Entre el 70% y el 80% de las mujeres gestantes sufren náuseas en el embarazo, en especial durante los primeros meses de gestación. Las náuseas y los vómitos son dos de las incomodidades más frecuentes del embarazo y a menudo uno de los primeros síntomas que nota la mujer cuando se queda en estado.
Es poco frecuente, pero pueden llegar a aparecer antes incluso de que la mujer conozca su estado. Mónica Pérez García, dietista-nutricionista y miembro de la Academia Española de Nutrición y Dietética, señala que es uno de “los síntomas que primero aparecen en el embarazo”. Las náuseas en el embarazo pueden comenzar hasta incluso de que la mujer sepa que está embarazada.
Lo normal es que irrumpan durante el primer trimestre y, en concreto, en la mayoría de los casos, “entre la cuarta y la sexta semana”. Las náuseas matutinas más habituales son típicas del primer trimestre. “Por lo general, mejoran o desaparecen a partir de la semana 16 o 18 de gestación, aunque en algunos casos las náuseas pueden acompañar a la embarazada durante todo el embarazo”, asegura Pérez García. De hecho, el estudio realizado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) refiere que solo un 10% de las gestantes continúa con la sintomatología después de la semana 20 de embarazo.
Además, la náuseas “recidivan”: entre el 15% y el 81% de las mujeres que sufren náuseas en un embarazo, las vuelven a sufrir en el siguiente.
🤮👎 8 TRUCOS conta las NÁUSEAS Y VÓMITOS del embarazo
Causas de las Náuseas en el Embarazo
A pesar de ser uno de los síntomas más frecuentes en el embarazo, aún hay mucho desconocimiento sobre las causas de esta molestia.
La causa que produce las náuseas y vómitos en el embarazo no está clara por completo. Se piensa que el motivo puede estar relacionado con los cambios hormonales propios del embarazo, ya que las náuseas pueden estar más presentes si se trata de un embarazo múltiple.
Las más probables son las hormonales (en el embarazo hay grandes cantidades de estrógenos).
Entre las causas más comunes se incluyen:
- Cambios hormonales: En especial, los niveles elevados de hormona hCG (gonadotropina coriónica humana). Esta es la hormona que sirve como marcador precoz del embarazo y que se encarga de facilitar la implantación del embrión.
- Reposicionamiento de los órganos digestivos: Otra posible causa tiene que ver con que, “posteriormente, según avanza el crecimiento uterino, las estructuras desplazan el estómago (y el sistema digestivo en general) y comprimen el diafragma.
- Intolerancias a los suplementos: Pérez García también apunta a los suplementos de vitaminas y minerales que suelen consumirse durante este periodo, ya que “pueden influir al no tolerar bien el hierro”.
- Acción de la hormona GDF15: Los estudios más recientes, publicados en la revista Nature bajo el título GDF15 vinculado al riesgo materno de náuseas y vómitos durante el embarazo, apuntan a esta hormona, producida por el feto, como causa de las náuseas. “La interacción de esta hormona y la sensibilidad materna explicarían la gravedad de las náuseas y vómitos en el embarazo.
Tener una gran placenta (embarazos gemelares), antecedentes de vértigos, migrañas, historia familiar de vómitos durante el embarazo o haber padecido N/V en embarazos anteriores.
También se ha demostrado una mayor labilidad del sistema nervioso vegetativo, con enlentecimiento del vaciado gástrico. También se ha señalado una relación de las náuseas y los vómitos con la serotonina, y se han observado buenos resultados cuando se trata la hiperemesis con antagonistas de los receptores de serotonina.
Además, cabe destacar que los cambios a nivel olfativo y gustativo que ocurren durante el embarazo como consecuencia de los cambios hormonales, también se relacionan como otros síntomas típicos del embarazo como las náuseas y los vómitos.
Hiperémesis Gravídica: Cuando las Náuseas Son Severas
En los casos más graves se puede producir lo que se denomina hiperémesis gravídica. En los casos más severos pueden producirse problemas de deshidratación, disminución de electrolitos en sangre y pérdida de más del 5 % del peso corporal. Una circunstancia peligrosa que puede suponer un problema de salud grave para madre y bebé.
En cambio, hay ocasiones en las que las náuseas y vómitos son continuos, intensos e impiden que la embarazada retenga cualquier alimento o líquido. Esta situación llevaría a la mujer a la pérdida de peso, a padecer deshidratación y puede llegar a causar ciertas complicaciones para la madre y el bebé. Esta expresión más grave de las náuseas y vómitos se denomina hiperémesis gravídica.
