En unas pocas horas vais a convertíos finalmente en padres, un momento tan deseado como temido en muchas ocasiones. Entender el parto como un proceso normal y fisiológico, hacer una buena preparación de mano de una matrona y tener conocimiento de cómo se desarrolla el trabajo de parto, os ayudará a afrontarlo con serenidad y a poder vivirlo de forma más positiva.
Aunque hoy en día la ciencia y la tecnología dentro de la obstetricia han avanzado mucho, lo cierto es que todavía no sabemos cuáles son los mecanismos que hacen que una mujer se ponga de parto. Se cree que tanto factores maternos como fetales tienen que ver en el inicio del proceso de parto.
Toda mujer recibe hoy en día una fecha en la que se estima que su bebé puede nacer, la llamada FEP (Fecha Estimada de Parto). Durante las últimas semanas del embarazo, las mujeres pueden sentir diferentes sensaciones antes de ponerse de parto. Conocerlas es primordial para dar la importancia apropiada a cada momento y que el equipo ginecológico del Hospital La Moraleja pueda actuar con la previsión necesaria llegado el momento.
Es común que las mujeres experimenten una serie de síntomas antes de ponerse de parto que indican que el momento del nacimiento del bebé se acerca. Estos signos pueden variar en intensidad y duración, y cada mujer puede experimentarlos de manera diferente.
A continuación, se describirán los síntomas más habituales que pueden manifestarse días y horas antes del parto contrastados por nuestro equipo de ginecología.
Síntomas comunes días antes del parto
Pueden darse síntomas días antes de que llegue el momento de dar a luz, por lo que conocerlos ayudará a la futura madre a ir mentalizándose de lo que ocurrirá en las próximas jornadas.
- Encajamiento de la cabeza: Un síntoma común días antes del parto es la sensación de que el bebé ha descendido en la pelvis. Este movimiento se conoce como encajamiento y puede aliviar la presión en la parte superior del abdomen, pero a su vez ejercerá más presión en la vejiga, lo que puede aumentar la necesidad de orinar con frecuencia. Esta posición más baja del bebé indica que el cuerpo está preparándose para el momento del parto.
- Aumento de flujo vaginal: Hay mujeres que pueden notar un aumento del flujo vaginal transparente, rosado o incluso con un poco de sangre días antes del inicio del trabajo de parto. Este aumento del flujo vaginal se debe a la congestión de la vagina por la presión del feto sobre la misma. Además de este aumento del flujo vaginal, se puede expulsar lo que conocemos como tapón mucoso, que no es más que el desprendimiento y la expulsión de un moco muy espeso que estaba alojado en el canal cervical durante las semanas previas de gestación. El desprendimiento de este tapón mucoso se produce por la presencia de contracciones más o menos regulares y puede indicar que el cuello del útero se está dilatando ha empezado a modificarse y a prepararse para el parto. Es importante estar atenta a cualquier cambio en el flujo vaginal, ya que puede ser un indicio de que el momento del parto está próximo.
- Contracciones de Braxton Hicks: Contracciones irregulares que pueden estar presentes semanas antes del incio del parto.
Además, aproximadamente un mes antes de finalizar la etapa gestacional, el cuerpo de la mujer empieza a prepararse para el parto. Normalmente, el parto ocurre entre la semana 38 y la semana 40 de gestación. Sin embargo, hay veces que el momento del parto se adelanta y es lo que se conoce como parto prematuro. No es necesario que todas las embarazadas experimenten todos los síntomas de parto, pero sí notarán alguno de ellos.
Pródromos de parto o fase latente
Los pródromos de parto o fase latente de parto, indican que el embarazo va llegando a su fin, es la forma que tiene el cuerpo de preparase para el trabajo de parto que está ya muy cerca. Son una serie de signos y síntomas que cada mujer percibe de forma muy diferente. Hay mujeres que ni siquiera los notan y otras que pasar una fase latente muy larga y molesta. La duración de esta fase es también muy variable, desde unas horas a varios días.
Los síntomas que se pueden notar durante esta fase son:
- Contracciones uterinas irregulares: Los niveles de oxitocina (hormona encargada de que el útero se contraiga) van aumentando en sangre y la mujer empieza a notar contracciones que son poco perceptibles, aunque pueden llegar a ser molestas y dolorosas, según cada mujer. Se suelen describir como molestias típicas de la regla o ”pinchazos” en la parte baja del vientre. Son contracciones que tienen una función importante, borrar (acortar) y madurar el cuello del útero, necesario antes de que empiece a dilatarse.
- Expulsión del tapón mucoso: Suele ocurrir en esta fase, aunque también puede haber sucedido antes sin que la mujer lo haya notado. La expulsión del tapón no está por tanto relacionado con un inminente inicio del parto. Si la mujer lo nota, suele notar una cantidad de flujo mucoso que es viscoso y espeso, de color transparente o amarillento que puede contener trazos de sangre.
- Muchas mujeres notan sensación de alivio, como que pueden respirar mejor. Se debe a que el fondo uterino empieza a descender al encajarse la cabeza del bebé en la pelvis materna.
- Sensación de molestias abdominales, aunque la mujer no puede indicar dónde las siente.
