Uno de los problemas endocrinológicos más habituales en la mujer embarazada es, junto con la diabetes gestacional, el hipotiroidismo autoinmune (tiroiditis de Hashimoto), ya que es la patología endocrinológica más prevalente en mujeres en edad fértil. Esta tiroiditis puede ser pregestacional o desarrollarse durante la gestación.
Es una enfermedad autoinmune en la que el organismo produce anticuerpos antitiroideos: anti-tiroglobulina (antiTG) y anti-peroxidasa (anti-TPO) que dificultan la función de la glándula tiroidea en la producción de hormona tiroidea. Estos anticuerpos atraviesan la barrera placentaria fácilmente, llegando en un 95% de los casos a sangre fetal. Aunque generalmente la función tiroidea del recién nacido a largo plazo no suele verse comprometida, sí que es habitual encontrar una hipofunción tiroidea transitoria durante los primeros meses de vida.
La patología tiroidea y, de manera más concreta, las alteraciones en su función, son un motivo de consulta frecuente durante la gestación. Los cambios fisiológicos durante la gestación:
- Condicionan que se produzca un aumento de los requerimientos de levotiroxina.
- Hacen que se estrechen los valores de referencia de la TSH, de manera especial en el primer trimestre, aumentando escenarios compatibles con hipertiroidismo e hipotiroidismo primario.
- Propician que se modifique el curso del hipertiroidismo autoinmune.
Las consecuencias de un inadecuado control de los mismos o desconocer cómo pueden afectar al bienestar fetal puede tener consecuencias negativas en la salud de la madre y del feto/niño. En el período posparto los cambios revierten al período pregestacional, precisándose ajustar de nuevo la medicación y se pierde la fase de tolerancia autoinmune típica del embarazo, apareciendo situaciones características como es la tiroiditis silente.
Riesgos del Hipotiroidismo en el Embarazo
El hipotiroidismo pueden producir:
- En la madre: hipertensión, preeclampsia, anemia, desprendimiento placentario…
- En el feto: prematuridad, dificultad respiratoria o bajo peso al nacimiento, malformaciones congénitas…
TIROIDES Y EMBARAZO, IMPORTANCIA, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO... - Ginecología y Obstetricia -
¿Qué hacer si tienes hipotiroidismo y estás embarazada?
Lo ideal es que planifiques el embarazo, pero si no lo has hecho, se recomienda que en el momento en el que sepas que estás embarazada (test positivo) solicites cita preferente con tu ginecólogo o con tu endocrino para que te aumenten la dosis de hormona tiroidea respecto a la dosis que tomabas previamente. Esto se debe a que esta hormona es fundamental para el desarrollo cerebral del bebé.
¿Cómo debo tomar la medicación?
Se aconseja tomar la hormona tiroidea en ayunas y, en caso de tomar también hierro oral, separarlo de la toma.
¿Qué más debo hacer?
El yodo es necesario en la producción de hormonas tiroideas. Toda mujer en edad fértil debería consumir sal de mesa yodada, si no lo hace lo ideal es que inicie su consumo al menos 4-5 meses antes de quedarse embarazada.
Control de la TSH durante el embarazo
En controles posteriores con mi endocrino tengo la TSH disparada respecto a la que tenía antes de estar embarazada y no paran de aumentarme la dosis de hormona tiroidea, ¿debo preocuparme? No te preocupes, es normal que la tiroiditis de Hashimoto se descontrole durante el embarazo y que en algunas pacientes sea necesario ir subiendo la dosis de hormona tiroidea en los controles posteriores durante el resto del embarazo. Lo normal es que después de dar a la luz puedas volver a la dosis que tomabas previamente.
Seguimiento del Bebé Después del Nacimiento
Y ahora que ya ha nacido mi bebé, ¿debo hacerle algún control? En España se realiza a todos los bebés, sobre las 48 horas de vida, la famosa prueba del talón o cribado endocrino-metabólico. En dicha prueba se incluye la determinación de TSH (hormona estimulante de tiroides) que es cribado neonatal del hipotiroidismo congénito.