La hiperémesis gravídica es la aparición de náuseas y vómitos intensos y persistentes durante el embarazo. Esto puede provocar la pérdida de peso y su consecuente deshidratación debido a los continuos vómitos. Los niveles de HCG alcanzan su máximo alrededor de las 10 semanas de embarazo, que es cuando la mayoría de embarazadas afirman tener los síntomas más acusados.
La HG es la causa más frecuente de hospitalización durante el primer trimestre de la gestación.
Las posibles complicaciones de la HG grave son: síndrome de Mallory-Weiss (hematemesis asociada a erosiones o ulceraciones esofágicas secundarias a vómitos persistentes), síndrome de Mendelson (neumonía por aspiración), síndrome de Boherhave (rotura esofágica secundaria a vómitos violentos), neumotórax, insuficiencia renal aguda de causa prerrenal, mielolisis central pontica y vasospasmo de arterias cerebrales.
Se conocen al menos 2 deficiencias de vitaminas relacionadas con la hiperémesis grave: vitamina K, cuyo déficit acarreará alteraciones hemorrágicas (gingivitis hemorrágica, hematemesis, melenas, púrpuras y manchas petequiales cutáneas), así como hemorragias subconjuntivales y de la retina, que obligan a estrechos controles oftalmológicos. Pueden aparecer alteraciones neurológicas por déficit de tiamina o vitamina B1, dando lugar al síndrome de Wernicke-Korsakoff.
Si una embarazada vomita mucho en el embarazo, debe consultar con el especialista, ya que puede tratarse de hiperémesis gravídica.
Es fundamentalmente clínico y su identificación es fácil cuando la sintomatología es típica. Se debe diferenciar de los vómitos propios del embarazo, donde la paciente continúa ganando peso y no se deshidrata.
Consejos y Tratamientos para Aliviar las Náuseas
Dado que la causa de la aparición de estas molestias no está clara, la estrategia es intentar aliviar las náuseas en el embarazo con diversas técnicas. El problema es que no está demostrado que funcionen del mismo modo, ni tampoco para todas las embarazadas.
Las náuseas y vómitos de la gestación pueden prevenirse o aliviarse si la embarazada pone en práctica algunos consejos o remedios como los que se comentan a continuación:
- Comer poca cantidad, pero de manera frecuente.
- Beber líquido en sorbos pequeños, pero a menudo.
- Optar por alimentos suaves y blandos. Una buena opción son los alimentos nutritivos con proteínas y carbohidratos complejos (pan integral, cereales integrales, legumbres, patata...)
- Evitar las grasas, los fritos y los alimentos picantes y muy condimentados.
- No tomar las comidas ni las bebidas demasiado calientes, ya que quizá se toleran mejor los alimentos y bebidas fríos.
- Dejar en la mesita de noche una galleta (las de tipo cracker o saladas suelen funcionar) y comérsela en ayunas antes de levantarse de la cama por la mañana.
- Probar diferentes preparaciones de un mismo alimento. Es posible que el cambio de textura haga que ese alimento se tolere mejor.
- Tratar de encontrar un desencadenante de las náuseas, como ciertos alimentos o, incluso, olores, para evitarlo. Si es un olor, mantener los espacios bien ventilados.
- No tumbarse justo después de haber comido.
- Consultar al especialista acerca de la toma de jengibre, por ejemplo, en cápsulas, o vitamina B6, ya que pueden ayudar a reducir los síntomas.
En general, se aconseja no comer alimentos picantes o muy aderezados con especias, ni los que desprenden olores fuertes, como la cebolla, el queso, el pescado o la leche (puede pasar en algunos casos). Evita los alimentos ricos en grasas, como los quesos muy curados, fritos, rebozados, alimentos procesados, bollería y repostería industrial.
Aunque no siempre es sencillo, se puede intentar disminuir el estrés y la ansiedad.
Además, existen algunos remedios naturales y medidas que puedes poner en práctica para prevenirlas o disminuir su frecuencia o efectos.
Es mejor hacer muchas comidas, pero equilibradas. Distribuir las ingestas diarias en 4 o 5 comidas poco abundantes pero continuadas (cada 2 o 3 horas) equilibradas y suficientes. Y nunca correr después de haber comido o por el contrario, tumbarse, suele aumentar la sensación de náuseas.
