Anticuerpos Maternos en el Recién Nacido: Información Esencial

Durante el embarazo y la lactancia, las madres experimentan cambios inmunológicos que son esenciales para la crianza.

Esta adaptación conforma un estado único de equilibrio entre la inmunidad materna y fetal, necesaria para promover y apoyar la propia gestación y el crecimiento del feto.

La salud materna tendrá un impacto en la salud futura del recién nacido, por eso la investigación en este campo resulta crucial.

La educación inmunológica comienza intraútero y se desarrolla teniendo en cuenta los factores ambientales en los que se ve inmersa la gestante y posteriormente la puérpera durante la lactancia materna impactando en el feto-neonato.

Este proceso comprendería la transferencia de anticuerpos maternos, los cambios en el microbioma materno, los metabolitos derivados de la microbiota, y la transferencia de células inmunitarias y citocinas a través de la placenta o de lactancia materna.

Transferencia de anticuerpos maternos durante el embarazo.

Transferencia de Anticuerpos a través de la Placenta

Los anticuerpos atraviesan la placenta tras la inmunización de la madre, haciendo posible la protección contra infecciones maternas, congénitas y neonatales.

La IgG se transfiere activamente a través de la placenta a partir de la semana 13 y esta aumenta significativamente durante el tercer trimestre.

Dentro del útero, las células maternas se infiltran en el feto y circulan por su torrente sanguíneo, de la misma forma, la madre tras el parto también presentará células del feto que persisten.

Podemos hablar aquí también de microquimerismo placentario y micoquimerismo a través de la lactancia materna.

El MMc en la leche materna se ha visto una transferencia de células maternas en cantidades constantes con independencia de la duración de la lactancia y procedentes del tejido linfoide materno paso de IgGs, IgAs, células T y células plasmáticas.

El Impacto de la COVID-19 en la Transferencia de Anticuerpos

Un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) que forma parte del proyecto multiinstitucional GESNO-COVID -liderado por el Hospital General Universitario Gregorio Marañón- ha demostrado la transferencia transplacentaria de anticuerpos en el 86,3 % de recién nacidos de madres que habían pasado covid-19 durante el embarazo.

El estudio, publicado en BMC Pregnancy and Childbirth, se realizó con 51 parejas de madre-hijo, incluyendo los nacimientos desde abril de 2020 hasta marzo de 2021.

Para ese entonces ninguna madre había sido vacunada contra el SARS-COV-2, de modo que los anticuerpos eran producto de contraer la enfermedad durante el embarazo.

A su vez, ningún niño ha sido diagnosticado de covid durante el transcurso del estudio, asegurando que los anticuerpos provenían de la placenta materna.

El estudio demuestra el impacto que la producción materna de anticuerpos frente a covid tiene para proteger al recién nacido mediante el paso de estos.

Pérdida de Anticuerpos

En el estudio, se observa que la cantidad de anticuerpos que presentaban los bebes al momento del parto estaba relacionada con la cantidad de anticuerpos que presentaba la madre.

Conforme pasa el tiempo, estos disminuyen, y a los dos meses del parto el 66,7 % de los lactantes contaba con serología positiva, mientras que a los seis solo el 13,7 %.

Por otro lado, este efecto protector no se ha observado en recién nacidos de madres con infección aguda en el momento del parto.

Dada la gravedad de la covid en la embarazada, es necesario que la mujer gestante se vacune frente a SARS-CoV-2, al igual que se vacuna de otras enfermedades como son la gripe y la tosferina.

La protección del neonato frente a la infección depende, principalmente, de las respuestas inmunitarias innatas del recién nacido y de los anticuerpos adquiridos por vía transplacentaria derivados de la madre.

Estudio demuestra la transferencia transplacentaria de anticuerpos en recién nacidos de madres que tuvieron COVID-19 durante el embarazo.

Estudio sobre la Transferencia de Anticuerpos SARS-CoV-2

Para el estudio, los investigadores utilizaron muestras de sueros prepandémicos de pacientes no embarazadas y embarazadas, así como sueros de donantes recuperados de Covid-19, de 1714 mujeres dieron a luz.

Se dispuso de sueros de sangre de cordón materno emparejados para 1471 parejas de madres y recién nacidos, incluidos 21 partos de gemelos.

De estas parejas, 83 mujeres (seis por ciento) eran seropositivas al SARS-CoV-2 IgG y / o IgM. Entre los bebés nacidos de mujeres seropositivas, 72 (87 or ciento) fueron seropositivos y 11 (13 por ciento) fueron seronegativos.

No nacieron bebés seropositivos de las 1388 mujeres seronegativas.

La mayoría de las mujeres que fueron seropositivas (50 de 83, el 60 por ciento) fueron asintomáticas para Covid-19.

