La relación entre la fecundación in vitro y la tiroides es más estrecha de lo que muchas pacientes imaginan. La tiroides, una glándula pequeña pero poderosa, regula múltiples procesos hormonales que pueden influir directamente en la ovulación, la calidad ovocitaria, la implantación embrionaria e incluso en el desarrollo del embarazo. Por eso, evaluar la función tiroidea antes y durante todo el proceso de fecundación in vitro no es una recomendación opcional, sino una necesidad médica.
La tiroides es una glándula que está en el cuello. Su misión es fabricar hormona tiroidea en la cantidad correcta. La hormona tiroidea es un regulador metabólico global y es necesaria para el buen funcionamiento de todo el organismo.
Es tan importante para el buen funcionamiento del cuerpo que la hormona tiroidea esté en rango normal, que está sometida a un control cerebral central a través de una glándula controladora llamada Hipófisis, que mediante la hormona TSH vigila y regula la producción tiroidea de T4 libre.
¿Qué entendemos realmente por fecundación in vitro y tiroides?
Cuando hablamos de fecundación in vitro y tiroides, nos referimos a la interacción entre el tratamiento de reproducción asistida y la función tiroidea de la paciente.
Imagina esto: haces todo bien. Estimulación ovárica, controles, transferencia embrionaria… pero el resultado es negativo. Un desequilibrio tiroideo, incluso subclínico, puede reducir tus posibilidades de éxito sin que tú lo sepas. La relación entre fecundación in vitro y tiroides va mucho más allá de una simple analítica en la consulta inicial.
Cada valor tiroideo puede ser determinante en distintas fases del tratamiento: desde la estimulación ovárica hasta la implantación del embrión.
Durante la gestación es necesario aumentar la producción de hormonas tiroideas para el buen desarrollo del embarazo y sobre todo para asegurar el desarrollo adecuado del cerebro del bebé.
El embarazo es una etapa en la que el cuerpo de la mujer exige un esfuerzo extra a la tiroides. En el embarazo, la fisiología cambia: aumenta ~50% la producción de hormonas tiroideas y la glándula puede crecer ~10% en países con yodo suficiente (20-40% si hay déficit).
En los casos en que los análisis de hormonas tiroideas hagan sospechar riesgo de disminución de T4 libre, detectado habitualmente por los niveles de TSH, es conveniente añadir hormona tiroidea exógena de forma transitoria hasta conseguir embarazo, mantenerla y ajustarla durante la gestación y no olvidar: SUSPENDER TRAS EL PARTO, para no convertir a la mujer en una enferma crónica de tiroides, cuando solo se trata de una ayuda transitoria.
Durante la lactancia materna, el bebé tiene que fabricar sus propias hormonas tiroideas y el alimento que recibe es la lecha de su madre.
Claves clínicas sobre fecundación in vitro y tiroides
Si estás por iniciar un tratamiento o ya has tenido intentos previos sin explicación clara del fallo, estas claves clínicas podrían cambiar tu perspectiva (y tus resultados).
Clave #1: No empieces tu tratamiento sin conocer tu TSH
Puede parecer un simple número, pero tu valor de TSH (hormona estimulante de la tiroides) puede ser el punto de partida para una fecundación in vitro y tiroides verdaderamente exitosa. ¿Por qué tanta precisión? Aquí no se trata de tener una enfermedad tiroidea grave. Basta una alteración leve no detectada para condicionar todo el proceso.
¿Tu médico ya lo solicitó? Si no, es momento de exigirlo.
Clave #2: Hipotiroidismo y fecundación in vitro
Tener hipotiroidismo no significa rendirse ante la dificultad: significa afinar aún más el enfoque médico. Cuando se aborda con estrategia, el vínculo entre fecundación in vitro y tiroides puede convertirse en una oportunidad para optimizar resultados.
¿Cómo? La clave está en actuar antes del inicio del ciclo, no durante. Porque una TSH fuera de rango en el momento crítico puede condicionar toda la respuesta del cuerpo.
El hipotiroidismo puede afecta la ovulación y la fertilidad, pero bien controlado sí es posible concebir. Se recomienda optimizar TSH antes de buscar embarazo; muchas guías apuntan a TSH <2.5 mUI/L en mujeres ya tratadas con LT4. En preconcepción/infertilidad, el manejo del hipotiroidismo subclínico se individualiza: el umbral de TSH y la positividad de TPO guían si tratar o vigilar.
Espera ajustes al alza de LT4 y controles cada 4-6 semanas. Tras el parto, muchas mujeres reducen la dosis pregestacional y controlan TSH en 6-12 semanas. Vigila síntomas de tiroiditis posparto (puede cursar con una fase hiper y otra hipo, transitoria o no).
El hipotiroidismo congénito es una alteración tiroidea al nacer. En la mayoría de países hay cribado neonatal universal (la famosa “prueba del talón”): detectar y tratar pronto con LT4 protege el neurodesarrollo del bebé.