Al reemplazar los alimentos intentan que sean de la misma familia para no provocar carencias nutricionales.
Y es bueno mejor tomar complejos polivitamínicos - que contengan también hierro- que tomar sólo hierro.
Si esto fracasa, valoro si la paciente está deshidratada; si no lo está, añado metoclopramida (Primperan: 5-10mg cada 6-8 horas) u Ondansetron (Zofran 4mg/8h por vía oral).
Consejos adicionales:
- Consejo: Aunque no notes náuseas, tanto el alcohol como el tabaco debes eliminarlos durante todo el embarazo y la lactancia.
- Consejo: Evita los guisos muy contundentes, elaborados con productos muy grasos. Los platos muy olorosos suelen acentuar las náuseas.
Finalmente, es muy importante que la embarazada no se automedique nunca y que consulte con el médico la situación antes de tomar cualquier medicamento.
Si las náuseas y vómitos son intensos y no mejoran con estos remedios, o si hay pérdida de peso, la embarazada deberá acudir al especialista. En este caso, puede tratarse de hiperémesis gravídica, pero se realizará una valoración para descartar también otras posibles causas.
De igual modo, la embarazada debe acudir cuanto antes al especialista si hay presencia de sangre en el vómito o si las náuseas se producen junto a otros síntomas como fiebre o dolor abdominal.
Tratamiento Médico
El tratamiento dependerá de la gravedad de los síntomas.
- Cambios en la alimentación: es recomendable realizar comidas más pequeñas y frecuentes (cada 2-3 horas) que incluyan alimentos suaves y secos, ya que pueden ayudar a aliviar las náuseas y los vómitos.
- Reponer líquidos: beber suficiente agua para mantenerse hidratada en todo momento y reponer también los electrolitos.
- Medicamentos contra las náuseas: algunos medicamentos de venta libre pueden aliviar las náuseas. La piridoxina (vitamina B6) es uno de los más comunes.
- Evitar los desencadenantes: puedes notar que hay determinadas cosas como olores concretos o viajes en coche, que pueden provocarte más náuseas.
El tratamiento que suelo recomendar como de primera línea es Nausagest. Es un fármaco que se compone de jengibre, vitamina B6 y magnesio. El jengibre es utilizado desde hace cientos de años para reducir las náuseas; la falta de vitamina B6 y de magnesio se han relacionado con aumentos de la sensación de cansancio, que a su vez se relaciona con las N/V.
En caso de que la paciente tenga que ingresar en hospital con síntomas de deshidratación, administro líquidos intravenosos (con glucosa) y paso la medicación por vía intravenosa.
Hay fármacos específicos, aunque debe ser el médico quien indique cuál puede ser el más adecuado en cada caso y haga el seguimiento.
Duración de las Náuseas
Lo más habitual es que las náuseas y los vómitos comiencen durante el primer mes de embarazo y continúen a lo largo del primer trimestre hasta la semana 14-16 (tercer y cuarto mes) siendo las más comunes las náuseas matutinas.
Lo más habitual es que las náuseas aparezcan en las primeras semanas de gestación, pero ¿sabes cuánto duran las náuseas en el embarazo? Lo normal es que las náuseas y los vómitos desaparezcan al comienzo del segundo trimestre, a partir de la semana 16 de amenorrea, pudiendo reaparecer en la recta final del embarazo en algunos casos.
En el 30% de las pacientes las NVG se resuelven en la décima semana de gestación, un 30%, alrededor de la semana 12 y en otro 30%, en la semana 16, y sólo un 10% de las gestantes continúa con la sintomatología después de la semana 20.
En todas las pacientes esta afección se manifiesta antes de las 9 semanas de amenorrea1, por lo que ante un cuadro similar de inicio posterior a la semana 9 de amenorrea debemos valorar la presencia de otras enfermedades, sobre todo enfermedad trofoblástica, diabetes o la exposición a agentes tóxicos.
Tabla resumen de la duración de las náuseas por trimestre:
| Trimestre | Porcentaje de pacientes con náuseas |
|---|---|
| Primer trimestre | 60.90% |
| Segundo trimestre | 24.84% |
| Tercer trimestre | 16.66% |
Cada embarazo es diferente. Incluso en mujeres con varios embarazos, cada uno tiene características distintas. Ante cualquier contratiempo o si te surgen dudas, consulta siempre con tu ginecólogo.