Hubo una correlación positiva entre las concentraciones de IgG de SARS-CoV-2 en suero de cordón y materno.

Los investigadores también evaluaron la asociación entre la gravedad de la infección materna, la concentración de IgG materna y la concentración de IgG del cordón.

Las tasas de transferencia no fueron diferentes entre los bebés nacidos de madres con enfermedad asintomática o sintomática.

También evaluaron la asociación entre la tasa de transferencia y el inicio de la infección materna en un subconjunto de 26 mujeres con enfermedad leve, moderada o crítica por Covid-19 que tenían un resultado positivo en la pPCR antes del parto y que dieron a luz a término.

"Nuestros hallazgos se alinean con la evidencia actual que sugiere que aunque puede ocurrir la transmisión del SARS-CoV-2 placentario y neonatal, este tipo de eventos no son comunes.

No detectamos anticuerpos IgM en ninguna muestra de suero de sangre del cordón umbilical, incluso en casos de enfermedad materna crítica o parto prematuro, lo que respalda que la transmisión materno-fetal del SARS-CoV-2 es rara.

También encontraron una "transferencia eficaz de anticuerpos IgG de mujeres que eran seropositivas al SARS-CoV-2 y una correlación positiva entre las concentraciones de anticuerpos maternos y del cordón".

Y "cuando las vacunas están ampliamente disponibles, el momento óptimo de la vacunación materna durante el embarazo deberá considerar factores maternos y fetales, incluido el tiempo necesario para garantizar la protección neonatal".

"La mayoría de las mujeres de nuestro estudio que fueron seropositivas fueron asintomáticas, con un momento incierto de exposición viral.

Con todo, consideran que se necesitan más estudios para determinar si los anticuerpos del SARS-CoV-2 protegen contra la infección del recién nacido y, de ser así, para ver a qué concentración y si la cinética transplacentaria de los anticuerpos provocados por la vacuna es similar a los anticuerpos adquiridos de forma natural.

Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios.

Efecto de la Vacunación en la Transferencia de Anticuerpos

El reclutamiento de las gestantes y sus bebés se produjo en 2 centros médicos de Boston, Estados Unidos de América, entre julio y octubre de 2021.

Las mujeres habían padecido la COVID-19 (n=12) o recibido una o dos dosis de vacuna de ARNm (n=77, 25 con mRNA-1273 y 52 con BNT162b2) entre las semanas 20 y 32 de gestación (debido a la mayor transferencia de anticuerpos en este intervalo de tiempo); aquéllas infectadas antes de la vacunación fueron excluidas del estudio.

Se recogieron muestras de suero materno y de cordón umbilical de los recién nacidos, así como muestras de suero capilar infantil a los 2 meses en los bebés de madres vacunadas y a los 6 meses para los bebés de madres vacunadas y madres infectadas con el SARS-CoV-2.

Las madres vacunadas tenían títulos significativamente más elevados en el momento del parto en comparación con las madres infectadas.

Asimismo, los títulos en cordón umbilical y los 6 meses del nacimiento también lo fueron para bebés de madres vacunadas.

Durante el embarazo, la madre asiste inmunológicamente de anticuerposal feto a través de la placenta.

Estos anticuerpos serán también utilizados por el bebé en los primeros meses de vida ya que, cuando nace, su sistema inmune es inmaduro y no es capaz de fabricar sus propios anticuerpos.

Beneficios de la Lactancia Materna

La leche materna es un producto biológico natural y esencial que contiene numerosos componentes inmunológicos, tanto humorales como celulares, que protegen al lactante de las infecciones.

Incluye factores que proveen inmunidad específica, como linfocitos T, linfocitos By anticuerpos, entre los cuales destacamos la IgA que es la más importante en la inmunidad de las mucosas y la principal en la lactancia materna.

Según un estudio publicado por Talayero et al. (2006), si todos los niños recibieran lactancia materna exclusiva hasta los 4 meses de edad, se evitarían el 56% de las hospitalizaciones por causas infecciosas durante el primer año de vida.

Tras el parto, a través de la lactancia materna, se transmiten al lactante elementos moduladores de la respuesta inmunitaria y, principalmente, anticuerpos tipo IgA secretores (SIgA), que actúan protegiendo al RN frente a las enfermedades que tienen su vía de entrada a través de las mucosas.

Este aspecto ha sido estudiado en el caso de rotavirus, Escherichia coli, polio, retrovirus, Haemophilus influenzae y Streptococcus pneumoniae, y se ha comunicado una menor frecuencia de episodios de otitis media y de infecciones de las vías respiratorias bajas, entre ellas las producidas por el VRS.

