En el mundo del espectáculo, donde las relaciones a menudo se forman entre compañeros de profesión, la actriz Anna Sahun ha construido una vida familiar sólida y admirable. Junto a su pareja, el también actor Joel Joan, Sahun ha sabido equilibrar su exitosa carrera con la crianza de sus dos hijas, Lia y Bruna.
Anna Sahun. Fuente: Wikimedia Commons.
Una Familia de Artistas
El amor entre los actores es algo común, ya que solo otro famoso puede entender lo que significa no ser anónimo. Así, es mejor enamorarse de otro famoso y compañero de trabajo, caso de los actores. Son muchas las actrices que tienen hijos con otros actores. La más consolidada es la que forman Joel Joan y Anna Sahun. Por edad, tienen 54 y 50 años respectivamente, por trayectoria, se conocieron en TV3 y han seguido compartiendo escenarios de teatro, y por descendencia: tienen dos hijas, de 16 y 14 años. Joel Joan aporta a la familia otra chica, la primogénita Etna Joan Glaenzel, de 21 años, que tuvo con otra actriz y compañera de TV3, Mònica Glaenzel, y también es artista: hace cortometrajes.
Anna Sahun tuvo que escoger con Joel Joan dos nombres más de niña para sus hijas y no optaron por un nombre tan volcánico como Etna, la hermana mayor, sino por dos nombres muy catalanes, cortos y preciosos. Las niñas se llaman Lia y Bruna.
La Crianza y la Honestidad
Sahun está interpretando la obra Lapònia en el Teatre Condal donde hace de una madre que no quiere soltar ninguna mentira a su hija. La excusa perfecta para abordar cómo educa a Lia y Bruna: "Es bueno decir la verdad a los hijos, para dar ejemplo y para establecer una relación de confianza. Aunque, durante las primeras etapas, en casa hemos hecho excepciones con respecto al tema de los Reyes, el Tió y el ratoncito Pérez, para jugar con la ilusión".
¿Y cómo explicó a las niñas que durante la pandemia no trabajaban y no ingresaban dinero? Sahun muy franca: "Bruna estaba muy preocupada porque si cerraban los teatros ni su padre ni yo trabajaríamos y eso acabaría siendo catastrófico para la familia, ya que no podríamos pagar la comida, ni las facturas, ni la casa. Ella veía que los padres de las amigas seguían trabajando en línea pero no veía ninguna salida para sus padres. Era una angustia que yo compartía con ella. A mí también me preocupaba. Pero intentaba aligerarla diciéndole que teníamos ahorros para pasar periodos de inestabilidad laboral propios del oficio y que seguro que de una manera u otra también superaríamos aquella época.
Anna Sahun confiesa que con sus hijas no tiene respuesta para todo. Y explica una anécdota maravillosa dentro del coche escuchando una canción con su otra hija Lia cuando tenía 7 años: "Un día que sonaba Bohemian Rhapsody, de Queen y, justo al traducir la frase "A veces desearía no haber nacido nunca", salta Lia y dice: ¿Claro, por qué nacemos si tenemos que morir? Me quedé petrificada. Me sentía dentro de una viñeta de Mafalda, con la diferencia que no reí. Ella me lo preguntó esperando que le pudiera dar alguna respuesta. Yo le respondí con un sencillo "sí, sí, claro..." y cambié de emisora".
En casa nunca hemos sido políticamente correctos si, por serlo, quería decir ir contra nuestros sentimientos. Yo a menudo he preferido callar antes que decirles una mentira. ¿Recuerdas alguna situación concreta? - Hace unos años, cuando todo se detuvo por culpa de la pandemia, Bruna estaba muy preocupada porque si cerraban los teatros ni su padre ni yo trabajaríamos y esto acabaría siendo catastrófico para la familia, ya que no podríamos pagar la comida, ni las facturas, ni la casa. Ella veía que los padres de las amigas continuaban trabajando online pero no veía ninguna salida para sus padres. ¿Y qué le dijiste? - Era una angustia que yo compartía con ella. A mí también me preocupaba. Pero intentaba aliviarla diciéndole que teníamos ahorros para pasar períodos de inestabilidad laboral propios del oficio y que seguro que de una forma u otra también superaríamos aquella época.
