piel atópica o antecedentes en la familia de piel atópica. Con la piel todavía un poco humedecida podemos ponerle la crema hidratante con las manos y aprovechar para darle un masaje. Recordad calentar la crema hidratante con la manos, antes de aplicarla.

Precauciones importantes

NUNCA dejéis al niño solo en la bañera. No debes dejarlo solo ni por un segundo, incluso cuando crezca. Recuerda este post donde incidía en la prevención de accidentes infantiles. Esta información también puede salvar vidas.

Si necesitas algo durante el baño y has olvidado cogerlo, no dejes a tu peque en el agua sin supervisión. Sácalo del lavabo o la bañera y llévale contigo.

Consejos adicionales

  • Puedes prescindir de la esponja: Con tu mano es suficiente para lavarlo.
  • Baña al bebé aunque no se le haya caído el cordón: Le vendrá muy bien esa higiene. No olvidéis secarlo muy bien. Para que el muñón del cordón umbilical se seque y se caiga por sí solo, solo debes darle baños con esponja hasta ese momento.
  • El muñón del cordón umbilical se suele caer en unas pocas semanas. Cuando ya no tenga el muñoncito del ombligo, es hora de pasar a los baños tradicionales.
  • Si a tu bebé le encanta el momento del baño, le relaja y lo disfruta, puedes bañarle cada día sin problema.
  • Es un buen momento para dedicarle unos minutos en exclusiva, cantarle, hablarle, sonreirle… Usa jabón solo para las zonas más sucias como el cuello, la zona del pañal, los pliegues… Se recomienda usar jabones especificos infantiles, especialmente aquellos que son syndet. Para los bebés que tienen piel atópica, deberemos usar productos específicos. Recordad que tenéis disponible un minicurso gratuito sobre piel atópica. Recomiendo enjabonar con las manos y evitar esponjas.
  • Los oídos los puedes limpiar por fuera con la misma toalla. No se recomienda usar bastoncillos para limpiarlos.
  • Revisad también la temperatura del agua, como he comentado tenemos tendencia a poner el agua demasiado caliente y esto les puede molestar. También confirmar que la temperatura del ambiente sea agradable. Si con todas estas medidas sigue sin gustarle ni pizca el momento del baño, podemos probar de bañarnos con él o ella, a veces si sienten el piel con piel se relajan.

El primer baño del bebé no solo es uno de los primeros hitos de la paternidad, sino un momento único. Con estos consejos para bañar a vuestro bebé estamos seguros de que será el mejor momento del día.

Bañar al peque las primeras veces puede intimidar, porque no hay experiencia y queréis que sea perfecto. No os agobiéis, y relajaos.

Como todos, no os preocupéis 😉. Las primeras veces con vuestro peque siempre estarán llenas de preguntas, es lo más normal del mundo. Pero, tranquilos, porque ya estáis dando el primer paso, informaros.

Pregunta Respuesta
¿Cada cuánto debo bañar a mi bebé? Depende del bebé. Si le gusta, puedes bañarlo cada día. Si no, a días alternos o cada 3 días.
¿Cuál es el mejor momento para bañar a un bebé? Busca un momento en el que el bebé esté despierto, tranquilo y contento.
¿Cómo me preparo para el baño? Deja todas las cosas preparadas antes de bañarle: toalla, pañal limpio, ropa...
¿Qué hago durante el baño? Dedícale unos minutos en exclusiva, cántale, háblale, sonreirle...
¿Cómo secarle? Secar el cuerpo a golpecitos (sin frotar) con una toalla de algodón suave.
¿Debo ponerle crema hidratante? Sí, especialmente en aquellos bebés que tienen piel atópica.
¿Debo limpiar los oídos? Los oídos los puedes limpiar por fuera con la misma toalla, no uses bastoncillos.
Mi bebé llora cuando le bañamos, ¿qué podemos hacer? Prueba de cambiar la hora del baño, revisa la temperatura del agua y del ambiente.

La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se extrae de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. Puede encontrar una lista completa de las fuentes utilizadas para este artículo a continuación. El contenido de esta página no debe reemplazar el consejo médico de un profesional.

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