Clave #3: Anticuerpos antitiroideos
Aunque tus niveles de TSH o T4 libre estén bien, la presencia de anticuerpos antitiroideos puede alterar tus probabilidades de éxito en una fecundación in vitro. Solicitar este análisis es sencillo, pero muchas clínicas no lo incluyen si tú no lo pides.
Las mujeres con Ac TPO positivos tienen con mayor frecuencia dificultades para conseguir un embarazo espontáneo o tras un Tratamiento de Fertilidad (Fecundación in vitro -FIV-, inseminación, ovodonación, Embrioadopción ).
El porcentaje de mujeres en edad reproductiva que tienen anticuerpos anti TPO positivos es entre el 8 y el 20%. Se sabe que un 20% o más de estas tendrán un alza en la TSH a lo largo del embarazo e incluso algunas pueden desarrollar un hipotirodismo clínico. Además, 30 a 50% tiene la posibilidad de hacer una tiroiditis post parto.
Por otro lado hay varios estudios que han descrito una mayor tasa de abortos en pacientes con estos anticuerpos positivos, no así con anticuerpos anti tiroglobulina.
Se desconoce a través de qué mecanismo ocurre el daño mediado por anticuerpos en pacientes eutiroideas, pero se cree que su presencia sería un marcador de disfunción tiroidea o de alteración inmunológica.
Sí, pero conviene valorar TPO, TSH y el contexto (infertilidad, pérdidas).
Clave #4: Ajuste de medicación en hipotiroidismo durante la fecundación in vitro
Tener hipotiroidismo no significa que no puedas realizar un tratamiento de fecundación in vitro con éxito, pero sí requiere ajustes finos. Durante la fecundación in vitro, los niveles de estrógenos aumentan drásticamente y esto puede alterar la forma en que tu cuerpo metaboliza la levotiroxina.
Si ya tomas LT4 y confirmas embarazo, se recomienda aumentar 25-30% la dosis desde el test positivo (p. ej., añadir 2 días extra a la semana).
Clave #5: La importancia de mantener la TSH por debajo de 2.5 mIU/L
En un tratamiento de fecundación in vitro y tiroides comprometida, el nivel de TSH no es un simple número. Niveles elevados de TSH (por encima de 2.5 mIU/L) se asocian con menor tasa de implantación y mayor riesgo de aborto.
Usar rangos de referencia específicos de embarazo/trimestre del laboratorio.
TIROIDES Y EMBARAZO, IMPORTANCIA, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO... - Ginecología y Obstetricia -
Hipertiroidismo y embarazo
El hipertiroidismo también debe estar controlado antes de iniciar la FIV.
El hipertiroidismo se presenta en el embarazo con una mucho menor frecuencia que el hipotiroidismo, entre un 0.1 y un 1% (0.4% el clínico y 0.6% el subclínico). Las causas de hipertirodismo clínico (TSH baja con hormonas tiroideas elevadas) son las mismas que ocurren en la población no embarazada, siendo la Enfermedad de Graves la más frecuente (85% de los casos) y se suman causas específicas del embarazo, que son las dadas por un aumento de la hCG y que pueden llegar a comprometer hasta un 11% de los embarazos, como ocurre con la tirotoxicosis gestacional transitoria (TGT) en China.
Tratamiento con levotiroxina
La levotiroxina (LT4) es el tratamiento de elección: bioidéntica a la T4, segura para el bebé y recomendada en todas las guías. No se usan combinaciones T4+T3 ni extractos desecados en embarazo. Se toma en ayunas, con agua, 30-60 min antes del desayuno, y separada 4 h de hierro/calcio para evitar interferencias.
¿La levotiroxina afecta al bebé? La LT4 mantiene tus niveles adecuados y favorece el neurodesarrollo fetal.
Preguntas frecuentes sobre fecundación in vitro y tiroides
- ¿Debo hacerme análisis de tiroides antes de iniciar la fecundación in vitro? Sí, es fundamental. Las alteraciones tiroideas pueden estar presentes sin síntomas evidentes y afectar la ovulación, la calidad embrionaria y la implantación.
- ¿El hipotiroidismo puede impedir un embarazo por FIV? Puede dificultarlo si no se controla adecuadamente.
- ¿Qué pasa si tengo hipertiroidismo y necesito fecundación in vitro? El hipertiroidismo también debe estar controlado antes de iniciar la FIV.
- ¿Puedo continuar con mi medicación tiroidea durante la FIV? En la mayoría de los casos, sí. Es incluso recomendable no interrumpirla, aunque puede necesitar ajustes.
- ¿La tiroiditis autoinmune afecta el éxito del tratamiento? Sí, puede hacerlo. La presencia de anticuerpos antitiroideos se ha relacionado con mayor riesgo de fallo implantatorio y pérdida gestacional.
Sigue leyendo para descubrir cómo la fecundación in vitro y tiroides se interrelacionan y qué hacer para que tu tratamiento sea seguro y exitoso.