Laponia plantea un dilema: hay que decirle a los hijos siempre toda la verdad. - Es bueno decir la verdad a los hijos, para dar ejemplo y establecer una relación de confianza. - Cuando murió mi abuela mis hijas tenían 6 y 4 años y algún familiar les dijo que se había ido al cielo. Yo les dije que ya no podríamos verla más, que sólo podríamos seguir recordándola en fotos o hablando de ella. Años más tarde, la pequeña me confesó que todo lo que alguien le había dicho del cielo nunca lo había visto claro. - Ellas no cambiarían nada. Fue una época que recuerdan muy feliz y llena de ilusión, aunque después haya un momento de desilusión al saber que ninguno de estos seres mágicos existe.
De pequeños, los hijos dicen pequeñas mentiras para que los padres no se enfaden. Mayores o adolescentes nos llaman más grandes para conseguir más libertad. En casa hemos sido de la opinión de darles libertad en relación con la responsabilidad que nos demuestran. Los padres también hemos sido adolescentes y, por tanto, asumimos que alguna mentira nos la deben colar. A veces las venimos ver de lejos y, con humor, les acabamos quitando la verdad.
Tabla: Datos de la Familia Joan-Sahun
| Miembro de la Familia | Edad | Ocupación |
|---|---|---|
| Joel Joan | 54 | Actor |
| Anna Sahun | 50 | Actriz |
| Etna Joan Glaenzel | 21 | Artista (cortometrajes) |
| Lia | 16 | Estudiante |
| Bruna | 14 | Estudiante |
Anna Sahun y su Éxito Profesional
En la era del #MeToo, la actriz Anna Sahun ('La Riera', 'Ricard III', 'Porca misèria') encarna a una mujer sin pelos en la lengua en 'Nenes i nens', potente monólogo que combina humor y 'thriller'. Este miércoles empiezan las funciones en La Villarroeldonde permanecerá hasta el 7 de julio, en el marco del Festival Grec. Bajo la aparente capa de comicidad presente en la primera parte de la obra poco a poco emerge una trama agridulce. "Es una historia de suspense con un contenido muy fuerte explicado en primera persona por una mujer inteligente y sin pelos en la lengua", ha explicado Joel Joan.
'Nenes i nens' es un texto de Dennis Kelly, dramaturgo de familia irlandesa nacido en Londres (1970). Esta es la primera obra suya que se estrena en Barcelona de Kelly, quien triunfó con el musical 'Mathilda' y con la serie 'Utopía'. La protagonista de 'Nens i nenes' es una mujer trabajadora y ambiciosa, madre de dos hijos. Se percata de que, mientras su hija invierte su tiempo en cosas creativas y le encanta construir estructuras de barro como si fuera una arquitecta, su hijo solo se divierte destruyéndolas. La diferencia entre ambos sexos la llevará a reflexionar sobre el origen de la violencia y también sobre su propia vida de pareja.
Sin filtros'Nens i nens' es un auténtico reto, no solo para la intérprete sino para el público al ser "un texto sin filtros, sin metáforas y sin concesiones", ha apuntado el director, quien ha querido llevarlo a escena junto a su mujer por ser "una oda a la vida y a la esperanza" en una sociedad donde la huella del machismo persiste. Siglos de patriarcado no se pueden borrar de golpe. En la obra la protagonista recuerda diferentes episodios de su vida. Ella es una madre cargada de paciencia y de amor pero tampoco es un ser perfecto, sino una persona con muchas aristas. Condescendencia, irritación y culpa son algunos de los sentimientos que experimenta el personaje que interpreta Sahun, una mujer emprendedora y valiente que arrastra un peso consigo. Ella es una mujer emprendedora, valiente, que no cede ante las adversidades. Está casada con un tipo avispado con quien ha acabado teniendo dos hijos. La mayor quiere jugar a arquitectos y construye edificios de barro, su hermano los bombardea porque «se han escondido los terroristas». Ser una buena madre puede resultar frustrante. Ser una mujer emprendedora, también.