¿Qué hacer durante la fase latente?
Durante este periodo, en el que comienzas a estar molesta con contracciones que pueden empezar a ser dolorosas pero no lo suficientemente frecuentes para ir al hospital, puede ser difícil saber qué hacer. Es normal estar nerviosa y agitada cuando comienzas a sentir contracciones. Sin embargo, hay que intentar controlarlo, no dejar que la adrenalina que ésto produce dificulte el trabajo de la oxitocina que está empezando a regular las contracciones uterinas. Por ello se recomienda:
- Ahorrar la mayor energía posible durante esta fase.
- Lo más recomendable en cuanto a las contracciones, es esperar en casa hasta que las contracciones tengan una frecuencia de 3 cada 10 min durante 2h (en madres primerizas) o de 2 cada 10 min en madres que vayan a tener a su segundo hijo.
- Ante rotura de membranas (bolsa rota o romper aguas). En caso de ser claras, anota la hora en que notaste la rotura. No hay que apresurarse al hospital en este caso, tenéis tiempo de prepararlo todo con calma, incluso descansar y comer algo antes de ir.
- Contracciones uterinas muy dolorosas e intensas (sensación cortante, como de apuñalamiento) mantenidas en el tiempo. La mujer suele referir a que la tripa está muy dura y no se relaja, a la vez que el dolor es muy intenso.
- Fiebre materna mayor a 38°
- Sangrado vaginal igual o mayor que una regla.
- Cuando la madre nota una disminución o ausencia en el patrón habitual de movimiento de su bebé.
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Síntomas comunes horas antes del parto
Hay determinados síntomas horas antes de ponerte de parto que te darán el tiempo suficiente para ponerte en manos de los mejores especialistas.
- Contracciones: Las contracciones son un síntoma distintivo de que el parto está cerca. En las horas previas al parto, las contracciones pueden volverse más frecuentes, intensas y regulares. Pueden sentirse como dolores menstruales o dolor en la espalda y el abdomen. Cuando las contracciones son regulares,son una señal clara de que el trabajo de parto ha comenzado.
- Rotura de membranas: En algunas mujeres, las membranas amnióticas romperse antes de que comiencen las contracciones. Esto se conoce como “romper aguas”, y puede manifestarse como una sensación de líquido que gotea o sale de golpe de la vagina. Si esto ocurre, es importante acudir a tu centro médico u hospital. Es esencial tener en cuenta que cada mujer y cada embarazo son únicos, por lo que la experiencia antes del parto puede variar en cada caso.
Fase activa del parto
Gracias al trabajo hecho en casa durante la fase latente del parto, llegamos a la fase activa, que va desde que el cuello del útero se ha dilatado 3-4cm hasta la dilatación completa, 10cm. Durante esta fase el bebé desciende también unos 10cm por el canal del parto, que es la pelvis de la madre. Es tan importante durante esta fase la dilación del cuello del útero como lo es el descenso del bebé por el canal del parto.
Esta fase tiene una duración media (aunque la variabilidad es grande de mujer a mujer) de 1 cm de dilatación por hora. La intensidad de las contracciones aumenta durante esta fase a moderada a fuerte y son más frecuentes.
El dolor durante esta fase proviene tanto de las terminaciones nerviosas del cuello del útero durante la dilatación, como del paso del bebé por la pelvis, que suele aparecer en forma de sensación de presión sobre el pubis, el sacro, hacia los laterales o incluso irradiarse hacia abajo, las piernas.
Es normal durante esta fase que aparezcan:
- Nauseas y vómitos
- Hiperventilación, cuando la respiración no se gestiona bien.
- Inquietud y estrés, ya que es una situación desconocida que no podemos controlar.
Herramientas de ayuda durante la fase activa
¿Qué herramientas dispone la mujer para como ayuda durante esta fase?
- Movimiento: El hecho de estar en posición vertical y en movimiento ayuda a la progresión de la dilatación y hace que las contracciones sean menos dolorosas para la mujer.
- Analgesia no farmacológica: Durante esta fase puedes recurrir a un gran abanico de métodos para aliviar el dolor que no conllevan ningún fármaco: calor, acupuntura, inyecciones de agua estéril, TENS, entre otros.
- Analgesia farmacológica: Esta es la fase en la que si lo deseas se te aplicará la epidural. Si optamos por ella la vivencia es muy diferente. Se pierde la sensibilidad al dolor, aunque también a veces se pierde la capacidad para empujar, al no notar la mujer la sensación de presión que la cabeza del bebé ejerce sobre la zona del recto.
- El apoyo es un factor muy importante durante esta fase, el que la mujer pueda tener con ella a la persona que ella quiera que esté allí con ella, pareja, familiar, amiga…
- La matrona es el personal sanitario de referencia para asistir y apoyar a la mujer durante el parto, siempre que todo siga una evolución esperada sin complicaciones.
Fase expulsiva
El expulsivo se inicia cuando el cuello del útero está completamente dilatado y la mujer comienza a empujar, hasta el nacimiento de tu hijo o hija.