También se ha descrito la mejor respuesta a algunos antígenos vacunales de los lactantes que reciben lactancia materna.

Vacunación Materna para Proteger al Neonato

La vacunación materna frente a enfermedades infecciosas como el tétanos o la tos ferina ha demostrado extender su protección al neonato.

Conocer si un efecto similar podría alcanzarse con la inmunización de gestantes sería muy útil a la hora de planificar campañas de vacunación.

De momento lo que sugieren recientes estudios es que las madres seropositivas pueden transferir a sus recién nacidos anticuerpos frente al SARS-CoV-2, principalmente a través de la placenta.

Los pocos datos que se van recabando proceden de estudios como el que acaba de presentarse en la última reunión (telemática) anual de la Sociedad de Medicina Materno-Fetal y donde se confirma la transmisión transplacentaria de anticuerpos frente al nuevo coronavirus.

No obstante, la investigación aprecia que en general los niveles de anticuerpos transfereidos no son muy elevados.

"Una de las principales formas en que se protege a los bebés de las infecciones es a través de los anticuerpos recibidos en el útero, por lo que, independientemente de que una mujer estuviera asintomática o no, habríamos esperado ver un mayor porcentaje de anticuerpos transferidos de la madre al bebé, especialmente los anticuerpos neutralizantes ", dice otra de las primeras autoras del estudio Martina L. Badell, profesora asociada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Emory.

Este no ha sido el único estudio que muestra que las madres seropositivas transfieren anticuerpos.

En una investigación publicada en JAMA Pediatrics, los investigadores hallaron la presencia de anticuerpos IgG en sangre del cordón umbilical en un 87% de neonatos de las madres seropositivas.

El estudio se realizó en más de 1.400 parejas de madres y recién nacidos en un hospital de Pensilvania entre abril y agosto de 2020. Los bebés nacidos de madres con niveles muy bajos de IgG fueron seronegativos al nacer, pero se produjo una transferencia transplacentaria independientemente de la presencia de síntomas en la madre o de la gravedad de la enfermedad.

Recomendaciones sobre la Vacunación en Embarazadas

Flor M. Hay muy poca información sobre el efecto de la vacunación frente a SARS-CoV-2 en embarazadas.

En esos casos, se propone una valoración individualizada.

En ello coinciden las diferentes sociedades científicas que han elaborado documentos al respecto.

Para muestra, las recomendaciones alcanzadas por la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme): ”A la espera de la obtención de más datos y en base al principio de precaución, no debe proponerse la vacunación generalizada a las mujeres embarazadas en esta primera etapa de la estrategia de vacunación. A medida que se disponga de más información en cuanto a seguridad y eficacia, se irán modificando las recomendaciones.

Los anticuerpos maternos inducidos por las vacunas se transfieren de la madre al feto de forma activa a través de la placenta aportando de este modo una protección pasiva al feto y al recién nacido

Inmunización Materna: Una Estrategia Prometedora

Las vacunas son una de las herramientas preventivas más eficaces disponibles hoy en día para reducir las enfermedades infecciosas y sus complicaciones y secuelas.

La inmunización materna ha emergido como una intervención prometedora, que representa una oportunidad excepcional para proteger a las mujeres embarazadas y a sus bebés de enfermedades que causan una morbilidad y una mortalidad considerables.

Durante los primeros meses de vida, la transferencia de inmunoglobulinas maternas a través de la placenta protege parcialmente a los recién nacidos.

Los anticuerpos maternos, no obstante, no llegan a alcanzar en muchos casos unos niveles óptimos y en consecuencia no siempre confieren una protección adecuada al recién nacido.

En los países más pobres, las consultas prenatales representan una oportunidad excelente para conseguir una protección máxima de las madres y sus recién nacidos con un contacto mínimo

El impacto de las enfermedades que pueden prevenirse mediante la administración de vacunas durante el embarazo se concentra principalmente en los países más pobres.

En estas áreas, las consultas prenatales representan una oportunidad excelente para conseguir una protección máxima de las madres y sus recién nacidos con un contacto mínimo, dado que en estas zonas con escasez de recursos las oportunidades de llegar a la población a través del sistema de salud son limitadas.

Por lo que los programas de inmunización materna deben estar integrados en el control prenatal, beneficiando esta estrategia no solo a las mujeres embarazadas, sino también a sus recién nacidos, y contribuyendo al fortalecimiento de los sistemas de salud de estos países.

Uno de los mayores obstáculos que deben superarse para conseguir que la inmunización materna sea una realidad es la falta de datos fiables sobre la carga de morbilidad de las enfermedades que podría prevenirse mediante vacunas durante el embarazo, así como de su seguridad y eficacia de las vacunas en las mujeres embarazadas.