Qué ocurre cuando una mujer empieza a tener más éxito profesional que su marido. Esta es una de las cuestiones que se plantean en Nenes i nens, el montaje que Anna Sahun (Barcelona, 1975) interpreta bajo la dirección de Joel Joan y que podrá verse mañana a las 18 horas en el Teatre Principal de Palma. La actriz aborda con esta obra original de Dennis Kelly su primer monólogo, un trabajo que le ha llevado a "reconciliarme con la profesión".
Sobre un escenario desnudo, Anna Sahun interpreta a una mujer casada, madre de dos hijos y con éxito profesional que explica la historia de su vida de una manera "muy cachonda, desde un hecho vivido en proceso de superación", dice Sahun. "Hay comedia" continua la actriz, "combina el desenfado de la stand up comedy, pero hacia el final de la obra hay un giro en el que el público queda sorprendido, porque ha empatizado con esta mujer y de repente se encuentra con un hecho inesperado". El texto se adentra entonces en la violencia machista, física y emocional, inherente en la sociedad. La forma de tratar la cuestión, desde el humor, es "intención del autor. A veces, si te pones muy seria o desde una postura aleccionadora, no empatizas con la gente. Creo que este acercamiento a través del humor, este explicar las miserias propias de la persona te aproximan al espectador", reflexiona Sahun.
Para Sahun la cuestión principal que se pone sobre la mesa es "ese cambio de roles que no tenemos asumido, que la mujer sea más relevante que el hombre con el que está. No es que ella espere nada de su marido, pero él termina siendo alguien que no es quien ella pensaba. Ella se enamora locamente de una persona cojonuda que la anima a creer en ella misma, a emprender y de pronto todo se oscurece". Cree la intérprete que "hay muchas mujeres como ella y yo también me he reconocido en algunos aspectos. Cada vez vemos más parejas en que la mujer es la que gana más o la que viaja más. Lo que no sabemos es cómo lo lleva los hombres. Todavía se lleva mal que la mujer llegue lejos en su profesión y, desgraciadamente, la reacción de sus parejas no es la esperada", sostiene Sahun. Sin embargo, esta mujer tampoco está exenta de repetir patrones instaurados en nuestra sociedad desde hace siglos. Ella misma es cuestionada por su hija, que siente que no es tratada de igual manera que el hermano. "Es una obra escrita por un hombre para una mujer, una visión masculina pasada por un filtro femenino que hace notar que aquí hay un grave problema que es el machismo, pero también que hay otro asunto igualmente grave que son las mujeres machistas", argumenta Sahun.
El proceso de construcción de este personaje ha sido largo, intenso y muy satisfactorio: "Joel Joan me ha hecho redescubrir la profesión. Empezamos a ensayar muy pronto, de forma muy lenta, haciendo capas. ha sido maravilloso, pero ha sido duro", confiesa la actriz.
Este Grec, Anna Sahun ha estrenado en La Villarroel de Barcelona un monólogo de Dennis Kelly tan divertido como sobrecogedor: Nenes i nens, estrenado originalmente por Carey Mulligan. El guion más conocido de Dennis Kelly es, tal vez, el del musical Mathilda. Es el exponente más familiar de un dramaturgo que abunda en la cara oscura de la sociedad humana contemporánea. Los asesinos juveniles de D.N.A., las mentiras y la crucifixión de Debris… Nenes i nens toma alguno de los ingredientes de aquel teatro in-yer-face de los 90, explícito, morboso y algo vulgar, y los subvierte para ir más allá.