Esta es la fase que más reservas consume tanto en la madre como en el bebé. Por ello es mejor no comenzar a empujar hasta que la cabeza del bebé esté a 1-2cm del suelo pélvico, es decir no empezar a empujar aunque la dilatación del cérvix sea completa si la cabeza del bebé todavía está demasiado alta en la pelvis.
Las contracciones durante esta fase cambian de carácter. La mujer siente un fuerte deseo de empujar que ella identifica con ganas de defecar. En ese caso, se recomienda que la mujer puje de forma espontánea, cuando ella sienta el impulso durante la contracción. La matrona la guiará durante todo el expulsivo si lo necesita, para que el nacimiento de la cabeza del bebé ocurra de forma lenta y controlada, minimizando el riesgo y grado de un posible desgarro perineal. La episiotomía, o corte en el periné, no se realiza de forma rutinaria, ya que se ha demostrado que no previene alteraciones en el periné. Se realiza en situaciones muy concretas.
Durante esta fase la mujer debe elegir la posición en la que se encuentre más cómoda para empujar. La matrona se adaptará a su postura.
Alumbramiento
Es la tercera y última fase del parto. Una vez ha nacido vuestro bebé, el útero volverá a contraerse para ayudar a la expulsión de la placenta. Normalmente ocurre entre 15 min y 1h después del parto.
La matrona comprobará entonces varias cosas: examinará la placenta para comprobar que ha sido expulsada de forma íntegra, comprobará que el útero se ha contraído bien y no sangra demasiado, examinará el perineo y suelo pélvico para evaluar si hay o no necesidad de suturar.
Nada más nacer el bebé se recomienda el contacto precoz con la madre, haciendo el piel con piel, a poder de forma ininterrumpida durante las 2 primeras horas, para favorecer el establecimiento del vínculo entre madre y bebé, favorecer la lactancia, ayudar a que el bebé mantenga una temperatura más estable, etc.
¡Enhorabuena, ya sois padres! Recuerda que el parto es un proceso fisiológico. Es también una situación imprevisible, y eso es lo que a muchas mujeres les cuesta aceptar, el no poder tener control sobre la situación. Afronta el parto con la mente abierta a lo que venga, a lo imprevisto y siempre confiando en tu cuerpo y tu capacidad de afrontamiento. Déjate llevar, escucha y trabaja con tu cuerpo.
Consejos para prepararse para el parto
Aquí tienes algunos consejos para prepararte para el parto:
- Durante la fase de latencia o pródromos, intenta ahorrar la mayor energía posible. Descansa o incluso intenta dormir entre contracciones. Recarga el depósito energético del cuerpo ingiriendo sólidos y líquidos.
- Durante la dilatación, haz uso de técnicas de alivio de dolor: paseos, cambios posturales, movimientos con la pelota de fitness, calor local (bolsas de semillas), masajes, duchas o baños calientes.
- Se ha demostrado que la presencia de una persona de apoyo durante todo el parto influye positivamente en un menor % de cesáreas y partos instrumentales.
- Prepárate para el parto con tu pareja de forma activa y consciente. Busca una preparación práctica y que os prepare a los dos como un equipo.
- Infórmate bien sobre las distintas intervenciones que se pueden hacer durante un parto. Pregunta siempre ventajas/inconvenientes y da tu consentimiento informado.
- Haz un plan de parto. Refleja en él el tipo de parto que os gustaría, qué tipo de intervenciones queréis evitar en la medida de lo posible.
- Durante la fase activa de la dilatación recuerda que el parto es movimiento. El estar moviéndote te ayudará a sobrellevar mejor las contracciones y facilitará el paso del bebé por tu pelvis. Recuerda también que existe un gran abanico de posibilidades de analgesia no farmacológica a tu disposición durante esta fase.
- Durante el expulsivo, elige la posición en la que estés más cómoda. Los pujos espontáneos son preferibles a los dirigidos. Utiliza tu voz durante esta fase para ayudarte a utilizar la musculatura más apropiada y eficaz.
- Haz piel con piel con tu bebé nada más nacer, mínimo durante las 2 primeras horas.
- Recuerda que la persona de referencia durante tu embarazo, el parto y el puerperio, cuando todo sigue la evolución fisiológica esperada, es la matrona.
Señales de alerta
Es esencial tener en cuenta que cada mujer y cada embarazo son únicos, por lo que la experiencia antes del parto puede variar en cada caso. Es por esto por lo que siempre hay que consultar al ginecólogo para obtener una evaluación personalizada y garantizar un parto seguro y saludable.
Se debe avisar cuando se crea que ha comenzado el trabajo de parto. La mayoría de médicos y matronas recomiendan que se les avise cuando las contracciones se producen cada 5 minutos y duran unos 60 segundos. Al llegar al hospital es muy probable que se realice una exploración general y vaginal.
En cualquier caso, si la mujer no está segura de lo que está notando en ese momento, lo mejor es informar al especialista. Así podrá determinar si va a comenzar el trabajo de parto o si ha sido una falsa alarma.
Recuerda, el parto es un proceso único y personal. Confía en tu cuerpo, comunícate con tu equipo médico y prepárate para recibir a tu bebé con amor y serenidad.