Como consecuencia de esto, las mujeres embarazadas y sus bebés acaban no teniendo acceso a intervenciones que sean seguras y eficaces, lo que representa a un círculo vicioso con menos oportunidades para los grupos de población que precisamente son más vulnerables.

En la actualidad, se recomienda la administración durante el embarazo de la vacuna (inactivada) contra la gripe, la vacuna contra el tétanos y la vacuna (acelular) contra la tos ferina.

Sin embargo, la vacuna antitetánica es la única vacuna ampliamente implementada en países con escasos recursos, y a pesar de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la gran mayoría de estos países no recomiendan vacunar frente a la gripe a las mujeres embarazadas.

El disponer de datos de calidad y evidencia suficiente, de diferentes contextos tanto desde el punto de vista geográfico como epidemiológico, sobre la carga de carga de morbilidad de enfermedades que se pueden prevenir con vacunas durante el embarazo, y sobre su seguridad y eficacia, es un requisito indispensable en la discussion, identificación y futuro desarrollo de políticas de inmunización maternal en países con escasos recursos.

A lo largo de la próxima década, muchos de estos países introducirán en sus programas de inmunización rutinaria nuevas vacunas con capacidad para salvar vidas.

Transferencia de la Memoria Inmunológica

La transferencia de la memoria inmunológica de la madre al feto frente a las enfermedades más frecuentes en el entorno materno y, por tanto, a las que también es más posible que esté expuesto el recién nacido (RN) es esencial para su supervivencia.

De hecho, la atenuación de los procesos infecciosos o la protección frente a éstos permite a los agentes infecciosos actuar como inmunizantes en el lactante con un mínimo de riesgos1.Esta transferencia al RN se realiza en los humanos mediante anticuerpos del tipo IgG a través de un sistema de transporte activo placentario.

Este transporte se inicia alrededor de las 28 semanas del embarazo y su intensidad aumenta progresivamente hasta el momento del parto, siendo el título de anticuerpos del RN similar o incluso superior al de la madre.

Todas las clases de IgG cruzan la placenta, pero es la subclase IgG1 la que se transporta con más facilidad.

Esto supone diferencias en los niveles de protección que es posible transferir desde la madre al RN. Por ejemplo, los anticuerpos frente al estreptococo son de tipo IgG2 y son transferidos de forma menos eficiente que los anticuerpos antitetánicos de la subclase IgG1, mientras que los anticuerpos frente al virus respiratorio sincitial (VRS) suelen ser IgG1 e IgG2.

Por último, son los anticuerpos con mayor actividad (avidez) los que se transfieren al RN2. La presencia de anticuerpos maternos protege al lactante durante los primeros meses de vida y disminuye con rapidez, siendo prácticamente indetectable a los 12 meses de edad1-3.

Beneficios Inmunológicos de la Leche Humana para la Madre y el Niño

La leche es un fluido cambiante formado por lípidos, proteínas, minerales y moléculas inmunes.

La leche materna modifica su composición en función de la edad del bebé, el momento del día, la dieta materna o el grado de plenitud de la glándula mamaria.

Estudios recientes apuntan que existe una relación dinámica entre el estado de salud del niño y la composición de la leche de la madre, ya que, incluso, aumenta la producción de anticuerpos ante una infección activa del lactante.

Los estudios analizados muestran que la leche materna tiene gran cantidad de componentes inmunológicos que aumentan ante las necesidades del bebé.

También ofrece beneficios físicos y psicológicos para la madre y el niño y supone, igualmente, un ahorro económico al disminuir los ingresos hospitalarios de los bebés, puesto que disminuye su morbilidad.

Beneficios de la lactancia materna para la madre y el bebé.

Los bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias, alérgicas o asma, y también previene la obesidad infantil.

Se deben aumentar las tasas de lactancia materna exclusiva, al menos hasta los 6 meses de vida.

Beneficios para el BebéBeneficios para la Madre
Menor riesgo de enfermedades gastrointestinalesDisminución del riesgo de cáncer de mama
Menor riesgo de enfermedades respiratoriasDisminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares
Menor riesgo de alergias y asmaDisminución del riesgo de síndrome metabólico
Prevención de la obesidad infantil-

Por todo lo comentado y para evitar riesgos, resulta vital que la mujer con deseos de descendencia sea valorada por parte de un profesional de forma previa al embarazo, así como un seguimiento periódico durante el propio embarazo, contando con la inestimable ayuda que nos ofrecen las vacunas.

En resumen, una compresión más profunda sobre lo que representa la inmunidad materno-fetal puede ayudar a mejorar el estado inmunitario de los futuros bebes.

¿Cómo fortalecer el sistema inmune de su bebé desde el embarazo?

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