Nenes i nens es, principalmente, un monólogo cómico. Anna Sahun encarna a una mujer que se plantea hacer algo con su vida tras una juventud con pocas luces, viaja, se enamora, entra en la industria audiovisual, tiene dos hijos… Eso constituye el núcleo de la obra: ella explicándonos su vida con mucho sentido del humor, algunas palabrotas y abundante ironía. Tal vez no nos identifiquemos con esa mujer, pero podemos reconocerla. Y sin embargo… sutiles pistas a lo largo del monólogo nos van poniendo en alerta.
La alternancia entre los dos tipos de escenas viene marcada por un cambio en la iluminación azul de fondo: la original era de la magistral Es Devlin y Oliver Fenwick; aquí firman escenografía y luces Joan Sabaté e Ignasi Camprodon. Son quizás menos elaboradas, pero beben de la misma fuente cromática. Y aun con un escenario desnudo, es un elemento importante: la luz, el personaje, su manera de enfrentarse a la vida y sus recuerdos es todo lo que tienen Joel Joan y Anna Sahun para construir la emoción (pero no sentimentalismo) y el punto de vista de una propuesta feminista (más concretamente contra la toxicidad masculina) que podría, en otras circunstancias, haberse convertido en una obra educativa llena de datos, cifras y casos límite. En Nenes i nens hay datos, cifras y un caso brutal, pero también mucha verdad.
Nenes i nens es una obra directa y valiente, dura (muy dura) y ácida, pero no amarga. Denuncia, pero no alardea, explicita pero no se regodea. Es el in-yer-face y a la vez es lo contrario. De nuevo, aplaudir el trabajo de Anna Sahun. La flexibilidad que presenta en escena, pasando de la comedia al drama en un parpadeo, el distanciamiento mínimo (no del todo brechtiano) con el que se enfrenta a algunos de los momentos de la obra, la madurez con la que afronta el personaje y sus circunstancias, auguran que este va a ser su «Cinco horas con Mario». Creo, sinceramente, que Nenes i nens va a ser un texto que le acompañará durante muchos años, y que le ha llegado en el momento ideal de su vida.
La Villarroel presenta Nenes i nens dentro del Grec 2019, una obra producida por la sala con Arriska y Rereescenes. El espectáculo está protagonizado por Anna Sahun y dirigido por Joel Joan. Se trata de un monólogo sin filtros de Dennis Kelly donde Sahun encarna una mujer valiente e inteligente, que explica su vida tal como la siente. Una historia de suspense con toques de humor que expone una cruda realidad con contundencia.
«Es un reto. Para todo el mundo. Para la actriz que lo interpreta, sin duda, pero para el espectador que lo tenga que ver, también», ha explicado Joel Joan en la rueda de prensa.
El espectáculo es un stand-up de unos 90 minutos de duración, sin entreacto y dividido en trece partes. Una mujer trabajadora y valiente sube al escenario y explica su vida: cómo se introdujo en el mundo de la industria audiovisual, como conoció a su marido y tuvo dos hijos. Durante la obra se intercalan monólogos dirigidos al público y «escenas» en que la intérprete reproduce, ayudándose de la mímica, momentos cotidianos vividos con los hijos.
Girls&BoysGirls&Boys se estrenó en febrero del 2018 en el Royal Court Theatre, donde se pudo ver hasta marzo del mismo año con dirección de Lindsay Turner e interpretación de Carey Mulligan, actriz de Hollywood que ha aparecido en películas como El Gran Gatsby o Drive. Es un texto dramático creado por el escritor y productor inglés Dennis Kelly, internacionalmente conocido por sus adaptaciones para musicales (Matilda el musical, premio Tony 2013 y Olivier 2012) y por sus colaboraciones dentro del mundo audiovisual (la sitcom Pulling, nominada a los Bafta o thriller Utopia, que le valió un Emmy el 2014).