Existen dos posibilidades:
- El resultado de TSH en la prueba de talón es normal: esto no excluye la posibilidad de que el bebé desarrolle un hipotiroidismo en las primeras semanas de vida, por eso se recomienda realizar valoración en consulta de Endocrinología Infantil para que el médico solicite analítica de control de TSH, hormonas tiroideas y anticuerpos anti-tiroideos entre la segunda y cuarta semana de vida. Posteriormente, en función de los resultados, se os indicará si es necesario realizar más estudios o incluso poner tratamiento. En muchos casos se elevan los anticuerpos (que han pasado a través de la placenta) pero sin llegar a comprometer la función tiroidea, por lo que únicamente se requerirá realizar analíticas seriadas hasta comprobar la negativización de estos anticuerpos. Esto puede tardar hasta 6 meses.
- El resultado de TSH en la prueba del talón sale elevado: os llamarán para confirmar el resultado y además ampliarán dicha analítica sanguínea con valores de hormona tiroidea y anticuerpos anti-tiroideos.
Estudio en el Área de León sobre ATPO y Embarazo
En el área sanitaria de León (CAULE) se realiza cribado universal para disfunción tiroidea gestacional. Se recogen datos de TSH, ATPO, T4l y características demográficas de las gestantes con partos en 2016. Se considera ATPO+ si ≥ 35 U/ml (Immulite 2000). En estudio previo se estableció valor TSH>3,72 mU/l (kit Roche) como corte para HSG. Se consideró edad materna avanzada ≥ 35 años.
Se analizaron registros correspondientes a 1980 partos en CAULE, 21 abortos y 18 partos fuera del centro. Se eliminaron 81 registros por tratamiento previo con tiroxina. La edad media en el momento del parto fue de 32,82 años (5,60). Un 42,2% de estas gestantes tenían edad materna avanzada.
La media de edad de las mujeres con ATPO+ en la gestación es ligeramente mayor, aunque sin llegar a la significación estadística (ATPO-: 32,78 años (5,53) Vs. La edad materna gestacional pudiera ser mayor en aquellas mujeres con autoinmunidad, aunque nuestra muestra no ha podido encontrar diferencias significativas.
La detección de ATPO positivo se asoció con el diagnóstico de HSG (p<0,01) y con media de TSH significativamente mayor (3,51 vs. 2,46mU/L; p=0,03). No encontramos diferencias significativas en las complicaciones gestacionales o neonatales. En el grupo con ATPO indetectable (<10Ul/ml) la media de TSH fue ligeramente inferior que en el grupo con valores de ATPO 10-35UI/ml, pero sin diferencias significativas (p=0,89).
Deficiencia de Hierro y Alteraciones Tiroideas
La deficiencia de hierro (DH) se considera la deficiencia nutricional más común en todo el mundo y puede provocar efectos adversos sobre el metabolismo de la tiroides tanto en mujeres en edad reproductiva como en embarazadas. El hierro es un elemento esencial para el ser humano y la DH es un problema de salud mundial. Se ha informado que la DH o anemia por deficiencia de hierro durante el embarazo se asocia con preeclampsia, restricción del crecimiento fetal y bajo peso al nacer.
La DH tiene efectos adversos tanto sobre la función tiroidea como sobre la autoinmunidad y es característica de algunas otras enfermedades como por ejemplo la enfermedad celíaca, la cual a su vez está estrechamente relacionada con la tiroiditis autoinmune. Por lo tanto, la identificación y el tratamiento de enfermedades detrás de la DH que pueden causar una función tiroidea anormal tampoco pueden ignorarse.
Tabla resumen de hallazgos y recomendaciones:
| Aspecto | Descripción | Recomendación |
|---|---|---|
| ATPO positivos | Asociados con HSG y TSH elevada | Monitoreo de función tiroidea |
| Edad materna avanzada | Mayor prevalencia de autoinmunidad tiroidea | Cribado tiroideo |
| Deficiencia de hierro | Puede afectar la función tiroidea | Monitorear y tratar la deficiencia |
| Prueba del talón | Cribado neonatal de hipotiroidismo | Seguimiento en caso de resultados anormales |
